domingo, 19 de noviembre de 2017

Pésame por el fallecimiento de Eugenio Sáez

Querida Mar Navarro:

Nos hemos enterado por la prensa del funeral de Eugenio por lo que no pudimos asistir. Estamos impresionados y muy contigo.

Siempre recordaré el día que tras una negociación que él había presidido recibí una alevosa amenaza con origen en un ingeniero langreano que había estado presente. Eugenio me tranquilizó y dignamente dio por suspendidas aquellas reuniones, lo que siempre, y sin decirle nada en las múltiples veces que os vimos luego, le estuve agradecido.

En fin, Eloina y yo te mostramos nuestro afecto, también a vuestros hijos.Besos.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Sobre Las Regueras y una pariente por afinidad del admirable Luis Estrada

LAS REGUERAS ARQUEOLÓGICA


De un tiempo a esta parte llevo visitando en varias ocasiones Las Regueras. El motivo inmediato desentrañar amenazas que desde las cercanías de El Zapato, enclave a su vez próximo a Santullano, me hizo una pariente del admirable galeno Luis Estrada, q.e.p.d., que fue, por mi elección, pregonero mateín y en tiempos de mi padre, también por propuesta de mi progenitor, Presidente del entonces pujante Ateneo. Mi ingrata detractora, que pasa de Santullano a La Fresneda y Castropol con la facilidad del hilo telefónico, concentra en mí los yerros urbanísticos de los suyos y aún la estricta aplicación del Derecho.

En el reverso de esa absurda violencia verbal, he redescubierto la arqueología del vecino Concejo. Luis Martín tenía en el siempre sugerente escaparate de Librería Maribel, en Gil de Jaz, la memoria de las excavaciones de La Paloma (M. Hoyos Gómez, M.I. Martínez Navarrete, T.Chapa Brunet, P.Castaños, F.B. Sanchiz) prologada por Francisco Jordá Cerdá, del que era discípulo predilecto el también inolvidable Javier Fortea. Me caben los honores de haber conocido a Jordá y reeditado su Guía del Castro de Coaña en el breve lapso de tiempo en que fui Presidente de la efímera Fundación Pública de Cuevas y Yacimientos; también dimos a la estampa a dos de los suyos, entonces muy jóvenes, Miguel Ángel De Blas y Adolfo Rodríguez Asensio.

Por si fuera poco volver a la importancia de Las Regueras arqueológica, coincidí con un magnífico reportaje del suplemento "Oviedocentro" de La Nueva España en la que el hijo adoptivo del Concejo, Celso Díaz Fernández, se extiende sobre la aparición del llamado "Mosaico de Andallón", hoy en el Museo Arqueológico. También aparecen dos importantes fotos, una del autor con el inolvidable José Manuel González Fernández-Valles,"Piedrinas", al que bien recuerdo "profesando" en la tertulia "clarisa" de Casa Noriega, hogaño dependencias judiciales en la Plaza de la Catedral y muy antes, en la ficciorealidad, Casino de Vetusta y Pilares. Rosa Rodríguez Fernández, cronista oficial, resalta "la redención del Concejo" a punto de celebrar los 430 años.

Figueras, mi espacio de vendavales y nordesías, es símbolo de Paz, en agua y tierra. 

Las Regueras, aparte la oriundez de una perturbada terrorista verbal y torpe grafitera, que en su paranoia extiende amenaza a varias generaciones mías, es encomio arqueológico. El loable espectro, generoso y cordial de Estrada, El bueno, no se ha desdoblado en sus afines.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Articulo de hoy en La Nueva de Paco Sosa

