jueves, 13 de diciembre de 2018

ESTRASBURGO/JONAS FERNANDEZ

Con Estrasburgo

La necesidad de una política europea de seguridad interior que garantice un entorno estable

13.12.2018 | 01:19
Con Estrasburgo
Hace algo más de dos años y medio, el terrorismo golpeaba en Bruselas, la capital administrativa de la Unión. El pasado martes, lo hacía en Estrasburgo, el corazón de Europa. Entre tanto, hemos sufrido ataques en Berlín, Londres y Barcelona, con el tremendo golpe en Madrid en 2004 en nuestra memoria. Desconocemos, por otra parte, los intentos fallidos, las operaciones policiales exitosas y el trabajo de los servicios de inteligencia para desmontar estas redes terroristas y la persecución de esos "lobos solitarios" susceptibles de radicalización. En todo caso, nada es suficiente y es más necesaria que nunca una política europea de seguridad interior que, de la mano de la expansión de una estrategia de defensa, garantice el desarrollo de nuestras vidas en un entorno estable.
El Parlamento Europeo tiene su sede en Estrasburgo, una pequeña ciudad del noroeste francés a escasa distancia de la frontera alemana. Aunque la mayor parte de nuestro trabajo en las instituciones se desarrolla en Bruselas, cada mes el Parlamento se desplaza a Estrasburgo para celebrar las semanas de pleno. Un trajín de trenes, aviones y coches que no tiene mucho sentido desde los ojos utilitaristas que hoy guían casi todo en nuestras vidas, pero que esconde un simbolismo al que no deberíamos renunciar.
Estrasburgo, actual capital de la región de Alsacia, ejemplifica la historia de Europa que la Unión ha venido a revertir. Esta región siempre estuvo en disputa entre Francia y los principados germánicos, con la presión del Imperio Austro-húngaro, y ciertos episodios de independencia. Saltando por los conflictos permanentes durante la Edad Moderna y previamente, ya en los albores de la Edad Contemporánea, Alsacia- Lorena pasó al control del Imperio alemán en 1871, siendo Estrasburgo su capital. Tras el fin de la I Guerra Mundial en noviembre de 1918, la región de Alsacia-Lorena volvió a Francia y de nuevo fue ocupada por el Tercer Reich alemán en 1939 para retornar a la soberanía francesa en 1944. Una generación de ciudadanos de Estrasburgo tuvo, por este orden, nacionalidad francesa, alemana, francesa, alemana y francesa nuevamente en un periodo de setenta y cinco años. Merece la pena detenerse unos minutos y pensar sobre la vida de una persona, como usted o como yo, marcada durante toda su existencia por tal realidad. Piénselo. Y ahora celebren el hito histórico de esta Unión Europea, tensionada desde fuera y desde dentro, con atentados episódicos de terrorismo que debemos combatir unidos.
La noche del martes nos ha vuelto a recordar la debilidad de la vida y de cualquier proyecto humano. Y ello nos compromete aún más con las instituciones democráticas y el proyecto europeísta, que no es otra cosa que el marco en el que desarrollar nuestros planes vitales, a veces en situaciones difíciles, pero en un entorno de paz, libertad y fraternidad. ¡Adelante!

