viernes, 7 de diciembre de 2018

ALFREDO PRIETO Y LAS DOCE REFLEXIONES DE UN POLÍTICO CIRCUNSTANCIAL


Sería 1971 cuando en la parada de metro de la madrileña Glorieta de Quevedo, que era punto de llegada diario a mi pasantía en el despacho de J. Jiménez de Parga, me abordó un caballero diminuto con boina y bastón:”Mire soy ese de la foto de la primera de “YA” que lleva usted en la mano”. En efecto, allí estaba aquel hombrecillo, junto a un nieto, plantando un árbol. El texto se refería a que apreciando el pronto fin del paso por la vida había encontrado en el cimentado Madrid un lugar para plantar su árbol. El aforismo popular dejaba coja, no obstante, la autoría de un libro. No es el caso de Alfredo Prieto Valiente que ha tiempo, teniendo varios hijos y plantones propios en Benia y Teberga, me anunció su libro.
Así ha sido ahora. “DOCE EXPERIENCIAS DE UN POLÍTICO CIRCUNSTANCIAL” me llega extraordinariamente impreso por GOFER. Es magnífico texto de un diputado constituyente en el preciso momento del cuarenta aniversario de la Constitución de 1978. El libro, sin embargo, no solo colma aspiraciones del autor, y, de paso, obligado testimonio histórico, sino que es aportación dignísima para la transición española desde la perspectiva astur democristiana. En uno de sus capítulos me dedica palabras cariñosas que coincidirían con las que, con el afecto que le profeso, podría a mi vez emitir, completando las anécdotas que menciona de nuestra excelente relación. Y es que en su etapa de diputado le pedí dos favores, otorgados con ejemplar falta de sectarismo. Fue con ocasión del debate del Convenio de Pesca del Magreb que razonablemente preocupaba a mis amigos saharauis. Alfredo me consiguió lugar de privilegio en la tribuna del Congreso junto a los embajadores de Francia, Marruecos y Mauritania, muy sorprendidos de mi invitación por la mayoría gubernamental; la otra con la llegada a la Estación del Norte de José Maldonado, antiguo Presidente de la República, del que yo era abogado, y para cuyo recibimiento se preveía exhibición de enseñas tricolores. Le pedí a Alfredo que estuviera saludando a quien había abandonado Asturias en 1937 como diputado centrista que él se proclamaba, aunque fuera de distinto radicalismo laicista. En efecto, lo hizo con su abierto corazón, junto a su correligionario Emilio García Pumarino, lo que satisfizo a don José y a doña Rosalía, su esposa, en medio de intensas emociones.
El libro está escrito con la calidad que siempre cuidaba Alfredo sus textos profesionales, en los que tanto me enseñó en materias de rigor, bonhomía, derecho de sucesiones, bastanteos y contratos bancarios. Tampoco puedo olvidar que, años luego, me introdujo en el asesoramiento internacional de una entrañable empresa mediterránea.
Alfredo marca camino a seguirse pues apenas hay relatos autobiográficos de ese periodo regional. Ya resalté las aportaciones incidentales del tándem Benjamín Rivaya/Elías Diaz.
Han fallecido sin dar a la estampa sus recuerdos Juan Luis de la Vallina, Luis Vega, Honorio Diaz, Rafael Fernández, importante libro de De Lillo aparte, López Muñiz, Herrero Merediz, García Rúa, Puri Tomás… con mucho que evocar y de la misma me atrevo a pedir, desde aquí, que lo hagan personalidades que siguen muy lúcidos como Noel Zapico, Juan Luis Rodríguez Vigil, Álvaro Cuesta, Pablo García Fernández, Rañada, Pedro Silva, José Uría, Prendes Quirós, Severino Arias, Isidro Rozada, Díaz Merchán... En esa línea, la aportación de Prieto Valiente merecería un sello editorial al público para que el testimonio fuera más accesible y determinante. A todos les presumo partidarios del árbol y, salvo al querido arzobispo emérito, de la filiación.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

BREXIT,MENOS BREXIT POR FAVOR

VER PARA CREER:

RESULTA QUE TRAS LOS DIEZ AÑOS DE COÑAZO QUE FARAGE NOS DIO EN EL PARLAMENTO EUROPEO EN TODAS LAS SESIONES DE ESTRASBURGO HASTA CONSEGUIR SU BREXIT AHORA ÉL MISMO ESTÁ EN CONTRA.