Melancolía de bufón catalán

Tras el desvanecimiento de los sueños republicanos en Cataluña

16.11.2017 | 03:50
Melancolía de bufón catalán
Este puede ser un momento estelar para Cataluña, cuando se han desvanecido sus sueños republicanos de grandeza, sus quimeras fundacionales y andan sus moradores recitando sombríos aquellos versos de Pere Gimferrer "lloré, lloré y lloré ¿y cómo pudo ser tan hermoso y tan triste?". 
Hoy, el desvarío de la independencia cuenta con héroes, de los del callejón del Gato valleinclanesco, cierto, héroes chatos, ridículos, héroes de feria, pero ¡qué caramba! héroes al fin y al cabo. Procede aprovechar el tirón y saber que los momentos de melancolía y abatimiento engendran los mejores frutos de la historia. Aunque esos gigantes catalanes, rebajados hoy a enanos bufos, odian a España les vendría bien recordar que a finales del siglo XVI andaban los españoles todos mustios, "afligidos y desconsolados" como se decía en un informe dirigido por el Consejo Real al tercero de los Felipes (al tercero, no al quinto, el franchute que acabó con las libertades, que nadie se alarme).
Se arrastraban por las esquinas aquellos abuelos nuestros auscultando los latidos desfallecientes de la España "enferma", de la España desengañada. Y, sin embargo, aprovecharon para crear obras inmortales. Yo les recomiendo que se lean los "Sueños" de Quevedo porque permiten cultivar las más frenéticas y desacordadas ideas, porque se ve a los españoles como hombres "encantados", es decir, sufriendo un embrujo que como todos al cabo se desvanece. Son los "Sueños" un catalejo que nos advierten de la mentira del carnaval del mundo, de la estupidez que nos aqueja y acompaña siempre y todo eso ha de ayudar en Cataluña ahora a tonificar el ánimo y endulzar el duro golpe que supone pasar de las alucinaciones a la sala segunda del Tribunal Supremo y a Alcalá-Meco.
Padecimos una melancolía histórica, la bilis negra como se la llamó, una afección que se puede advertir hoy en tantos ciudadanos catalanes tocados por el virus nacionalista, sujetos con afanes de loca grandeza, con ideas fijas y extravagantes, absorbidos por el deseo de lo absoluto, dados a los fármacos y adoradores de su mismidad y de la de sus vecinos como seres superiores, venidos al mundo para borrar de "su" Tierra toda impureza, evocadores de un pasado glorioso y -claro es- disconformes con un presente empecinado en arrebatarles la gloria o dárselas en cucharaditas infantiles.
Como sostengo es dolencia que estuvo muy arraigada en España pero que dio el Siglo de Oro: a Quevedo, a Cervantes, a Lope, también a Velázquez, a Zurbarán, a Valdés Leal y hasta en la música hicimos nuestros pinitos ... de manera que hay que cobrar aliento, sacar punta a los lápices del ingenio, obtener de la locas aspiraciones republicanas, extraer del deseo de vivir aparte, de construirse un universo de miserias y pequeñeces -eso sí, todas ellas independientes- y dar a luz con esos materiales un nuevo siglo de Oro aunque lo que salga luego sean unos cuantos años mustios de oro falso, una aleación de cobre y estaño, como aquellas que debían de hacer los batihojas catalanes de los tiempos pasados. Pero el esfuerzo merece la pena. 
Albert Boadella, gran sujeto, escribió sus memorias de un bufón. A mí me gustaron pero ahora descubro que tuvo muchos seres cercanos en quienes inspirarse, que en este sentido fue un plagiario de parte de la humanidad circundante, fecunda precisamente en bufones. 
¿Se dan cuenta? El bufón, el gran personaje de la pintura velazqueña del Siglo de Oro. ¡Ánimo, republicano catalán y melancólico, el arte es tuyo!
Compartir en Twitter
Compartir en Facebook

viernes, 10 de noviembre de 2017

María Comín,hija del admirable Alfonso Carlos,no opina exactamente lo mismo que su hermano Toni,extraño prófugo en Bruselas

Una hermana de Comín destapa las miserias del secesionismo catalán
María Comín, hermana del exconsejero de Salud catalán. 
Lunes, 30 de octubre de 2017, a las 11:40 
María Comín, hermana del exconsejero catalán de Salud cesado el pasado viernes por formar parte del Govern que proclamó la declaración unilateral de independencia, ofrece un discurso sosegado, alejado del radicalismo que envuelve al movimiento secesionista durante una entrevista en El Triangle. "Unas clases burguesas que se han apropiado de Cataluña porque necesitan tapar sus equivocaciones, los recortes y la corrupción, se suman al carro del independentismo", explica, al tiempo que denuncia que en Cataluña "también hay franquistas y postfranquistas, igual que en el País Vasco, porque las burguesías que más se lucraron con Franco fueron la catalana y la vasca. Decir 'nos roban' es también muy fácil; y, mientras lo decían, ellos se estaban llenando los bolsillos". Aunque para María, lo más "preocupante" es que "la ANC y Òmnium estén dirigiendo el país en la sombra, sin nadie que les haya votado". Además, esta historiadora en el fondo documental de la fundación de su padre, Alfons Carles Comín i Roshermana, resalta: "Soy hija de padre aragonés y madre catalana. ¿Entre ellos hablaban en castellano y a nosotros nos hablaban en catalán? Fui a una escuela catalana, los domingos íbamos a jugar en Cornellà, viví en el barrio más pobre de Málaga... Pero hay que decir que aquí se percibía una falta de aceptación de quien no era considerado catalán. Y esto ha vuelto a irrumpir con mucha fuerza". En este sentido, critica que "ahora, en campañas electorales, hemos escuchado decir a líderes políticos que quienes no votaban partidos nacionalistas eran 'botiflers', colaboracionistas y xarnegos, que es una forma de insulto clasista". Un clasismo que se aplica a quienes están detrás de la autodenominada "rebelión democrática", incluido su hermano: "La burguesía que está en el poder busca alianzas con las clases medianas y el pueblo y hace ver que esto es una revolución. Exactamente lo contrario de lo que realmente es: una contrarrevolución burguesa o, como mucho, una revuelta"...