viernes, 7 de diciembre de 2018

ALFREDO PRIETO Y LAS DOCE REFLEXIONES DE UN POLÍTICO CIRCUNSTANCIAL


Sería 1971 cuando en la parada de metro de la madrileña Glorieta de Quevedo, que era punto de llegada diario a mi pasantía en el despacho de J. Jiménez de Parga, me abordó un caballero diminuto con boina y bastón:”Mire soy ese de la foto de la primera de “YA” que lleva usted en la mano”. En efecto, allí estaba aquel hombrecillo, junto a un nieto, plantando un árbol. El texto se refería a que apreciando el pronto fin del paso por la vida había encontrado en el cimentado Madrid un lugar para plantar su árbol. El aforismo popular dejaba coja, no obstante, la autoría de un libro. No es el caso de Alfredo Prieto Valiente que ha tiempo, teniendo varios hijos y plantones propios en Benia y Teberga, me anunció su libro.
Así ha sido ahora. “DOCE EXPERIENCIAS DE UN POLÍTICO CIRCUNSTANCIAL” me llega extraordinariamente impreso por GOFER. Es magnífico texto de un diputado constituyente en el preciso momento del cuarenta aniversario de la Constitución de 1978. El libro, sin embargo, no solo colma aspiraciones del autor, y, de paso, obligado testimonio histórico, sino que es aportación dignísima para la transición española desde la perspectiva astur democristiana. En uno de sus capítulos me dedica palabras cariñosas que coincidirían con las que, con el afecto que le profeso, podría a mi vez emitir, completando las anécdotas que menciona de nuestra excelente relación. Y es que en su etapa de diputado le pedí dos favores, otorgados con ejemplar falta de sectarismo. Fue con ocasión del debate del Convenio de Pesca del Magreb que razonablemente preocupaba a mis amigos saharauis. Alfredo me consiguió lugar de privilegio en la tribuna del Congreso junto a los embajadores de Francia, Marruecos y Mauritania, muy sorprendidos de mi invitación por la mayoría gubernamental; la otra con la llegada a la Estación del Norte de José Maldonado, antiguo Presidente de la República, del que yo era abogado, y para cuyo recibimiento se preveía exhibición de enseñas tricolores. Le pedí a Alfredo que estuviera saludando a quien había abandonado Asturias en 1937 como diputado centrista que él se proclamaba, aunque fuera de distinto radicalismo laicista. En efecto, lo hizo con su abierto corazón, junto a su correligionario Emilio García Pumarino, lo que satisfizo a don José y a doña Rosalía, su esposa, en medio de intensas emociones.
El libro está escrito con la calidad que siempre cuidaba Alfredo sus textos profesionales, en los que tanto me enseñó en materias de rigor, bonhomía, derecho de sucesiones, bastanteos y contratos bancarios. Tampoco puedo olvidar que, años luego, me introdujo en el asesoramiento internacional de una entrañable empresa mediterránea.
Alfredo marca camino a seguirse pues apenas hay relatos autobiográficos de ese periodo regional. Ya resalté las aportaciones incidentales del tándem Benjamín Rivaya/Elías Diaz.
Han fallecido sin dar a la estampa sus recuerdos Juan Luis de la Vallina, Luis Vega, Honorio Diaz, Rafael Fernández, importante libro de De Lillo aparte, López Muñiz, Herrero Merediz, García Rúa, Puri Tomás… con mucho que evocar y de la misma me atrevo a pedir, desde aquí, que lo hagan personalidades que siguen muy lúcidos como Noel Zapico, Juan Luis Rodríguez Vigil, Álvaro Cuesta, Pablo García Fernández, Rañada, Pedro Silva, José Uría, Prendes Quirós, Severino Arias, Isidro Rozada, Díaz Merchán... En esa línea, la aportación de Prieto Valiente merecería un sello editorial al público para que el testimonio fuera más accesible y determinante. A todos les presumo partidarios del árbol y, salvo al querido arzobispo emérito, de la filiación.

miércoles, 5 de diciembre de 2018

BREXIT,MENOS BREXIT POR FAVOR

VER PARA CREER:

RESULTA QUE TRAS LOS DIEZ AÑOS DE COÑAZO QUE FARAGE NOS DIO EN EL PARLAMENTO EUROPEO EN TODAS LAS SESIONES DE ESTRASBURGO HASTA CONSEGUIR SU BREXIT AHORA ÉL MISMO ESTÁ EN CONTRA.

 DEMASIADO PARA MI NOVATA INGENUIDAD POLITICA!

martes, 4 de diciembre de 2018

ESTUVE EN EL ANTIGUO JOVELLANOS DE GIJON EN LA EXPO DE SANTIAGO GARCIA

Despiertos. Asturias en torno a la Constitución de 1978. Fotografías de Santiago García

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Sala2ConstitucionExpo
Centro de Cultura Antiguo Instituto. Sala 2 | Exposición
Del 4 de diciembre de 2018 al 27 de enero de2019
Inauguración:Martes 4 de diciembre a las 19.00 h
En ningún medio como en el periodístico se vivió la intensidad conceptual y creativa que experimentó la sociedad asturiana a partir de 1975,como reflejo de una transformación histórica que arrastró a España a un tiempo inédito y esperanzado. La culminación primera de esa época será la Constituciónde 1978, fruto de una fertilidad democrática que llega, tras cuarenta años de vigencia, hasta nosotros, irradiando sus valores. Esta exposición se suma a la celebración de esa efeméride, desde una selección de fotografías que retratan toda una época con sus protagonistas y los hechos que la definieron.
En Asturias, los órganos de información realizaron una labor esencial en ese desarrollo democrático, y fueron los reporteros gráficos los que documentaron día a día la realidad de un tiempo de cambio y ebullición através de unas fotografías que mantienen su vigencia original, reflejando hoy como ayer los hechos que definen ese tiempo. Su valor es actualmente inestimable como bien se puede comprobar en la obra de Santiago García, uno de los fotógrafos que supieron entender su papel social, y el compromiso con la verdadera y original función que tuvo y tiene su profesión. 
Comisario: Francisco Crabriffosse. 
Foto: Cola de votantes para las elecciones generales enel patio de la Universidad. Oviedo, 1977

domingo, 2 de diciembre de 2018

ZP EN LA NUEVA ESPAÑA

Zapatero: "La reforma de la Constitución no está cerca y tampoco será fácil"

"La auténtica crisis territorial vivida en Cataluña no se soluciona tocando unos artículos; es cuestión de compromiso político", dice el expresidente

