domingo, 21 de mayo de 2017

Carlos Suarez en El Comercio

Carlos Suárez Nieto (Langreo, 1944), invitado de las Conversaciones de EL COMERCIO en el Club de Tenis, enmarcadas en las actividades del Aula de Cultura del periódico, evocó para comenzar el diálogo su niñez en Sama de Langreo, donde residió hasta los siete años. Director científico de la Fundación para la Investigación y la Innovación Biosanitaria del Principado de Asturias (Finba), jefe del Servicio de Otorrinolaringología del HUCA hasta su jubilación, director del Instituto Universitario de Oncología y catedrático emérito de la Universidad de Oviedo, le puso humor a una época en la que no abundaba la dicha: «Ya lo dijo Rilke, que la patria es la infancia. Aunque las condiciones de vida no eran las mejores. Había cartillas de racionamiento y en mi casa se hacía pan. Yo era muy travieso, todos los días armaba alguna. Las primeras cosas que aprendí fue con doña Alegría, la mujer del acalde, a sumar y restar. A multiplicar aprendí solo y se quedó muy sorprendida. En El Miramar, un bar que estaba en frente de nuestra casa, me arrimaba para ver cómo escanciaban la sidra y oír cantar. En unas vacaciones en Gijón, escapé yendo en tranvía hasta La Providencia, donde había una fiesta. Me devolvió por la noche la Guardia Civil...». Con esos antecedentes, digamos, y a causa del traslado profesional de su padre, la siguiente etapa le trasladaría a Oviedo y al colegio Auseva. «Allí hice hasta Preu. Tuve de profesores a Turiel, a Cachero -que no daba Literatura, sino Historia-, o a Avello, en Formación del Espíritu Nacional. Conservo buenos recuerdos. Pero se me había acabado el corretear por la calle».
Sin embargo, la geografía se ampliaría notablemente cuando su familia decidió enviarlo a Francia dos veranos: «Querían que estudiara francés. Viajé solo a los catorce años, pasando por Venta de Baños y Hendaya, hasta París, donde fueron a recogerme. La primera impresión fue en las playas de Hendaya, allí hube de esperar unas horas para el cambio de tren. Descubrí los bikinis. Era otra forma de vivir, más libre. Empiezas a ver otras cosas y a pensar».
Inclinado a los estudios relacionados con las Letras, su progenitor le sorprendió matriculándolo en Ciencias, tras la reválida de cuarto de bachillerato. Opuso una inicial rebeldía, «cogí un rebote monumental». No obstante, al final, «claudiqué y no me arrepiento. En sexto de bachillerato ya comenzó a gustarme la Biología». De manera que el rumbo continuó hacia la Facultad de Medicina de Valladolid, alojado en un colegio mayor. «Valladolid era una ciudad muy conservadora, pero el director del colegio mayor, que pertenecía al Cuerpo Jurídico del Ejército, nos daba total libertad. Organizaba una gran actividad cultural y se le podía considerar en la oposición moderada al Régimen. Se me fueron despertando inquietudes sociales». Esas inquietudes trazaron un recorrido que terminaría llevándolo de Acción Católica al Partido Comunista. «Continuaba siendo de Acción Católica, un poco a mi modo, porque leía los libros que estaban prohibidos por el Índice y acudía a películas no recomendadas. En cuarto de Medicina, abandoné cualquier creencia y hasta hoy». El siguiente paso lo dio en Madrid, especializándose en otorrinolaringología en el Hospital de La Paz. «Tenía un primo, cuya madre era propietaria de una librería. Traían libros de Ruedo Ibérico. Yo viajaba a Francia. E incluso a los países del Este. En 1974, me hice simpatizante del PCE».
Llegó el momento de regresar a Asturias. Y el destino profesional le condujo al Hospital Covadonga. «Me incorporé en 1975. Había aluviones de gente y las condiciones materiales eran horrorosas. Pero yo venía con muchas ganas. Y fuimos mejorando, con la compra de material mínimo. Estuve un año de director y conseguimos que se adecuaran las consultas externas».
A mitad de la década de los 80, siendo ya jefe del servicio de Otorrinolaringología en el Hospital Universitario Central de Asturias, quiso ampliar conocimientos al otro lado del Atlántico, en la Universidad de California (UCLA), y en la Universidad de Pittsburgh (Pensilvania). Iba a perfeccionarse en cirugía oncológica y de la base del cráneo. «Fue abrir los ojos a otro mundo. Desde las inversiones que dedican a la investigación, que dan vértigo, a las ideas organizativas. Aspiré a hacer aquí algo parecido». No obstante, en materia de investigación sus opiniones continúan siendo muy negativas en lo que nos concierne. "España sufre un retraso tremendo en el campo de la investigación. No existe interés por parte de la administración ni de la propia sociedad».
El principal peligro que Carlos Suárez advierte para el mantenimiento del actual sistema sanitario público, provendría de las multinacionales farmacéuticas. «Con muy pocos ensayos clínicos, pueden poner en el mercado productos como el que han lanzado para mejorar levemente la atrofia medular espinal, que elevan el precio por año en cada paciente a ochocientos mil euros. Eso puede hundir el sistema. Son negocios escandalosos». No obstante, siendo un firme defensor de la sanidad pública, también observaba los riesgos que proceden de los propios cuerpos sanitarios: «La sanidad pública está demasiado sindicalizada, cada cual en defensa de sus intereses gremiales. Y no se premia el mérito, sino que se trata de igualar a todos, aunque no todos trabajen igual. Ese es un modelo anacrónico en el siglo XXI».
Trasladándonos a cuestiones fronterizas, en las que la Medicina se encuentra con la deontología, Carlos Suárez expuso sus criterios en torno a asuntos que ocupan lugar en el debate público, el aborto y la eutanasia. «En cuanto al aborto, estoy a favor de leyes reguladoras claras, que impidan interpretaciones interesadas. Si no existiera el aborto legal, se practicaría de forma mucho más onerosa y con peligros para la salud. Y en lo que se refiere a la eutanasia, defiendo el derecho a acogerse a ella. Personalmente, no quisiera verme durante diez años sufriendo la enfermedad de Alzheimer y sin ninguna expresión. Sin embargo, respeto y admiro a personas como Tony Judt, el autor de 'Postguerra' o 'Algo va mal', que tras sufrir una esclerosis lateral amiotrófica (ELA), siguió escribiendo ayudándose de un ordenador hasta el final de sus días».
La ya permanente preocupación social por el cáncer, adquirió en el curso de la conversación diversos enfoques. En principio, el referido a las relaciones entre la alimentación y el cáncer. «Los factores externos son trascendentales en el cáncer. Y hay recomendaciones muy sencillas, ya sea la de no fumar, la de no beber en exceso o no exponerse demasiado al sol. La alimentación es un factor que interviene en tumores del tracto intestinal o en el de colon. Pero lo que no se puede es curar un cáncer con alimentación. Eso es sensacionalismo y el bálsamo de Fierabrás». De semejante parecer era su criterio respecto de la homeopatía.
El pronóstico de futuro es que «la curación científica del cáncer todavía está lejana, aunque se ha avanzado en los tratamientos. Hay medicamentos nuevos que han probado su eficacia ante las alteraciones genéticas de los tumores, pero el cáncer llega a burlarlos. Y hemos de pensar que el cáncer son más de doscientas enfermedades». Le corroboraban sus colegas José Luis Llorente, jefe del Servicio de Otorrinolaringología del HUCA; Juan Pablo Rodrigo, director del Departamento de Cirugía de la Universidad de Oviedoy adjunto del Servicio de Otorrinolaringología del HUCA, y Fernando López, adjunto en el mismo y profesor de la Universidad de Oviedo. Añadía Juan Pablo Rodrigo que «el envejecimiento, que provoca división celular y errores de los genes, contribuye de manera evidente al cáncer». Y aunque todos ellos admitieron que un tercio de los tumores obedece al azar, la previsión de Llorente, bienhumorada, fue la de que «en las cosas del azar, cuanto más juegas, más oportunidades tienes de que te toque». Vaya, que conviene guiarse por las recomendaciones saludables.