Acerca de la opción astur para el coche eléctrico

DE SISSÍ A SEAT

Carlos Fuentes invitó a Romy Schneider//Sissí a un acto en el que los vigilantes impidieron el paso porque no la conocían.

En la serie Sissí,emperatriz, de tanto éxito en los cincuenta, Romy, sonrisa inolvidable, entre la travesura y la esperanza, espanta, manoteando su gran sombrero emplumado, al urogallo que su padre pretendía abatir.

Ese ave majestuosa, reina de bosques y frenéticas cantatas tempraneras en celo, que en Asturias suroccidental es recuerdo depredador de Manuel Fraga, corre peligro de extinción a juicio del Viceconsejero Benigno Fano-¿para cuándo simplemente Consejero?.
En una reunión UE/USA del Palacio de Schönbrunn, donde vivió la familia imperial vienesa, en que representé al Parlamento Europeo, busqué con humor y sin éxito el original bidé de Sissí tal conté en estas páginas. Si aquella diminuta bañera es reliquia inane, que recorre, supongo reproducida, exposiciones cerámicas de medio mundo, los urogallos son más decisivos y me alegra sean preocupación de Fano, también sembrado rebajando rango proteccionista a lobos, enemigos inoportunos de pastores y ovejas. Y loable la lucha para erradicar el palmerín de la Pampa, sin nada con el expurgo quijotesco, o escrutinio del cura y el barbero, "esa palma de Inglaterra se guarde y se conserve como a cosa única".

El medio ambiente, en especial ríos y bosque impecable, es reto importantísimo. Combinarlo con progreso, e incluso chimeneas, cada vez más filtradas, es el arte político del muy próximo futuro. El turismo eléctrico es todavía esperanza cuando recuerdo a Bertrand Delanoë que tomó posesión de la Alcaldía de París en vehículo ecológico; también a Miguel Sebastián, en el mandato semestral comunitario, convenciendo a mis colegas eurodiputados de que el utilitario sin suciedad energética estaba al alcance de la tecnología y la masiva accesibilidad popular. Ni pensaba yo entonces que el centro norte astur, libre de reaccionarios nacionalismos y suicidas procés, debería ser el lugar óptimo para la definitiva fabricación, junto a las vecindades de puerto, acería, cristalera, química puntera y ejemplar formación humana y profesional.

¿Por qué no una región moderna hacedora de competitivos coches eléctricos, mantenedora de bosques, urogallos, osos pardos, número ajustado de lobos y cualificada mano de obra? Ah ¡y sin invasoras palmas pampeanas!, ni ignorantes al paso de sonrisas esperanzadoras, ya la de la traviesa, dulzona, antigua e irreal Sissí o, simplemente, aprovechando narcisistas ensimismamientos catalanes, la del futuro pulcro y silente, v.g., de Seat/Audi/Volkswagen.



Enviado desde mi iPad

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Ayer en el homenaje a Riego, en el aniversario de su ciminal ejecución por Fernando VII

El Ateneo Republicano rinde homenaje a Riego, "un patriota que luchó por la independencia"

La asociación reivindica recuperar el patriotismo para "una izquierda que lo defendió a finales del siglo XIX"