 DEMASIADO PARA MI NOVATA INGENUIDAD POLITICA!

martes, 4 de diciembre de 2018

ESTUVE EN EL ANTIGUO JOVELLANOS DE GIJON EN LA EXPO DE SANTIAGO GARCIA

Despiertos. Asturias en torno a la Constitución de 1978. Fotografías de Santiago García

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Sala2ConstitucionExpo
Centro de Cultura Antiguo Instituto. Sala 2 | Exposición
Del 4 de diciembre de 2018 al 27 de enero de2019
Inauguración:Martes 4 de diciembre a las 19.00 h
En ningún medio como en el periodístico se vivió la intensidad conceptual y creativa que experimentó la sociedad asturiana a partir de 1975,como reflejo de una transformación histórica que arrastró a España a un tiempo inédito y esperanzado. La culminación primera de esa época será la Constituciónde 1978, fruto de una fertilidad democrática que llega, tras cuarenta años de vigencia, hasta nosotros, irradiando sus valores. Esta exposición se suma a la celebración de esa efeméride, desde una selección de fotografías que retratan toda una época con sus protagonistas y los hechos que la definieron.
En Asturias, los órganos de información realizaron una labor esencial en ese desarrollo democrático, y fueron los reporteros gráficos los que documentaron día a día la realidad de un tiempo de cambio y ebullición através de unas fotografías que mantienen su vigencia original, reflejando hoy como ayer los hechos que definen ese tiempo. Su valor es actualmente inestimable como bien se puede comprobar en la obra de Santiago García, uno de los fotógrafos que supieron entender su papel social, y el compromiso con la verdadera y original función que tuvo y tiene su profesión. 
Comisario: Francisco Crabriffosse. 
Foto: Cola de votantes para las elecciones generales enel patio de la Universidad. Oviedo, 1977

domingo, 2 de diciembre de 2018

ZP EN LA NUEVA ESPAÑA

Zapatero: "La reforma de la Constitución no está cerca y tampoco será fácil"

"La auténtica crisis territorial vivida en Cataluña no se soluciona tocando unos artículos; es cuestión de compromiso político", dice el expresidente

