viernes, 19 de enero de 2018

Cuando aplaudís,no toseis



Trabajo en cosas que no serán comprendidas más que por nuestros nietos del siglo XX
Debussy



Estuve en el concierto de Daniel Barenboim.

Fecha histórica para Oviedo. 

Joaquín Valdeón, en magnífico comentario, lamenta que, en el programa de mano, faltase referencia al piano, pieza única que lleva el nombre del propio artista, construido ad hoc para los matices de su peculiar paleta tímbrica. Por mi parte también destacaría la ausencia, en ese texto introductorio, de otro hito Oviedo/Barenboim que fue el Premio Principe de Asturias de la Concordia-2002, recibido junto al tristemente desaparecido intelectual palestino Edward W. Said. Al mediodía siguiente, Said dio una conferencia en el Caserón de San Francisco, sede del rectorado de la Universidad, para cuyo acceso la cola del gentío expectante llegaba a la Plaza de la Escandalera lo que yo nunca había visto antes.

Fueron aquellos actos de emoción gradual en que los vetustenses mismos constatamos con orgullo lo que dan de sí mismos el marco ovetense, el Teatro Campoamor y la Universidad. 

El gran artista judeo argentino lamentó las toses del público que dificultaban concentración y ejecución artísticas y el consiguiente disfrute. Con las ovaciones desaparecían las muestras catarrales: "cuando aplaudís, no toséis", dijo el maestro con humor desde el escenario.¿Por qué no introducir la costumbre de caramelos en la cafetería, también en el Teatro, de forma especial las tardes de invernada?

Por cierto, Barenboim optó por interpretar básicamente a Debussy, que entusiasmaba ya en el Oviedo de los prolegómenos de la Sociedad Filarmónica que fundó el excepcional Rafael Zamora, Marqués de Valero de Urría. Zamora había nacido en Chaillot, tan parisino hoy como St. Germain-en-Laye, lugar encantador, natalicio de Claude Debussy, en línea metro/RER.

Me alegra enterarme, también por Valdeón, del buscado dibujo de una catedral gótica sumergida. ¡Y no puedo olvidar que Rafael Moneo, marginado absurdamente del proyecto de Auditorio, había querido sumergir la imagen no tan lejana de nuestra Catedral!

miércoles, 17 de enero de 2018

S.Rivera contesta a mi última sabatina sin que a mí vez vaya yo a replicar pues prefiero olvidarme y desear que la Cátedra Ángel González y cualquier otra iniciativa en favor de la memoria angeliana salgan adelante

Mentiras y deslealtades hacia Ángel González

El papel de quienes estaban señalados como patronos de la fallida fundación del poeta