08.11.2017 | 03:44
Intervención de Alejandro Villa Allande, tercero por la izquierda, en el homenaje a Riego. 
"El patriotismo no es un feudo de la derecha, se originó en la izquierda del siglo XIX y deberíamos rescatarlo". Alejandro Villa Allande, presidente del Ateneo Republicano de Asturias abogó ayer por sentirse patriotas y republicanos en estos tiempos convulsos en la política nacional. Villa Allande hizo este alegato en el homenaje de la institución, al que se sumó la Fundación Municipal de Cultura de Oviedo, a Rafael del Riego Flórez, ajusticiado tal día como ayer en la madrileña Plaza de la Cebada. Fue acusado de republicanismo, murió ahorcado en 1823 y su cabeza paseada por Madrid. 
Ese mismo día, con tan sólo 19 años, el poeta José de Espronceda fundó una sociedad secreta para vengar la muerte del militar nacido en Tuña, Tineo. 
La historia parece repetirse, con muchos matices. Riego juró la Constitución de 1812 y "se unió a los patriotas que luchaban por la independencia de España". Villa Allande fue reconstruyendo la historia del político y militar tinetense que tiene plaza en Oviedo, un hombre que, como apuntó el concejal de cultura de Oviedo, Roberto Sánchez Ramos, "nos demostró desde Tineo y desde la Universidad de Oviedo lo que es la integridad democrática". "Un ejemplo frente al absolutismo de Fernando VII", recalcó el edil. 
La presencia "en Oviedo y en Asturias" de la escultura de Riego en la plaza ovetense es, en opinión del responsable de la Fundación municipal de Cultura "un valor democrático" al tratarse "de un homenaje a un asturiano universal que dio su vida por la Constitución de 1812". 
Además de Sánchez Ramos y Villa Allande, asistieron al homenaje destacados republicanos ovetenses como el exalcalde socialista Antonio Masip, la profesora Inés Illán, el secretario general del Partido Comunista de Asturias, Francisco de Asís, el cantautor Rafa Lorenzo o la profesora Ana Cristina Tolivar Alas.

martes, 7 de noviembre de 2017

Magnifico art en El Pais de JustinianoMartinez

Justiniano Martínez durante un acto del PCC en Barcelona en 1983 MARCEL.LÍ SÀENZ


El pasado 29 de octubre, en la manifestación convocada en Barcelona, Paco Frutos dio voz a la izquierda antiindependentista; gracias, Paco.
Diré quién soy. Fui, en 1979, concejal en Barcelona, miembro del equipo de gobierno de Pascual Maragall. También, diputat en el Parlament catalán, miembro de su Comisión de Derechos Humanos.
Gracias, Paco, por recordar que las instituciones catalanas democráticas no fueron producto de apaño como dicen el vocero de la mentira populista o el barato independentismo.
Pero mi historia viene de antiguo. Fui guerrillero, pasaba la muga con las planchas del prohibido Mundo Obrero a mis espaldas, fui responsable del PCE de Murcia en la clandestinidad, fui detenido, fui torturado, como atestiguan mis vértebras, cumplí seis años de cárcel, grité amnistía, perdoné a mi torturador. No me hablen de libertades quienes solo las han disfrutado.
No importa, me llaman fascista. Pero el fascismo mata, el franquismo mataba, que lo sepan esos miserables que al mentir, insultan la memoria de nuestros muertos y muertas. Gracias, Paco, por recordar a catalanes y catalanas la voz del estimado PSUC, partido nacional que no nacionalista, la voz de la izquierda comprometida con su clase.
Fui secretario general del PCE en Madrid, hasta que mi salud me lo permitió, miembro de su Comité Central. Partido de militancia y no grupúsculo, como el que hoy usurpa la sigla, convertido en un sindicato amarillo de intereses personales.
No dude nadie, gracias Paco por recordarlo, que el nacionalismo grande o pequeño es una traición a la clase obrera. Fui secretario de la Construcción de las Comisiones Obreras de Cataluña; y algunos pijos me llaman burgués y fascista, mientras asisten a huelgas pagadas por patrones y gobiernos.
Necesitamos que se recuerden las voces, la historia y la verdad porque necesitamos que nuestros nietos no compren las revoluciones en las redes sociales o las pistas cubiertas, necesitamos que se recuerden las huelgas de semanas, las cajas de resistencia, los salarios no cobrados. Hoy se hacen huchas para los responsables del “tres per cent”, no para ningún trabajador en huelga
Gracias Paco por recordar que la democracia no se conquistaba huyendo ni comiendo butifarras en las plazas, sino conquistando las plazas.
Nos lo explicó a ambos Manuel Vázquez Montalbán: nuestro propósito es la palabra libre en la ciudad libre. Gracias Paco por recordarnos que no debemos permitir que, en nombre de la libertad, se niegue la posibilidad de un proyecto solidario para España.
Gracias, Paco, por recordar la bandera de la izquierda que no le baila el agua al independentismo, sino que es capaz de crear un proyecto autónomo.
Me llamo Justiniano Martínez. Y yo sí fui preso político.
Justiniano Martínez Medina es exsecretario general del Partido Comunista de España en Madrid

