La implicación de PwC en el diseño de estructuras en Luxemburgo para reducir la factura fiscal de grandes multinacionales es el último de una larga serie de escándalos que arrojan luz sobre el oscuro papel de las cuatro grandes firmas de auditoría globales –PwC, KPMG, Ernst & Young y Deloitte– en la evasión de impuestos de las empresas.
Un conjunto de causas penales, registros gubernamentales y archivos secretos descubiertos en una investigación del International Consortium of Investigative Journalists (Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, ICIJ), en la que ha tomado parte El Confidencial, revela que las big four son los grandes arquitectos del sistema de paraísos fiscales y jugadores centrales en el diseño de una gama de transacciones transfronterizas para evitar el pago de impuestosque pueden plantear cuestiones legales y éticas.
En Luxemburgo, los documentos internos de las empresas que ha descubierto el ICIJ demuestran que PwC ha ayudado a Pepsi, Ikea y otros gigantes empresariales de todo el mundo a diseñar estrategias para trasladar beneficios que les han permitido recortar drásticamente sus facturas fiscales en miles de millones de euros.
Las Big Four han ayudado a centenares de multinacionales a diseñar estrategias para trasladar beneficios que les han permitido recortar drásticamente sus facturas fiscales en miles de millones de euros.
Pero son prácticas que afectan a las cuatro. En EEUU, las autoridades acusaron en 2005 a KPMG de ofrecer estructuras fiscales en paraísos para simular pérdidas de miles de millones de dólares para sus clientes ricos, y también de confundir a la agencia tributaria de ese país (IRS) sobre el funcionamiento de estas estructuras.
En Dubai, Ernst & Young ha ayudado a la mayor empresa de refino de oro de Oriente Medio de oscuras prácticas que podrían violar los estándares internacionales para combatir el tráfico de "oro sangriento", que proviene de regiones donde la competencia por el metal provoca violentos conflictos, según varias organizaciones anticorrupción.
De vuelta a Nueva York, Deloitte también se ha visto acusado de ayudar a un banco británico a eludir las sanciones contra Irán, ya que remitió un informe "aguado" a las autoridades que omitía información sobre cómo podía estaresquivando los controles antiblanqueo.
"No les importa la reputación, sólo el dinero"
"Se supone que estas firmas se fundamentan en el honor y la integridad y que son vigilantes del mercado, pero se han hecho tan grandes que no les importa nada más que ganar dinero", argumenta Francine McKenna, una exprofesional de PwC y KPMG que ahora escribe el blog re: The Auditors sobre las malas prácticas de estas consultoras. "No les preocupa su reputación, porque todos estos casos no han afectado a su capacidad de crecer más y más y más".
Sede de Deloitte en Nueva Delhi (Reuters)Sede de Deloitte en Nueva Delhi (Reuters)
Las cuatro grandes niegan que sus prácticas estén sesgadas para incrementar sus beneficios. Ernst & Young asegura a ICIJ que "opera estrictamente dentro de la ley y tiene exhaustivos controles" para asegurarse de que sigue las normas legales y regulatorias. KPMG y PwC sostienen que tienen estrictos códigos de conducta obligatorios para todos sus empleados en el mundo. Deloitte ha declinado hacer comentarios, aunque sostiene públicamente una posición similar.
Y cuando se meten en problemas, las big four suelen echarle la culpa a empleados individuales que actuaron por su cuenta, dicen que sus gestiones no han sido interpretadas correctamente o que se han sacado de contexto.
España se enfrenta a las auditoras
Estas firmas operan en todo el mundo. Entre las cuatro dan empleo a más de 700.000 personas y tienen unos ingresos anuales superiores a 100.000 millones de dólares, más que el PIB de Ecuador, por ejemplo. Tienen su origen en alianzas entre firmas contables de EEUU y Reino Unido a finales del siglo XIX y principios del XX. Su carácter anglosajón y su influencia global son un reflejo del dominio de Wall Street y la City sobre el sistema financiero global. Se estructuran como alianzas descentralizadas con socios locales en cada país, pero su dirección está en EEUU y Gran Bretaña.