Mentiras y deslealtades hacia Ángel González
En su artículo titulado "Diez años sin Ángel", publicado el pasado sábado en LA NUEVA ESPAÑA, Antonio Masip cuenta varias mentiras y dos verdades importantes para entender "la frustrada historia de la fundación en honor del poeta". Dice que oyó su voz por última vez diez días antes de su fallecimiento porque Ángel "quería que tranquilizara a su mujer (yo) y a Josefina Martínez, sobre la modificación de sus disposiciones testamentarias ante José Antonio Caicoya, pero no las conocía con exactitud pues habían sido dictadas mientras yo convalecía de uno de mis ictus". Es mentira, yo no tenía ninguna necesidad de que ni él ni nadie me tranquilizara a mí porque sabía perfectamente que mi marido me había nombrado su heredera universal y presidenta de la fundación y tenía la última palabra en todo. Josefina Martínez no tenía ningún motivo para inquietarse porque ella no figuraba para nada en el testamento de Ángel González, como es lógico. No obstante, es posible que ellos sí hayan tenido la necesidad de tranquilizarse mutuamente. Seguramente Josefina Martínez estuviera temiendo ya que el testamento estipulara algo que le hiciera sombra a la Cátedra que ella creó en memoria de mi queridísimo y admirado Emilio Alarcos. Masip estaría temblando porque sabía que el testamento le impedía adueñarse, a través de la fundación, del patrimonio de mi marido, tan sólo lo nombró patrono fundador encargado de levantar la fundación, encargo que no cumplió. Es falso que no conocía la modificación de sus disposiciones testamentarias, Ángel y yo acudimos, junto a él, al despacho del notario, José Antonio Caicoya, para firmar el documento definitivo, no hubo más modificaciones, y yo estaba totalmente de acuerdo con lo que allí disponía, si no no lo hubiera firmado. Antes, Ángel lo había repasado conmigo minuciosamente para que no hubiera ninguna posibilidad de engaño. Antonio Masip tiene que decir esto ahora para protegerse a sí mismo y a los otros dos patronos, Manuel Lombardero y Luis García Montero, porque continuamente citaron incorrectamente el testamento en la prensa. Cito su manipulación y resalto en cursiva los fragmentos que eliminaban: "La dotación de la Fundación, según sus estatutos, asciende a 40.000 euros, además de la nuda propiedad ( que será pleno dominio al extinguirse el usufructo que se ordenará en la cláusula tercera) de todos los derechos de autor y cualesquiera otros económicos e intelectuales sobre su obra literaria...". La cláusula tercera dice así: "En el resto de todos sus bienes, derechos y acciones, incluyendo el usufructo vitalicio de sus derechos de autor y demás derivados de su obra intelectual, instituye heredera universal a su mencionada esposa, con sustitución vulgar y fideicomisaria de residuo a favor de la Fundación creada en el presente instrumento público, la cual recibirá sólo aquello de que Susana no hubiere dispuesto con entera libertad en actos intervivos y a título oneroso". Creo que pensaban que una americanita no sabría interpretar el lenguaje jurídico y que no me atrevería a defenderme de un auténtico desahucio de hombres poderosos. 
Tanto Antonio Masip y Josefina Martínez fueron los que provocaron el fracaso de la fundación. En el 2009 recibí una carta de Masip donde decía: "La Fundación no puede convertirse en una organizadora de eventos culturales en competencia con la Fundación Alarcos (sic, es una Cátedra), Tribuna Ciudadana o el Club de LA NUEVA ESPAÑA. El activo principal de la fundación debería ser la biblioteca de poesía hispana de Manuel Lombardero...". Me consta que ni Tribuna Ciudadana ni el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA tenían miedo a la competencia. Cuando yo aclaré que el activo principal tenía que ser lo que Ángel había estipulado en su testamento que yo iba a vigilar para que acataran al pie de la letra, abandonaron el proyecto y al amigo que tanto dicen admirar y querer porque no les beneficiaba a ellos. 
Masip dice que Ángel quería la fundación; no es exacto, lo presionaron para decir que la quería, para aprovecharse de él, el que más fue Joaquín Sabina, que luego no hizo nada para levantarla. José Manuel Caballero Bonald no tiene absolutamente nada que ver con todo esto y lo sigo viendo cuando estoy en España, los instigadores le mencionaban su fundación modélica para convencerlo. 
Luis García Montero y Almudena Grandes no cuidaban a Ángel, éramos amigos, o por lo menos así parecía, que nos veíamos de vez en cuando para cenar y tomarnos unas copas, nada más. A Ángel le parecería humillante que se diga eso, nosotros teníamos todo preparado para cuando necesitara cuidados, y se trataba de profesionales médicos, Ángel jamás hubiera aceptado que lo cuidaran amigos, ni siquiera me lo permitía a mí porque le daba pudor. 
Los tres patronos abandonaron el proyecto porque se dieron cuenta de que no me podían engañar, pero el escueto escrito que dice Masip que enviaron al presidente del Principado, Álvarez Areces, no figura en el Registro de Fundaciones, por lo tanto siguen siendo patronos de una fundación inexistente. Pensarán que si me muero podrán, ¡por fin!, heredar a Ángel González, pero mi testamento lo impide, ja, ja. 
Verdad muy importante que lo aclara todo: "No convencía a Areces". Nunca hubo ningún apoyo económico del Principado ni del Ayuntamiento, creo que por diferencias políticas ni siquiera llegaron a hablar con el Ayuntamiento, podían haber enviado a Manuel Lombardero, que es del PP. Así era imposible levantar una fundación, y se trataba tan sólo de desahuciarme y adueñarse ellos de todo. 
Dice Masip que le prestaría mucho que Luis García Montero continuara la biografía de Ángel González, lo cual es otra deslealtad porque sabe que Ángel se lo prohibió tajantemente. Sabe también que ese libro es otro de los muchos engaños de Luis García Montero porque tenía que haberse publicado como sus memorias que dejó grabadas, y Ángel como único autor, pero Montero se aprovechó de su muerte para publicarlo como una novela exclusivamente suya y cobra derechos de autor por las palabras de Ángel González. 
Es todo una ignominia y grave falta de respeto a una persona tan digna como Ángel González, no se lo merece.

martes, 16 de enero de 2018

La conferencia sobre mi padre en El Comercio

Valentín Masip: héroe, alcalde y contradicción

José María Navia Osorio, Masip y Sofía Fernández-Peña.
José María Navia Osorio, Masip y Sofía Fernández-Peña. / P. L.