domingo, 5 de noviembre de 2017

Julián Ariza en El País/No banalicemos el franquismo

Somos millones los españoles que conocimos directamente la dictadura franquista. Muchos miles de nosotros no solo sufrimos su represión genérica y colectiva, sino la individual y específica destinada a cuantos nos comprometimos en la lucha por derribar aquel régimen y recuperar las libertades. A cuantos sufrimos en nuestras carnes aquella represión tiene que indignarnos la campaña desatada por los secesionistas catalanes y sus amigos, presentando algunos incidentes y medidas, consecuencia de su locura rupturista, como un retorno de Franco y sus métodos.
Más allá del daño que esta y otras mentiras hacen a nuestro país, esto puede contribuir, paradójicamente, a edulcorar aquel régimen ante las generaciones que no lo padecieron y no han podido o no les ha interesado conocerlo. Decir que la actuación de las fuerzas de orden público que han intentado cumplir un mandato judicial al que activamente se opusieron miles de personas es una vuelta al franquismo supone banalizar lo que realmente pasaba entonces con las manifestaciones en la calle. No se trata de reproducir aquí un largo listado —aunque cabe mencionar los tres trabajadores de la construcción muertos a manos de la policía en Granada, allá por 1970, o los dos fallecidos en las manifestaciones de Bazán, en 1972, entre varias decenas más; por no relatar otras brutalidades no menos sangrientas y mucho más numerosas, como los sucesos de Vitoria, en 1976, donde fueron cinco los muertos— para decir que equiparar lo actual a todo aquello es una forma indirecta de lavar la dictadura.
Es penoso contemplar algunas actuaciones de las fuerzas de orden público, pero se nota el desconocimiento de cómo se comportan en situaciones equivalentes las policías francesas, alemanas, inglesas y, en fin, las de cualquier país con inequívoco sistema democrático frente a transgresiones de la legalidad. La propia Generalitat hubo de indemnizar a una mujer que con ocasión de la huelga de noviembre de 2012 perdió un ojo por el disparo de pelotas de goma hecho por los Mossos d’Esquadra.


A cuantos sufrimos en nuestras carnes la represión del franquismo tiene que indignarnos la campaña desatada por los secesionistas catalanes y sus amigos
En todo caso hay que destacar un hecho diferencial básico: el franquismo nos reprimía porque tratábamos de subvertir su dictadura. Sin dejar de lamentar lo que hemos visto semanas atrás, no puede obviarse que se trataba de hacer respetar la democracia que encarna la Constitución que, con el abrumador respaldo del pueblo de Cataluña, nos dimos en 1978.
La campaña se extiende a la supuesta represión de la libertad de expresión. Quien esto escribe sufrió seis procesos y sus correspondientes condenas, tres de ellas relacionadas con la libertad de expresión. Aun hoy resulta duro recordar el doble secuestro del periódico legal en el que escribía —Juventud Obrera— y ser condenado por injurias simplemente por censurar la inoperancia de los sindicatos del régimen ante un determinado conflicto laboral. Como también lo es verse condenado por “desacato a la autoridad” por el mero hecho de enviar al entonces vicepresidente del Gobierno un telegrama pidiendo la libertad de un sindicalista detenido arbitrariamente durante las elecciones sindicales de 1966. Desde esta experiencia personal busco hoy un solo caso parecido y no lo encuentro. Salvo que se entienda por libertad de expresión arengar a la gente para intentar impedir que las fuerzas de orden público traten de evitar un hecho delictivo. Eso es otra cosa.
Métodos franquistas son también esos otros tres juicios a los que fui sometido ante un tribunal especial, el de orden público, por los “delitos” de asociación, reunión y manifestación, por los que fui condenado a algo más de seis años de cárcel. Comparar aquello con lo actual, hablar de la “vuelta de Franco”, debería abochornar hasta a los que lo han venido pregonando.
Que aun después de la reforma del Código Penal de 1962 siguiera considerándose delito de sedición el que los empleados públicos ejercieran el proscrito derecho de huelga y ahora hayamos visto nada menos que al vicepresidente del Gobierno de la Generalitat promoverla públicamente y anunciar que no se descontaría nada de los salarios resulta no solo ilustrativo de las diferencias con el pasado, sino esperpéntico.
Costó mucho conquistar la democracia, a unos más que a otros. Hasta lo que estamos presenciando a costa del secesionismo demuestra que nuestra democracia sigue viva. Por eso, aunque solo fuera por respeto a los que más sufrieron por alcanzarla, hubiera sido necesario evitar el insulto de compararla con el franquismo.

