viernes, 15 de diciembre de 2017

Llevar mantequilla a Francia


Fue, en su tiempo, muy usada la expresión de llevar hierro a Bilbao, como ilustrativa de lo inútil y hasta imposible o absurdo. El aforismo llegó a vivir más en el lenguaje popular que la producción de las exhaustas minas vizcaínas.

Desde muy niño mis padres, en exigente imposición que siempre agradeceré, me hicieron pasar los veranos en internados franceses y algunos intercambios, todavía infrecuentes en la pacata y empobrecida sociedad española, muy anterior al Erasmus de Manolo Marín. Uno de los alicientes colaterales de aquellos estíos era topar con la mantequilla salada y el yogur que eran aún desconocidos en mi dieta familiar e, incluso, con inmensas cantidades de la mantequilla misma que se utilizaba también para las frituras. La mantequilla como tal ya se industrializaba en estos lares por la querida familia Arias, que utilizaba "Flor de Asturias" como una de sus marcas y uno de cuyos éxitos fue instalarse en Oviedo a pie de ferrocarril. Había también suministradores aldeanos que distribuían en la ciudad deliciosas mantecas entre hojas/fueyes de berza y un rudimentario dibujo, o simple señal, en el lomo de la deliciosa pieza amarilla.

Francia estaba mucho más adelantada para mis adolescentes entendederas. 

Años después, al iniciarme en la carrera universitaria llamada Ciencias Económicas, manejé la mala traducción de un gran autor, James Henderson, y luego, ya en la denominada aún más pomposamente "Teoría Económica-2", los mecanografiados apuntes del hueso Profesor Castañeda. En ambos instrumentos, la mantequilla era ejemplo alternativo a la margarina por los ingresos crecientes de los consumidores.

Hogaño aquel maniqueo ejemplo no resistiría el papel de un gráfico académico o universitario. En cualquier caso, nada se decía del potencial excedentario francés que padecimos en la Cornisa Cantábrica durante mi personal participación en el primer gobierno autonómico. Alguna región había dado mal, por estúpida ocultación, las producciones precedentes a la comunidad europea y, no sólo por esa vejatoria cifra máxima sino por la espiral de un concurso de yerros y limitaciones se mal cerró el capítulo de la negociación láctea, con balance notoriamente desequilibrado.

Por la pura casualidad de mi presencia viajera en París el embajador Raventós, tan ensalzado por Tarradellas contra lo que pronosticaba de siniestro en Pujol, me invitó en 1985 a asistir al posicionamiento de todos los grupos parlamentarios galos sobre el futuro ingreso español en el club europeo. Los comunistas, liderados por George Marchais, y los populares, por Chirac y Couve de Murville, salvo Valéry Giscard d'Estaing y Raymond Barre, autor de otro de los manuales que dábamos en Deusto, se oponían, recalcitrantes, a nuestro país por los datos agrícolas y ganaderos competitivos que temían.

Con esos antecedentes me resulta sorprendente y muy grata la buena nueva de que la mantequilla astur tenga cuota de mercado francés y me hace sentir orgulloso de los que en nuestra tierra, con tantas dificultades, son capaces de semejante proeza de producción,  trazabilidad y ulterior distribución. Concurren un cúmulo de circunstancias sin duda, pero la visión empresarial astur, que no suele ser frecuente premio en la Gran Economía, ha resultado encomiable.

martes, 12 de diciembre de 2017

Sánchez Merlo en lne sobre el prófugo Puigdemont


El perjuicio para España de la manifestación en Bélgica por la independencia de Cataluña

