lunes, 30 de marzo de 2015

Lamento x avionazo tras "Relatos salvajes"

Reproduzco la columna de Almudena Grandes,mi buena amiga, que destaca la conexa evidencia del avionazo del vuelo 1515 de Barcelona/Duseldorf con "Relatos salvajes"

El morro de un avión embiste, como la cabeza de un toro bravo, contra una pareja de ancianos que disfrutan de la tarde en un jardín primorosamente cuidado. Un segundo antes, en el interior del aparato, un psiquiatra ha golpeado la puerta de la cabina para gritarle al piloto que han sido sus padres, que estarán plácidamente sentados en su jardín, y no todos los pasajeros del vuelo —su exnovia, un profesor que le suspendió en un examen, un compañero que se reía de él en el colegio, etcétera—, quienes han arruinado su vida. Así arranca la esplendorosa Relatos salvajes, del argentino Damián Szifrón, una de las mejores películas que he visto últimamente. Su brillante principio fue lo primero que me vino a la cabeza al conocer la historia de Andreas Lubitz, autor del trágico accidente de Germanwings. La realidad supera a la ficción, porque Lubitz no seleccionó a sus víctimas, dejando al azar el macabro capricho de escoger a los 150 inocentes desconocidos a quienes condenó a morir con él. Más allá del dolor de las familias, de la despiadada crueldad de la acción que les ha despojado de sus seres queridos, me ha sobrecogido la frecuencia con la que se producen accidentes por esta causa, y el hecho de que los hayamos ignorado hasta ahora. Los comandantes suicidas o, mejor dicho, los comandantes suicidas asesinos, han golpeado durante los últimos años en aviones pertenecientes a compañías de países subdesarrollados, como Malasia, Mozambique, Egipto, Indonesia o Marruecos, sin que la comunidad internacional se planteara cambiar las regulaciones de seguridad en ninguno de esos casos. Tal vez, de lo contrario, ahora no tendríamos nada que lamentar, y el recuerdo de una buena película no nos dejaría un sabor amargo en el paladar.

La Hucha Social


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La hucha se está quedando vacía, y después ¿qué?

29 de Marzo del 2015 - José Luis Álvarez Lauret (Gijón)
Hace escasas fechas se nos informaba de que el fondo de garantía de las pensiones (hucha de las pensiones) había disminuido en los tres últimos años nada menos que un 38%, debido al déficit que el sistema genera mes a mes y año tras año desde que comenzó la puñetera crisis, y que da la impresión de haber venido para quedarse indefinidamente.
Es cierto que la famosa hucha de las pensiones fue creada precisamente para hacer frente a situaciones en las que la caja del sistema público de pensiones pudiera entrar en números rojos, como según nos dicen está pasando ahora desde hace algunos años, por tanto no debemos escandalizarnos como hace algunos de que el gobierno de turno esté recurriendo a ella para hacer frente al pago regular de las pensiones mensuales, así como las dos pagas extra anuales que contempla el sistema. Lo que a mi entender es preocupante es ver que van pasando los años y que, a pesar de lo mucho que nos digan de que las grandes cuentas de nuestra economía o macroeconomía van de cine, lo cierto es que las cotizaciones al sistema, de empresarios y asalariados mes a mes y año a año, no cubren para hacer frente al pago del cien por ciento de las pensiones, lo que obliga al sistema a ir gastando los ahorros generados en años de vacas gordas, cuando el número de cotizantes a la Seguridad Social era lo suficientemente alto como para hacer frente a los gastos y aún quedaba un resto para meter algo en la famosa hucha. Ahora todo ha cambiado; estamos en años de vacas flacas y según parece en el tema del empleo, esto va para largo. Luego de seguir así, a la vuelta de tres años la hucha se nos queda vacía y ¿después qué?
Yo pregunto: ¿no será el momento de ir estudiando a tiempo alguna fórmula que solucione el problema con tiempo, y sin esperar a última hora como suele pasar siempre en este país tan dado a la improvisación para luego recurrir a las prisas y la chapuza del momento en que el agua nos llega al cuello?

sábado, 28 de marzo de 2015

Acerca de Don Domingo Benavides

Acerca de D.Domingo Benavides

Hace apenas unos días, asistí,en la ovetense Casa del Pueblo, a la presentación que el clérigo gallego,Anxo Ferreiro Currás,hacia de su  importante libro "Consejos de Guerra contra el Clero vasco(1936/1944)", con intervenciones de mis caros Wenceslao, Eusebio y Félix.Capté, como una punzada, la referencia que el autor hizo de Don Domingo Benavides, al que acababa de visitar.Yo dije para mí, que también debía cumplir con semejante obligación hacia el amigo que ya estaba despidiéndose. Ahora, la tristeza por su efectiva desaparición, que leo en La Nueva España por la necrológica que firma D.Javier Gómez Cuesta, se me superpone al remordimiento de no haberme decidido.Es lo mismo que sentí, cuando Doña Emilia, la viuda de Salvador de Madariaga, me pidió, en su día,desde Lokarno, que fuese a verla "pues ya queda poco" y cuando me decidía resultó tarde.