Antonio Masip recuerda la figura de su padre, que osciló entre la crítica al franquismo y el servicio público a la dictadura

D. LUMBRERAS OVIEDO. 
«Mi padre era un ovetense hasta la médula». El exalcalde Antonio Masip(1983-1991) comenzó así su primera conferencia sobre el también regidor Valentín Masip (1957-1963), dictada en la sede del Real Instituto de Estudios Asturianos, Ridea.
En el acto, organizado por la Asociación de Amigos de Vetusta, Lancia y Pilares, Masip fue describiendo a un hombre que fue evolucionando a lo largo de su vida, con «carisma» y «bonhomía», pero también «una personalidad errática, diletante». En su biblioteca de abogado, que tenía como referencias a Ossorio y Gallardo y Jiménez de Asúa, se mezclaban los clásicos españoles con Faulkner, Camus o Sartre, y a las 'Obras completas' de Unamuno les faltaban las páginas condenadas por la Iglesia. Era un hombre que fue cambiando de pareceres.
Hijo de un catedrático de Matemáticas, Rogelio Masip, y de una descendiente de italianos, «nació en las Casas del Cuitu, en Uría, en marzo de 1918». Vivió su niñez y su adolescencia en medio de una «tensión fuerte», porque el ambiente estaba «totalmente politizado todo el siglo XX». Había continuos enfrentamientos entre republicanos y monárquicos. Sobre todo, a raíz de la Revolución del 34, explicó.
«Le preocupaba el agua. Después de cenar subíamos a ver los depósitos»
El ponente avanzó después hasta la guerra civil: «Mi padre se apunta a la columna Ladreda. Genera entusiasmo entre la juventud defender el cerco de Oviedo». Durante el conflicto, se convierte en un «héroe» y se acerca ideológicamente al bando que resultaría vencedor. De joven, embarca y se marcha a Cartagena en marzo de 1939 para barrer los últimos reductos republicanos, «el único error militar de Franco. En el puerto les zumbaron y mi padre sale por los aires. Se considera que había muerto». Pero el futuro alcalde logra llegar a la orilla nadando con un brazo y lo salvan sus enemigos: «Me contaba que en el hospital de guerra en Alicante veía la figura de Pinocho y debajo ponía 'el Generalísimo'».
En la Guerra Mundial, se alinea con los nazis. Sin embargo, al casarse, adopta una postura «más crítica». Vuelve a evolucionar. Escucha siempre Radio París y la BBC. Entre el anecdotario, su hijo recuerda cómo una vez, tras una lección política en el colegio de los Dominicos, llegó a casa pensando que Franco era bueno. Su madre le replicó entonces: «La opinión de esta casa es que es un mal gobernante».

Regidor 

Cuando a Valentín Masip le ofrecen la Alcaldía la rechaza, pero terminó cediendo a las presiones del ministro del Interior, Camilo Alonso Vega. Pasa de la crítica al régimen a convertirse en un «entusiasta» suyo. Termina siendo amigo del ministro y está con él en Madrid cuando viene el presidente Eisenhower.
Como alcalde, fue «un entusiasta total de la ópera». También tuvo «una preocupación que yo heredé, el agua. Después de cenar subíamos a los depósitos, decía que iba 'a ver la bodega'. Le dolía que en agosto y septiembre hubiera restricciones». Y como representante de Oviedo llevó en 1961 al entonces Príncipe Juan Carlos a los toros en lugar de al Prerrománico, como le pedían muchas voces.
Antonio Masip no solo habló ayer de su padre, también tuvo palabras para su madre. Lamentó que no pudiera estar en el Ridea por la falta de una licencia municipal para instalar un elevador que le permita salir de su casa. Y entre lágrimas, finalizó pidiendo que «si el Ayuntamiento de Oviedo lo permite, cuando me muera, quiero ser enterrado junto a mi padre», en un sepulcro municipal en el El Salvador.
Al conferenciante lo presentó el presidente de la Asociación de Amigos de Vetusta, Lancia y Pilares, José María Navia-Osorio, que agradeció su presencia.

La Nueva España: La conferencia sobre mi padre de ayer

Masip: "En mi juventud tuve un barullo mental sobre si Franco era buen gobernante o no"

El exalcalde describe a su padre, Valentín Masip, también exregidor, como "un ovetense medular de personalidad errática y diletante" durante una charla en el RIDEA