12.12.2017 | 03:54
Daño a la reputación
Con independencia de lo que voceen las distintas fuentes sobre el número de manifestantes en pro de la independencia de Cataluña ("Le Soir": 10.000; "La Libre Belgique": 45,000), quienes tienen ya formado criterio sobre los motivos, desarrollo y efectos derivados del intento de golpe de Estado no van a cambiar su opinión: se trata para ellos de un hecho irrelevante. 
Pero no es irrelevante para quienes asisten boquiabiertos al espectáculo que está dando un político destituido y huido a Bélgica, que sigue culebreando allí, con el concurso protector de políticos y abogados flamencos, porque las opiniones públicas reciben mensajes, cuando menos confusos, que básicamente consisten en que España es un país donde se tortura, hay presos políticos, se gobierna con modos autoritarios y la justicia es arbitraria y subordinada al designio del Gobierno. En resumen, España es un país en el que no existe la separación de poderes.
Por encima del desacuerdo en las cifras de manifestantes, en lo que sí concuerda la prensa belga es en que buena parte de ellos eran independentistas flamencos, con banderas separatistas catalanas, que les había entregado el partido secesionista flamenco Vlaams Belang (heredero del ilegalizado Vlaams Blok), una formación xenófoba y de extrema derecha, que es la máxima valedora del independentismo catalán y vasco en Bélgica. 
Esta constatación puede ayudar a precisar los números, pero no dice nada sobre el daño inferido al "honor" del Estado español, un Estado en el que la reputación es un bien jurídico protegido por el Código Penal, que castiga como ataques a la dignidad las injurias y las calumnias. Un amigo con sabiduría y kilometraje cree que, como con las muelas, quizás lo mejor sea mejor esperar a bajar la inflamación antes de hacer intervenciones que pudieran extenderla. Pero el malestar interno se hace viral, como se dice ahora. 
En estos últimos cuarenta años, el pueblo español ha hecho un formidable esfuerzo, ha abrazado la democracia hasta hacerla ejemplar, ha puesto en marcha las autonomías, vencido al terrorismo y desmontado el golpismo, creado riqueza para los ciudadanos, universalizado la sanidad y la educación, mejorado la calidad de vida y las condiciones de los españoles, desarrollado las mejores infraestructuras del mundo occidental; y más. 
Y un aventurero, que, con otros compañeros de viaje, ha fracasado en su ensoñación de proclamar la república catalana y la independencia de España se pasea ahora por la capital de Europa y se entretiene, con el apoyo cómplice de algunos flamencos, en demonizar el sistema democrático español, calificar al Gobierno de franquista, desprestigiar a jueces y fiscales y, en definitiva, en tratar de dañar la imagen de España, despotricando contra la credibilidad de nuestras instituciones, con la intención evidente de causar un perjuicio a la reputación de nuestro país. 
Gargarizan sus mensajes, a propósito de la retirada de la euro-orden, con invenciones tales como que España tiene miedo de que se sepa la verdad y está aterrada ante la posibilidad de que ellos la desenmascaren. Luego lo negarán y, en su aparente contrición para evitar la prisión, se retractarán, pero es posible que esta repetida ya no les valga. No hay nada como esperar a que acaben las muecas y los bullicios electorales para validar la certidumbre de las hipótesis. 
Y es que el juez instructor del Supremo que dirige, como consecuencia de una resolución de la Sala II del TS, el procedimiento contra los aforados, decía ya, al considerar que los hechos investigados podían constituir un delito de rebelión, que sus presuntos autores constituyen una "empresa criminal conjunta", por cuanto se trata de un alzamiento violento y público para declarar la independencia de una parte del territorio nacional, planeado y ejecutado en diferentes fases y momentos, por una pluralidad sincronizada de personas. 
El instructor tuvo después que replantear su modus operandi, al tener que extender el procedimiento a los investigados por la Audiencia Nacional, acumulando a las actuaciones iniciadas las tramitadas por la Audiencia. Esta acumulación le enfrentó con dos nuevos problemas: resolver sobre las peticiones de libertad de los encarcelados y evitar los posibles efectos no deseados de la euro-orden en la que se solicitaba la detención del expresidente de la Generalitat. 
El magistrado ha resuelto ambas cuestiones, manteniendo en prisión sólo a aquellos de los imputados en quienes considera que la posibilidad de reincidencia en su actividad delictiva pudiera ser particularmente lesiva para el bien protegido y anulando la euro-orden de detención. 
Uno de los mayores riesgos de cualquier organización, no digamos de un Estado, es el daño a su reputación, que es su activo principal, pues constituye su fondo de comercio, que se construye a lo largo de años de buen trabajo y que puede dañarse en escasos minutos. 
Los motivos más habituales para la destrucción de una reputación son los defectos aflorados, los intentos de engaño o la corrupción probada, y la globalización no ha hecho sino agravarlos, pues, entre otras cosas, el uso masivo de la tecnología ha ampliado su impacto negativo de forma geométrica, haciendo a las organizaciones aún más vulnerables. 
El abogado de Oriol Junqueras, al impugnar la situación en que se encuentra su cliente y reclamar su libertad, ha lamentado "el daño a la reputación". Sensible materia esta para todos los que han empeñado muchos esfuerzos en construirla. 
Sería injusto incluir en un solo paquete a los anfitriones del quinteto catalán acantonado en Flandes. Los francófonos belgas se han asomado a las redes sociales para mostrar su hartazgo, sin ocultar el disgusto por la instrumentalización que los diecinueve abogados defensores de los fugados podrían estar haciendo para favorecer a los que aún no han comparecido ante la justicia española. No entienden que los ricos hayan ido a Bruselas a manifestarse para ser más ricos, a costa de humillar, sin conseguirlo, a un país miembro de la Unión Europea que sigue contando con el apoyo unánime de sus socios y aliados. 
Al populismo separatista se le empiezan a ver las costuras, pero el daño que ya ha inferido a la reputación de España ha sido considerable. Desde aquella tarde de octubre, en que se desató, con eficacia y con mentiras, la máquina del descrédito: 900 heridos, 90 por ciento de los catalanes a favor de la independencia y una serie de vídeos con imágenes repetidas de la actuación policial, bien diseminados por las televisiones, para hacer visible la pretendida represión; hasta el, por ahora, penúltimo episodio de la manifestación en Bruselas, en un día laboral en Bélgica y festivo en Cataluña. 
Remontando cuesta arriba, al proceso judicial, que ha entrado en agujas, le queda un espinoso camino por recorrer, pero habrá un final. La cuestión será ver hasta dónde llega el nivel de la inflamación causada por un adversario sin complejos morales.

sábado, 9 de diciembre de 2017

Articulo de Carnicero Urabayen sobre situacion Brexit.Tendo muy buen concepto de Barnier, negociador europeo, desde su actuación en la fallida directiva sobre el oligopolio de las auditoras

Sonrisas y ojeras. Alivio y cansancio en las caras de Juncker May. Pasaron probablemente la noche sin dormir para poder anunciar a las 7 de la mañana que ya hay un primer acuerdo sobre la separación británica de la UE. Ahora toca hablar de futuro. La posibilidad de que este insólito divorcio acabe a tortas es ahora remota. Los fantasmas de un brexit duro se dispersan. A este paso, el Reino Unido se quedará tan cerca de Europa que quizá no termine de salir. Improbable, pero no imposible.
El acuerdo firmado de esta primera fase afecta a tres cuestiones clave: el dinero que el Reino Unido deberá pagar en el momento de irse (que responde a sus compromisos adquiridos hasta la salida), los derechos de los ciudadanos europeos en el Reino Unido y de los británicos que viven en Europa y una solución para la frontera de Irlanda del Norte. Quedan detalles pendientes de cerrar, pero el entendimiento entre ambas partes es suficiente para pasar a la segunda fase.
La película sobre estas negociaciones tiene un guion cada vez más europeo. El diseño secuencial (primero resolver las cuestiones de la separación para pasar a hablar de la futura relación comercial y de seguridad) fue una exigencia europea. Theresa May, que un día amenazó con salir por las bravas, va cruzando ahora sus propias líneas rojas en la mejor tradición del pragmatismo británico, secuestrado en aquel insólito referéndum y recuperado día a día conforme la fecha de salida en marzo del 2019 se aproxima.

El compromiso de pagar la factura

Si un día el Gobierno británico negó que tuviera que pagar una cantidad para salir (unos 50.000 millones de euros), ahora es ya una realidad a la que se ha comprometido por escrito. Si también renegó de la posibilidad de que el Tribunal de Justicia de la UE siga teniendo jurisdicción en el Reino Unido tras el brexit, ahora es otra promesa enterrada, puesto que el tribunal velará por los derechos de los europeos en el Reino Unido. ¿Sucederá lo mismo con la promesa de May de salir del Mercado Único?
Tras el acuerdo firmado, su permanencia es una posibilidad. «Ante la ausencia de una solución específica, el Reino Unido mantendrá un alineamiento total con las leyes del mercado único y la unión aduanera». Curiosamente, este compromiso, que acerca al Reino Unido al estatus que tiene ahora como miembro de la UE, se debe a no alterar los acuerdos de paz de Irlanda del Norte, donde hasta ahora no hay controles en la frontera con la República de Irlanda y así deberá seguir tras el brexit.
Mientras el guion y el calendario ideado por Bruselas se va cumpliendo, los gestos y el lenguaje de los europeos evitan cualquier tentación de sacar pecho. Michel Barnier, negociador europeo, no pierde la elegancia en las formas, ni cuando se desespera con la falta de claridad británica ni cuando logra una victoria como la actual. Donald Tusk, presidente del Consejo Europeo, ha dicho que este acuerdo es un «éxito personal de Theresa May». Seducción europea para una primera ministra que sigue siendo débil en casa y necesita resistir hasta el final. 

viernes, 8 de diciembre de 2017

El Angelín

VERSOS A LAS FLORES


¡El poeta es mariposa//Que adula todas las flores!
Carolina Coronado,Rosa Blanca



Pepe Monteserín, crack literario, escribe de un tal Angelin que en Pravia leía versos a las flores. Jesús Arango le recuerda polivalente: jardinero, barrendero y flautista.