A don Domingo lo tratábamos mucho Juan Álvarez,mi gran confidente,y yo, mucho antes de nuestra común aventura municipalista. Nos solíamos ver en los años sesenta y setenta en el Bar Sevilla, que en Cimadevilla, guardaba las esencias cafeteriles y la práctica benéfica ausencia de público frisando la medianoche.Otro noctambulo,asiduo,nos sobrecogía:Don Saturnino Escobedo,admirable y desbordante republicano,que fue el abogado que más defensas asumió ante el Tribunal Popular de Gijón en plena guerra, donde,por cierto, apenas hubo ejecuciones en práctica y concepto de la justicia que tanto contrasta con lo que habría de suceder luego.

Otro tipo de contraste,a tan distinto nivel,entre Escobedo, todo grandilocuencia en grito, remedo de sus tiempos de "los piquituertos", como se llamó a una escisión local del Partido radicalsocialista de Albornoz y Alas, y Benavides,silente y respetuoso, era proverbial.

Don Domingo, recoleto,incluso para sus compañeros sacerdotes,luego Beneficiario y Canónico del Cabildo Catedral,como si sus aspiraciones y dignidades no fueran con él,nos daba cuenta de sus investigaciones sobre el admirable Deán Don Maximiliano Arboleya y un catolicismo social que era en la práctica su constante tema conversacional. De esas fechas releo ahora alguna de sus entrañables dedicatorias, pues bien acogimos sus esperados y sucesivos libros.Creo que Don Domingo no dejaba de sorprenderse de que le siguiéramos tan cerca,Juan y yo, que considerábamos,quizá ingenuamente, habíamos superado aquellos sus planteamientos, aunque algo se le escuchaba también en los círculos democristianos,vacilantes y discretos.

Se ha muerto un investigador y la pena mayor sería que sus muchos saberes sobre el catolicismo que hizo frente al abrumador "nacionalcatolicismo" carecieran de la debida continuidad.Sin embargo, que un clérigo gallego viniese a verle momentos antes de morirse y la necrológica de Gómez Cuesta dejan la puerta abierta a la esperanza.

viernes, 27 de marzo de 2015

Lavadora voladora



sábado, 7 de marzo de 2015

Lavadora voladora

Insólito hecho en la calle Santa Susana


Lavadora voladora
Lavadora voladora
Fui testigo de un fugaz hecho insólito, divertidísimo: una lavadora bajaba, con el tembleque de su pleno funcionamiento, por los aires de la calle Santa Susana, en la cinta transportadora de una escalera-grúa. Volaba por encima de la circulación, que nadie había detenido, y de la hilera de árboles aligustres que esperan anclados en cemento su primavera para las proximidades a San Juan. La encantadora Joan Báez, pronto de nuevo en Gijón, parafraseaba en su viaje anterior a Asturias con las mágicas escaleras que ascendían a las estrellas.
Mi regocijada sorpresa no se pararía ahí.Tras alcanzar la plataforma de un camión de mudanzas, aparcado a la altura del número 6, llegó corriendo una mujer de unos cincuenta, desmelenada, sin abrigo ni impermeable pese a la terca llovizna, que gritaba muy excitada palabras incomprensibles. Ella misma se subió al carguero, detuvo de un firme movimiento de muñeca diestra el inquietante traqueteo de las revoluciones higienizadoras, para abrir luego la tapa del electrodoméstico por antonomasia, extrayendo un montón de ropa blanca, que parecían sábanas mojadas. Después, abrazada a los húmedos ajuares, pasó la calle en sentido contrario y desapareció en el portal número 15.
Contemplé tan plástica escena desde la puerta de la clínica donde hago cotidiana gimnasia rehabilitadora. La lavadora voladora había salido de la ventana del piso cuarto del edificio de enfrente, de retirados visillos acordes con la fachada azul y blanca, encima de una acogedora cafetería, El Recuelo.
Si "recuelo", palabra que de hermosa se sale del diccionario, significa "café hecho con los posos que quedan después de un primer cocimiento", podría aplicarse también a la retenida nostalgia que el propio tramo de la calle guarda de antiguas fábricas de cerveza, de chocolates y de fósforos, desaparecidas lo mismo que, a la otra mano, la Imprenta Grossi, las capillas de la Santa y Del Buen Suceso, la pretérita industria de armas, el circo-teatro y el chalet, palaceteu hotel de Herrero, que contó directamente con los trazos maestros modernistas de Fernández-Peña e,indirectamente, de Juan Miguel de Laguardia.
Chus, compañero por sufridor como yo de las secuelas patachuleadas de un esquinado ictus, consideró que probablemente la lavadora no funcionara sola a medio de una pila, según creímos inicialmente, sino "por batería".
El chófer de la firma de ignacianas mudanzas quedó mudo o, al menos, impasible, No me atreví a preguntarle en su ensimismamiento sobre su inmediatamente anterior celo estajanovista de llevarse la lavadora por los aires en palpitante marcha centrifugadora.
El día no invitaba a subir, ni bajar a los cielos, pero al fondo lateral sur, el misterioso edificio neomudéjar de Pérez Jiménez, en la cuesta escalonada al Seminario y al Prau Picón, ponía maravilloso lila tal un decadente asteroide de "El Principito" o estrella, grande, dominante, de contenidas puntas irregulares, bien incrustada a media ladera. Este monumento arquitectónico, tan personal,"ostensible en la fisonomía urbana", Tolivar Faes dixit, que habría hecho las delicias de Alfred Hitchcock,influye de alguna manera en los apañados azules oscuros del conjunto 15 de Sta.Susana,adosados a la magnífica opción cromática pastel del 13, debida esta al arquitecto Javier Fombella, y al soberbio color del edificio de la plazuela de San Miguel,retranqueado a Sacramento, en el que algo tuvo que ver Víctor Argudín,técnico de proverbial gusto;la lavadora voladora hubiera prestado a Berlanga/Azcona;y la señora parlanchina, impagable para Federico Fellini. El chófer imperturbable está en el último fotograma de "Misterioso asesinato en Manhattan", de Woody,o en cualquiera de Billy Wilder,Welles o Sofía Coppola.
En definitiva,lo que se suele decir,"nada nuevo bajo el sol",que, traducido a Carbayonia,del léxico toponímico,entre otros varios,de Manolo Avello, sería "nada nuevo bajo el orbayu",que en su versión ovetense impresionaba a Francisco García Pavón, o, mejor,en lenguaje popular aún más local si cabe,bajo la "burrina"(del Naranco).
En definitiva,no insólita, como errando señalé arriba,pero siempre divertida visión del color de la ciudad,el paisaje y el paisanaje.