sábado, 20 de mayo de 2017

Mar de sangre

"... el puro mal, el mal sin rostro,
que hunde la vida en un siniestro infierno."
A. Duque Amusco



A don Ángel García.

Sobrecogen los miles de ahogados del Mediterráneo. Gentes de todas partes. Quizá alguno pudiera ser de los hindúes o pakistaníes que conocí en los centros de retención de Ceuta y Melilla. Se hacían pasar por ciudadanos indios, creo, pues les constaba no había convenio de devolución y en cuanto les soltaran volverían a intentar el paso al viejo continente, incluso a nado. Mar de sangre, escribió, creo también, Manolo Vicent que sin duda puso "el Mediterráneo vomita a la gente que naufraga por la injusticia".

Cuando yo regresaba entonces a la península en microbús que debía subir a un transbordador del Estrecho, uno de mis colegas de inspección europea se chivó que en los bajos del vehículo llevábamos un par de refugiados. No sé cómo X pudo darse cuenta pero sí sentí su gélida sonrisa al reprocharle que yo no los habría denunciado.

Ahora mismo son miles. Nuestra calidad de vida procede al doble enterramiento del olvido. 

Me sorprendió, incluso gratamente, cómo en la colina de Arlington cerca de Washington hay cientos de lápidas blancas en la inmensa ondulación del terreno. La de Kennedy tenía llama al viento y guardiamarinas rígidos, pero todas las demás bien legible nombre, apellido y alguna fecha y lugar. Cuando fui Alcalde recibí varias veces a la Comisión de familiares de la Fosa Común con motivo del monumento encargado a Fernando Alba. Dos personalidades, hoy tristemente desaparecidas, me impresionaron con impecables razonamientos: Cavite, langreano que así llamaban por una batalla filipina y Félix Espejo, al que va dedicada la última novela de Alberto Polledo. Espejo y Cavite exigían reivindicación razonable, ¡que los nombres de los asesinados estuvieran esculpidos!

García Lorca escribió en Nueva York versos cuyas claves dieron diversas interpretaciones: "el mar recordó ¡de pronto! / los nombres de todos sus ahogados".

Los muertos del Mediterráneo no serán jamás nominados sino, aún peor, se sucederán interminablemente mientras el egoísmo se debate contra cualquier ayuda, salvamento marítimo, integración o mínima apertura fronteriza. ¡Nominación ninguna!
  
Ha mucho que Cuco Cerecedo me presentó a la viuda de Frantz Fanon en el corazón de África. Los escritos de aquel siquiatra de multitudes y de la ancha negritud me conmovieron tanto como me siguen doliendo estas desapariciones diarias del Mare nostrum pero, al parecer, no tan nuestras sus víctimas, innominadas o no en alguna aldea lejana y empobrecida por la hambruna de lo que antaño llamábamos Tercer Mundo. Entonces se mentaba a Guevara, Lumumba, Gandhi, Ho Chi Minh, Teresa de Calcuta...ahora no hay ni personalidades carismáticas de esas lejanías.

En otra sabatina aludí a la búsqueda de calcetines secos para unos críos. Calcetines...vivo tanto en la literatura que calcetín me lleva con Octavio Paz a una
inmensa palabra sonoro/poética; el verso de Duque Amusco, no menos profundo, se completa con la sorprendente premonición lorquiana.

jueves, 18 de mayo de 2017

Carta a Directora lne

lectores
De gran interés las menciones a contenidos de la Hispanic Society, justo premio Princesa de Asturias, que firman F.Torre y Torres Camacho. A mayor abundamiento señalo que ya en La Nueva España de 1989 y en mi libro Oviedo al fondo aludíaal viaje, agosto 1892, de Archer Milton Huntington y a los datos investigados por J.L. Fanjul San Miguel.
Además de los datos del valioso artículo de hogaño aludí al poema del hispanista,"Winds of Oviedo" y a un dibujo a plumilla de La Cruz de los Ángeles.
Saludos 