Del San Francisco de mi infancia no retuve a nadie interpelando margaritas pero sí varios ciudadanos hablando a los árboles. Como el poeta y nombrador Fernando Beltrán saludaba diversos charcos. Incluso me topo todavía por el barrio de Uría una mujer entonces joven, pálida, que abría libro para recitar poemas en las inmediaciones del Angelín.  A fingida distraída distancia, fui receptor de los sobreactuados versos. Juan Luis R.Vigil, de adolescencia próxima, me advirtió del impagable espectáculo. Saramago- ¡El Saraqué de una olvidable ministra de Cultura!- evocaba a su abuelo despidiéndose, abrazos y llantinas, de los árboles de su huerto.

Cuando ha tiempo los juristas republicanos Saturnino Escobedo y Renato Ozores me contaron que José Loredo Aparicio, abogado de la ovetense calle Jesús, en los años veinte, leía libros paseando entre las vías del tranvía, lo relacioné con la declamadora herbolaria. 

Loredo murió atropellado en México D.F.. Pensé que los tranviarios mexicanos no estaban avisados de su temeridad como los de su Oviedo pero el investigador Jesús Mella me ha dicho que pudo no morir de celo lector, tal maravillaban don Saturnino y don Renato, sino asesinado por trotskista que había fugazmente sido.

El ribadense Dionisio Gamallo Fierros solía sentarse en el San Francisco cerca de alguna rama desprendida para imaginar que su madre la veía de niña en el tronco de un viejo olmo. Tenía Dionisio en su magín clasificadas varias huellas y oquedales arbóreas que vinculaba a su progenitora; ésta llegó a maldecir el día que su hijo, siempre Dionisín, había aprendido a leer, por la invasión de libros en la casa. Carlos Sierra ha inmortalizado un ejemplar oblicuo, errático buscador de incierta luz umbría, que he visto, o soñado, muchas veces antes de que el genio del realismo mágico lo pintara.

Mi Angelín es inanimado, moldura broncínea de fábrica, pero el silente cuerno/trompeta de pátina resaltada en Adolfo Casaprima, imagen gráfica de Francisco Ruiz Tilve, se hace oír por encima del espectro de la tenaz lectora y de los versos que, allí cerca, Luis F. Canteli, Presidente del Ateneo, antes y después alcalde en funciones, mandó audazmente esculpir de Alfonso Camín.

Bien también por el Angelín praviano de Monteserín y Arango, el mío sufrió reparaciones pero exhibe la misma fantasía mitológica, con o sin flores a las que dirigir versos o sones de corneta callada y evanescente flauta travesera.

martes, 5 de diciembre de 2017

Ante la retirada de la euro orden a Puigdemont y el resto de la panda

Todo el vaivén de la euro orden de Puigdemont pone de manifiesto su insuficiencia y limitaciones, al margen del lacerante caso concreto.Es muy serio y motivo de reflexión europeista. Ya no pertenezco a la Comisión Juri del Parlamento Europeo en la que estuve diez años y aquel mi escaño no fue sustituido desde España pero lo que dice la resolución del  instructor retirándola, probablemente con buen criterio, no debe quedar así. Ni que cunda el ejemplo de burlar la Justicia de un país europeo desde otro de la U.E..Pienso...

Asistí a la presentación del texto íntegro de "Nosotros los Rivero"

La Universidad de Oviedo acoge la presentación de la edición íntegra de 'Nosotros, los Rivero', que fue cortada por la Censura 

P. A. MARÍN ESTRADA OVIEDO. 
«Un momento muy feliz, y lo habría sido para Dolores». Así calificó Cosme Marina, presidente de la Fundación Dolores Medio, la presentación pública de la reedición de 'Nosotros, los Rivero' con el texto íntegro -sin los recortes de la Censura- que tuvo lugar ayer en el Aula Magna de la Universidad de Oviedo. En palabras del responsable de la fundación que preserva el legado de la escritora asturiana, «saldamos así una asignatura pendiente que teníamos con ella y cerramos la herida que tuvo con este libro». Y es que la historia de la nueva publicación de la novela con la que Medio obtuvo el Premio Nadal en 1952 es la de un empeño, el de sus albaceas, que encontró cauce para realizarse en un camino recorrido conjuntamente con su editora, Ángeles Caso y con el autor de la edición crítica, el filólogo y patrono de la Fundación, Manuel Díaz-Faes.
Todos ellos estuvieron presentes en el estrado del Aula Magna, presidido por el vicerrector de Extensión Universitaria Francisco José Borge López, además de otras artífices de la recuperación del texto que ahora ve la luz, como la librera Concha Quirós. «De ella fue la sugerencia de reeditar obras de interés para Oviedo y Asturias, entre las que esta estaba llamada a ser la primera», dijo Ángeles Caso; y también Evelia Vega, Jefa de Referencias del Archivo General de la Administración, que facilitó el hallazgo del expediente de la obra en los archivos de la Censura. En su intervención, Caso tuvo palabras de agradecimiento para cada uno de quienes hicieron posible esta reedición (también para la ilustradora Rebeca Menéndez, ausente en el acto), un auténtico «trabajo en equipo» para devolver la obra y la figura de Dolores Medio «al lugar que se merece en la literatura asturiana y española», señaló la escritora y periodista, debutante -tal como apuntó- en su papel de editora con su sello La Letra Azul.

La poda del texto 

La novela que consagró a Dolores Medio con el Nadal padeció los estragos de la Censura franquista y solo pudo publicarse tras realizar la propia autora una importante poda del texto presentado para su autorización oficial. El dolor causado por este hecho acompañaría a la novelista hasta sus últimos días, como recordó Cosme Marina. «Siempre que intentábamos retomar este tema, ella buscaba alguna escusa para orillarlo», contó. El presidente de la Fundación que lleva el nombre de la escritora resaltó la importancia de la novela ahora recuperada y la inscribió en su obra al hilo de otros títulos como 'Atrapados en la ratonera' y 'Celda Común', ambientados en la guerra civil y la revolución del 34.
El autor de la revisión del texto, Manuel Díaz-Faes, apuntó que «el original no existe y lo siguiente que hay es esta versión, que fue reescrita casi de memoria a partir de los apuntes que ella tenía». De su calidad literaria puso como ejemplo que a la edición del Nadal que Medio ganó se habían presentado obras como 'Los Bravos' de Jesús Fernández Santos, y de su éxito editorial, los 50.000 ejemplares vendidos. Con su recuperación, se devuelve ante los lectores actuales «la brillantez y modernidad de la obra original», dijo Díaz-Faes. La cuidada edición de La Letra azul servirá para volver a ponerla en ese merecido lugar de la literatura viva.