sábado, 4 de noviembre de 2017

Duran i Lleida en La Vanguardia


El filósofo Ferrater Mora, en su ensayo Las formas de la vida catalana, describió cuatro virtudes en la conducta de los catalanes: la continuidad, el seny, la mesura y la ironía. Repasando las acciones del Govern de Catalunya en los últimos meses, resulta difícil reconocerlas. La esperpéntica y dramática semana pasada provocó en muchos hilaridad, indignación, desazón, impotencia, angustia... Y enorme perplejidad en el exterior.
No ha habido continuidad, sino ruptura violenta de la legalidad. La prudencia congénita al seny ha brillado por su ausencia. Ni la cordura ni el realismo han condicionado la mesura del unilateralismo. Al contrario, cuando estas asomaron en la decisión del expresidente de la Generalitat de convocar elecciones para evitar el 155, fueron aniquiladas por la ira de las redes sociales –que no de la sociedad– y el vértigo le retractó del único acto sensato de los últimos tiempos. Puigdemont fue un damnificado más del odio que destila e impone el autoritario extremismo independentista. Algunos hace tiempo que lo percibimos, aunque para él fuera una novedad. Y por supuesto, la semana dramática equiparó ironizar con confundir y no con discernir.
Estos días, en los que el recuerdo del president Tarradellas ha sosegado nuestra memoria, vale la pena evocar dos de sus máximas. “En política se puede hacer todo menos el ridículo” y “hay cosas que se pueden hacer; cosas que no se pueden hacer, y cosas que no se pueden hacer y además es mejor no intentar hacerlas”. Pues eso, lo hecho estos días no se podía hacer, era mejor no intentarlo y por haberlo intentado lo único conseguido es hacer el ridículo.
La tocata y fuga de Puigdemont a Bruselas destrona definitivamente la épica de la nonata república catalana para dejarla sumisa en el más profundo de los dramas. El surrealismo ha llevado a sustituir Ítaca por Bélgica. ¡Ahora sólo nos faltaría ser los causantes de una crisis política que rompiera el frágil equilibrio entre flamencos y francófonos! En la UE se van a acordar durante mucho tiempo de Catalunya. ¡Y no para bien!
(Meseguer)
La historia juzgará, con severidad, acciones y omisiones de la política y de la sociedad de los últimos años. De Catalunya y de España. Pero la prioridad está en el presente y esta pasa por la reconciliación. Si alguien aspira a renovar los viejos demonios de ganadores y vencidos, podrá regocijarse hoy, pero no se librará de ser víctima del mañana.
Reconciliación política y social, empe­zando por nuestra Catalunya. ¿Se acuerdan de la campaña “Som 6 milions”? ¿O del lema “Som un sol poble”? Pues ambos han saltado por los aires. ¿Existe conciencia del grave atentado contra la cohesión social que se ha perpe­trado? ¿Se es consciente de que personas que teniendo como lengua materna el castellano y habiendo adoptado el catalán, hoy en día, frente a tanto fanatismo y sec­tarismo no ­están dispuestas a seguir ha­ciéndolo? ¿Se ha reparado en el daño ocasionado a nuestro ­sistema educativo por el hecho de que ­algunos hayan alentado en las aulas la adhesión al proceso? ¿Alguien piensa que TV3 seguirá siendo un instrumento de cohesión en los próximos años? Será –lo es ya– la nostra de algunos, pero no de todos.
Nunca he compartido, pero siempre me impresionó, la frase repetida por el coronel Dax en la película Senderos de gloria: “El patriotismo es el último refugio de los canallas”. El patriotismo es, en sí mismo, un sentimiento noble, pero sacrificar al altar de la patria la cohesión de nuestra sociedad es una canallada. Y esto va mucho más allá de la propaganda, la ignorancia, la mentira o la vulneración de la legalidad a la que nos han acostumbrado. No se trata de obligar a nadie a pedir perdón, pero todos debemos hacer examen de conciencia de por qué hemos llegado a este extremo. Y exigirnos firmemente orientar nuestros esfuerzos, por encima de la soberbia, a restablecer la unidad de nuestra sociedad.
Reconciliación con el resto de España. Será más difícil ahora que antes. ¿Han sido capaces de percibir los dirigentes independentistas que del “España nos roba” hemos pasado al “ Cataluña ha recibido demasiado”? Ya sé que no es cierto ni lo uno ni lo otro, por mejorable que sea el sistema de financiación. Y sí, sí sé que también más allá del Ebro algunos deben recomponer el afecto y el respeto hacia Catalunya. Y soy consciente de que la decisión de enviar a los exgobernantes a prisión lo dificulta todo todavía más. Son las consecuencias de la ausencia de la política y de dejar en manos del Código Penal la solución de problemas políticos. Nunca debiéramos haber llegado hasta aquí. ¡Cuánto lo vamos a lamentar! Unos y otros.
Y finalmente, reconciliación con la Unión Europea. Hemos sembrado lo que más inquieta: la semilla de un nacionalismo desintegrador. La UE no se ha construido para crear más estados, sino para unificar los existentes. ¿De verdad no lo sabían? Y reconciliación con el mercado. No olvidemos el efecto Quebec. Las empresas han visto las orejas al lobo y lamentablemente las marcas Catalunya y Barcelona se resentirán por mucho tiempo.
Reconciliación, reconciliación y reconciliación. No será fácil. Aun siendo optimista, reconozco que estas semanas me acompaña un desasosiego pesimista. Me queda el obligado refugio que nos brinda aquella cita que nos recuerda que pesimistas y optimistas mueren por igual, pero los optimistas viven mejor. Facilitémonos, entre todos, una vida mejor. Así no podemos continuar.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Carta de Tarradelllas,seguida de su discurso en el Teatro Campoamor