02.12.2018 | 01:25
Zapatero: "La reforma de la Constitución no está cerca y tampoco será fácil"
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero puso ayer en cuarentena toda urgencia sobre la reforma de la Constitución de 1978. "Con toda seguridad, no se podrá abordar hasta después de las próximas elecciones generales", manifestó ayer en la clausura de unas jornadas organizadas por la fundación José Barreiro, que tuvieron como escenario el salón de actos de la biblioteca Ramón Pérez de Ayala, en Oviedo. La reforma de la Carta Magna conviene, subrayó Zapatero, para incorporar realidades que, en su opinión, no se daban hace 40 años.
"La reforma de la Constitución no está cerca ni es fácil, tampoco lo fue la de 1978", resaltó Rodríguez Zapatero, quien afirmó que el panorama político para poder sentarse a la mesa y tratar de alcanzar los grandes consensos y acuerdos que necesita una reforma de ese calado no quedará despejado "hasta las próximas elecciones generales". Y no quiso meterse en el jardín de cuál es la fecha idónea parta esa cita con las urnas porque "eso es algo que depende del Presidente del Gobierno".
Rodríguez Zapatero destacó la influencia que ha tenido la Carta Magna "en los cuarenta mejores años de la historia de España" y recalcó que "la mejor generación de la historia de España ha sido la de la Transición" porque "los ciudadanos interpretaron muy bien ese momento histórico" pese a que "no habían sido enseñados para ello". El expresidente hizo un rápido repaso al avance de España en las cuatro décadas transcurridas desde la aprobación de la Constitución: "En los últimos 50 años España es el segundo país de la OCDE que más ha aumentado su renta per cápita; el primero es Corea del Sur. El resto de los países europeos nos llevaban 30 años de ventaja, nos hemos acercado mucho pero todavía queda un tramo y en modelo de cohesión social hemos dado un acelerón. Si vemos la foto de hace treinta años y ahora, veremos que estamos muy cerca y en algún pilar del llamado Estado social nos hemos puesto a la cabeza", reflexionó Rodríguez Zapatero. El expresidente repasó las cuestiones que, a su juicio, deben protagonizar la reforma de la Constitución.
Igualdad de género. "En 1978 no existía pero la igualdad entre hombres y mujeres supone la mayor transformación del hecho político y social en España. En ese año no había mujeres en el Gobierno, ahora casi ya no hay hombres", dijo Zapatero no sin cierta ironía.
Regular la sociedad digital. "Es una realidad novedosa que afecta a la educación, al trabajo, a la intimidad, al desarrollo social y ciudadano (...) Ahora estamos en plena explosión digital, que tendrá un proceso de digestión y maduración. Es preciso normativizarlo en la Constitución".
Inmigración y Europa. "Son situaciones que no se daban en 1978. Me aterra cuando se habla de los inmigrantes como invasores a los que hay que temer. Cuando se aprobó la Constitución no estábamos en la Unión Europea ni pensábamos en la idea de un orden global. Se necesita de manera muy clara esa reflexión".
Los derechos sociales. "Necesitamos concreción, la extensión y la garantía jurídica de los llamados nuevos derechos sociales que están emergiendo y que, como todo proceso, como pasó con la sanidad y la educación públicas, tienden a consolidarse. Es la gran meta que los partidos de izquierda y el PSOE tienen por delante. Necesitan fortalecimiento constitucional".
Convivencia territorial. "Es el gran tema. La reflexión sobre la auténtica crisis política territorial en Cataluña en el último año debe ir más allá. No será cuestión, estrictamente, de artículos de la Constitución; será una cuestión de inequívoco compromiso político de futuro. Los independentistas que iniciaron un viaje a ninguna parte de manera colectiva deben abdicar de esa pretensión (...) Ningún país del mundo les ha reconocido. Ojalá este experiencia sirva para ese convencimiento. Y por supuesto, todos los partidos debemos hacer un esfuerzo de convocatoria a los catalanes, de acercamiento, de proximidad, de entendimiento de sus reivindicaciones, de su identidad, de sus pretensiones. Este es el método democrático. En Cataluña el derecho penal llegó demasiado pronto y la política demasiado tarde. Ahora tenemos que reequilibrar la situación".
La Corona, mejor no tocar. Antonio Masip planteó en esa conferencia sacar la Corona de la Constitución, un gesto con el sentir republicano, argumentó. Zapatero no se mostró partidario porque "no habría consenso y solo llevaría a debilitar la Jefatura del Estado; eso supondría debilitar al Estado y deblitaría a España", contestó el expresidente

EN LA CONFERENCIA DE ZP SOBRE LA CONSTITUCION

LA NUEVA ESPAÑA Y EL COMERCIO refieren mi intervención de ayer en la conferencia de la Biblioteca del Fontán sobre la posibilidad de debatir la posibilidad de sacar de la Constitución el título de la Corona. Aún valorando el excelente papel que hace Felipe VI, ejercitado muy bien, y que su padre y la Constitución han prestado gran servicio a la democracia, a las libertades y a la convivencia, un nada próximo consenso, en la línea de reformas apuntadas por Zapatero, pudiera ser conveniente que ese título fuera sustituido por una Ley Órgánica, apoyada por la unanimidad de partidos, acentuando la accidentalidad de las formas de Estado. En esa línea no hemos de olvidar nuestro fuego republicano original y que, por dos veces tuvimos en Asturias de cabeza electoral a Luis Gómez Llorente que bien recordó nuestra ideología histórica en su voto particular a la ponencia constitucional

viernes, 30 de noviembre de 2018

ORIENTE MEDIO Y EL ANCHO MUNDO



Asistí hace días en LA NUEVA ESPAÑA a una ilustrada conferencia de la profesora iraní Nazanin Armaian, exiliada en Madrid, sobre Oriente Medio, donde se dilucidan los orígenes de todos los conflictos que laceran nuestro mundo. Un acierto del Vicerrectorado, de la Concejalía de Cultura y de la Facultad de Ciencias Económicas, proponer información y debate sobre asuntos que deberían preocupar más nuestra demasiado alejada cotidianeidad. Es imprescindible una ciudadanía informada y crítica con el ancho mundo.

