sábado, 17 de agosto de 2019

ESPAÑA SIN BERNARDO FERNÁNDEZ


ESPAÑA SIN BERNARDO FERNÁNDEZ

“El País vasco, fueros,//Cataluña: «nos roban»,//Madrid, exención fiscal
(…)¿es la igualdad?” Niño, M,”TRIÁNGULO REAL”.

La profunda crisis de investidura lleva a evocar, una vez más para mí, pero seguramente poco para el lector: la gran personalidad de Bernardo Fernández que consiguió evitar aberraciones exasperantes. En el Principado no cabe voto negativo, solamente la abstención. Hubo, por supuesto, incomprensiones en el iter legislativo pero ahí está ese dinámico procedimiento, que hubiera venido de perlas en el nivel estatal.

Bernardo es tipo fabuloso, jurista y administrador de primera, sobriedad, cultura  y discreción encomiables. Su entrega a la función pública ha impedido la tesis doctoral, que nunca hubiera sido la broma fraudulenta de tantos, y, efecto dominó, obstaculizado carrera académica. Clama al cielo que  Albert Rivera, que en esto ha decepcionado, le vete por  ignorancia y desinformación para el Consejo del Poder Judicial.
Hizo otras varias aportaciones al Derecho. Así, las circunscripciones oriental y occidental en nuestra autonomía. Lo desarrollamos en un libro para KRK sobre las elecciones de 1983. Después de celebrarlas, critican hogaño fuerzas que se consideran infrarepresentadas, sin valorar cuánto han contribuido a la cohesión y al protagonismo del progreso de nuestras alas.

También, y en este punto, recuerdo los comentarios laudatorios que escuché a los madrileños Joaquín Leguina, Rodríguez Colorado y Javier Ledesma, sobre la ágil supresión de la Diputación Provincial, impecablemente integrada en las autonomías uniprovinciales, que superaron riesgosas duplicidades. Y fue exquisita habilidad la Ley  del procedimiento de designación de Senadores, por encima de la tentadora oferta cortoplacista del PCA para que tuvieran adscripción al partido mayoritario o a un sumatorio frankestein, que diría Rubalcaba.

Fue brillantísima la inserción de Asturias en el Comité Europeo de las Regiones, cuyo más alto funcionario bruselense, Pedro Cervilla, Secretario General, proviene de la asturiana Consejería de la Presidencia.

Por entonces, cedí la recuperación del pintor Luis Fernández que ultimaron de forma exitosa Bernardo y el MUSEO DE BELLAS ARTES.

 Con irrenunciables rigor e incorruptibilidad, las aportaciones de Bernardo siguen vigentes y dignas de copiarse en el Derecho comparado y aún en la conservación y el protagonismo artísticos.




CÉLINE en LA RÍA DEL EO


CÉLINE
“Soy socialista, a fuer de liberal” Prieto Tuero, Indalecio
Mi gran amigo Ángel Alda, compañero almario de una larga e inacabada travesía al norte del Senegal, aprecia la insólita presencia de un barco llamado CELINE que atraviesa la, para mí y el generoso espíritu abierto asturiano, Ría del Eo, y para él y la insensatez reduccionista ribadense, RIA DE RIBADEO.

Por el figueirense, o pixoto, Daniel Guerra, profesor de Sevilla, estoy al corriente de la polémica con el anuncio del sello Gallimard de reeditar los Panfletos de Céline, autor atrapado en un eterno no tiempo o en el después de despueses. Fue peor el sucedido en 2011, cuando el ministro de Sarkozy, Frederic Mitterand, retiró los libros conmemorativos que él mismo prologaba.

”Viaje al fin de la noche”, a la que me aficionaron Orlando Pelayo y Juan Benito, me interesa mucho en su hilván lingüístico rompedor y bien siento que quede inédita la magnífica tesis, “Lo grotesco en Céline”, de Dalia Álvarez Molina que tan tristemente nos ha dejado; como también la ausencia reciente de otra valiosa especialista universitaria en la lengua de Molière, la poeta turonesa Ángeles, Gely, González Fuentes. Jünger, ocupante militar de París, me contó pestes de Céline, ante mi hija germanista, que nos interpretaba.