16.01.2018 | 03:53
Antonio Masip, en el centro, con José María Navia-Osorio y Sofía de la Torre, ayer, en el RIDEA. 
Alto, claro y sin pelos en la lengua. Antonio Masip apartó ayer el micro que tenía delante de la cara y elevó el tono para saludar a los presentes. "Tengo muchas limitaciones físicas, pero no la del habla, así que me voy a a expresar a voz abierta". El que fuera alcalde de Oviedo de 1983 a 1991 destapó los secretos de su familia, en especial los de su padre, Valentín Masip, durante algo más de hora y media en el salón de actos del Real Instituto de Estudios Asturianos, RIDEA. La asociación "Amigos de Vetusta, Lancia y Pilares" le invitó a impartir la conferencia "De Alcalde a Alcalde, de padre a hijo". 
Masip se metió al público en el bolsillo al salpicar un relato cronológico con anécdotas y vivencias personales definiendo a su padre como "un ovetense medular de personalidad errática y diletante". José María Navia-Osorio se encargó de glosar al hijo y al acabar le dio la palabra. 
Valentín Masip nació en las Casas del Cuitu en 1918, se convirtió en un héroe de guerra en las filas del bando sublevado y fue alcalde de Oviedo de 1957 a 1963. Perteneciente a una familia con ideas políticas dispares -monárquicos y republicanos- vivió fuertes tensiones entre ambas ramas. "Creo que mi padre fue muy de Franco hasta la mitad de los cuarenta. Incluso asistió a un concierto que la orquesta alemana ofreció en la inauguración del Filarmónica quince días antes del desembarco de Normandía. Lo curioso es que mi abuelo era partidario de Churchill". 
Las convicciones políticas de Valentín Masip empezaron a cambiar al poco de casarse. Cuando contrajo nupcias con Carmen Hidalgo estaba ya algo desencantado con el régimen. "No se hizo de izquierdas, pero era más crítico". Antonio Masip tenía once años en el momento en que su padre accedió a la Alcaldía. El gobernador Marcos Peña Royo fue a buscarle para hacer el nombramiento oficial, pero en un primer momento lo declinó al albergar dudas sobre Franco. Sólo varias visitas políticas posteriores a otros miembros de su familia relacionados con el Banco Herrero le hicieron aceptar el cargo. 
Antonio Masip estaba confuso en aquella época. "En mi infancia y juventud tuve un barullo mental sobre si Franco era buen gobernante o no". Estudiaba en los Dominicos, leía mucho y no asistía a clases "politizadas". Los profesores hablaban abiertamente de Lorca y al joven Antonio le gustaba leer a Marcel Proust, entre otros. Sin embargo, el cacao mental se hizo más intenso el día que en el colegio trataron la muerte del comandante José Moscardó (jefe de la casa militar de Franco, delegado nacional de Deportes y presidente del Comité Olímpico Español). "Fui a casa y le dije a mi madre que me parecía que Franco lo estaba haciendo bien. A lo que ella replicó que era justo lo contrario". 
Si algo sintió ayer Antonio Masip fue la ausencia de su madre en el RIDEA. Carmen Hidalgo lleva meses sin salir de su casa porque el Ayuntamiento no acaba de conceder al edificio una licencia para un elevador. Además, se rompió el tobillo hace unos meses y las escaleras del inmueble le dificultan aún más su movilidad. 
El exalcalde socialista destacó dos de las grandes debilidades y preocupaciones de su padre al frente del Consistorio. Que los ovetenses no se quedasen sin servicio de agua y que la ópera fuese un sello distintivo de la ciudad. "Heredé esas fijaciones. Íbamos juntos a visitar los depósitos de Oviedo que él llamaba 'las bodegas'. Había escasez de agua y a veces no había más remedio que hacer restricciones". 
Masip acabó su conferencia emocionado y haciendo una confesión. "Os tomo como testigos para pedirle al Ayuntamiento que deseo ser enterrado junto a mi padre". Valentín Masip reposa en el cementerio de San Salvador en una sepultura de propiedad municipal. Una fuerte ovación cerró el acto en el RIDEA.

lunes, 15 de enero de 2018

Esquema Conferencia RIDEA

Conferencia 15/1 R.Instituto de Estudios Asturianos

-Borges/Auster/Ford.El padre se percibe siempre mayor

--OVETENSE//Ovetensista MEDULAR.

Casas del Cuito. Toda la familia Acevedo


---Casa política, muy politizada//           DICTADURA/REPÚBLICA/Guerra Civil//mundial

Don Rogelio, pionero democristiano y diputado provincial

SABINO Gendín, vecino y Fz Campo,compañero Instituto,Universidad y milicia
Don Valentin Acevedo, catedrático, republicano que vota en 1931.
La alcaldía el 14 de abril se ofrece a su tío Álvarez Buylla Godino (acta Ayuntamiento)

Abogacía 42// PEPITO BUYLLA, librepensador.

Orquesta alemana v.Familia Hidalgo/Tertulia aliadófila:Confitería Buen Gusto//

Matrimonio 45
Evolución y distanciamiento:

Contra pena de muerte//RADIO PARÍS//MADARIAGA.

Emisora de ruido del Naranco
Franco: mal gobernante//Lorca//

Francia//Inglés.