La conferenciante aportó muchos datos de grandísimo interés, aunque personalmente le reprocharía una cierta visión maniquea, heredada aún de la llamada guerra fría, y hasta un no menos preocupante ultra laicismo, que es uno de los argumentos, v.g., del sirio Bashar Háfez al-Asad para su política y su belicismo antidemocráticos. Desde mi humilde observatorio personal pienso que algo fatal han hecho los antiguos gobiernos comunistas del llamado Pacto de Varsovia para que ahora emerja un neofascismo tan potencialmente agresivo y también en algo han fallado, Nasser, Boumedian y Arafat aparte, los regímenes laicistas del Mediterráneo Sur para que tengan hogaño tantísimo arraigo los fundamentalistas más irracionales.

Mucho me prestó oír referencia, aunque fuese incidental, a la invasión yanqui de la isla de Granada y al asesinato del líder isleño Maurice Bishop en 1983. Apenas, que yo sepa, se han mencionado en Oviedo públicamente semejantes desafueros que no puedo olvidar. Y es que conocí personalmente a Bishop en una conferencia de prensa en La Habana a últimos de los setenta. Me pareció, entonces, algo ingenuo pero su trágica desaparición es una herida contra los derechos humanos que sigo considerando inolvidable. A su muerte hubo en Oviedo una pequeña manifestación en El Escorialín a la que me sumé como Alcalde por más que hube de sufrir manifiestas incomprensiones.
Adelante a los equipos del Rectorado, del Ayuntamiento y la Facultad… en asuntos de este calibre, imprescindible si queremos saber dónde exactamente vivimos

carta de lector

Q.directora:
Leo en un titular de LA NUEVA ESPAÑA que alguien tacha de obseso a nuestro Alcalde por VILLA MAGDALENA. Por el contrario si así fuera me parece una bendita obsesión, pues el pelotazo de un bucanero en Villa Magdalena es de lo más grave que ha sucedido irregularmente en esta ciudad.Me alegraría que no se olvidase ni tan siquiera por quien considera obseso al Alcalde, al que felicito por serlo en su intento de salvarnos de semejante desafuero y de sus consecuencias
ANTONIO MASIP
OVIEDO

viernes, 23 de noviembre de 2018

ESCUPITAJO


El escupitajo (2)

Como ya escribí en columna anterior, para una novela de José María Gironella, los legionarios compiten por escupir más alto, en lo que nos distrajimos alguna vez todos los soldados y reclutas que en el mundo fuimos. El escupitajo hace sesenta años no era de buena educación pero la frecuencia hacía tolerancia. Los más higiénicos daban a su propio lapo, lo llamábamos así en el colegio, un pisotón ingenuo con el que pretendían reducirlo en sus efectos ambientales. El gran Borges describe a un personaje del Puerto bonaerense cuya forma de escupir era objeto de imitación. En las oficinas, las peluquerías, los espectáculos había escupideras que, en los cafetones de lujo, eran de estampadas marcas inglesas. Luego, frisando 1960, desapareció de repente la costumbre y la ostentación de flemas se convirtió en arma exclusiva de agresividad contenida, muy utilizada entre antideportivos jugadores de fútbol en disputas de los reglados “saques de esquina”.
Eso precisamente, agresividad contenida, lo reconoce el irrespetuoso agresor a Pep Borrell. Las escupideras, que tanto protagonismo mobiliario tuvieron en el Congreso de Viena de 1815 ya ha mucho que fueron retiradas de la Carrera de San Jerónimo, donde las hubo, y ante la posibilidad de que cámaras y fotógrafos le delataran, el estúpido diputado, experto escupidor, Jordi Salvador, se tragó hacia dentro parte de su intolerable salivazo, como si nada hubiera sucedido. No era la primera vez que se orquestaba y negaba por los mismos suyos; a Su Majestad el Rey le escupieron también, más o menos los mismos, en Barcelona aunque el receptor fue un ilustre ovetense, el bueno de don Alfredo Martínez Serrano, Segundo Jefe de Protocolo.
ERC en el hemiciclo congresual madrileño y en las calles barcelonesas ha mucho que ha renunciado a las exquisitas formas de Josep Tarradellas, al que tuve el honor de conocer, aunque, eso sí, probablemente teatralizan como nadie al personaje borgeano y aún el refrán de tirar piedras y esconder manos.