Necrologia de Manuel Marín x Joaquín Almunia

La noticia de mi amigo Manolo ha supuesto un mazazo enorme, aunque conocía la evolución de su enfermedad en los últimos meses. Nos encontramos por primera vez en Bruselas, todavía en tiempos del franquismo. Ambos estábamos en Bélgica, él como alumno del Colegio de Europa de Brujas, donde luego dio clase, y yo trabajando como economista, siguiendo temas europeos. Entramos juntos en contacto con el PSOE, de la mano de Curro López Real, y pronto conocimos a Felipe González, recién elegido líder del partido en Suresnes, quien nos convenció para volver a Madrid a colaborar con su proyecto. Así lo hicimos, sin pensarlo dos veces.
Manolo jugó un papel importante en la reorganización del Partido Socialista, poniendo en ello toda su ilusión, una gran tenacidad y abundante sentido común. En las primeras elecciones, encabezó la candidatura por su tierra de Ciudad Real, donde le acompañé en mítines emocionantes, en los que muchos de los asistentes escuchaban nuestros mensajes con lágrimas en los ojos, recordando sus sufrimientos de tantos años y esperanzados con la recuperación de las libertades democráticas.
Como diputado, Manolo se incorporó a la dirección del Grupo Socialista, pero no se dejó absorber por las tareas burocráticas y dejó en el Diario de Sesiones intervenciones que daban fe de su capacidad intelectual y de su instinto político. Su trayectoria se encaminó pronto a los asuntos europeos, tanto en las relaciones con los partidos socialistas hermanos como en la definición de las posturas del PSOE durante las primeras fases, tan difíciles, de la negociación de nuestra adhesión a la Comunidad Europea. Tras la victoria electoral del 82, Felipe le encargó de dirigir esa negociación, que supo culminar con éxito en junio de 1985. Muchos de los logros conseguidos por nuestro país en esos años, llevan su impronta, aunque él no era amigo de colgarse medallas.
Como miembro de la Comisión Europea, donde ocupó una Vicepresidencia, e incluso la Presidencia por espacio de unos meses, dejó un magnífico recuerdo, del que soy testigo, por su compromiso europeísta, su enorme capacidad de trabajo y su gran honestidad política y personal. Rodríguez Zapatero lo recuperó para la política de partido encargándole de las relaciones internacionales, y al volver el PSOE al gobierno en abril de 2004 fue elegido Presidente del Congreso.
Las tensiones de la política española le hicieron sufrir, y le quitaron las ganas de seguir en ella de forma activa. Desde 2008, además de sus tareas docentes y de la presidencia de la Fundación Iberdrola, Manolo prefirió viajar con más asiduidad a la orilla del mar. En la terraza de su casa de Puerto Rey (Almería), su ánimo se relajaba. Junto a Carmenchu, sus hijas y sus amigos, allí disfrutaba del Mediterráneo, de su pequeño barco, y también de sus paellas y del bricolaje, artes en las que era maestro. Quienes le tenían por persona seria, allí hubiesen cambiado pronto de opinión, disfrutando de sus historias, y riendo con él a mandíbula batiente. Te echaremos de menos.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Un skate baja Santa Cruz

L'esperance est la plus grande de nos folies(')
Alfred de Vigny/Josep Pla


En El Tragaluz de Buero Vallejo los ecos de calle cuelan el semisótano. Mi edificio también cuenta rendijas ensotanadas pero los ruidos arriba son metáforas de naturaleza distinta.

En mi tiempo neoyorkino, me prestaba el zumbido de jóvenes ejecutivos en patinete convencional que, con aires de atildados catecúmenos mormones te adelantaban, enloquecidos, por Central Park South Street, ante los antiguos Plaza y Saint Moritz, ordenador al hombro, gabán o terno, y corbata, para llegar, puntuales e impecables, al curro y, de vuelta, al metro y al transbordador.

Han pasado años. Calle Marqués de Santa Cruz de Marcenado abajo, un rapaz no en el artilugio de los patinetes de mi infancia sino en skate/monopatín y su leve sonido de rozadura. Bien conozco la inclinación, favorecedora de la velocidad, de la vía casi desde que, sietemesín, nací a esa vera. No había skates, ni  por supuesto skaters, en mi mayo de 1946, tampoco medio siglo después, apreciablemente, en Nueva York y sí los había para esos últimos entonces en Oviedo, pues a demanda tribal pusimos instalación para virtuosos del equilibrio que duraría, tatuada de grafitos, un par de décadas. Fue propuesta del concejal Álvaro López Cueto-Felgueroso para la antigua pista de Hockey del Paseo de los Curas, El Espolón de La Regenta. Los skates no estaban de moda aún ni los utilizaban los jóvenes administrativos espabilados del Manhattan finisecular. Sí, ha poco, en El Puente de Londres, Ignacio Echeverría se enfrentó con su monopatín valientemente a la Yihad.

Severo Ochoa, en esta misma calle, borde francisco, por donde evoqué antaño a Jesús Neira y Gonzalo Suárez, otros dos talentos asturianos, me reprochaba que no hubiera sido capaz, en mi alcaldía, contra su optimista y amistoso pronóstico, de acabar con la gamberra insoportabilidad de carburadores mal usados.

Siento, en efecto, cómo baja, veloz, el skate, pero no le será tan fácil volver cuando llegue a Los Álamos, aunque quizá la destreza del usuario reconvertirá maniobra hacia arriba.

José Francés llamaba al Paseo "el costado izquierdo, donde el corazón late del San Francisco". Muy antes del mosaico de Antonio Suárez, tan digno de mimo para Laura Diez Prieto, exconcejal, y Marisa Ponga, entre otros de carbayonía profunda, lo quiso inmortalizar el Jove de "Un tal Suárez". Ese paisaje literario urbano de "La bien novelada" fue ensalzado por Martínez Cachero y Melchor Fernández Almagro, Melchorito para García Lorca. Estoy, en cualquier caso, seguro de que el ascenso cuesto sería silente, incluso inapreciable desde mi ventana, ¿y si no por qué carraspean apenas las ruedecitas bajando por el rugoso revestimiento de la acera mientras al subir el raspado casi enmudece?

Los ecos callejeros son la constante de El Tragaluz, pero la esperanza metafórica aquí y ahora es otra, alineada con aquel anónimo que, sin patentar, inventó la rueda, quizá el mayor paso de la Humanidad desde la pinza digital, de la que tampoco nadie generó haberes registrales. 