02.12.2018 | 01:25
Zapatero: "La reforma de la Constitución no está cerca y tampoco será fácil"
El expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero puso ayer en cuarentena toda urgencia sobre la reforma de la Constitución de 1978. "Con toda seguridad, no se podrá abordar hasta después de las próximas elecciones generales", manifestó ayer en la clausura de unas jornadas organizadas por la fundación José Barreiro, que tuvieron como escenario el salón de actos de la biblioteca Ramón Pérez de Ayala, en Oviedo. La reforma de la Carta Magna conviene, subrayó Zapatero, para incorporar realidades que, en su opinión, no se daban hace 40 años.
"La reforma de la Constitución no está cerca ni es fácil, tampoco lo fue la de 1978", resaltó Rodríguez Zapatero, quien afirmó que el panorama político para poder sentarse a la mesa y tratar de alcanzar los grandes consensos y acuerdos que necesita una reforma de ese calado no quedará despejado "hasta las próximas elecciones generales". Y no quiso meterse en el jardín de cuál es la fecha idónea parta esa cita con las urnas porque "eso es algo que depende del Presidente del Gobierno".
Rodríguez Zapatero destacó la influencia que ha tenido la Carta Magna "en los cuarenta mejores años de la historia de España" y recalcó que "la mejor generación de la historia de España ha sido la de la Transición" porque "los ciudadanos interpretaron muy bien ese momento histórico" pese a que "no habían sido enseñados para ello". El expresidente hizo un rápido repaso al avance de España en las cuatro décadas transcurridas desde la aprobación de la Constitución: "En los últimos 50 años España es el segundo país de la OCDE que más ha aumentado su renta per cápita; el primero es Corea del Sur. El resto de los países europeos nos llevaban 30 años de ventaja, nos hemos acercado mucho pero todavía queda un tramo y en modelo de cohesión social hemos dado un acelerón. Si vemos la foto de hace treinta años y ahora, veremos que estamos muy cerca y en algún pilar del llamado Estado social nos hemos puesto a la cabeza", reflexionó Rodríguez Zapatero. El expresidente repasó las cuestiones que, a su juicio, deben protagonizar la reforma de la Constitución.
Igualdad de género. "En 1978 no existía pero la igualdad entre hombres y mujeres supone la mayor transformación del hecho político y social en España. En ese año no había mujeres en el Gobierno, ahora casi ya no hay hombres", dijo Zapatero no sin cierta ironía.
Regular la sociedad digital. "Es una realidad novedosa que afecta a la educación, al trabajo, a la intimidad, al desarrollo social y ciudadano (...) Ahora estamos en plena explosión digital, que tendrá un proceso de digestión y maduración. Es preciso normativizarlo en la Constitución".
Inmigración y Europa. "Son situaciones que no se daban en 1978. Me aterra cuando se habla de los inmigrantes como invasores a los que hay que temer. Cuando se aprobó la Constitución no estábamos en la Unión Europea ni pensábamos en la idea de un orden global. Se necesita de manera muy clara esa reflexión".
Los derechos sociales. "Necesitamos concreción, la extensión y la garantía jurídica de los llamados nuevos derechos sociales que están emergiendo y que, como todo proceso, como pasó con la sanidad y la educación públicas, tienden a consolidarse. Es la gran meta que los partidos de izquierda y el PSOE tienen por delante. Necesitan fortalecimiento constitucional".
Convivencia territorial. "Es el gran tema. La reflexión sobre la auténtica crisis política territorial en Cataluña en el último año debe ir más allá. No será cuestión, estrictamente, de artículos de la Constitución; será una cuestión de inequívoco compromiso político de futuro. Los independentistas que iniciaron un viaje a ninguna parte de manera colectiva deben abdicar de esa pretensión (...) Ningún país del mundo les ha reconocido. Ojalá este experiencia sirva para ese convencimiento. Y por supuesto, todos los partidos debemos hacer un esfuerzo de convocatoria a los catalanes, de acercamiento, de proximidad, de entendimiento de sus reivindicaciones, de su identidad, de sus pretensiones. Este es el método democrático. En Cataluña el derecho penal llegó demasiado pronto y la política demasiado tarde. Ahora tenemos que reequilibrar la situación".
La Corona, mejor no tocar. Antonio Masip planteó en esa conferencia sacar la Corona de la Constitución, un gesto con el sentir republicano, argumentó. Zapatero no se mostró partidario porque "no habría consenso y solo llevaría a debilitar la Jefatura del Estado; eso supondría debilitar al Estado y deblitaría a España", contestó el expresidente

EN LA CONFERENCIA DE ZP SOBRE LA CONSTITUCION

LA NUEVA ESPAÑA Y EL COMERCIO refieren mi intervención de ayer en la conferencia de la Biblioteca del Fontán sobre la posibilidad de debatir la posibilidad de sacar de la Constitución el título de la Corona. Aún valorando el excelente papel que hace Felipe VI, ejercitado muy bien, y que su padre y la Constitución han prestado gran servicio a la democracia, a las libertades y a la convivencia, un nada próximo consenso, en la línea de reformas apuntadas por Zapatero, pudiera ser conveniente que ese título fuera sustituido por una Ley Órgánica, apoyada por la unanimidad de partidos, acentuando la accidentalidad de las formas de Estado. En esa línea no hemos de olvidar nuestro fuego republicano original y que, por dos veces tuvimos en Asturias de cabeza electoral a Luis Gómez Llorente que bien recordó nuestra ideología histórica en su voto particular a la ponencia constitucional