viernes, 20 de marzo de 2015

El General Aranda fue corrupto

El General Aranda fue un corrupto


Estamos en pleno acecho a la corrupción,lamentablemente muy generalizada. Nadie podría asegurar los orígenes remotos de lo que es una peste insana.

Al Coronel Aranda,luego General,le han quitado el nombre de su calle ovetense por golpista. Ha sido antes de publicarse, en la editorial Tusquets, la traducción  española del libro de Peter Day,"Los amigos de Franco.Los servicios secretos británicos y el triunfo del franquismo", donde el autor asegura que Antonio Aranda Mata cobró dos millones de dólares de la inteligencia británica.Se trataba por parte de los servicios de Churchill de evitar que España fuera invadida por Hitler aún mucho más cualitativamente de lo que ya estaba.Otro general,Juan Yagüe, todavía con calle ovetense por el argumento, tan pobre intelectualmente, de que el genocida de Badajoz recibió los honores por su participación en la represión del 34 y no por la del 36,también se vendió a alto precio.Javier Morán,en un documentado artículo,ya había revelado,en este periódico,el soborno a Aranda, apoyándose además en los prestigiosos historiadores Preston y Moradiellos.

Aranda fue siempre un personaje muy controvertido.Los conjurados locales de la Unión Militar Española,UME,habían designado a Sangüesa,Comandante de la Caja de Recluta,para liquidarlo si no se sublevaba, y Diego Martínez Barrio,Presidente de las Cortes,quiso nombrarlo Ministro de la Guerra, para un gabinete que durarìa apenas unas horas el mismo 19 de Julio;pretensión para tan importante cartera ministerial que evitaría el Presidente Azaña, pues no en vano los Diarios de Don Manuel,referidos a 1932, que Franco guardaba a su muerte de forma paranoica en su habitación de El Pardo, reflejan su cercanía a la llamada sanjurjada,primer golpe militar contra la República.Aranda fue luego el único de los diez generales captados por la Inteligencia británica que tenía mando directo de tropa.Churchill,por otra parte,consideraba muy seria y simultáneamente la ocupación de las estratégicas Canarias.

El escritor británico, que maneja ahora importantes fuentes desclasificadas, viene a confirmar el millonario soborno en una obra de amplia difusión.

Por cierto, el mismo libro se extiende en que el hispanista Walter Starkie, como había adelantado yo en La Nueva España cuando,hace más de dos décadas, publicaba la sección dominical "Oviedo,al fondo", era un singular y eficaz espía, lo que me discutió algún tesinando extranjero a raíz de un suelto,de nuevo mío,en el cotidiano madrileño El País.