Josep Tarradellas: carta al director de La Vanguardia, Horacio Sáenz Guerrero 16 de abril de 1981.

Josep Tarradellas: carta al director de La Vanguardia, Horacio Sáenz Guerrero 16 de abril de 1981. 

Posted on 2017/10/16
0

 
 
 
 
 
 
2 Votos

Josep Tarradellas va enviar una carta al director de La Vanguardia, Horacio Sáenz Guerrero, que va ser publicada en aquest mitjà el 16 d’abril de 1981.
¨Mi querido amigo: Al día siguiente de nuestra conversación del 25 de marzo quería escribirle (…) Siendo como es usted castellano viejo y al mismo tiempo un ciutadà de Catalunya (…) le escribo hoy. Para empezar, sepa que al día siguiente de haber tomado posesión el nuevo presidente de la Generalitat, es decir, el 9 de mayo del año pasado, manifesté que se había roto una etapa que había comenzado con esplendor, confianza e ilusión el 24 de octubre de 1977, y que tenía el presentimiento de que iba a iniciarse otra que nos conduciría a la ruptura de los vínculos de comprensión, buen entendimiento y acuerdos constantes que durante mi mandato habían existido entre Cataluña y el Gobierno. Todo nos llevaría a una situación que nos haría recordar otros tiempos muy tristes y desgraciados para nuestro país. En primer lugar, porque todo me hacía prever que las inmejorables y afectuosas relaciones que existían con las autoridades civiles y militares del Estado en Cataluña, que tanto y tanto me costó conseguir, de ahora en adelante se irían deteriorando y acabarían por ser tirantes, y comportarían situaciones muy difíciles para la aplicación del Estatuto. Después (…) era inevitable la ruptura de la unidad de nuestro pueblo. (…) Ya sabe que por encargo del presidente Suárez, fui delegado del Gobierno para dar posesión de la presidencia de la Generalitat de Cataluña al señor Jordi Pujol. Días antes, le indiqué que me parecía normal que en este acto acabara mi parlamento con las palabras tradicionales de siempre, es decir, gritando vivas a Cataluña y a España. Esta propuesta me parecía lógica, pero con gran sorpresa no fue aceptada. (…) Ya sabía que él solamente quería tener presente a Cataluña, pero para mí esto era inaceptable: eran ambos pueblos los que debían ir unidos en sus anhelos comunes (…) Entonces, y ante una situación tan enojosa, decidí no tener presente lo que hasta entonces había hecho en todos los actos oficiales. Hoy, al pensar en ello con calma, creo que no podía hacer otra cosa si quería evitar un escándalo de consecuencias imprevisibles. 
Estoy seguro de que el presidente Pujol consideraba normal esta actitud, porque afirmaba una vez más su conducta nacionalista, que era y todavía es hoy la de utilizar todos los medios a su alcance para manifestar públicamente su posición encaminada a hacer posible la victoria de sus ideología frente a España. (…) el hecho de que el presidente Garaicoechea también comparta su pensamiento y actitud en esta cuestión, debía entender (…) que les permitiría por tanto ser más exigentes con el Gobierno del Estado. Al día siguiente voces autorizadas del Gobierno me preguntaban en forma amistosa qué era lo que había ocurrido (…). Preferí callar, aunque ello me acarreó disgustos, pero de ninguna manera podía defenderme, ya que esto podría representar que la actitud del presidente Pujol se hiciera pública y en consecuencia, que se iniciara en todas partes, y principalmente en todos los demás pueblos de España, una campaña de la cual Cataluña podía salir muy perjudicada. (…) En conjunto, puede creerlo, todo me produce tristeza y una honda inquietud de cara al futuro (…) durante estos últimos diez meses todo ha sido bien orquestado para llegar a la ruptura de la política de unidad, de paz y de hermandad aceptada por todos los ciudadanos de Cataluña. El resultado es que, desgraciadamente, hoy podemos afirmar que debido a determinadas propagandas tendenciosas y al espíritu engañador que también late en ellas, volvemos a encontrarnos en una situación que me hace recordar otras actitudes deplorables del pasado. Siempre recordaré que el 6 de octubre del año 1934, a las 5 de la tarde, acompañado del diputado señor Juan Casanelles, fue a la Generalitat a visitar al presidente Companys para manifestarle nuestra disconformidad con la política que una vez más se realizaba, rogándole que evitara todo lo que indicaba que iba a suceder aquella misma noche, es decir: la ruptura por la violencia de las relaciones con el Gobierno. No se nos escuchó, la demagogia y la exaltación de un nacionalismo exacerbado pesó más que la opinión de aquellos que preveíamos, como así ocurrió, un fracaso rotundo. (…) La demagogia había hecho su obra y el desastre se produjo. Sé muy bien que ahora no se proclamará el Estado Catalán ni la República Federal Española, ni los partidos lanzarán sus militantes a la calle, ni los responsables de todo 