El desafuero de Sarko/F.Miterand fue peor, en efecto, porque se censuraba toda la obra y no solo la perversa Panfletaria. Mario Vargas Llosa, del que la ovetense Carmen Bobes es máxima especialista, lamenta la oleada contra autores de la talla de Neruda, al que niegan el aeropuerto de Santiago de Chile, como sucede, medio mundo más lejos, con Kant en su ciudad,

Javier Marías, Nabokov, Faulkner, Pérez Reverte y, en nómina abierta,..¡Céline!.

Paseando por el borde opuesto de la parisina Isla de la Cité me encontré, y me hice, con las obras objeto de la iracundia. Y, entre nosotros, qué pensar de los móviles confiscados a periodistas por un juez enloquecido, valga calificarlo suavemente, o la liada con la retirada en Arco-2018 de montajes sin duda impropios pero que hacen daño democrático al pasar por la guadaña intolerante.

Un ilustre ovetense, nacido en la calle Magdalena, acuñó el aforismo “socialista, a fuer de liberal” a la altura del genial Churchill, archirrepetido frente a la mareona populista: ”… la democracia es la peor forma de gobierno, exceptuando todas las otras formas que han sido probadas de vez en cuando”
El barquito CELINE no llega a mis párpados, no sé si hundido como alguno de sus personajes en el CANAL DE LA MANCHA, aunque mis ojos lo sigan leyendo, sea en la Cité o en la Estigia, tal Cernuda decía, no menos apocalíptico, de la Ría eota, perdón de Ribadeo para los Alda, los inmensos Calvo Sotelo y Cía ribereña lucense.

lunes, 5 de agosto de 2019

LA MANO INVISIBLE


DE LA MANO QUE APRIETA A LA INVISIBLE, DE LA GRANDA A RENY PICOT

En el Colegio de los Dominicos, en el mismo espacio del Salón de Actos de ahora, nos proyectaban semanalmente películas que se cortaban siempre en el momento en que los protagonistas, plano compartido masculino/femenino, se aproximaban para probablemente besarse. Era justo el momento también en que, en medio de un griterío de protestas, se anunciaba el supuesto resultado deportivo, preferiblemente golazos del Oviedín.
En la ocasión que correspondió a una enigmática cinta, LA MANO QUE APRIETA, el fraile encargado de la máquina reproductora se confundió con el orden de los tres rollos de película, con lo que a las ya dificultades de entendimiento, sumamos otro galimatías peor si cupiese. Cuando, pasados los años, en los primeros cursos de Deusto, los frailes de otra orden eclesial pretendieron inculcarme las virtudes de LA MANO INVISIBLE DEL MERCADO me acordé de LA MANO QUE APRIETA sin entender, de nuevo, nada o muy poco, máxime cuando la sacrosanta cita no la encontraba en mi primera lectura de LA RIQUEZA DE LAS NACIONES de un tal Adam Smith.

De todo eso me acordaba en La Granda escuchando la lección inaugural de Francisco Rodríguez, mi buen amigo, liberal y crítico ancestral con la llamada globalización, que puso puntos sobre las íes de la llamada desregulada LIBERTAD DE MERCADOS de la que tanto se ha perorado, pero que conduce a situaciones contradictorias, monopolistas  y hasta imposibles. Mientras seguimos dando vueltas a la actualización del famoso aforismo de SMITH, que algo de valor remoto sí tiene, con un equilibrio, ¡POSIBLE!, en el que Francisco Rodríguez me sigue animando a adentrarme.