Han pasado muchos años desde el soborno a Aranda,por un país extranjero y por Juan March, calificado despectivamente por Manuel Domínguez Benavides con el título de "El último pirata del Mediterráneo";sería bueno que un día temprano se conocieran con detalle todos los sangrantes latrocinios públicos,tal,por ejemplo,el de la Universidad laboral de Gijón, en la que intervinieron los famosos Girón de Velasco, Ministro de Trabajo, y Carlos Pinilla,subsecretario.Y algún día,espero también,conoceremos bien las corrupciones urbanísticas ovetenses como la de la Losa de Renfe,y, muy anterior, la del nudo de conexión de la entrada a Oviedo de la autopista Y,que tanto sigue haciendo sufrir a los vecinos que..."¡piensan un Bulevar!",y a los que seguimos lamentando el impacto sobre Santullano.

En fin...todo llegará a saberse como ahora las tragaderas de Aranda.

viernes, 13 de marzo de 2015

Ibias,Festival de las lenguas

Ibias en el Festival de las Lenguas


Tuve un magnífico profesor de francés en el ovetense Colegio de los Dominicos,Don Luis Castañón, que se volcaba en sus clases.Yo era alumno aventajado, lo tenía fácil pues mis padres me habían hecho estudiar en Francia desde muy pequeño, vinculándome para siempre a una lengua que me abrió una exquisita cultura foránea y cierto interés por el régimen democrático que aquí no teníamos, pero que me fue normal y atractivo durante los veranos.

Don Luis era riguroso y muy activo en su pedagogía participativa.Introducía en su discurso una  coletilla, a modo de recurso pegadizo,que hoy sería lo que se dice "políticamente incorrecta": cuando un alumno era recalcitrante en un yerro le planteaba una diabólica disyuntiva,"o iba a roturar el Naranco o a San Antolin de Ibias".

Sabíamos bien donde estaba el totémico Naranco pero ignorábamos qué significaba el verbo "roturar" y mucho menos qué quería decir Don Luis citando a San Antolín. El nombre,sin embargo,me rondó dentro durante años en una sombra espiral de desconocimiento y sorpresa,que incrementaría el día que fui de pesca fluvial a San Antolin de Bedón apreciando que el mismo exacto nombre del santoral,pero en Ibias, estaba mucho más lejos y en dirección opuesta.

De esa lejanía irredenta capté pronto que se trataba de una discriminación.Mi buen profesor escogía para remover nuestra mente el lugar más recóndito que en nuestra tierra astur podíamos imaginar.¡Y tanto!Pasarían varios años antes de que,como Consejero de Educación,Deporte y Cultura del Principado,pusiera mis pies, no sin superar el aislamiento de una nevada invernal, en el Concejo de Ibias. Desde entonces,vivo una relación de auténtico amor por esa tierra.Nada ya que ver con la neblinosa referencia de mis años escolares, casi "virtual" sin que fuera vocablo de aquellas calendas,sino la auténtica de admiración por el Colegio público Aurelio Menéndez y por su comunidad educativa.En mi mandato de Alcalde entró en el callejero ovetense "Río Ibias",olvidado injustamente cuando el Consistorio capitalino adoptó de sopetón los nombres fluviales asturianos.Y de la misma exigimos a Campsa que si quería abrir un nuevo surtidor de gasolina en Oviedo debía asegurarlo a Ibias que,¡tiempos concesionales!,no lo tenía.

Y,como no,el nombre de Aurelio Menéndez,Don Aurelio, representa mucho para mí que he ejercido modestamente la abogacía, la política y aún el asturianismo.

Y puesto que me invitaron a evocar en Ibias una lengua extranjera,que domino y quiero,ahora,en un Festival de las lenguas,quisiera llamar una vez más la atención de todos,profesores y alumnos,y de las familias de estos,ibienses y de todas partes, sobre la necesidad de saber idiomas en un mundo como el de hoy, pese a que aquella proverbial distancia entre Oviedo y San Antolin,siendo grande,ha de reducirse y nuestra Asturias común siga muy lejos del centro de Europa, en el que he vivido diez años y en el que un par de veces me visitaron profesores y alumnos del Aurelio Menéndez.

Mucho me presta también constatar que la comunidad escolar ibiense está perorando este curso,tras haberse dedicado los anteriores "a los cinco continentes", a las recónditas y sugerentes Antártida y Atlántida.
¡¡Adelante,amigos ibienses!!

jueves, 12 de marzo de 2015

Tras el tercer libro de Diarios de Iñaki Uriarte


Carta a Iñaki Uriarte.