miércoles, 17 de mayo de 2017

Artïculo de Ariza en El Pais

 Los candidatos a la Secretaría General del PSOE manifestaron semanas atrás que en la campaña de las primarias se debía respetar el principio de que todos eran compañeros y que ello exigía huir de descalificaciones personales y ceñirse a un debate de ideas. Era esta una proclama destinada al incumplimiento desde el momento en que las posiciones básicas de unos y de otros establecían una diferenciación radical respecto de lo que estaba en juego. Efectivamente, al partir uno de ellos de que se trataba de elegir entre el partido autónomo y de izquierdas que él defendía, o el de la Gestora y sus afines, subordinado a la derecha, la descalificación y su réplica estaban servidas. Porque tal planteamiento no sólo ofende a los demás candidatos sino a la gran masa de afiliados que desde posiciones de izquierda consideran que la Gestora está legitimada por el más alto órgano de dirección entre Congresos y que su gestión está demostrándose correcta y beneficiosa para los ciudadanos.
El origen del problema hay que buscarlo en la torpeza del “no es no”, pese a la imposibilidad de articular una alternativa de gobierno desde la izquierda y cuando una tercera convocatoria de elecciones auguraba una mayoría más amplia, si no absoluta, para la suma de diputados del Partido Popular y Ciudadanos. Lo lamentable es que se haya utilizado este lema hasta convertirlo en el banderín de enganche de una de las posiciones en liza, lo que ha contribuido a su radicalización y a abrir una sima entre unos y otros sectores del partido. El cambio al “sí es sí” no modifica nada. En los términos en los que se han situado las cosas la confrontación abierta resultaba inevitable. La impresión es que lo que realmente se dirime es si el PSOE mantendrá sus señas de identidad o entrará en una variante más o menos acentuada de populismo.
No se necesita mucha perspicacia para ver el paralelismo entre el aprovechamiento que los promotores de Podemos hicieron de la indignación popular por la conducta y la gestión de la crisis de los dos grandes partidos y el que en las primarias del PSOE haya quien ha buscado capitalizar la frustración de los afiliados por la reiteración de fracasos electorales, crisis de sus órganos de dirección y el espectáculo del relevo en la Secretaría General. Lo anormal es que quien lo lideraba a lo largo de los últimos fracasos y a quien le cabe la correspondiente cuota de responsabilidad en la división interna se postule ahora para remediarlo.
El intento de colocar a las bases frente a sus dirigentes es un remedo del “pueblo contra la casta”, aireado a fondo tiempo atrás por Podemos
Ese mismo paralelismo nos muestra que el intento de colocar a las bases frente a sus dirigentes es un remedo del “pueblo contra la casta”, aireado a fondo tiempo atrás por Podemos (el que ahora se cambie casta por “trama” mantiene idéntica finalidad despectiva). Si a ello se le añade el propósito de que sean los afiliados quienes mediante referéndums, consultas directas y voz determinante en las tareas del partido tengan la última palabra, quedan descalificadas las estructuras de cuadros y dirigentes intermedios, fomentándose de hecho el descrédito de la democracia representativa en favor de la directa y asamblearia. Los riesgos de manipulación de toda democracia plebiscitaria están a la vista. Una cosa es vigorizar la democracia interna y la participación de los afiliados y otra muy distinta es demandar, aparentemente, el empoderamiento de éstos para, en el fondo, conseguir un mayor empoderamiento del líder.
En suma, estamos ante el dilema no sólo de quién va a dirigir el PSOE sino de que se desnaturalice en favor de una imitación de Podemos. Y ya se sabe que este tipo de imitaciones siempre favorecen el original y no a la copia.
Sólo desde la conciencia de la seria encrucijada en que se encuentra el partido se explica que los dirigentes más emblemáticos de su historia próxima se hayan volcado en el acto de presentación de Susana Diaz, pese a las conocidas diferencias existentes entre ellos. Es como si hubieran tratado de dejar patente su coincidencia en que con esta candidata la naturaleza del PSOE estaría salvaguardada. Personalmente es de justicia añadir que también lo estaría con Patxi López.
Sea como fuere, y confiando que se abra paso el buen sentido, lo que le aguarda a la dirección que surja del Congreso de junio será tratar de restañar heridas y enfrentar, críticamente, una trayectoria que en los últimos ocho años le ha hecho perder al PSOE la mitad de su electorado. Porque está fuera de dudas que se han cometido errores de bulto. Pero una cosa es corregir errores y otra muy distinta convertir en irreconocible un partido con más de cien años de historia.
Julián Ariza Rico, militante del PSOE, fue miembro de su comité federal


Enmienda de adición al 39 Congreso del PSOE sobre el Sáhara Occidental

Asunto: Enmienda de adición 
Han pasado cuarenta y dos años de la vergonzosa entrega del Sáhara Occidental al Reino de Marruecos sin que se haya resuelto ni la autodeterminación del pueblo saharaui ni los problemas derivados de la descolonización; antes al contrario el ocupante marroquí está evitando flagrantemente el desarrollo de los derechos humanos más elementales. Conscientes de ese triste balance, del que España no puede eludir su responsabilidad, los socialistas españoles seguiremos luchando en todos los foros por la descolonización efectiva de la antigua colonia española del Sáhara Occidental.

Justificación: Por pura evidencia pero a mayor abundamiento manifestar que he sido observador en alguno de los juicios militares de Rabat contra la juventud saharaui donde he constatado una vez más como se pisotean los derechos humanos por parte de la ilegítima potencia ocupante.

martes, 16 de mayo de 2017

Presentación del libro de Álvaro Marañon sobre la Madre Maravillas,su tía abuela, santificada x Juan Pablo II

16/05/2017
Álvaro Marañón Bertrán de Lis, sobrino nieto de la Madre Maravillas, presenta en Oviedo su libro La Madre Maravillas. Del palacio al convento, donde profundiza en el estudio de esta mujer que lo tuvo todo para vivir entre sedas y lo dejó todo por su entrega a los demás, el próximo martes 16 de mayo, a las 20.00 horas, en la sede del Club Prensa Asturiana (Calvo Sotelo, 7), 
en un acto en el que también intervendrán Antonio Masip, abogado y exAlcalde de Oviedo, Ramón Rodríguez, director de la Biblioteca de la Universidad de Oviedo y del Real Instituto de Estudios Asturianos RIDEA, y el historiador y académico Manuel Rodríguez de Maribona.

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viernes, 12 de mayo de 2017

MODESTINA


Era langreana de olvidada oriundez, que vino a la portería de sus padres, en el borde alto de la ciudad. Allí adquirió fama, casi casual, diestra en el manejo de medidas, aguja y dedal. El jaretón casero, preindustrial, preliterario en Carmen Gómez Ojea...

Los vestidos que las niñas burguesas lucían en las toldos de las playas costeras fueron su primer éxito. En Vetusta había quien gastaba visitas esplendorosas del donostiarra Cristóbal Balenciaga, al que Modestina prestaba atención. Probablemente sea apócrifa la anécdota del banquero Policarpo Herrero, el don Anacrasis ayalino, que, tentado a emular el encargo de su hijo de unos caros tejidos londinenses, habría respondido al sastre Juan Montes:"Ignacio tiene padre rico pero yo no". 

Cuando empezó a irle curioso dejó la portería y las pruebas a domicilio por la Encimada y más luego el Campillín...hasta Cabo Noval, donde aventuró sedas, entonces prohibitivas, y abrigos al límite lineal permitido.

Modesta admitió Modestina, de pegadiza sonoridad, y pronto de buen taller, que de rebote evitaba confusión con Casa Modesta, en la calle Jovellanos, la Traslacerca clariniana, inmortalizado en una tinta de Jaime Herrero. La Casa de Comidas se especializaba en guisos cárnicos británicos; el corte de Modestina también extranjerizante pero continental. Tal los costureros parisinos (Dior, Chanel, Lanvin...) trabajaba piezas únicas.

Modestina, con mercado local vacilante y fronteras cerradas, tuvo magnífica acogida en ambientes madrileños, incluido El Pardo. Su peculiar cash flow eran los cobros coincidiendo con sus viajes profesionales. 

El matrimonio, en los usos biempensantes, poco propicios al trabajo femenino, forzó primer retiro. Su vuelta a la ropa, tras fijarse en Europa, de nuevo abierta, generó otros ecos e, incluso, una boutique, nombre intraducible al castellano literal, en la que algunos/as le habían adelantado.