Las batallas legales de la última década han planteado la cuestión de si los Gobiernos consideran a estas firmas, como a los mayores bancos, "demasiado grandes para caer". Esta política no escrita, según los activistas anticorrupción, ha impedido una verdadera reforma de estas firmas porque saben que las autoridades no van a ir más lejos a la hora de castigar sus malas prácticas.
Esta creencia puede tambalearse precisamente en España. Como es sabido, Economía ha impuesto una multa de 12,3 millones a Deloitte por conflicto de intereses en Bankia (era su auditor y a la vez diseñó su salida a bolsa). Y ahora el Gobierno está decidido a aprobar una Ley de Auditoría que endurecerá radicalmente las incompatibilidades, hasta llegar incluso a la "facturación cero", es decir, a la prohibición de que el auditor de una empresa le facture un solo euro por otros servicios, como ha adelantado El Confidencial.
El departamento de Luis de Guindos está "harto de escándalos de auditoría", según una fuente del mismo. "Ya hemos tenido suficiente y hay que tomar medidas radicales para impedir que sigan saltando nuevos casos", añade. Como es sabido, las auditoras han sido incapaces de detectar ninguno de los grandes escándalos contables que han costado miles de millones a los inversores y al erario público en los últimos años: CCM, CAM, Bankia, Pescanova, Gowex, etc.
Deloitte tuvo un papel clave en el escándalo de BankiaDeloitte tuvo un papel clave en el escándalo de Bankia
Otra puerta giratoria
No obstante, la influencia de las cuatro es tal que algunas incluso ‘ayudan’ a los Gobiernos a redactar las leyes para prevenir la evasión fiscal… para que sigan permitiendo sus actividades. "Es otra puerta giratoria. Es como si los guardias forestales estuvieran comprados por los cazadores furtivos", según dijo en un debate parlamentario Trevor Smith, miembro de la Cámara de los Lores británica. Sin ir más lejos, el actual secretario de Estado de Hacienda español,Miguel Ferre, era socio de PwC hasta 2011. Fuera del ámbito fiscal, el propio Luis de Guindos y Antonio Carrascosa (director general del FROB) trabajaban también en la firma antes de incorporarse al Gobierno.
Y es que las big four están imbricadas en los paraísos fiscales. Según un estudio del Financial Mail de 2011, las cuatro tienen 81 oficinas en territorios considerados tales.
Limpieza en la torre de Pwc en Madrid (EFE)Limpieza en la torre de Pwc en Madrid (EFE)
Ahora, los documentos confidenciales a los que ha tenido acceso el ICIJ demuestran que, entre 2002 y 2010, PwC ayudó a cientos de empresas internacionales a conseguir acuerdos fiscales confidenciales con las autoridades de Luxemburgo, lo que ha permitido a que compañías como Amazon o Abbot Laboratories se apuntaran beneficios en el Ducado para reducir sus impuestos a costa de las haciendas nacionales de todo el mundo.
Compensa pagar la multa (si les pillan)
Estos acuerdos son legales en Luxemburgo, pero están cuestionados por otros países, que los ven como una trampa que permite a las empresas evadir los impuestos que deberían pagar. De hecho, los tribunales y el fisco de EEUU amenazan con considerar ilegales estos acuerdos para rebajar la factura fiscal, pero eso tampoco preocupa en exceso a las consultoras. Según una investigación del Senado de EEUU en el año 2003, un empleado senior de KPMG pedía que la firma ignorase la obligación de informar sobre las estructuras de planificación fiscal, ya que las multas a las que se enfrentaba eran muy inferiores a los ingresos que conseguía con esta actividad: según sus cálculos, una operación media suponía una tarifa para KPMG de 360.000 dólares, mientras que la multa máxima a la que se arriesgaba era de 31.000.
De hecho, esta misma firma tenía una especie de catálogo de estructuras fiscales para que los clientes eligieran a la carta la que más le convenía. Era una especie de sopa de letras: FLIP, BLIPS, TEMPEST, OPIS, OTHELLO y cosas por el estilo. Incluso llegaba a utilizar técnicas de marketing para captar clientes atraídos por estas estructuras. Cuesta creer que esta operativa se limitara a EEUU y no se practicara también en Europa.
Traducción e información adicional a cargo de Eduardo Segovia.