Xfin he leído tu libro.He pasado unas horas magníficas,unas veces riéndome,otras imaginándote gestualmente a cada línea más allá de la escritura.¡Son tantas cosas,muchas cercanas!María,Peru,tus padres,tu hermana,Pachuco...¡Uranga!Le recuerdo,con aquella vocecita...cuando Beristain,en su paranoia simpática,le dijo "bien,pero tiene que hacer gimnasia mental...gimnasia mental,¿sabe lo que le quiero decir?"Y Uranga le contestó que sí,con lo que,entre recatado y listo,dio x terminado el diálogo esotérico.Lo que no recuerdo es lo de los huevos del 67 en Sarrico.¿Qué fue de José Ramón Alcorta,proustiano total antes q tú y yo?Recuerdo que cerca de tu casa estaba el Hotel San Sebastián,al q volví,creo,alguna vez en los tiempos de mi amistad con Bandrés,pero no lo mencionas,¿ya desapareció ese Hotel?¿Eras tú,o fue Semprún,el que hablaba de la Emperatriz Zita en Ondarreta?Me acuerdo de que hablé de tu madre con Vázquez Montalban,q la menciona en su Galindez y me dedicó para ella un ejemplar.Vargas Llosa es,en efecto,tb en mi opinión muy simpático y tampoco lo considero tan alta cumbre como a Gabo,Cortázar,cuya primera edición nos llevaste a Deusto desde Donosti,a Rulfo,este carente de la proverbial expansión de los tres anteriores.
Sé x Aida,mi hija,que García Martín estuvo con vosotros.Saludos.bss a María.

viernes, 6 de marzo de 2015

Homenaje del Museo a Orlando Pelayo. Lne.es

El Bellas Artes homenajea a Orlando Pelayo a los 25 años de su muerte Dos de las obras de Orlando Pelayo representativas de las series pobladas de personajes espectrales, en el Museo de Bellas Artes.

El Bellas Artes homenajea a Orlando Pelayo a los 25 años de su muerte

P. R.

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El pintor gijonés, exiliado en Orán y en París, es según el director del museo, Alfonso Palacio, "referencia fundamental del arte asturiano del siglo XX"

miércoles, 4 de marzo de 2015

Francisco José Vieira, el martes. / ÁLVARO GARCÍA
Los nueve juristas que constituyen el denominado Comité Permanente deseguimiento de la digitalización de los juzgados y tribunales de Madrid(integrado por tres jueces y seis secretarios, dos de ellos de alto rango) cobraron en 2014 dietas extra por importe de 3.000 euros cada uno (27.000 en total). Recibieron ese dinero por haber asistido a cuatro reuniones que se celebraron en la biblioteca del Tribunal Superior de Madrid. El citado comité se encarga de “revisar y validar” la evolución de la renovación informática que se acomete desde finales de 2011 en los juzgados madrileños para reducir las esperas y agilizar los trámites judiciales.
Este grupo reducido de juristas (entre ellos, el presidente del Tribunal Superior de Justicia, Francisco José Vieira; y seis secretarios, incluidos los dos máximos responsables de la secretaría) también cobró la misma cantidad en 2013, según fuentes de la Comunidad de Madrid. En total, 54.000 euros en dos años entre los nueve.
Los pagos fueron (el comité permanente sigue en funcionamiento este año) por los trabajos derivados de estar en un órgano cuyo cometido es analizar y resolver los problemas que puedan ir surgiendo tras la implantación de las nuevas herramientas informáticas en los juzgados donde ya funcionan en periodo de pruebas.
A finales de 2011, y en cumplimiento de la Ley 18/2011, de 5 de julio, que regula la denominada agenda digital, la Comunidad decidió abordar un proyecto informático para renovar y mejorar el sistema informático de los juzgados y tribunales de Madrid. El proyecto se llama Iusmadrid y consta de tres fases que han sido nutridas un con total de 6 millones. Indra ha sido la adjudicataria del proyecto como ganadora de los sucesivos concursos públicos. El proyecto está inmerso ahora en la tercera fase, en la que trabajan 24 juristas entre jueces, secretarios y fiscales, según la Comunidad de Madrid. Estos juristas también cobran sus primas de este organismo a través de la tecnológica Indra, pero Justicia no ha facilitado el dinero que han recibido en primas. En los trabajos de la segunda fase, que concluyó a finales de 2013, participaron menos juristas, 14 (entre jueces, fiscales, secretarios y funcionarios). E Indra, por indicación de la Consejería de Justicia, les pagó un total de 93.000 euros: el que menos, cobró 3.000, y los que más 9.000, en función del número de asistencias a las reuniones con los técnicos de Indra. El Comité Permanente inició su andadura en 2013. De hecho, constan pagos a sus miembros en ese periodo por importe de otros 27.000 euros.
En la actualidad, el Comité Permanente lo componen nueve juristas (aparte de los 24 antes citados que trabajan con los técnicos de Indra en sus nuevas herramientas digitales). Los miembros de este comité (los que percibieron el año pasado 3.000 euros cada uno) son el presidente del Tribunal Superior de Madrid, Francisco Vieira; José Palazuelos (secretario de gobierno del Tribunal Superior), José Gayo (secretario coordinador), José Manuel Yuste (magistrado), Juan López (magistrado), Luis Fernando Pareja (secretario), María Isabel Lama (secretaria), Rosa María Mariscal de Gante (secretaria) y Cristina García Aranguena (secretaria). También figura como miembro del comité permanente el fiscal Superior de Madrid, Manuel Moix. Pero Moix no ha cobrado. En 2014, según datos facilitados por la Comunidad de Madrid, estos nueve juristas se reunieron “una vez cada tres o cuatro meses”.