Ni mano invisible ni opresora.

viernes, 2 de agosto de 2019

REPOSO SILENTE EN HAMLET UNAMUNIANO Y NUEVO CONCIERTO DEL FESTIVAL HORACIO ICASTO DE NAVIA


Unos amigos, cuyo entusiasmo marbellí nunca estuvo a la altura de sus calidades humanizadas y sapientes, me hicieron visitar la tranquilidad silente de su jardín. Sobre el silencio, que nomina playa onírica en Cudillero, Gavieiru en pixueto, se divaga mucho, pero nada a la altura erudita del ingreso en la RAE de Juan Mayorga, al que vino pintiparado el anterior titular del sillón M, nuestro Carlos Bousoño. Heredero de Vicente Aleixandre (¡oh, el estudio del notario Sáenz de Santamaría sobre la justa titularidad aleixandrina de los Bousoño!) y nadador fondista, Carlos transitó poéticas soledades. En Blas de Otero, Celaya, Gil de Biedma y Ángel González, a los que tuve el honor de tratar, el silencio se une a redoble opresor.

En el repaso académico de Juan Mayorga no falta el enigmático final abierto de Hamlet, the rest is silence.

Desde que lo leí en el dramaturgo inglés, más que sentir en butaca, ha mucho ya, me intrigó tanto o más que, ahora, a Mayorga y ocasión tuve de rumiarlo con doña Emilia y don Salvador de Madariaga en su casa de Oxford//St Andrews. Olvidé, sin duda por mi errática formación, las explicaciones del polígrafo y la políglota, mis venerados anfitriones, adaptadores de una versión estrenada de la más famosa obra de Shakespeare. Pasando los años, me topo, en el avilesino Niemeyer y en los madriles, con el valor teatral que Juan Mayorga otorga al Silencio y a ese preciso silencio.
Mi hija Aida, flamante autora de SOMOS LUZ, escribió “Del silencio nace la música”, citando a Aracil, presentador de la fabulosa velada de un concierto naviego, Festival HORACIO ICASTO, cuya bendita periodicidad sigue el próximo viernes 9 de Agosto. Algo parecido dijo Gerardo Diego, al que también me cupo la dicha de conocer, aunque no de oír esas reflexiones.

Si mi disperso magín no logra reproducir la auténtica interpretación de Madariaga, sí me descentra sobremanera la traducción enloquecida que hizo por dos veces Miguel de Unamuno: “El reposo es silencio”. Está destacado por Paco Ayala, en sus Completas al cuidado de Carolyn Richmond.

Ayala perplejea ante el heterodoxo reposo unamuniano de Hamlet, “obcecación de don Miguel, y hoy una curiosidad literaria”.

Superando SHAKESPEARE, Unamuno,  los Madariaga, los Poetas del 50 y Aida, me conmueven Mayorga y Bousoño.

No me intriga ya, en residuo pedante, “the rest is silence” sino que el silencio  se me superpone por encima del final legendario del Príncipe danés; para romperlo optaré por las maravillosas notas de Richard Galiano el próximo viernes en la entrañable Navia, abierta mágicamente.

Mis amigos evacuaron, silencios íntimos aparte, el degradado espacio marbellí, como no podía ser menos.


SALUD MENTAL Carta en EL PAIS

Una sociedad que no cuida la especialidad de la psiquiatría ni es avanzada ni se puede considerar que goce de bienestar. Leo el artículo sobre el deterioro de la unidad de psiquiatría en un hospital de Andalucía, justo tres semanas después de que mi madre nos dejara por una depresión crónica. Estuvo un tiempo ingresada en dos hospitales distintos, uno público y otro privado. En ambas, el personal en general fue competente, pero no vi para nada un ambiente constructivo y tampoco personal suficiente para llevarlo a cabo.
Los recortes han hecho mucho daño, pero también la falta de facilidades en dar una terapia continua y, sobre todo, constante a las personas que sufren trastornos. Son muchas y cada vez más las personas que necesitan ayuda de este tipo, y un psiquiatra por cada 100.000 habitantes es una broma. Si desde arriba no se destinan más medios estamos abocados al fracaso como sociedad.
Jorge Todolí García