--- Alcaldía//No jefatura local del Movimiento

Marcos Peña//Pepe Alvarez de Toledo

Camilo Alonso//HERRERO Ignacios//LABADÍE OTERMÍN

Juan Carlos I// ALEDO//Marqués de SAN FELIZ

Relaciones de confianza.//Cuartel Santa Clara 1934,quemado por A.Vega

Eisenhower Madrid, preocupación de don Camulo

Agua//ópera//ovetensismo:Josechu G.Braga


Viaje a Lisboa y a San Diego,representando municipios

Kennedy//victoria ajustada 1960

Marquitos//Enrique Ximenez de Sandoval//Carlos Álvarez//Luisón San Miguel.


1962:

-huelgas mineras, vistas desde casa y
-contubernio Múnich 

Intelectual

Contradictorio. En favor de Pérez de Ayala pero no tanto de Clarin

En favor de Unamuno pero sin la Agonía ni El Sentimiento Trágico

Recibió a Dolores Medio, Severo Ochoa y a J.A.Cabezas.// Casona.

DISGUSTO de Camilo por recibir a SEVERO OCHOA.


NO PUBLICÓ nada en vida.

Hay dos textos suyos editados. El de América y el XII Centenario,que es una trascripción del discurso.

Obras de Teatro

Tamayo// Teatro Español//Clásicos


Expurgo de don Quijote, inventario tan repetido en tantos autores:

Angel Osorio y Gallardo//Jiménez de Asúa.

Charles Moeller, canónigo bruselense

LOSADA//SUDAMERICANA//NOBELES LITERATURA// CLÁSICOS CASTELLANOS
ARTE PIJOAN,HISTORIA ARTE// ÁNGEL FERRARI// DATO, "¡¡MAURA,NO!!".

Biblioteca: Camus, dramaturgo, sin El extranjero, La Peste y la caída, Sartre,sin náusea, Gabriel Marcel, existencialismo cristiano. Ignacio Gracia Noriega.

Marcel Proust// El James Joyce de Esteban,el héroe, como Torrente Ballester/Faulkner

Leí antes a Proust que a Cervantes.

Con la muerte se inicia el mito y la leyenda.
Era un tipo excepcional para su tiempo.
Cuando llego yo al Ayuntamiento:Aguas,gastos//ngresos// deudas Cadasa-Lopez Muñiz//Ópera.

¡Administren bien!

CODA:

MIS CENIZAS HAN DE IR A SU LADO

sábado, 13 de enero de 2018

Sabatina en el décimo aniversario de Angel González


DIEZ AÑOS SIN ÁNGEL 


ya ayer va susurrante como un río.
A.G.

Ayer hizo diez años de la muerte de Ángel González; un ayer que es, éso, simple y desnudo ayer, de los ayeres frailuisesdesprovistos del enorme lapso marmóreo del largo tiempo, que en el poeta ovetense significaba mentiroso espacio. La llamada emocionada desde Esplutges de Manolo Lombardero, hoy en pie pese a los achaques añosos, me dio la mala noticia. Antes me había llamado el periodista Luis Mugueta, que había conversado con Ángel la noche anterior, presagiando ya lo peor. El Comité Federal del PSOE se encontraba reunido y a mi vez hice llegar el triste mensaje, supongo que a través, como tantas veces, de Álvaro Cuesta, a J.L. Rodríguez Zapatero que improvisó breve homenaje. No en vano ZP había querido conocer al poeta para lo que le recogí en su habitual cafetería Kon Tiki llevándolo a Ferraz junto a Carme Chacón, entusiasta declarada de sus versos. Emociona, en las obras póstumas de Jorge Semprún y del abogado Manuel//Manolo López López, cómo Ángel refugió a Jorge, Federico Sánchez, el más buscado, y nunca detenido, por la policía llamada con eufemismo social.

La última vez que oí la voz de Ángel fue diez días antes de su fallecimiento. Estaba en el hall del Hotel de La Reconquista, puesto ya en el estribo de su nunca ultimado viaje a Alburquerque, vía Madrid, y quería que tranquilizara a su mujer y a Josefina Martínez, sobre la modificación de sus disposiciones testamentarias ante José Antonio Caicoya, pero no las conocía con exactitud pues habían sido dictadas mientras yo convalecía de uno de mis ictus.

La frustrada historia de la Fundación mortis causa que Ángel quiso, idea tomada de Pepe Caballero Bonald y Joaquín Sabina, ya se conoce. Lombardero, incondicional de la fratía, término caro a Carmen Gómez Ojea, Luis García Montero y yo nos reunimos en casa de Luis y Almudena Grandes, que tanto cuidaron al autor de Áspero Mundo,  para contrastar voluntad irrevocable de dimitir. Cesamos, pues, en escueto escrito al Presidente del Principado, Álvarez Areces, al que Ángel mucho quería desde la lejana clandestinidad de los sesenta. El entonces Presidente asturiano había delegado la representación regional de la Fundación en otro humanista, todo cordialidad, Miguel Munárriz, autor y editor de obra muy importante sobre Ángel en vida y, luego, póstuma. Pepe Cosmen, q.e.p.d., me telefoneó también pues quería difundir una nueva antología entre los viajeros de autobús.