Las primas de la discordia

  • EL PAÍS adelantó el lunes que una treintena de juristas (entre ellos el jefe de los jueces de la Comunidad, Francisco José Vieira,y al menos otros ocho magistrados más, aparte de secretarios, fiscales y funcionarios) han cobrado desde 2011 y hasta la fecha más de 200.000 euros en primas que la Consejería de Justicia paga a través de la firma Indra (una empresa privada). Los pagos son por participar en las comisiones formadas en las distintas jurisdicciones (Social, Contenciosa, Civil etcétera) para a orientar a los técnicos de Indra sobre cómo han de construir los programas digitales de los juzgados.
  • Los jueces, alegando que realizaban el trabajo fuera de su jornada laboral y que el cometido es ajeno a la función judicial, exigieron cobrar. La Comunidad acudió a Indra como adjudicataria (en concurso abierto) de las distintas fases del proyecto para que se hiciera ella cargo del pago de las primas.
  • El promotor disciplinario del Consejo del Poder Judicial abrió el lunes una investigación para aclarar estos pagos, ya que los jueces tienen restringido por ley recibir retribuciones de empresas privadas. El martes citó a declarar al jefe de los jueces de Madrid, Francisco Vieira, uno de los jueces que han percibido estos pagos. Vieira reconoció que no pidió permiso al Consejo para realizar estos trabajos remunerados.
  • El proyecto digital de los juzgados consta de tres fases. Solo por la segunda fase, la treintena de participantes cobró de Indra un total de 93.000 euros.
  • Tanto Indra como la Comunidad se han remitido al pliego de adjudicación de las distintas fases (en concurso abierto) para explicar por qué los jueces están percibiendo primas. Coinciden en que ahí se establecen los pagos, puesto que el pliego obliga “al cliente o usuario” (Justicia) a “revisar y validar” las nuevas herramientas. En ningún punto de los pliegos se especifica que Indra esté obligada a pagar a los jueces.
Fuentes de la Comunidad de Madrid no han precisado si los 3.000 euros que percibieron en 2013 los miembros del comité permanente van aparte o están incluidos en las remuneraciones que consta recibieron al menos cinco de ellos que, también, formaron parte de las comisiones de jueces, secretarios y fiscales creadas para la segunda fase de la renovación digital, y que supuso a Indra el desembolso de 93.000 euros. El presidente Vieira, por ejemplo, ha cobrado 6.600 euros por su intervención en la segunda fase (según el cuadro de retribuciones al que ha tenido acceso este periódico), y además le consta un pago de 3.000 euros ese mismo año por su pertenencia al Comité Permanente. La Comunidad ignora sí cobró por ambos conceptos o esa cantidad está descontada. ¿Cómo y por qué cobran los juristas por hacer este cometido? Según fuentes del Gobierno de Ignacio González, fue una exigencia de los magistrados. En nombre de ellos negoció su presidente, Vieira. En la Comunidad recuerdan su insistencia en que, al tratarse de un cometido ajeno a la función judicial, debía ser remunerado o no habría participación de los jueces, lo que habría imposibilitado construir las herramientas digitales en los juzgados.
Auque paga Indra, de todo el operativo de Iusmadrid (y, en concreto, de facilitar a Indra la relación de jueces a los que hay que retribuir y con qué cantidades) se encargó Mar Macarrón, subdirectora general de la agencia ICM. Todo lo que ejecuta la consejería en materia de informática judicial, lo hace a través de su agencia pública ICM que se rige por un consejo de administración que preside el consejero de turno, desde 2011 Salvador Victoria (PP).
ICM está en la lupa del juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco, instructor de la trama Púnica (35 detenidos entre los que destaca el otrora número dos del Gobierno de Esperanza Aguirre Francisco Granados, ahora en la cárcel). Y lo está por sus relaciones contractuales con Indra. El juez sospecha que en el pasado entre ambas empresas hay contratos y facturaciones falsas. ICM tiene este año un presupuesto de 155 millones (que llegó a ser de 200 antes de la crisis económica).