domingo, 18 de noviembre de 2018

NUMERO ESPECIAL DE LA VOZ DE ASTURIAS


POR UN OVIEDO SIN AGUJEROS BLANCOS EN EL MAPA

José Ramón Tolivar Faes, uno de los mejores ovetenses de todos los tiempos, que se había mojado previamente alabando mi tolerancia política, me hizo, queriendo o sin querer, el enorme favor del subidón que me supuso su felicitación por la conversión de un cuartel, sublevado el 19 de Julio, en Facultad de Humanidades. Es lo que ahora, a mi vez, desearía homenajear, incluso multiplicado por tres o cuatro, a quien proceda por conseguir definitivamente la conversión aún tardía de dos grandes espacios ciudadanos: El antiguo Hospital/Residencia Sanitaria/Instituto de Silicosis y la Fábrica de la Vega.
¡Ojo!:es muy importante el martillo de “Santa Ana”, la Calle Canóniga, para el Museo de la Ciudad, que tanto y tan bien defiende Ignacio Quintana Pedrós, pero, siendo un problema de indecisión crónica, no es comparable con la magnitud de la desidia, confío que superada ya, por los agujeros, calvas, espacios esfumados en blanco, o como se los quiera denominar, que son un absurdo histórico en nuestro mapa urbano.
No me entra en la cabeza que desde el primer momento que fueron irreversibles la mutación al nuevo y flamante HUCA y el traslado de la actividad armera a Trubia, no haya surgido seriamente una masa crítica ovetensista, más allá de la loable asociación vecinal, y/o la clarividencia política a cualquier otro nivel de la Administración capaces, cada cuál en su función, de dar, sin traumas, de inmediato las debidas alternativas.
Sin traumas, insisto, porque la decisión traslativa ya ha hecho víctimas irreparables en 55 trabajadores, receptores de una inmerecida crueldad inolvidable, y en los amplios tejidos que unían el Hospital y la Factoría su ciudad y sus servicios.
Antes de Universidad y zona de maya verde y construida de altura media y asumible, el Milán fue Regimiento y Seminario Metropolitano de una diócesis de más raíces litúrgicas y de mayores linderos geográficos.
El Hospital, a su vez, era una aspiración muy sentida. Como muchas obras, en nuestro maltratado suelo, se fue eternizando hasta la irrisión de ripios populares de éxito. Antes estuvo en la actual Avenida de Galicia, frente a PINTOR LUIS FERNANDEZ,  y también en lo que fue Hospital Militar en la calle Palmira Villa.
El vacío y el despoblamiento de grandes espacios, casi simultáneos, son grandes yerros históricos, seguramente con culpas compartidas en niveles y tiempos diversos, que exige no mirar para otro lado en la hora presente.
En fin…

viernes, 16 de noviembre de 2018

ALCOA


ALCOA NO HA DE ACHATARRAR

Algún intento de “achatarrar” planta avilesina de Alcoa ya hizo la multinacional de Pennsylvania en mis últimos meses de eurodiputado. El ingeniero humanista Enrique Álvarez Uría, en su espléndida intervención de El Alderique, recogida en LA NUEVA ESPAÑA,  puso el dedo en la llaga: mucho llorar tarifas eléctricas favorables pero el problema está en la falta de inversiones modernizadoras desde que Enrique visitó la planta en sus tiempos estudiantiles, coincidentes con los míos: ¡hace por tanto medio siglo! Recuerdo de aquellos entonces la triste depredación por aluminio primario incontrolado del pinar de Salinas/San Juan de Nieva.
¿Cuánto dinero han recibido en forma de ayudas directas o de bonificaciones? ¿Están dispuestos a reintegrarlo antes de acometer esa drástica medida de achatarrar? Es más, ¿se les va a exigir el retorno de esa cantidad que, actualizada, presumo astronómica?
Alcoa es rentable pero actúa como el famoso “perro del hortelano” de Lope. Y es que si carece de coraje y ambición económica también evita su sucesión por otra competidora. Aunque se disfrace, y Álvarez Uría lo ha descubierto palmariamente, está quebrantando de forma oblicua una antigua resolución antitrust de su país de origen que le afectaba contra la tentación monopolista. Ya los más preclaros economistas ingleses del siglo XIX denunciaban esas prácticas abusivas contra el mercado. Hace unos días me encontré, después de años, con Campomanes Calleja, buen colega en las consistoriales de Oviedo, que está escribiendo, y algo ya ha publicado, sobre ética empresarial en la que debería imponerse Alcoa.
Hay otra estrategia de Alcoa que me recuerda mucho el fracasado itinerario que seguía Tenecco, en la gijonesa Porceyo, hoy feliz reconvertida en VASTE e, incluso, ampliada al magnesio: la deslocalización productiva hacia las fronteras exteriores de la Unión Europea, concretamente a Islandia y Noruega. La UE no debe tolerar actuaciones cainitas y ya hay precedentes para evitarlas.
Alcoa no ha de achatarrar ni, aquí y ahora, nadie debería permitirlo.