El desconocido chaval de la estela acústica del skate se desplaza apoyado en ruedecitas de poliuterano. Son, en su modernidad, diminutas y sofisticadas pero bien manejadas por tobillos y músculos  genuflectentes, sin manos ni motores, permiten una cierta mágica andadura que jamás alcanzaré por mi parte en la Santa Cruz de mis natalicio y vida.

(') La esperanza es la mayor de nuestras locuras.

Importante artículo de Arango en lne con su tesis justa y constante

Economista

La aldea en la era digital

La necesidad de que el Principado impulse la llegada de la banda ancha a todo el mundo rural

01.12.2017 | 03:46
La aldea en la era digital
En agosto de 1988, la Comisión Europea enviaba al Consejo y al Parlamento una Comunicación titulada "El futuro del mundo rural" en la que se emplazaba a la sociedad europea a hacer frente al desafío rural, pues este espacio en Europa estaba sometido desde hacía décadas a mutaciones profundas y el equilibrio entre sus diferentes funciones (producción de alimentos y de paisajes) se había hecho frágil. Frente a esta evolución, la Comisión recomendaba la promoción de un desarrollo rural -término utilizado entonces por primera vez en el marco de la Política Agraria Común- que mantuviese un enfoque basado en tres preocupaciones fundamentales: a) la cohesión económica y social en el marco de una acentuada diversidad regional; b) el reajuste inevitable de la agricultura europea a las realidades de los mercados; y c) la protección del medio ambiente y la conservación del patrimonio natural de la Unión Europea. 
Han transcurrido ya tres décadas desde la publicación de aquel documento comunitario y parece pertinente preguntarse cuál ha sido la evolución que ha experimentado el mundo rural asturiano en este periodo. De forma muy esquemática -y, por tanto, con el riesgo del marginar algunos hechos- puede señalarse que los principales cambios en ese periodo han estado protagonizados por nuestra incorporación en 1985 al ámbito de la Unión Europea y el intenso proceso de reestructuración que ha experimentado la producción de leche en Asturias a partir de esa fecha y que ha tenido como resultado un sector lechero regional con una reducción espectacular del número de explotaciones, pasando de las más de 32.000 existentes en 1987 a superar ligeramente las 1.500 explotaciones en la actualidad. Este cambio tan drástico en el número de explotaciones ha venido acompañado por un incremento muy notable del tamaño de las mismas: la entrega media de leche por explotación, que en 1987 era de tan sólo 18.000 litros anuales, se multiplicó por casi quince con respecto a lo que sucedía treinta años atrás, superando hoy en día ampliamente los 200.000 litros anuales. Por otra parte, esta modernización del sector ha supuesto, asimismo, cambios importantes en la localización de la producción, siendo en estos momentos los concejos del Occidente, especialmente Tineo y la franja costera a partir de Valdés, los que concentran los mayores niveles de producción de leche. En paralelo, se ha producido un fuerte incremento de la cabaña ganadera de carne, especialmente en los concejos de montaña, pero con presencia en todo el territorio regional. Por otra parte, el censo de ovino y caprino, a pesar de las condiciones orográficas favorables, ha seguido descendiendo, pues las 78.000 cabezas actuales están muy lejos del medio millón que había a mediados del siglo XIX en Asturias. 
A pesar de estos cambios, la agricultura asturiana sigue siendo básicamente ganadera, pues la presencia de los cultivos agrarios no destinados a la alimentación animal tienen un escaso peso en la producción agraria regional, más allá de las nuevas plantaciones de manzana para sidra y sobre todo de la presencia del cultivo del kiwi en ciertas zonas muy concretas de Asturias. Por otra parte, el sector forestal sigue siendo marginal en el valor añadido agrario asturiano, con una baja rentabilidad en la producción de madera y con un problema pendiente de asignación de los derechos de propiedad en las grandes superficies que ocupan los genéricamente denominados "montes comunales" y que sigue limitando sus posibilidades de desarrollo. 
En resumen, y a pesar de los problemas pendientes, como es la escasa base territorial de la mayor parte de las explotaciones, desde el punto de vista productivo el sector agrario asturiano -y especialmente su componente lechero- ha experimentado un incremento muy fuerte en sus niveles de productividad, lo que se ha traducido en un notable aumento de la renta por ocupado y, sin embargo, en nuestras aldeas cada vez hay menos vecinos y los que quedan son en su gran mayoría de edad avanzada. 
En este sentido, baste recordar que los veintidós concejos que constituyen la Zona Central y que ocupan el 20 de la superficie regional, concentraban en 1900 el 40 por ciento de la población asturiana, actualmente su peso relativo se ha duplicado: ya significan más del 80 por ciento de los habitantes. Es decir, que hoy en día el 80 por ciento del territorio sólo alberga a menos del 20 por ciento de los asturianos. A lo largo del siglo XX no sólo se produjo una fuerte emigración desde las zonas rurales hacia el centro de la región, sino que a la vez se generó un proceso de abandono de los pueblos -que se enmascara cuando se manejan cifras a nivel de municipio- hacia las villas, capitales del concejo, y que se puede visualizar mediante el dato siguiente: en el año 1900 la gente que poblaba las aldeas y pueblos de Asturias representaba el 81 por ciento de la población, mientras que esta ratio tan sólo alcanzaba el 32 por ciento a principios de siglo XXI. 
El modelo de poblamiento disperso que caracteriza a las zonas rurales asturianas, en donde la aldea constituyó durante siglos la principal unidad de producción, dificulta y encarece sobremanera la provisión tradicional de servicios públicos a una población de edad avanzada. A este respecto, si tenemos presente que Asturias es una de las regiones más envejecida de España, existen concejos, como Caso, Belmonte, Somiedo y Yernes y Tameza, en los que el índice de envejecimiento supera en más de cuatro veces la ratio regional, y por ejemplo Illano, el más envejecido de la región, presenta un índice seis veces superior al de la media. 
Por tanto, nos enfrentamos a un grave problema de muy difícil solución y que si no se cambia radicalmente nuestro particular paradigma regional de desarrollo -muy anclado y mediatizado por nuestro pasado industrial tan ligado al carbón y al acero- nos conducirá inevitablemente en no más de dos décadas a un desierto demográfico de la mayor parte de Asturias y a un territorio con altos niveles de erosión, y en donde el verde dejará paso al marrón de los campos abandonados, que hoy ya vemos por muchas partes. La sociedad asturiana debería ser muy consciente de que su tradicional cuidador gratuito del paisaje, el Campesino, es actualmente la principal especie en extinción. 
No se trata ni de la aldea global de la que nos hablaba el visionario Marshall McLuhan en los años sesenta, ni tampoco de reivindicar la "aldea perdida" descrita por Armando Palacio Valdés, sino de ver qué futuro pueden tener nuestras numerosas y dispersas aldeas: en Asturias hay más de 6.000 entidades de población que tienen menos de 100 habitantes. Probablemente gran parte de ellas desaparecerán en los próximos años, y ante ello caben dos alternativas: una, dejar que el paso del tiempo haga su labor de demolición, o bien poner en marcha una Estrategia de Defensa de la Aldea que permita delimitar las perspectivas de futuro de estos núcleos tomando como referencia una gran base de datos que incluya los perfiles físicos y demográficos de las 857 parroquias que hay en Asturias. La informática y la gran cantidad de información estadística regional acumulada permiten diseñar en nuestra región medidas políticas de discriminación positiva a nivel de parroquia, pues no es justo que, por ejemplo, en el concejo de Castropol, la parroquia costera de Barres reciba las mismas indemnizaciones compensatorias que la de Balmonte, que está situada en la montaña, y este es un fenómeno que se repite en las muchas y diversas Asturias de las que nos hablaba José Ortega y Gasset en 1915, y que frecuentemente se tratan de simplificar identificando, si más matices, zonas rurales y sector agrario, olvidando que éste se asienta en un territorio en donde hay rasas costeras, valles interiores y zonas de alta montaña con problemáticas muy diferentes. 
La revolución digital que nos acompaña desde hace más de dos décadas -en los años noventa se hablaba de las autopistas de la información y en Asturias aún se sigue hablando sobre todo de las de cemento, mientras que en muchas aldeas todavía ni siquiera pueden aspirar a "caleyas de la información"- permite plantearse nuevas estrategias, políticas y procesos de desarrollo. Pero ello implica, como señalaba hace ya dos décadas el Nobel en economía, Joseph Stiglitz, que los principios claves de una estrategia regional de desarrollo se deben fundamentar en una nueva visión de Asturias a largo plazo que implique una profunda transformación de nuestra forma pensar y hacia formas "modernas" de los métodos de producción y de tratar la salud y la educación. 
En definitiva, se debe abandonar la característica de las sociedades tradicionales de aceptar el mundo tal como es y pasar a aprovechar las grandes posibilidades que genera la tecnología actual, pues si bien la revolución industrial implicó, entre otras muchas cosas, que el crecimiento precisaba concentrar a la gente en las ciudades y de la existencia de economías de aglomeración, las nuevas tecnologías de la información y las telecomunicaciones permiten hoy en día que desde cualquier lugar un persona con un reducido capital pueda fabricar mediante la impresión en 3D productos que se vendan en los mercados mundiales mediante una tienda online, para ello solamente precisa de una buena idea, el acceso a banda ancha y la existencia de una buena logística. 
Más allá de las políticas pasivas para combatir el declive demográfico, el futuro de nuestras aldeas pasa ineludiblemente por no repetir el error que se cometió en su día con la energía eléctrica, que retrasó durante años la implantación de una red de frío y la consiguiente modernización de las explotaciones lecheras. Si queremos dotar a las aldeas de un futuro y de abrir la posibilidad de "localizar industrias" para convertirlas en un nuevo distrito tecnológico, como ya recomendaba en 1774 mi admirado Campomanes, hay que garantizar, como condición necesaria, su acceso a la banda ancha en condiciones y precios similares a las zonas urbanas. Pues bien, igual que se creó en los años ochenta la Agencia de Electrificación Rural, el Gobierno regional debería de poner en marcha de forma urgente medidas para garantizar ese acceso a la Asturias rural, pues las tecnologías de cable llegan a las villas y no a las aldeas. Las tecnologías sin cables 4G/5G están disponibles y los convenios con las operadoras supongo que serán posibles, al igual que lo fueron en su día los convenios para dotar de red telefónica a los pueblos más alejados. 
El acceso a banda ancha es el principal catalizador, por supuesto que no es el único, para que lo aldeano deje de ser sinónimo de atraso y de que nuestras zonas rurales puedan abordar procesos de diversificación económica más allá de la actividad agraria y que con ello se generen atractivos para nuevos y jóvenes pobladores. Si esta medida se llevase a cabo, no sería algo imposible que en el futuro una empresa abriese -en Dinamarca pude comprobar que ya lo hacían en los años ochenta- un centro de investigación allá por las tierras del Chao Revoqueira en Los Oscos. La tecnología ya está aquí, ahora falta la política.
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sábado, 25 de noviembre de 2017