Entró en el siglo con andadura queda en apenas el espacio novelado de Pepe Avello y J.M.Jove, en torno a la hoy peatonal Principado y el toque de elegancia en su menuda figura...

Doblemente Modesta/Modestina...

jueves, 11 de mayo de 2017

Con los 55 de Trubia como todos los 10 de cada mes

Los despedidos recibieron ayer el apoyo de políticos. Enrique López diputado, de Podemos en la Junta General; Ana Taboada, primera teniente de alcalde; Fernando Villacampa, concejal delegado de Deportes; Cristina Pontón, portavoz de Izquierda Unida, y Antonio Masip, exalcalde de Oviedoacompañaron a los despedidos a las puertas de la fábrica. Según señaló la edil de IU, a lo largo de estos cuatro años se han vivido situaciones «agónicas», ya que algunos trabajadores «han modificado sus principios» para volver a la empresa, una situación que «desangrante»
Por su parte, Taboada y López destacaron que el ERE se hizo, en su opinión, con «unas cuentas que no son ciertas», aunque esta situación no impidió que 55 personas se quedasen en la calle «de forma injusta»."

sábado, 6 de mayo de 2017

Carlos Yarnoz sobre el desatino de Mélenchon



A los presos políticos en campos de concentración nazis se les colocó en la ropa un triángulo rojo. Los distinguían así de los judíos (amarillo), gitanos (negro), homosexuales (rosa) o apátridas (azul). El triángulo rojo se ha convertido ahora en el símbolo de resistencia a la extrema derecha. Lo ha popularizado el radical Jean-Luc Mélenchon, que explica a los periodistas que lo exhibe en la solapa desde que hace años se lo regaló un comunista belga. Ha llegado el momento de exigirle que se lo quite.
Por respeto a aquellos presos masacrados —muchos, por cierto, republicanos españoles—, el dirigente francés debe despojarse de inmediato de ese noble signo. “Por decencia”, como le ha reclamado en Liberation el escritor Didier Daeninckx.
Ha llegado la jornada de reflexión y al insumiso Mélenchon se le ha pasado la hora para combatir a la ultraderechista Le Pen del único modo responsable: pidiendo la papeleta para el centrista Emmanuel Macron. Decenas de miles de votos y abstenciones izquierdistas beneficiarán a la neofascista. El diario L´Humanité, que fue órgano oficial de los comunistas, le ha insistido en que la prioridad es derrotar a Le Pen con el mayor margen, es decir, “con la papeleta Macron”.
Lo peor del caso es que la cúpula ultraderechista ha destapado como nunca estos días su ADN fascistoide y filonazi. Así, Le Pen ha dicho que “Francia no fue responsable de la deportación de judíos a campos de concentración”. Pues bien, solo el 16 de julio de 1942 fueron enviados desde París a centros de la muerte 13.000 judíos, entre ellos más de 3.000 niños. Los agolparon en el Velódromo de Invierno, junto a la torre Eiffel, en una operación realizada por 4.500 policías y gendarmes. Hasta los libros de bachiller en Francia explican que brutalidades como esa se hicieron “sin presión alemana”.
El pasado 24, cuando Mélenchon dijo por vez primera que no daría consigna de voto entre Macron y Le Pen, esta colocó al frente de su partido a Jean-François Jalkh. Resultó ser un negacionista. Pone en duda las cámaras de gas con el estúpido argumento de que se tarda días en descontaminar un local donde se haya usado el gas Zykon B de los nazis.
Cualquiera de esas dos gravísimas alertas era suficiente para que Mélenchon rectificara. Pero no. Ni siquiera cambió de opinión cuando la líder neofascista le agradeció su gesto “responsable”.
Mélenchon aduce que Macron “es el candidato del sistema”. Lo dice él que, a sus 65 años, es el que más tiempo lleva viviendo del sistema: 34 años de concejal, consejero regional, senador, ministro, eurodiputado… El periodista Idafe Martín Pérez ha publicado este tuit:
- ¿Qué hacías tú cuando llegaron los fascistas?
- Es que el otro quería una reforma laboral.
Y Melénchon añadiría: “Es que maniobraba para las elecciones legislativas de junio”. Muy listo, pero muy indecente.
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Francia x Savater

Apátrida por necesidad histórica, siempre afligido por su triste Rumanía, Cioran encontró en París un refugio comparativamente beatífico, lo más parecido al paraíso anestesiado para alguien que sólo cree en el infierno. Y le escandalizaban —justificando su denigratoria opinión sobre la humanidad— las ampulosas quejas de los privilegiados que lo habitaban: la angustia, el absurdo, la náusea, ¡aag! Además de las ventajas de un bienestar único, querían también las delicias de sentir retortijones en el alma… Cioran escuchaba con paciencia mis homilías políticas de joven españolito enamorado de Francia. Sonreía irónicamente cuando le contaba mis modestas aportaciones (¡repartir octavillas!) a la campaña para las presidenciales de Mitterrand contra Giscard. Cierta tarde en que llegué especialmente exaltado de fervor socialista a su casa, me calmó diciendo: “Tiene usted razón. Yo también quiero que gane Mitterrand”. Le felicité por esta conversión que en el fondo me atribuía y él prosiguió: “Sí, que gane y luego ponga los principales ministerios en manos de comunistas”. Eso me pareció ir demasiado lejos y balbuceé: “¿Cree usted que sería mejor…?”. Me repuso con mueca feroz: “¡NO! Pero quiero ver a los franceses por fin realmente malheureux!”.
Ni entonces ni ahora comparto este perverso deseo de mi amigo, incorrectamente político avant la lettre. No quiero ver a los franceses desdichados con el neofascismo nacionalista de Le Pen ni con el neobolchevismo bolivariano de Mélenchon, tan ineptos y semejantes que quizá mañana se apoyen en las urnas. Espero que finalmente salga elegido Macron, cuyos posibles defectos liberales son actuales, no la nostalgia de los vicios totalitarios de ayer. Sobre todo porque Francia somos nosotros, los europeos y aún más los españoles, amenazados por la misma carcoma extremista.

viernes, 5 de mayo de 2017

Francia marca caminos


"¡Abajo el sistema!...¡Pero que se mantenga!"
El Roto,25/4/17

Desde 1965 sigo invariablemente las elecciones francesas. En aquellas calendas me trasladaba de Bilbao a San Sebastián, donde se veía la televisión gala, con los minutos tasados de los antigaullistas, Mitterand, sobre cuya impronta he variado mucho de opinión, y la revelación centrista, Jean Lecanuet. Todos los medios y sondeos daban segura la reelección del General en una holgada primera vuelta. Pasados los años cuando contemplé cómo en la RDA veían la televisión occidental bien era predecible que el Muro no duraría.

En la actual campaña deben extraerse claves españolas.