EMILIO MENENDEZ DEL VALLE SOBRE PALESTINA EN EL PAIS


Palestina, nostalgia de la flor de azahar

Tanto la existencia del Estado de Israel, con las fronteras acordadas por la ONU en 1948, como la exigencia de una Palestina libre y segura, son causas morales de nuestro tiempo

Palestina, nostalgia de la flor de azahar
NICOLÁS AZNÁREZ
En 1949, un grupo de notables palestinos expulsados de Jaffa al establecerse el Estado de Israel y refugiados en Líbano envió un elaborado manifiesto a Washington. En él, cándidamente, escribían: “Dado que las Naciones Unidas han demostrado hasta ahora ser tan débiles como para no poder forzar a los judíos a comportarse de acuerdo con el derecho internacional, nos dirigimos en demanda de ayuda al Gobierno de los Estados Unidos, poderosa y generosa nación, dispuesta a defender los derechos del hombre y la libertad de los pueblos...”.
Había en el documento una significativa alusión a la industria cítrica: “Ha pasado ya un año desde que la gente abandonó sus huertas. En todo ese tiempo no han sido regadas ni cuidadas. Si no se presta atención inmediata a los naranjos, la mayoría tendrán que ser sustituidos y los nuevos no darán fruto antes de seis años”. Medio siglo después, el profesor Hisham Sharabi escribía: “En Jaffa, el otoño es la estación predilecta, cuando el perfume de la flor de azahar inunda el aire y el mar azul plata está calmo y sopla, acariciadora, la brisa de poniente”. El documento de 1949 concluía así: “A menos que los refugiados sean reasentados en los lugares y tierras que les pertenecen, la paz que se busca para esta parte del mundo nunca reinará, aun cuando superficialmente pueda parecer que el problema se ha solucionado”.