El Casino no está en Oviedo

LOS QUE APUESTAN DESDE 1934...

Mis opiniones de francotirador "responden a reflexiones sobre muy diversos espectros en materia de literatura, cultura y política, siempre abordadas desde lo que podría llamarse el ensayo subjetivo, es decir, un intento de involucrarme como escritor en las cuestiones que, precisamente en tanto que escritor, me interpelan una y otra vez y ante las que no tengo una postura políticamente correcta, sino más bien algo osada, melancólica, incluso un tanto irónica, y siempre decidida".
Nabokov/Adolfo García Ortega/Tino Pertierra 


No fue lidia fácil eludir que en Oviedo se montara el Casino que correspondía regladamente a la Comunidad Autónoma, para desplumar más si cupiera a pequeños comerciantes e incautos diversos, enfermos o no, de ludopatía.

Se consiguió, sin embargo, impedirlo en el Concejo, con el entusiasmo, digno de mejor causa, de algunos respetables gijoneses, sin caracterizado talante jovellanista. 

Hasta cinco empresas de postín intentaron colocar ruletas y mesas del bacarrá de Bond, James Bond, mientras dos alcaldes del Arco Atlántico me invitaron a constatar el supuesto "efecto benéfico". Me hace sonreír ahora, resentido mi socialismo a fuer de liberal, el anuncio que ensalza lugar "donde apuestan los que apuestan desde 1934". La primera vez que lo oí creía que yo, con mis prejuicios moralistas, habría entendido mal, pero al finde siguiente lo repitieron: ¡los que apuestan desde 1934!.

¿Quedaría apostador tenaz sin arruinarse en tantos años? ¿Qué pasó de lúgubre en 1934?. La frase es puramente histórica. En Junio de 1934, en San Sebastián y Formentor, el gobierno republicano de Alejandro Lerroux permitió el juego, trampa electrónica incluida. La operación se conoció como Estraperlo, acrónimo derivado de Strauss, Perel y Lowan. El estraperlo se convertiría luego en polisémico de fraude, timo, estafa, engaño fiscal...y aún, forzando el idioma, contrabando. Su uso popular fue muy frecuente, mediados los cuarenta, con el tráfico de coloniales, la carne y hasta la penicilina durante la escasez y el racionamiento entre otras prácticas viciosas y/o delictivas, que enriquecieron con el hambre y el desabastecimiento a especuladores sin escrúpulos y autoridades tolerantes.