Correspondió a Galo, abogado de mi antiguo despacho, ejecutar las obligaciones fiscales de Ángel, tan riguroso y moralista siempre con sus impuestos. A la estricta lealtad angeliana nos atuvimos los amigos. De la misma, sin embargo, se esfumó la iniciativa de biblioteca especializada que, con los manuscritos y mil primeras ediciones de poesía hispana, pensábamos montar en el Palacio de Toreno. Aquel proyecto entusiasmaba al benéfico donante, a Ruiz de la Peña, director del Ridea, y al concejal de Cultura, Suárez Arias-Cachero, pero no convencía a Areces, por el lugar, ni a otros/otras por las pretensiones fundacionales que albergábamos.

La memoria poética no la perpetúa, en cualquier caso, testamentos ni descendencias naturales ni, en el viejo y cruel lenguaje iuscivilista, adulterinas, o amorosamente buscadas, sino versos imperecederos y su bondadoso y democrático carácter irrepetible. ¡Me prestaría que García Montero, autor del magnífico "Mañana no será lo que Dios quiera", editado por Alfaguara, el sello de Juan Cruz, Benjamín Prado y Munárriz, tan próximos al poeta de Oviedo, de nuevo ahí, o en Chus Visor, tan de Ángel también, completara su gran aportación a la biografía, terminando la ficciorealidad desde que el funcionario y escritor en ciernes llega al Madrid de los cincuenta, reencontrándose con Carlos Bousoño, que le llevó a Vicente Aleixandre!

No debo olvidar que me acompañó en la primera lista al Ayuntamiento, que era hijo, pronto huérfano, de un concejal republicano en el consistorio monárquico anterior a Primo de Rivera, Pedro González Cano, Cano, del que apenas se sabe. Algo más conocemos de Manuel, su hermano, asesinado en la guerra civil, y de su hermana, maestra represaliada, que tanto influiría en su consolidación creadora. El expediente de depuración de Maruja con destierro a Páramo del Sil se guardaba como la daga que pesaba en la casa que le ayudé a vender. A su muerte descubrí que de forma exquisita en las decenas de conversaciones que tuvimos omitió la existencia del tal expediente a su querida hermana para, sin duda, evitar que yo mismo me incomodara pues había sido encomendado, e instruido, por mi abuelo Rogelio Masip Pueyo, director del Instituto Masculino.

En fin, diez años...Jaime Gil, al que tuvimos en Tribuna y en los Premios, sostenía en sus amenes que Áspero Mundo nunca envejecía ni envejecería. ¡Cuánto me gusta que toda la obra de Ángel también la asuman, editen inéditos y sigan hogaño jóvenes escritores de Maremágnum, Anáfora, Oliver...que apenas pudieron tratarle!¡Y la lengua española, que enriqueció con su ritmo y la fabulosa magia de palabra sobre palabra!

Hermosos homenajes a Ángel González en la sala Galileo de Madrid,ante su tumba ovetense y en el Teatro Campoamor

Oviedo retoma los trámites para nombrar hijo predilecto al poeta Ángel González

Decenas de personas se quedan a las puertas del Campoamor, sin aforo para todos los que quisieron asistir al homenaje