Setenta años después, la nostalgia de la flor de azahar, evocadora del derecho al retorno a las tierras expoliadas, subsiste, si bien el concepto retorno ha sido pragmáticamente modificado por la Autoridad Nacional Palestina. Y sus dirigentes, al igual que su población, ya no se refieren a Estados Unidos como generosa nación. La lectura de La limpieza étnica de Palestina, de Ilan Pappé, e Israel y Palestina: revisiones y refutaciones, de Avi Shlaim, ambos representantes de la moderna historiografía judía, reconforta al constatar que hay sectores de la sociedad israelí no dispuestos a comulgar con ruedas de molino. Denuncian la versión oficial del trato dado a los palestinos desde 1948. Avi Shlaim clasifica a los diversos presidentes norteamericanos en dos escuelas: la del “Israel, primero” y la que denomina “escuela equilibrada”. Sostiene que la mayoría de los mandatarios ha pertenecido a la primera, constituyendo Carter y Bush padre dos notables excepciones y siendo Bush hijo el más proisraelí. En relación con Oriente Próximo, mantiene que “un presidente norteamericano ha de ser equilibrado y no solo lograr seguridad para Israel, sino también justicia para los palestinos”.
La connivencia de Israel y EE UU es más intensa que nunca. Se materializó al llevar la embajada a Jerusalén
Hace un par de décadas la parte de la sociedad israelí que reconforta era activa. Isaac Rabin, Shimon Peres y Arafat llegaron a sintonizar. Se entendían. Se habían combatido durante muchos años, pero el tándem Rabin-Peres llegó a conectar con el líder palestino, tan vilipendiado, tanto tiempo odiado. Arafat correspondió y triunfó el pragmatismo. Había asumido públicamente la resolución 181 de Naciones Unidas (29-11-1947) que preconizaba la institucionalización de dos Estados, palestino y judío, y por tanto la aceptación de este último. Un ambiente nutrido de sentido de la historia y de mero sentido común posibilitó que la razón venciera a la emoción. Los acuerdos de Oslo de 1993, derivados de la conferencia de Madrid de 1991, significaron el repudio del recelo y la asunción de la confianza.
Una parte de Israel no creyó en la sinceridad de Arafat, cuya aceptación del Estado de Israel llevó a David Grossman a escribir: “Durante años y años habíamos esperado esas palabras. Y ahora que Arafat las ha pronunciado, solo sabemos decir: no puede ser verdad, no es sincero. Esta es la trampa en que nos hallamos los israelíes. Nos aterrorizan los cambios, pero no nos espanta el cambio a peor, solo aquellos que suponen una mejoría, los que nos obligan a enfrentarnos a una situación nueva... El miedo bloquea todo intento de comprender la realidad”.
En 1995, Yigal Amir, encarnación del Israel del recelo y el odio, asesinó a Isaac Rabin, artífice del camino que debería haber conducido a la paz y a la dignidad. A partir de entonces, ulteriores primeros ministros se han dedicado a imposibilitar la creación de un Estado palestino, multiplicando la creación de colonias judías en los territorios ocupados y boicoteando posibles conversaciones de paz. Ariel Sharon y Benjamín Netanyahu son los dos primeros ministros que más se han empeñado en poner fin al “problema palestino” mediante la expulsión, liquidación o neutralización (vía humillación) de los palestinos, tal y como refleja el libro de Sharon Pape en 2002: “La guerra de la independencia no ha terminado. 1948 no fue sino el primer capítulo”. Dov Weisglass, mano derecha de Sharon, en 2004: “Con los americanos hemos acordado la congelación del proceso político, lo que impide el establecimiento de un Estado palestino y la discusión sobre los refugiados, las fronteras y Jerusalén”.
En 1919, Weizmann, luego primer presidente, exigió una Palestina “tan judía como Inglaterra es inglesa”
El otro gran manipulador de la realidad y de la verdad, experto en fake news, es Netanyahu. UNRWA, la agencia creada por la Asamblea General de la ONU para amparar y dar asistencia a los cinco millones y medio de la diáspora palestina, según el premier israelí, “perpetúa el problema de los refugiados”. La perpetuación se evitaría con la creación de un Estado palestino, a la que él se opone. Sin embargo, Netanyahu ha logrado convencer a Trump para que liquide a la agencia suprimiendo la importante y generosa, esta vez sí, contribución que desde hace años Washington donaba. La connivencia israelo-norteamericana es más intensa y completa que nunca. Se ha materializado en el traslado de la embajada a Jerusalén, rompiendo el consenso internacional y en el pleno apoyo de Washington a la ley básica que convierte a Israel en Estado nación solo para judíos, excluyendo al 20% de la población israelí de origen árabe y eliminando el carácter oficial de su lengua. La mayoría de los líderes sionistas de finales del XIX y principios del XX deseaban el mayor Estado posible con la menor cantidad posible de árabes. En 1919, en la Conferencia de Paz de París, Chaim Weizmann, uno de los sionistas moderados y luego primer presidente de Israel, exigió una Palestina “tan judía como Inglaterra es inglesa”.
Considero que tanto la existencia del Estado de Israel, tras la barbaridad del Holocausto, con las fronteras acordadas por la ONU en 1948, como la exigencia de una Palestina libre y segura, tras las barbaridades infligidas a los palestinos, son, ambas, causas morales de nuestro tiempo. Se trata de dos pueblos, esquejes del mismo tronco semítico, que la comunidad internacional y en especial la Unión Europea deben —ante la vergonzosa e indigna actitud de los Estados Unidos de Trump— activamente contribuir a una solución satisfactoria para ambos.
Coda UNRWA. Mientras tanto, y a pesar de la indigna decisión de Trump, quien, pretendiendo un chantaje, suprime la contribución financiera y politiza así la ayuda humanitaria, la organización de Naciones Unidas ha abierto estos días sus 711 escuelas en la región, a donde acuden 526.000 niños y niñas y donde se enseñan la tolerancia, el respeto de los derechos humanos y el desarrollo del pensamiento crítico.
Emilio Menéndez del Valle, embajador de España, fue el primer presidente del Comité español de UNRWA (2005-2007).