Ha pasado más que mi propia vida, pero el eco televisivo permanece. Es absurdo como el horóscopo, pero más dañino para el bolsillo ciudadano. 

No es extraño que deportistas perseguidos por el Fisco se presten a anuncios del juego, siempre estraperlista. Y varios Clubs se han patrocinado, camisetas delatoras incluidas, por oscuras apuestas. ¡Qué vergüenza también la relación de Trump con casinos, piezas determinantes de su errática trayectoria!

1934.... ¡cuidado que España y el mundo no han vivido, y en ocasiones sufrido, nada desde semejante fecha icónica!. 

Anunciantes y corruptos se burlan excitando la añeja vetustez de la perversa práctica ociosa.

¿1934? Por favor...

lunes, 20 de noviembre de 2017

Acerca del desastre de la Agencia del Medicamento

¿Cómo lo dejaron en manos de una ministra como la de Sanidad?En su día, antes de lo que vino luego,la candidatura de Barcelona era correcta y loable pero cuando el "procés"ya estaba enloquecido, y más si cabe tras la huida de empresas,tenían que haber intentado un plan B, que podía haber sido Asturias,ya que Alicante,Sevilla, Vigo y Bilbao tienen otras instalaciones comunitarias.
Otro error de bulto fue incorporar a la delegación española al conseller Comín que tres o cuatro días después de su intervención en Bruselas haciendo protestas de unidad de acción volvió a la misma ciudad como prófugo.