Se debería profundizar sobre la influencia de la corrupción cuando aquí ¡fieden! los casos Madrid/Barcelonasin olvidar Valencia, Baleares, Murcia, Andalucía, Oviedo..Demasiado para el body!

Los socialistas en particular deberíamos plantearnos cómo Benoît Hammon, tan fuera de sitiose hizo con la candidatura para alcanzar un diminuto seis por ciento. Segolène Royale, ministra y ex candidata en una segunda vuelta, ha dicho:"El PS no puede volver a ser lo que fue.No importa cómo se llame.Es tomar nota de lo ocurrido.La política cambia".

Eso es evidencia. Pero ¿cuántos franceses se acercarán mañana domingo a la tolerancia con el fascio? En distinto plano, me ha preocupado Jean Luc Mélenchon en la reciente noche electoral, pues llevo años viéndole replicar a Marine Le Pen mientras, a la hora de la verdad, vacila su voto de esta segunda vuelta, con el mismo errático morro que en Asturias lo hizo la marca gijonesa de Podemos en una grotesca consulta interna plebiscitaria. Es temible, lo que nunca imaginé, que sectores tradicionalmente obreristas se aproximen al populismo mientras otros cobardes lo afrontan con indignidad y/o no apoyan a demócratas perseguidos en otros países. ¿Puede llegar a ocurrir en España una catástrofe moral con la hipotética reagrupación de un voto antisistema? No parece fácil a corto plazo, aunque la tendencia es preocupante, muy preocupante, y la reacción analítica de la izquierda no siempre clarividente. Eugenio del Río y Errejón, en diálogo público, al que me prestó asistir, fueron especialmente agudos en este punto crítico. El veterano Julián Ariza ya me advirtió ha mucho de la inseguridad que todavía dan amplios sectores de la izquierda, en orden, pensiones, deslocalizaciones, calidad de vida...

Solo, en cualquier caso, la abstención por exceso de confianza impedirá que Macron, que personalmente no me convenció en absoluto como ministro económico de Hollande/Valls, sea Presidente.

Por otra parte, aunque sea asunto menor, me ha interesado la capacidad oratoria de Mélenchon moviéndose por el escenario, tal vimos hace treinta años a Alfonso Guerra en el ovetense Palacio de Deportes, y, sobre todo, Jean Luc en holograma en cinco mítines a la vez. Puede ser próxima práctica generalizada, tal fue aquí novedad el teleprinter de Liz Taylor en el Campoamor.

En aquellas elecciones del 65, Tixier Vignancourt, abogado del golpista General Salan, de extrema derecha, apenas llegó al cinco por ciento. ¡¡Es evidente que estamos en otras calendas!!

En fin, Francia marca, una vez más, sino el camino, caminos varios.

Pedro Silva en Lne


En la carta del presidente de la gestora del PSOE a Pablo Iglesias hay un estilo personal, algo inusual ya en política. No hay una gota de grasa, es un golpe seco, un trago de alta graduación. Tras un párrafo inicial, en el segundo se responsabiliza de la actual situación al destinatario, por no haber apoyado al candidato del PSOE. En el siguiente está la frase fuerte, una sola, para no distraer, y del tamaño justo: un tweet de tren corto, más o menos. El golpe se finge compensar en la siguiente, de doble uso: una oferta de diálogo fluido (hecha con muy pocas ganas) y un breve inventario de lo que el PSOE plantea en lugar de la moción. Luego, abajo, la posdata memorable, sobre la complicidad de Melenchón. No hay diplomacia, no hay "politiqués". Buena escritura, sin retórica. 25 líneas. El texto político menos cursi que he leído en tiempo. ¿Por qué su estilo me recuerda a Luis Enrique?

jueves, 4 de mayo de 2017

Jubilación en el Ridea de Carmen Berenguer

Se jubila Carmen Berenguer y su mero nombre separado del bondadoso servicio trae indudables nostalgias. Por ella, impecable siempre, como en el recuerdo de su querido padre, don Magín, tan buena gente como es Carmen.

Hubo un tiempo histórico en que el IDEA estaba condenado política y administrativamente a desaparecer. Los había que confundían sentimientos políticos que les producía su director, Jesús Evaristo Casariego, con la continuidad del Instituto, todavía sin el título regio que vino poco después.

Con la desaparición de la antigua Diputación provincial, en una maniobra que evitaba duplicidades en las comunidades autónomas uniprovinciales, debida a la iniciativa de Bernardo Fernández, exquisito jurista, hoy en el Consejo Consultivo del Principado, el Instituto se adscribía, como era lógico, a la nueva Consejería de Educación y Cultura, de la que pasé a ser primer titular. No obstante, hubo quien interpretó que se había producido un vacío jurídico, lo que fue frecuente en aquellas calendas, pues se dudaba si la presidencia automática le correspondía al Presidente del Principado o a mí como Consejero.

Esa supuesta duda duró apenas unas horas. Jesus Evaristo me visitó enseguida en el despachito, nunca mejor dicho en diminutivo, que la Consejería tuvo en la calle Arquitecto Reguera, para darme su interpretación, coincidente con la del Presidente Fernández, que me aseguró asistiría a mi toma de posesión.

De aquella fui haciendo un buen y apañado equipo con Lilia María Morín, valiosísima Secretaria técnica, y la también entrañable Obdulia Betancourt, Lula, como Jefe de servicio de Cultura. A ellas se unió como Secretaria, María Jesús Seva, no siéndome posible incorporar a Avelino Martínez, en Educación, y Emilio Martínez Mata, en Deportes. Pronto también logré adscribir a María Jesús Fernández, que provenía de la organización de los Juegos Escolares que llevaba mi compañero Peña.

El Instituto no tenía buena prensa entre mis compañeros de partido, pero el trato habitual con Magín Berenguer, Luis Sela, José Luis Pérez de Castro, Nacho Ruiz de la Peña y José Ramón Tolivar Faes me había convencido de la importancia de sostenerlo, incluso de potenciarlo. Magín comprendió enseguida la maniobra neutralizadora de absurdos obstáculos que hice invitando a conocer la austera instalación a mi amigo Salvador Clotas, diputado del PSC, secretario federal de Cultura del PSOE, que se llevó una grata impresión de mis impresiones continuistas.

En el Instituto, ya entonces, Carmen jugaba un gran papel, que siempre le agradeceré.

lunes, 1 de mayo de 2017

Declaraciones de Eugenio Prieto El Comercio 29/4/2017

Nunca se entendió con Masip. 
Somos personas educadas y tenemos una relación cordial. La libertad de Masip acaba donde empieza la mía y la mía donde empieza la de él, pero veníamos de dos extractos sociales diferentes. 

Muerte en el Mediterraneo


nacer, no a morir, desde esta tumba.
Alejandro Duque, Dolmen.