domingo, 1 de marzo de 2015

Sobre desahucios


La Nueva España » Cartas de los lectores » Reflexión sobre el desahucio

Reflexión sobre el desahucio

13 de Febrero del 2015 - Héctor Felix Lasheras Díez (oviedo)
En nuestra lógica occidental y capitalista, el dinero manda y quien tiene ordena y quien no lo tiene obedece. Tácitamente todos hemos firmado ese acuerdo, aunque nos desagrade, con nuestras actitudes cotidianas y nuestro día a día. Esta situación se manifiesta mejor que en ningún otro sitio cuando hablamos de los desahucios por impago. No entraré en el galimatías legal, sobre mandato constitucional o derecho subjetivo, sobre la dación en pago o sobre la responsabilidad de quien firma a la hora de aventurarse en la epopeya que supone hoy en día tener una casa, quien me conozca ya sabrá mi opinión.
Hoy quiero reflexionar bajo el prisma de la propia lógica económica subyacente a los desahucios. Quien por los motivos que sea, no puede afrontar el pago de las cuotas de su hipoteca ha de ser expulsado pues de ese bien inmueble que aunque pagado en un 90% no es una propiedad del usuario sino del prestamista. A los datos me remito al decir, que actualmente las casas que se embargan se quedan vacías, pues el mercado no se ha ajustado a las propias leyes de oferta y demanda, ofreciendo un amplio abanico de posibilidades, pero fuera del alcance de muchos. Esas viviendas vacías que automáticamente pasan a engrosar una lista de infraestructuras que se van deteriorando por falta de uso y mantenimiento suponen pérdidas directas para la entidad bancaria y la comunidad de propietarios e indirectas para el constructor y la sociedad.
Por parte de la familia desahuciada nos encontramos que esta también genera un gasto mayor que el que tendría si aún estuvieran en la vivienda, pues se convertirán en demandantes de recursos (sean estos públicos o privados) para afrontar la situación. En el mejor de los casos acudirán a familiares, que se verán obligados a recortar gastos para mantener este nuevo plus familiar.
Es decir no solo se generan pérdidas económicas, sino que se dejan de producir beneficios. Hablo de pagar luz, agua, gas, IBI, y otra seria de gastos que conlleva una vivienda y que, reitero, en la lógica capitalista, hace circular el dinero, que es lo que genera riqueza.
Es por eso, que obviando la moralidad, la legalidad y las ideologías para limitarnos exclusivamente a lo económico, desahuciar no es rentable, para ninguno de los agentes implicados. Por eso lanzo la idea, que no mía, pero que siempre he procesado, que es el pago en porcentaje. Si ganas 100, paga 10, si ganas 1000 paga 100, hablando mal y pronto, pues el objetivo sería crear tramos impositivos según renta, con topes mínimos y máximos.

Ana García Boto en la última de La Nueva España

Un momento vital

La última papeleta de Ana García Boto

La abogada ovetense acabó la carrera urgida por la necesidad de independencia y tuvo su primera experiencia como fiscal sustituta cubriendo una baja maternal