cuanto sucede morirán por Cataluña, nada de eso. Lo que se hará y ya ha empezado estas últimas semanas, es querer hacer olvidar las actitudes irresponsables de los mismos que ya han hecho fracasar nuestra autonomía, consiguiendo la desunión de Cataluña y el enfrentamiento con España; y por eso la actitud de los autores de esta situación es imperdonable. (…) Es desolador que hoy la megalomanía y la ambición personal de algunos, nos hayan conducido al estado lamentable en que nos encontramos (…) ¿Cómo es posible que Cataluña haya caído nuevamente para hundirse poco a poco en una situación dolorosa, como la que está empezando a producirse? (…) Si se ha llegado a esta situación es debido, a mi entender, simplemente a un pensamiento y actitud que empezó el mismo día que tomó posesión del cargo el actual President de la Generalitat, y como era natural, los resultados habían de ser los que ahora sufrimos. (…) Están utilizando un truco muy conocido y muy desacreditado, es decir, el de convertirse en el perseguido, en la víctima; y así hemos podido leer en ciertas declaraciones que España nos persigue, que nos boicotea, que nos recorta en Estatuto, que nos desprecia, que se deja llevar por antipatías hacia nosotros (…) Es decir, según ellos se hace una política contra Cataluña, olvidando que fueron ellos los que para ocultar su incapacidad política y la falta de ambición por hacer las cosas bien (…) empezaron una acción que solamente nos podía llevar a la situación en que ahora nos hallamos. Por ejemplo, es necesario tener el coraje de decirlo, los problemas de la lengua y de la escuela, es la actual Generalitat quien en gran parte los ha provocado (…) la cuestión de la lengua se ha convertido en un problema político y partidista (…) La división cada día será más profunda y se alejará más y más de nuestros propósitos de consolidar para nosotros y para España la democracia y la libertad a la vez que los equívocos que surgirán entre nosotros serán cada día más graves. Por otro lado, las declaraciones de la semana pasada del president Pujol, en las cuales decía todo lo contrario de lo que ha hecho y dicho durante estos últimos diez meses, y que 
nos ha llevado a la situación en que nos encontramos, constituye un doble juego ya muy gastado en la política catalana para que sea merecedor de credibilidad. (…) Si tenía que hablar de Cataluña me tenía que dirigir también al presidente de nuestro Parlamento, señor Heribert Barrera. Esto lo hice el 23 del pasado mes en una larga carta en la que hacía constar mi disconformidad con la política sectaria, discriminadora y carente de todo sentido de responsabilidad por parte de la Generalidad. También le hacía constar mi más enérgica protesta ante la política de provocación que Cataluña inició el mismo día de la toma de posesión del presidente Pujol y que todavía continúa, debido por una parte a la política de intimidación engañosa que se hace desde la Generalitat y por otra, abusando de la buena fe de los que hay que reconocer que están tendenciosamente informados. (…) España, unos dicen que bosteza y otros que está dormida. Todo es posible, pero me parece que en el país existe todavía suficiente savia nueva para despertarlo, sacudirlo y darle nobles ambiciones (…) En cuanto a Cataluña, creo que es urgente que se recupere la unidad que se rompió en mayo de 1980, y que se olvide todo lo que ahora nos separa, porque nuestro país es demasiado pequeño para que desprecie a ninguno de sus hijos y lo bastante grande para que quepamos todos. 
Con la amistad de siempre, le saluda afectuosamente. 
Josep Tarradellas”