Entrevista Asturias Diario

Antonio Masip (Oviedo, 1946) re­tirado de la primera línea, no es ajeno a las turbulencias políticas que sacuden al país. Sigue muy de cerca la cuestión catalana, por linaje (su abuelo era de Lérida) y por sus contactos políticos que se remontan a Josep Tarradellas, y que llegan hasta alguno de los actuales consellers en el ‘exilio’. Sobre los recientes cambios en el PSOE, y los que están por llegar, el veterano socialista, curtido en mil batallas políticas, mide sus pala­bras, y también sus apoyos, aun­que deja entrever su valoración sobre la nueva añada de dirigen­tes que se han hecho con el control del PSOE.
.-¿Cómo ve, desde ‘su ventana’, la situación que vive Cataluña? 
Con preocupación y lástima. El penúltimo capítulo, el ‘exilio’ de Puigdemont a Bélgica, me parece un absurdo. Creo que fue una triste idea de Raul Romeva, a quién co­nocí en el Parlamento Europeo.
.-Puigdemont podría llegar a pe­dir asilo en Bélgica amparándose en la ponencia que usted redactó hace casi una década, el llamado informe ‘Masip Hidalgo’. 
Es algo grotesco. Pretenden com­parar la situación actual con el franquismo y la persecución políti­ca. Es un insulto a la inteligencia.
.-Las encuestas electorales pro­nostican que los partidos indepen­dentistas perderán votos, aunque volverán a ganar las elecciones. 
Ya veremos.
.-¿Anticipa un vuelco? 
Parece que hay un cambio en el sentir de la gente, que pide más ‘seny’. La locura catalanista ha lle­gado demasiado lejos, rompiendo con muchos años de lealtad al Es­tado y una actitud positiva para la gobernabilidad, dentro del respeto y las leyes.
.-En la cuestión catalana, el PSOE nunca ha estado muy acertado, y siempre ofrece una cara ‘B’ con postulados alineados con los na­cionalistas. El PSC incluso ame­nazó con ir por libre. 
Creo que deberían escuchar a mi buen amigo Josep Borrel. He ha­blado con él varias veces estas se­manas, y tiene un discurso serio y sensato. Y no soy sospechoso de ser de su cuerda. Siempre apoyé más a Almunia.
.-¿Le ve como candidato socialis­ta en las próximas elecciones catalanas? 
Tiene 70 años, uno menos que yo. Otros deben asumir esa responsa­bilidad. Pero podría ir en la lista por Lérida.
.-Hablemos de Asturias. ¿Qué opi­nión le merece el cambio de ciclo en la FSA? 
No pude ir a votar (estaba ingre­sado), pero doy todo mi apoyo a Adrián Barbón.
.-En muy pocos meses, Javier Fer­nández ha caído en desgracia tras diecisiete años en los que casi na­die le rechistó. 
Javier es un gran político, y aún le quedan dos años de mandato. Creo que hubiera sido un buen presidente del Gobierno. Si se hu­biera presentado a las primarias del PSOE, podría haber ganado, y con el tiempo habría llegado a La Moncloa.
.-¿Cree que se equivocó saliendo al rescate de Mariano Rajoy? 
No. Hizo lo único que podía hacer. Forzar otras elecciones generales era una locura. Ocurre lo mismo que con el 155. No me gusta, pe­ro no hay más remedio que aplicarlo.
.-Quizás su gran error fue dilatar tanto el proceso de elecciones in­ternas en el PSOE, dando alas a Pedro Sánchez. 
Javier actuó de forma correcta, ho­nesta e impecable.
.-Adriana Lastra ha pasado del ostracismo, a ser hoy la mujer con mayor poder en la historia del PSOE. 
No la conozco mucho.
.-Pedro Sánchez tiene el control del PSOE, pero las heridas inter­nas aún no han cicatrizado. 
No lo sé, porque yo estoy marginado.
.-¿Voluntariamente? 
Sí. Me refugio en las columnas que escribo en prensa, y en la novela que estoy escribiendo (sobre Inda­lecio Prieto). Me han hecho alguna consulta jurídica desde el Ayunta­miento, y siempre estoy dispuesto a ayudar, pero hace mucho tiempo que no subo las escaleras de la Ca­sa del Pueblo.
.-Adriana Lastra, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias, Echenique, Ada Colau… Los políticos de hoy tie­nen menos hechuras que los de antes. 
Falta calidad, y los mediocres se ro­dean de otros más mediocres que ellos, para tratar de ocultar sus ca­rencias, empezando por el Gobier­no. Ahí tenemos a Soraya Saenz de Santamaría, que va de fracaso en fracaso, a Maria Dolores de Cospe­dal, a Dolors Montserrat, ministra de Sanidad…
.-¿Qué opina de Albert Rivera? 
Tanto Albert como Inés Arrimadas están dando la talla. Me han sor­prendido gratamente.
.-¿Y del líder de Podemos? 
Pablo Iglesias fingía ser una cosa, y resultó otra muy diferente. En dos años, Podemos ha pasado de ser un movimiento que canalizaba el descontento, a convertirse en un partido con mal de altura, ambi­guo y sin capacidad política. Igle­sias me ha decepcionado.
.-Ahora la política se libra a golpe de tuit y 144 caracteres. 
Como le decía, falta calidad.
.-Por cierto, ¿que opinión le mere­ce Adrián Barbón? 
Confío en él, pero ha cometido un error serio, cuando replicó al go­bierno del Principado, diciendo que ‘quien traslada la posición de los socialistas soy yo’. Ese tipo de cosas no se pueden decir. Y lo sé por experiencia. Perdí la alcaldía de Oviedo el día que ‘La hoja del Lunes’ tituló que el Ayuntamiento se iba a dirigir desde la Casa del Pueblo. Los votantes toman nota.
.-¿Le ve como candidato socialis­ta en las próximas elecciones autonómicas? 
No lo sé.
.-¿No tiene la impresión de que el PSOE se ha quedado sin fondo de armario en Asturias, y también a nivel nacional? 
Durante todos estos años, las pri­meras líneas han estado ocupadas por personas que participaron en la lucha antifranquista. Es difícil asumir el relevo, pero lo estamos consiguiendo. Antes, pensaba que el PSOE en Asturias y Oviedo, co­rría el riesgo de envejecer sin alter­nativas, pero por suerte, hay nue­vas generaciones pidiendo paso.
.-El PSOE gobierna en Oviedo, pe­ro está en la oposición en Gijón. El mundo al revés. 
En Oviedo se pactó para echar al PP, y en Gijón nos pusieron pegas. Una lástima.
.-En Gijón, las tres izquierdas no son capaces de unir sus votos para desalojar a Foro Asturias. 
Xixón Si Puede se comportó de forma abyecta. Josechu podría ser un gran alcalde.
.-¿Qué le parece la gestión de Car­men Moriyón? 
Recuerdo que tanto Moriyón co­mo Fernando Couto nos apoyaron totalmente en la lucha para salvar el empleo de Tenneco. La respeto y la aprecio.
.-En Oviedo, Wenceslao López es alcalde por obra y gracia de So­mos. O dicho de otro modo, es al­calde de rebote y con solo 5 conce­jales. Un mínimo histórico. 
Sí, pero es el alcalde, y está ha­ciendo una buena labor a pesar de las dificultades. Yo nunca tuve mayoría (en mi mejor legislatura, teníamos 13 concejales), y sé que es muy difícil gobernar.
.-¿Se atreve a ponerle una nota de 0 al 10, al tripartito? 
No hay tripartito. Wenceslao es el alcalde, y punto. Después están Ana Taboada y Roberto Sánchez Ramos, a quienes también apre­cio. Y volvemos al problema de la falta de calidad política.
.-Pero, ¿qué nota les pone? 
Al alcalde, un sobresaliente.
.-Se dice pronto, pero hace 30 años que el PSOE no gana unas munici­pales en Oviedo. 
Yo pude haber gobernado 4 años más. El CDS e IU me ofrecieron su apoyo para frenar a Gabino, pero Javier Sopeña, concejal del CDS que después se pasó al PP, no ac­cedió a votarme. Oviedo es una ciudad difícil para los socialistas, siempre lo ha sido.
.-¿Donde están los 40.000 votos que tenía el PSOE en la década de los 80, y los 39.000 de 1999 con Leopoldo Tolivar como candidato socialista?
¿Mis votantes? Muchos muer­tos. ¿Los de Leopoldo? Pueden ser esas personas que optan por la abstención, y que no se movilizan.
.-En Oviedo, 5 concejales y 19.000 votos, reflejan que el PSOE está en los huesos.
Parece que muchos dudan de la capacidad del PSOE para volver a ganar, cuando ahora hay un gobierno de izquierdas en Ovie­do. No podemos transmitir esas dudas.
.-En las ultimas elecciones muni­cipales, el PSOE tenía más cerca que nunca la alcaldía de Oviedo, tras la retirada de Gabino de Lorenzo.
Aún sin Gabino, Oviedo es, socio­logicamente, una plaza complica­da para nosotros. Pero hubo un ne­cesario acuerdo de las izquierdas, y arrebatamos el poder al PP. No era cuestión de comparar gestio­nes o modelos de ciudad, sino de devolver la honradez a una ciudad que había sufrido una época de co­rrupción terrible.
.-Podemos, a nivel nacional, XSP en Gijón, y Somos en Oviedo, les han comido la tostada.
Tuvieron la capacidad de hacer buenos fichajes. Mi querida Ma­nuela Carmena en Madrid, Ana Taboada en Oviedo. Pero algunas apuestas les han salido muy mal. Tendrían que hacérselo mirar. Y nosotros también.
.-Ni siquiera la defunción de IU le ha permitido al PSOE levan­tar cabeza.
Tomaron la decisión de integrar­se en Unidos Podemos. Ya vere­mos cómo les resulta la jugada. El PSOE se está recuperando, según las encuestas.
.-En la AMSO, en una semana, arrancará el proceso para elegir a un nuevo secretario general. ¿Quién es su candidato?
No soy nadie para pronunciarme.
.-Deme un solo nombre.
Sé que Iván Piñuela y Gonzalo Olmos son dos de los candida­tos. Buenas personas y buenos políticos.
.-¿No cree que ya va siendo hora de que Gonzalo Olmos de un paso hacia delante?
Por supuesto. Ya es hora de que de un paso al frente.
.-El aparato de la Casa del Pueblo es posible que vuelva a obstaculi­zar a los candidatos no oficialistas, facilitándoles el censo de afiliados a última hora, pero no su número de teléfono.
Ya he vivido elecciones turbulen­tas, y creo que han quedado atrás. El actual secretario y alcalde, Wen­ceslao López, es una persona ín­tegra y honrada, y no permitirá desmanes. Garantiza la transparencia.
.-Será un proceso de elecciones interno y cerrado al resto de ciudadanos.
Siempre he apostado por las pri­marias abiertas, en los municipios, comunidades, y a nivel nacional. La AMSO tiene unos mil militan­tes, pero en las pasadas eleccio­nes tuvo 19.000 votos. Esos son los que importan, los votantes que debemos escuchar. Si no les gus­ta el candidato o el programa, se quedarán en casa u optarán por otro partido. Abrir las primarias a todos los votantes del PSOE, se­ría un aldabonazo para demostrar que sí creemos en la democracia abierta, pero yo no soy nadie para levantar esa antorcha. Otros de­ben hacerlo.
.-A nivel regional, en las autonó­micas, también puede pasar de todo…
Queda mucho tiempo, pero confío en Javier y en su sucesión al frente del Principado.
.-Podemos puede tener la ultima palabra para evitar un gobierno en coalición del centro derecha en Asturias.
Podemos tendrá entonces que de­jar de ser ambiguo, y demostar que tienen el bagaje político necesario para tomar la mejor decisión, y no actuar de forma caprichosa como en Gijón.