Me sobrecogen los miles de ahogados del Mediterráneo. Gentes de todas partes; de cualquier lugar. Quizá alguno de los innominados puede ser de los hindúes o pakistaníes que conocí en los centros de retención de Ceuta y Melilla. Se hacían pasar por ciudadanos indios, creo, pues les constaba no había convenio de devolución y en cuanto les soltaran volverían a intentar el paso al viejo continente, incluso a nado. 

Cuando yo regresaba entonces a la península en un microbús que debía subir a un transbordador del Estrecho, uno de mis colegas de inspección europea se chivó que en los bajos del vehículo llevábamos un par de refugiados. No sé cómo X pudo darse cuenta pero sí cómo me dirigió una gélida sonrisa cuando le dije que yo no los habría denunciado.

Ahora son miles, quizá millones. Nuestra calidad de vida procede al doble enterramiento del olvido. 

Me sorprendió, incluso gratamente, cómo en la colina de Arlington cerca de Washington hay miles de lápidas blancas armoniosamente colocadas. La de Kennedy tenía llama y guardiamarinas rígidos, pero todas las demás bien legible nombre, apellido y alguna fecha y lugar. Cuando fui Alcalde recibí varias veces a la Comisión de familiares de la Fosa Común con motivo del monumento encargado a Fernando Alba. Dos personalidades, hoy tristemente desaparecidas, me impresionaron con sus impecables razonamientos: Cavite, un langreano al que así llamaban por una batalla de sus antepasados en la guerra de Cuba, y Félix Espejo, al que va hoy dedicada la última novela de Alberto Polledo. Espejo y Cavite exigían una reivindicación humana razonable: ¡que todos los nombres de los asesinados estuvieran esculpidos!

García Lorca escribió en Nueva York unos versos cuyas enigmáticas claves dieron lugar a diversas interpretaciones  "el mar recordó ¡de pronto! / los nombres de todos sus ahogados".

Los muertos del Mediterráneo no sólo no serán jamás nominados sino, aún peor, las muertes seguirán sucediéndose unas a otras interminablemente mientras el egoísmo internacional se debate sobre cerrar más todavía cualquier frontera.
  

viernes, 28 de abril de 2017

Ninfa...Rubén Darío...Franco

De la ninfa de Rubén Darío a la de Francisco Franco.

¡el poeta ha visto ninfas!...
Rubén Darío, AZUL

Ha poco han dado por televisión, en hora de gran audiencia, "La princesa Paca", una muy interesante cinta sobre la amante española de Rubén Darío. El origen del guión, al que encontré algún fallo, es un texto de Rosa Villacastín, de cuya  escritura guardo buen concepto en tiempos de abogado empresarial en foros remotos.

En un momento, Paca, jardinera analfabeta, a la que el gran poeta enseñaría a leer, está preocupada por su desconocimiento del significado "Ninfa", que alguien le lee en Azul, denominación con la que también le llama su enamorado.

La historia de Paca contada en cine resulta conmovedora. Me trae al recuerdo uno de los primeros pleitos que tuvo mi padre, joven abogado, antes de matrimoniar con mi madre. Resulta que en una tertulia ovetense el Conde de Rodríguez-Sampedro había, en frase ingeniosa, llamado a Franco, "la ninfa egeria de la Justicia". Un joven falangista presente procedió a la correspondiente denuncia que, por lo pronto, dio con la detención del conde por desacato al Jefe del Estado. El dentista valdesano Evaristo Lombardero y el oftalmólogo ribadense Honesto Suárez, que coincidieron con Rodriguez-Sampedro en la cárcel, me narraron detalles impagables del sucedido, entre los que estuvo la anécdota de otro compañero del denunciante que "de oídas habría agravado la frase pues el calificativo al Jefe del Estado del testigo falso fue "¡Bella ninfa!", el colmo del recochineo".

Semejante despropósito aberrante no fue solo en los remotos años cuarenta, pues aún en los sesenta un investigador científico, residente en Alemania, de la familia Pérez Campoamor, fue sometido al Tribunal de Orden Público sobre un comentario despectivo hacia Franco mientras escanciaba sidra en la avilesina Casa Lin. Esa misma jurisdicción especial de triste recuerdo también se aplicó al Juez de Mieres, Eulogio García Fernández, por una frase que habría dicho a un miembro de la siniestra Brigada Social el 1/5/1964 y aún en los setenta al notario José Rosales, por escribir en un tonel de El Condado/Laviana ¡Viva el General Riego!, a presencia de M.A.Lombardía y los Barbón, que hubo quien aseguró haber leído "¡Viva la Pasionaria!", lo que poco se hubiera compadecido con la militancia socialista del inolvidable fedatario.

En fin...como escribió Shakespeare, ¡"las cosas que hemos visto!".

Me alegra que el apasionado amor olvidado de Rubén Darío haya sido rescatado. En cuánto a Franco resulta que todas las hagiografías, desde Joaquin Arrarás en 1937 para acá, dan el primer domicilio del joven Franco en Oviedo el Hotel de París, en la calle Uria, cuando fue una pensión situada en la calle Rosal, donde está ahora la cafetería Solera, espacio pintado por Paulino Vicente en un magnífico cuadro de propiedad municipal.

Lne:COMAS:Hace 50 años nos manifestamos por Vietnam y Ventura Franco

28-04-2017 00:18
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De izquierda a derecha, Fernando Comas, Francisco de Asís Fernández, Cheni Uría y Antonio Masip. IRMA COLLÍN
De izquierda a derecha, Fernando Comas, Francisco de Asís Fernández, Cheni Uría y Antonio Masip. IRMA COLLÍN
"La manifestación de apoyo a Vietnam que se celebró en Oviedo el 27 de abril de 1967 fue la primera gran concentración en la ciudad desde la República y también una protesta contra el franquismo". Así lo señaló ayer en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA Fernando Comas, entonces un joven estudiante, uno de los organizadores de la protesta, de la que ayer se cumplieron cincuenta años. 
Comas destacó la violencia policial con la que saldó la movilización, "realmente aquello no fue un paseo, nos pasearon a nosotros". Francisco de Asís Fernández Junquera también estuvo aquel día manifestando su solidaridad con el pueblo vietnamita, en plena guerra con Estados Unidos. "En realidad, la manifestación también fue una protesta contra el régimen de Franco". Francisco de Asís añadió que si algo quedó patente ese día es que en el pueblo español algo estaba cambiando muy de prisa. "También había gente que nos insultaba y nos llamaba 'señoritos' y 'mangantes' ", añadió. Otro de los participantes fue el filósofo Gustavo Bueno Martínez, que no pudo hablar desde el Escorialín, como estaba previsto, debido a la tensión generada con las fuerzas del orden. La prensa nacional también hizo referencia a la manifestación en la que también participó Cheni Uría, con 18 años, quien calificó la guerra de Vietnam como "el gran mito de nuestra generación, algo muy especial para todos nosotros". El verano anterior había ingresado en el Frente de Liberación Popular y en la Universidad. Antonio Masip aseguró que la protesta cambió la percepción que se tenía en España del movimiento estudiantil ovetense, "al que se veía como una especie de isla".
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jueves, 27 de abril de 2017

¿Existe Escocia? Aportación al libro del Movimiento Europeo

Uno de los efectos de la nueva oleada de globalización fue que de repente hizo que parecieran provincianos gran parte de los textos sobre el pasado.La historia de los Estados-nación individuales e incluso de los imperios comenzó a resultar excesivamente limitada en un mundo en lucha por aceptar las consecuencias del cambio climático y el ritmo de la globalización

Elliot, John H, "Haciendo Historia"Taurus.2012

Las tierras lejanas, más allá del norte de Inglaterra, estaban fuera del Imperio Romano. 