13.01.2018 | 04:40
Oviedo retoma los trámites para nombrar hijo predilecto al poeta Ángel González
Oviedo retoma los trámites para nombrar hijo predilecto al poeta Ángel González
Oviedo retoma los trámites para nombrar hijo predilecto al poeta Ángel González
Ángeles Carbajal se dirige al estrado del salón de té del Campoamor, avanzando entre el público, para recitar un poema de Ángel González. 
Ángel González será hijo predilecto de Oviedo. El alcalde Wenceslao López (PSOE) y el concejal de Cultura, Roberto Sánchez Ramos (IU), anunciaron ayer, en el décimo aniversario de la muerte del poeta, que el gobierno tripartito del que forman parte reactivará los trámites para que el poeta ostente esa distinción, aunque sea a título póstumo. Retoman así una propuesta que los socialistas presentaron hace siete años. Ambos, el Alcalde y el concejal, participaron en los diversos actos que se celebraron a lo largo de toda la jornada de ayer en memoria del poeta, uno de los más brillantes exponentes de la Generación del 50. 
Los homenajes comenzaron por la mañana, en el cementerio del Salvador, donde está enterrado, y acabaron en el salón de té del teatro Campoamor, con una lectura poética en la que, por falta de espacio, decenas de personas se quedaron en la calle. Entre ellas estaba el exrector de la Universidad de Oviedo Juan Vázquez, que fue quien, durante sus años al frente de la institución académica, promovió el nombramiento de Ángel González como doctor honoris causa. Antes de despedir el homenaje, el concejal de Cultura se disculpó ante la gente por la imprevisión con el aforo. 
El de la mañana, ante la tumba del poeta, fue un homenaje sencillo, en el que el Alcalde y el rector de la Universidad, Santiago García Granda, depositaron sendas coronas de flores y en el que el poeta Mario Vega; la profesora de la Universidad de Oviedo Josefina Martínez, viuda de Alarcos; el concejal de Cultura y la directora de la Cátedra Ángel González de la Universidad de Oviedo, la profesora Araceli Iravedra, leyeron algunos de sus poemas. "Fue una referencia y una persona muy humilde", destacó el Rector, que también participó en el acto de la tarde, abierto al público. Fue una lectura poética, a la que asistieron, además de representantes políticos del Principado -el consejero de Cultura, Genaro Alonso- y del Ayuntamiento -con concejales de todos los grupos políticos-, la directora de la Cátedra Ángel González, Araceli Iravedra, y la de la Cátedra Emilio Alarcos, Josefina Martínez. 
Ésta última leyó el poema "Entonces", pero antes de comenzar se tomó unos minutos para hablar de su estrecha relación con Ángel González. "Soy conocedora y amadora de toda su poesía", declaró y añadió que toda la vida del poeta "discurrió con los Alarcos". Contó que ella y su marido, el fallecido académico Emilio Alarcos Llorach, eran los primeros en recibir los libros de Ángel González, antes de su publicación. 
Los poetas Aurelio González Oviedo, Ángeles Carbajal y Rocío Acebal continuaron la lectura poética. Jaime Herrero sustituyó a Miguel Alarcos -ausente por enfermedad- y su recitación de "Mientras tú existas" fue una de las más sentidas y aplaudidas. En el homenaje estuvieron representados los clubes de lectura del municipio ovetense, y el presidente de Tribuna Ciudadana, Alfonso Toribio, lo cerró con algunas vivencias personales compartidas con el poeta. 
En el colegio público Poeta Ángel González, en La Corredoria, la de ayer también fue una jornada en recuerdo del poeta del que toma el nombre con los alumnos recitando sus versos.
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jueves, 11 de enero de 2018

Artículo en lne hoy de Alberto Polledo sobre "Los mayorinos de El Angliru"

Al Angliru y sin sherpas

La imprudente aventura de montaña de siete jóvenes

11.01.2018 | 03:48
Al Angliru y sin sherpas
En época de vacas flacas -desde un punto de vista intelectual- el decaimiento penetra por tus venas, te concome el cerebro y la depresión de caballo (no sé por qué se dice así) fulmina las escasas defensas que aún sobreviven. Sin ir más lejos, el otro día, llegó la hora del Ángelus y, en contra de mis principios de recogerlos del descansillo a las siete de la mañana, ni lo había hecho ni tan siquiera me apetecía leerlos. Es más, albergaba el firme propósito de anular ambas suscripciones; la de LA NUEVA ESPAÑA y la del otro de tirada nacional. No, tampoco había encendido la radio -la TV hace años que decidí no verla-; para qué, la monotonía, paso a paso, se adueñó de mentes lúcidas que nos extasiaban con sus páginas de opinión o sus comentarios hablados, para centrarse en el círculo vicioso de Puchi y sus adláteres, aderezados con los comentarios sobre un despiadado asesino, ellos nos robaron el pensamiento inteligente y positivo. 
Menos mal que, cuando estaba a punto de tirar la toalla y abandonar este aburrido mundo para hacerme ermitaño en Monte Grande, dos deliciosas noticias acudieron a alegrarme la vida. Vamos por partes. Siete simpáticos jóvenes de la zona central asturiana, hartos de una vida sedentaria disfrutando de la literatura, deciden, por su cuenta y riesgo, acuciados por el espíritu de la montaña y la aventura, emular a Edmund Hillary -El Ardilla en El Naranjo les quedaba pequeño-, a falta de Everest, subiendo al Angliru. Tengo entendido que el campamento base lo instalaron en la "Cueña les Cabres" y que tenían el desmesurado propósito de ascender La Gamonal sin oxígeno.
Como decía El Zorro, fue tan rápido todo que ni tiempo tuvieron a buscar una casa patrocinadora que sufragase los gastos de material; ya saben, anoraks, bufandas, gorros, guantes, camisetas térmicas, calcetines de lana, botas Gore-Tex, termos con caldín de pita pinta, barritas energéticas?, y cadenas para la nieve. Alguien me comentó que, a última hora, apostaron por llamar a Javier Fernández para que el Principado se publicitase, a más y mejor, con su proeza; este, en el colmo de los despropósitos y por el tema de los presupuestos, los remitió al 112, que se llamó andana.
¿Hay algo peor que siete tontos? Sí, siete tontos recalcitrantes, ya mayorinos. ¡Volveremos a hacerlo!
¡Bah, joder! ¡Tamos más aburridos que una p? sola! Si al menos hubiera movida y botellón pa quedanos? ¡Qué más da! Col 4x4=16 llegamos al fin del mundo. Non fain falta cadenes, ni botes, ni ropa de abrigo; total, pa no salir del coche? Si la cosa se complica llamamos a emergencies y que nos saquen, pa eso tan.
¡Créanlo! No son más tontos porque no ensayan.
Hablando en serio. En más de una ocasión me tocó sacar personas perdidas en el monte: a causa de la niebla, despistes o falta de experiencia. Otras veces, cuando el temporal me obligaba a descender con urgencia, topaba con gente sin equipar, sin mapas ni conocimiento de la zona, con niños? Casi siempre, al advertirles de lo peligroso que era seguir adelante, me miraban con desprecio ¡Qué sabrá este! Y continuaban. Otros me respondían: disponemos de dos días para patear la zona y vamos a hacerlo. Al final, ya saben, al rescate siempre los mismos: Guardia Civil y montañeros avezados.
Total, que entre la enloquecedora historia de estos esforzados de la montaña y la del muerto resucitado (por supuesta sobredosis), reclamando daños y reconvertido en ¡milagro, milagro! en busca de beatificación, he recuperado el vicio de leer la prensa cada mañana. Acabemos con la plúmbea monotonía sustituyéndola por el buen humor. ¡Ustedes lo vean!
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Los guantes