La abogada Ana García Boto, en su despacho de Oviedo.
La abogada Ana García Boto, en su despacho de Oviedo.
Ana García Boto (Oviedo, 1955) probó a opositar para subinspectora de Hacienda. Le gustó tan poco que aprobó el primer examen, Contabilidad, y suspendió el de Derecho. Cuando estaba recuperándose de una tuberculosis pulmonar que la sacó del tabaco para siempre y le permitió leer "El Señor de los Anillos", su hermana Carmela, procuradora, le avisó de que Antonio Masip necesitaba secretaria. En aquel despacho tumultuoso pudo leer muchos casos de laboral y penal y conoció a Alfredo Pulido, con el que quedó en el despacho cuando Masip les contó que se iba de consejero de Cultura. Se colegió a finales de 1980 y cuando Masip dejó de ser alcalde de Oviedo, se independizó junto a Alfredo y Ángeles Pulido y Ana Vázquez. Ahora tiene despacho propio.
Se casó en 1987 con el médico Martín Caicoya y tienen 3 hijos varones -Blas, de 26; Mateo, de 24, y Martín, de 22- llegados al mundo por tres cesáreas que la alejaron del despacho y de los juicios el menor tiempo posible.
Ana García Boto se vio alegre y sola delante del edificio de la Universidad de Oviedo en la calle San Francisco. Era un mediodía soleado de finales de septiembre de 1978 y sostenía la papeleta de Derecho Mercantil aprobada. Liquidada la asignatura de Muñoz Planas, la carrera estaba terminada en seis años.
La había hecho sin prisa, sin agrado por el plan de estudios ni por la manera de aprenderla, a costa de memoria. Había estado más interesada en divertirse, pero los últimos meses se había sentido obligada a terminar cuanto antes.
La primavera pasada, cuando disfrutaba en Salamanca de unos días en casa de unos amigos, la llamaron de casa para decirle que su padre, Benigno García Alonso, un ingeniero industrial que había trabajado en Ercoa, había muerto del corazón. No se esperaba, aunque los últimos siete de sus 75 años los había pasado muy impedido por las secuelas de dos ictus. Velando a su padre, Ana había leído "Ulises", de James Joyce.
La situación en la casa familiar de la calle Marqués de Teverga no era muy corriente. Los García Boto eran diez hermanos; Ana, la octava. Su madre, Dolores Boto Trelles, había muerto cuando Ana tenía 15 años. Cuando su hermana Carmela se casó, Ana, que estaba haciendo segundo de Derecho, quedó al frente de una casa con cinco personas y ayuda del servicio doméstico.
Desde el mismo momento de la muerte de su padre, el dinero que entraba en casa era la pensión de orfandad de su hermano Joaquín, de 16 años. Tocaba espabilarse.
Salvo algún día de playa no hubo verano en 1978, pero ahora estaba feliz y confiaba en que el ejercicio de la abogacía le iba a gustar lo que no le había gustado la carrera. Ahora podría defender a los pobres y a los presos políticos.
No sabía por qué había elegido Derecho. Su abuelo materno había sido notario, y el paterno, un licenciado en Derecho que no había ejercido. Tenía un tío notario en Oviedo, pero ninguno de los tres era una figura de referencia para ella. Quizá se hubiera hecho la idea de ser abogada viendo "Perry Mason" en el UHF.
La primera persona a la que encontró fue a Alicia Fernández del Castillo, hermana mayor de una amiga.
-Acabo de terminar la carrera.
-Enhorabuena, ¿Ya sabes qué vas a hacer?
-No sé... Igual fiscalía.
Podría haber dicho cualquier otra cosa.
-Ah, pues vete a ver a mi padre que busca un fiscal sustituto.
Rafael Fernández era fiscal jefe y tenía el despacho a unos metros, cruzando la plaza de Porlier, en el palacio de Valdecarzana-Heredia. Hacia allí fue y de allí salió fiscal sustituta de la agrupación de Mieres, Cabañaquinta y Pola de Lena, cubriendo la larga baja de María Ángeles García, que estaba teniendo un embarazo complicado.
El trabajo no era difícil. Juicios de faltas y accidentes de tráfico de poca gravedad que se solucionaban aplicando ocho artículos del Código Penal. La experiencia no podía ser mejor. Haría algunos interrogatorios, aprendería a encajar los hechos en alguno de los artículos y pediría la pena correspondiente. Y vería actuar a jueces, abogados, secretarios.
Con 23 años, una camisa, unos vaqueros y unos zuecos, salió a la plaza de Porlier sin miedo y con ilusión, preparada para convertirse en "la fiscalina" que fue en los meses que siguieron, animada y asesorada por Geni Hidalgo -la anterior sustituta- y por los jueces don Cayetano, Barral, Luciano Varela y César Canga.
Tampoco el trabajo era muy absorbente. Los martes, a los Juzgados de Mieres. Los jueves, a los de Pola de Lena. Una vez al mes, al de Cabañaquinta. Los nervios acabaron pronto, cuando vio el procedimiento de un juicio.
Los martes preparaba un taco de atestados para los juicios, muchos de ellos de tráfico. Ella no tenía carné de conducir. Una causa frecuente era que los camiones quedaban sin frenos en Flor de Acebos, después de bajar el puerto de Pajares.
En los juicios de faltas había muchas peleas de vecinas -tirones de pelo, insultos, "puta", "tu marido de pone los cuernos"- y algunos puñetazos de chigre. A veces veían 25 juicios seguidos, pero el trabajo iba poco más allá de dos mañanas a la semana.
Le quedaba tiempo para ir al cine, leer, salir con su novio, ir con las amigas al Bar Dólar, oír a Moustaki y a Leonard Cohen en casa y lo que pincharan en El Ñeru la Curuxa, donde ponía las copas el actor Nacho Martínez antes de irse a Madrid. Remataba en Pico's.
No cobró hasta terminar la sustitución, pero entonces el dinero no importaba tanto como la experiencia de haber visto muchos juicios en un año, la actuación de sus compañeros en la sala y la cercanía de los jueces que querían ayudarla. Viendo unos mismos hechos argumentados desde distintos puntos de vista aprendió que todo es defendible y que no hay que tener miedo a perder.
Hoy le asombra lo difíciles que son los comienzos de licenciados que llegan con muchos másteres de preparación.
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La peluquera



En el pasado debate parlamentario, un portavoz pidió la rebaja del IVA para las peluquerías aunque, "a la vista está que en mi calvicie no soy precisamente usuario habitual".Apenas se apreció ni la ironía ni la sustancia en medio de tanto rifirrafe.Algo de eso está también en el cuadro ‘La coiffeuse’, la peluquera,valorado en varios millones de euros, desaparecido del Centro Pompidou en 2001,y ahora reencontrado por un golpe de extraña fortuna en Nueva York,que en su alopecia pintó Pablo Picasso