En el 122 el emperador Adriano comenzó la construcción de la muralla que popularmente lleva su nombre, cuyos vestigios son Patrimonio de la Humanidad de la Unesco desde 1987. La fortificación fronteriza tenía 117 km. y se terminó en diez años el 132.

Escocia es Alba en gaélico.

Margarite de Yourcenar escribió "Memorias de Adriano", cuya magnífica versión en español es de Julio Cortázar. Es un libro delicioso, en el que la autora hace divagar a su histórico personaje empeñado en su muralla, que, naciendo militar debía servir a la paz, para proteger las regiones fértiles y civilizadas del sur contra los ataques de las tribus norteñas. La escritora hace concluir a su personaje:"La Galia próspera, la opulenta España, me retuvieron menos tiempo que Bretaña". Lástima que el problema siga abierto desde la ventana atlántica de Adriano, con salpicaduras en nuestras mejillas.


Como siempre hay algún ovetensista, a la manera de don Saturnino Bermúdez, el personaje clariniano, que me supera en vincular cualquier topónimo, autor, maravilla artística o acontecimiento internacional con la vetusta ciudad de Oviedo, José María, Pepe, Fernández Buelta ("Ruinas del Oviedo primitivo".1948.Reedición Instituto de Estudios Asturianos(IDEA,hoy RIDEA,1984) da por buena una información de la familia del malogrado pintor, apenas conocido hogaño, Ricardo Montes, por la que esa muralla histórica contendría en el siglo VI la supuesta inscripción de un náufrago proveniente de "Oviedo, la ciudad fuerte de los astures". El riguroso J.R. Tolivar Faes en su reseña biográfica del joven pintor no quiso recoger semejante referencia en las ediciones de su "Nombres y cosas de las calles de Oviedo" (La Carpeta.1958; Gofer.1985 y Gofer.1992).

La primera vez que intuí la existencia de un problema escocés, o cuestión escocesa, dentro del UK fue al ver una película impresionante, "El hombre que nunca existió/Operación Mincemeat/The man who never was". Sería 1956. El plan mincemeat consistió en abandonar en aguas españolas de Punta Umbría/Huelva un cadáver vestido de oficial de la Armada Británica. El cadáver era portador de falsos documentos secretos aliados sobre hipotéticos desembarcos en Cerdeña y Grecia para intentar el éxito de la dispersión de las fuerzas alemanas de Sicilia.

Ronald Neame, director, o Nigel Balchin, guionista, hacen decir al padre del tal hombre que nunca existió una lacónica frase en respuesta al agradecimiento del oficial británico protagonista, Clifton Webb/Lieutenant Ewen Montagu, que durante años me resultó enigmática e inolvidable: "No me agradezca nada: somos escoceses". Esta referencia escuchada del texto narrativo es, al parecer apócrifa, pues no hubo tal ciudadano escocés sino un solitario vagabundo galés, encontrado en Hyde Park, que murió en un viejo hospital londinense en el que, pasando los años, hizo prácticas médicas Eloina, mi mujer.

Durante mi mandato europeo, en los pasillos de Bruselas/Estrasburgo, David Martin, laborista escocés, me refirió, lo mismo que me había pronosticado Edward McMillan Scott, conservador, sobrino-nieto del legendario Lawrence de Arabia, Thomas Edward Lawrence, de que lo más probable sería que Escocia no votase por la secesión, para la convocatoria de Setiembre de 2014, "¡pero siempre existe el riesgo de que algo así suceda!"

De un tiempo a esta parte se ha debatido mucho, sobremanera en la piel de toro, acerca de esa Escocia, el país que en 1707 con la Union Act se unió a Gales, Inglaterra e Irlanda para formar el Reino Unido (U.K). Era yo aún diputado europeo cuando oí, tres siglos después de la Union Act, a más de un colega liberal, "si Inglaterra se sale de la UE, nosotros, Glasgow, nos separaremos, eludiendo la City y la libra, para unirnos a Bruselas y ¡al euro!"

Ese tipo de declaraciones oficiosas en el hemiciclo parlamentario, que se pueden rastrear en las actas,  y en pasillos aledaños fueron valoradas en España en sentidos diametralmente distintos. Por un lado, el Palacio de Santa Cruz, sede del Ministerio de Asuntos Exteriores, donde a la preocupación por el inminente Brexit al que se precipitaba errática, y hasta enloquecidamente, David Cameron, en una pirueta fatal, se salpimentaba con la pirueta circense de la autodeterminación escocesa. Esta fue enseguida, como no podía ser menos, acogida con simpatía desbordante por los llamados nacionalistas catalanes, para los que el fracasado, irresponsable y demasiado pasional Cameron pasó a ser ejemplo de tolerante demócrata.

Cuando Cameron se despidió de la NATO, en Varsovia, el Secretario de Estado americano, John Kerry, pidió un aplauso protocolario para el premier saliente, lo que fue seguido con un apenas audible, y muy frío, ruido de palmas por los Jefes de Gobierno y Ministros de AA.EE.. Todos los mandatarios estaban hartos en extraña unanimidad de la doble consulta que llevó a Cameron a la ruina política, sin descartar los múltiples  perjuicios económicos y los riesgos de vertebración para todos los demás países y la UE. 

Walter Scott, en el capítulo VII de Ivanhoe cuela una frase a masticar sea o no descontextualizada de tiempos pretéritos:"El pueblo de Inglaterra sufría profundamente ante un presente tan poco esperanzador, pero aún tenía más motivos para preocuparse por el futuro".

He escrito "consultas" pues en absoluto se trató en ninguno de los dos casos, Escocia y Brexit, de "referéndum" sobre acuerdos, o Tratados, negociados, como habían sido la incorporación a la UE y la antigua de Escocia al UK.