Trabuco, grotesco personaje vetustense, abusa, en un Casino que se mofa de sus frases campanudas y gestos esotéricos, de la utilización del guante como oferta de duelo, que luego, con ribetes trágicos, supondría la muerte del regente don Víctor Quintanar.

Salvando al autor de La Regenta el recurso al rito del guante no es tan frecuente en la narrativa hispánica como en la gabacha de los espadachines, aunque Pereda, tan amigo de Clarin, ya ridiculizaba, en una de sus obras, la perversa costumbre afrancesada.

Cuando se adentra el invierno siempre echo de menos los guantes del año anterior que tardo en encontrar. En realidad busco más afanadamente el de la mano derecha que me permite evitar el frío de las barandillas a las que me acojo para subir escaleras. El de la izquierda enferma, que muchos me ríen por mi denodada devoción política a la sinistra, sirve de menos por mi reducida sensibilidad en esa parte del cuerpo, afectada extrañamente en su control/descontrol por el hemisferio cerebral opuesto.

Mi hijo y los suyos, pese a los embates ya conocidos del temporal paralizante de la autopista, se decidieron a mantener previstas obligaciones viajeras. Poco que hacer por mi parte para ofrecerles gasolina, agua, bocadillos, abrigos...¡Mis guantes recién rescatados del año pasado! Marco los rechazó consciente de lo mucho que los utilizo en esta temporada pero se los dejé a José, mi nieto mayor, para que los escondiera y en caso de emergencia los diese a su padre al volante si fuese menester.

La tropa, matrimonio y cuatro infantes, hubo de refugiarse en Tordesillas, donde en su día se repartió el mundo conocido, para un nocturno y reconfortante alto en el camino, dormir y rellenar la cantimplora, que permitió seguir a la mañana siguiente el previsto plan viajero.

¡Ah! Tal intuía los guantes fueron utilizados aunque su destinatario desdeñaba la oportunidad en estricta semiología. Mi nieto, listo donde los haya, dijo que había metido mis guantes en el bolsillo en la precipitación de la salida de Oviedo creyendo que por la amplitud de las manos serían de su padre. "Gato blanco, gato negro, lo importante..." repetía el chino Deng Xiaping.

Acróstico de M.Munarriz que me envía Alejandro Duque Amusco y me llega muy profundamente

Ahora sé que un papel puede cortar
Nuestros deseos como un cuchillo
Gélido, y atravesar
El corazón más impenetrable.
La tristeza de no verte puede con todo.
González, amigo,
Odio decírtelo, pero no es soportable que
No podamos hacer planes para quedar y…
Zas!, que no vuelva a sonar el teléfono.
Así es de triste esta historia, escoria,
La historia más triste que conozco, pero voy a
Emplazarte a que escribas un nuevo poema. Te dejo esta
Z para que empieces. Tú eres capaz de todo.