El separatismo catalán, no obstante ser muy consciente, pues lo contrario rayaría en la estupidez, de las abismales diferencias constitucionales, contractuales e históricas que separaban al llamado "procés" del proceso escocés, lleva jugando con esa consulta escocesa como un espantajo para utilizar dentro de España. No es tampoco descartable que se siga porfiando eternamente en favor de todas las sucesivas e hipotéticas consultas que sean precisas hasta que una, en el plazo y el siglo que sea, resulte lo que se busca con tanta pugnacidad, digna de mejores y constructivas causas. Es la misma tenacidad, propia de un cainita Goebbels en búsqueda de convertir la mentira en verdad por machacona repetición, la que practica el, por el volumen de su fechoría, mayor ladrón peninsular sosteniendo sin ruborizarse su divisa "España nos roba".

El problema desde el europeísmo es distinto aunque en la epidermis ambos nacionalismos, catalán y escocés, se declaren europeístas de raíz, dispuestos a no salirse de la UE en su desnortada ilusión de confirmar un desconocido derecho ¡automático! a nuevos Estados como miembros de iure de la UE.

Los profesores Jorge de Esteban ("Hacia la independencia de Cataluña".2013), Araceli Mangas("La secesión de territorios en un Estado miembro: efectos en el Derecho de la Unión Europea. The secession of territories in a member state: effects on the law of the European Union), Daniel Guerra Sesma ("Autodeterminación,  secesión y derecho a decidir en el orden internacional. Los casos de Quebec,  Escocia y Cataluña".2013) y Víctor  Ferreras Comella("Cataluña y el derecho a decidir".2016) entre otros prestigiosos autores han desmenuzado el sinsentido del ultranacionalismo catalanista cuando invoca el inexistente derecho de autodeterminación de Cataluña. 

La Asociación de Periodistas Europeos, que preside Miguel Ángel Aguilar, organiza unos interesantes debates sobre las pluralidades de España y Cataluña en los que, en 2013, se pronunciaron brillantemente los profesores José Álvarez Junco y Joaquín Coll para insistir en la preocupación por la situación explosiva de Cataluña asegurando que “vamos hacia un accidente insurreccional porque en lo relativo a nacionalismos hay mucha dinamita emocional”. En su ponencia, Coll citó largamente al poeta galo Paul Valèry como autor de la alerta “de los peligros de la historia en determinadas condiciones”. En definitiva para Coll, “el independentismo ha explotado la idea del expolio y de la afrenta y ahora se presenta como la pócima mágica que ilusiona”.

Volviendo a aquellas erráticas consultas británicas que han dado el resultado popular conocido: Secesión escocesa, no, y Brexit, sí.

Y ahora, por tiempo aún, la UE y el UK están forzados a encontrar un acuerdo de desenganche, que no se someterá a referéndum, ni a consulta, mientras que Londres, en principio al menos, logra mantener a Escocia en el UK.

En principio, pues,como era de esperar, el fenómeno nacionalista no suele disiparse por consulta alguna, ni en Edimburgo ni en Quebec ni en parte alguna del ancho mundo, que titulaba, aludiendo al despojo, el peruano Ciro Alegría. En esas condiciones, aprovechando la oportunidad del absurdo Brexit, sentido como una auténtica puñalada por miles de escoceses, estos exigen legítimamente nueva consulta. Estaba mal formulada la anterior pero, aunque la actual parece que la niega la Sra. May, no deja de tener coherencia que se lo exijan una vez modificadas esencialmente las condiciones que se presentaron, dentro de la UE,  a los electores escoceses en Junio de 2014.

Los nacionalistas catalanes que tuvieron cierta momentánea decepción con aquel primer resultado consultivo, lejos de desanimarse han rehecho enseguida su argumentario. De Escocia aseguran nunca apoyaron el separatismo sino el simple proceso de consulta, por lo que se vuelven a alinear con todas las consultas que hagan falta. Sin embargo, cae de su peso que si el UK alcanza en los próximos meses ese Acuerdo de salida definitiva de la UE, Cataluña ya no puede utilizar, ni si quiera a efectos dialécticos, precedente alguno escocés para mantenerse como Estado independiente en la UE, en la que ya no estará el UK, por lo que de independizarse a su vez, Escocia sería ulteriormente a todas luces un nuevo Estado peticionario en la cola del Registro bruselense. Se habría especulado en cualquier caso durante un tiempo con un supuesto derecho a mantenerse en la UE que no figura en textos comunitarios ni para Escocia ni para Cataluña ni para ningún otro como pretenden fantásticamente los portavoces del llamado Juntspelsí.

En Otelo, Shakespeare hace decir a Rodrigo, caballero veneciano, frente al siniestro Yago:"Pienso que no procedes de buena fe conmigo(...)No hay día que no me engañes(...) y a fe mía, que ya no tengo paciencia ni sufriré más, porque fuera ser necio"

Ramón Jáuregui, en El país que seremos (Turpial.2014, prólogo de Joaquín Almuniasostiene que primero el acuerdo luego la consulta: "Una consulta aquí y ahora oculta los impredecibles efectos de una ruptura con España - y probablemente con Europa- de consecuencias incalculables para los ciudadanos (Por el contrario) un proceso de decisión (ha de asentarse) en la ley y la estabilidad".

Escocia puede o no separarse del UK por una nueva hipotética consulta pactada, un referéndum convocado por Su Majestad Británica o por quién corresponda en su derecho interno, pero, dentro o fuera de la UE, no debería desde la Generalitat ni desde Juntspelsí  ni desde cualquier estamento reclamar como precedente a imponer una solución en España al triste contencioso en que se pudre el progreso de Cataluña. Los independentistas escoceses mantienen sus reivindicaciones soberanistas dando por sentada su vinculación a la Unión Europea. En ese europeísmo básico se extiende ampliamente el profesor A. López Basaguren, “La independencia de Escocia en la Unión Europea. Los efectos de la secesión de territorios en la UE entre política y derecho”, Teoría y Realidad Constitucional, núm. 33, 2014.


Escocia es tierra de leyenda, fértil para la imaginación de Conan Doyle, Scott, Foe, o Defoe, Wilde, Stevenson, Borges, nuestro Cunqueiro...la proliferación de la universalizada falda unisex, las gaitas, los penachos, las bebidas de marca, las rocas, neblinas, lagos, ríos, acantilados, mounstros y fantasmas.

Sin duda existe en la ensoñación y en la realidad; yo mismo he viajado a Edimburgo, conocido su colina hacia el Castillo, The Castle Hillque me recordó el ovetense Naranco, constatado también cómo el mismo nombre del Hotel, New Caledonian, evoca las antiguas tribus indómitas, pero algunos deberían olvidar ese país, que no su rica historia, para su insolidario e impropio argumentario, excesivamente limitado, que habría dicho Sir J.H.Elliot. Éste eminente hispanista, Premio Príncipe de Asturias de Ciencias Sociales 1996, también ha comentado: "formamos parte de un mundo en el que todos estamos ligados unos con otros. También existe algo llamado generosidad; cualquier pueblo, si únicamente piensa en sí mismo y no es generoso con los otros, se perjudica a sí mismo".


Oviedo, 25 de Marzo de 2017. Aniversario del Tratado de Roma.



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