martes, 28 de agosto de 2012

Víctor Garsaball, poeta



La Nueva España ha dedicado dos magníficas entrevistas memorialistas al gran escultor Fernando Alba. Además de acercarnos a un extraordinario personaje, me presta que Fernando haya recordado a su mujer y a la tertulia de La Quintana, en la que estaban Carlos Sierra, Felipe Prieto, Toño, el poeta y el también poeta Víctor Garsaball, muerto trágicamente en Francia cuando manipulaba explosivos.

Recuerdo a Garsaball como autor de un único libro que, creo, estaba prologado por Lorenzo Cordero. La portada era de Carlos Sierra. Carlos me dijo alguna vez que era capaz de pintar un cuadro al estilo Picasso y, aún más fácilmente, al de Matisse o cualquier otro afamado. El de aquella portada negra creo recordaba algo a Antonio Saura.

No conocí a Garsaball en su ambiente cultural sino en el Club Náutico de Salinas en donde algunos sábados era camarero en las fiestas sabatinas agosteñas. Me lo presentó una chica de la pandilla que reconoció al escritor por debajo de la guerrera blanca con hombreras. Cerca debía estar Víctor Botas, ese sí que oculto entonces y hoy escritor de culto. Hablé algo con Garsaball, de su obra y de una crítica o comentario que no le gustó en el periódico. Nacho Gracia Noriega habló varias veces de La Quintana y de Garsaball, pero una hermana de este escribió una carta de protesta al periódico y Nacho se enfadó airadamente. Lástima, pues gracias a Nacho, Garsaball no se murió del todo en Francia en aquel mal y trágico paso enloquecido.

Bueno, gracias a Nacho y, ahora, a Fernando Alba.

Presentación de "Luis Montero. Vida y muerte de un comunista"




El pasado miércoles 23 de Agosto, en la Casa de la Cultura Figueras, a invitación de "Los Amigos de la Historia de Figueras" el libro de la filóloga e historiadora Silvia Ribelles, residente en California.



Silvia es una intelectual muy bien formada que ha llevado a cabo una magnífica obra para la Editorial Pentalfa desde la seriedad investigadora y la muy buena escritura. La autora prepara ahora una novela, también sobre Luis Montero, un héroe de la guerra civil, la resistencia francesa y los campos de concentración nazis.



Montero es personalidad, sin duda fascinante, a la que luego se acuso de haber delatado compañeros de guerrilla asturiana bajo tortura de varios días, creyendo que les había dado tiempo para huir y desmantelar su base de operaciones.



Montero fue asesinado por orden del PCE y se ignora el paradero de su cuerpo en Francia del que Santiago Carrillo, responsable suyo, se niega en redondo a hablar.

sábado, 18 de agosto de 2012

ACERCA DE LOS CASI CIEN AÑOS DE PALMIRA VILLA


El legado de PalmiraEl Titanic se hundía cuando, apenas unos meses después, nacía una niña de frágil apariencia pero que ahora, como alguno de sus mayores, hubiera alcanzado el próximo enero venturosos cien años. Mi devoción por Palmira Villa González del Río, no es nueva. Ya era asiduo de su Archivo Municipal al que dediqué elogios en mis primeros balbuceantes folletos sobre "Indalecio Prieto y Oviedo" y "El pintor Luis Fernández y Oviedo". Siendo Consejero de Cultura pedí al Alcalde Riera me permitiera participar en el justo homenaje que aquella Corporación le brindaba, y luego, yo mismo Alcalde, promoví su nombre para una calle de la ciudad.

Decía el catedrático de Historia de Valladolid, Julio Valdeón, a raíz de la tesis de su discípula Margarita Cuartas, que el Archivo de Oviedo era el Municipal mejor cuidado de España, y los prestigiosos Tuñón de Lara y Antonio Domínguez Ortiz, que fue Premio Príncipe de Asturias, me confesaron haber quedado perplejos con la recopilación documental, obra de Palmita, que les entregué en sus visitas a la ciudad. Tengo como uno de los mayores honores de mi vida el que Palmira me solicitara un prólogo para el último de los Tomos, cuya magna publicación había empezado con la magnífica tutela de Don Juan Uría y una impecable edición de Emilio Marcos/José Antonio Castañón. Gráficas Summa, La Carpeta , Pimpe Grossi, La Mercantil , Gofer..., cómo no, tuvieron también algo que ver en aquellas calidades históricas municipales antes de la llegada de la red la red para otra revolución impresora.

El Archivo de Oviedo tuvo tiempos difíciles en la postguerra, con su traslado, por las heridas bélicas, al Fontán, y aún luego cuando a un edil, cuyo nombre olvido como hacía Mafalda que prefería a veces "pensar en borrador", le dio por regalar libros que semejante intelectual solo valoraba como estorbo. Pero ahí, capeando temporales, estaba Palmira. Y qué bueno ha sido que durante muchos años hubiese un Secretario llamado Luis Arce Monzón, que se pasaba las tardes estudiando en su despacho y en la Biblioteca , que hoy lleva su nombre. El Archivo sigue con magnífica salud, entre las manos de otra gran archivera, Ana Herrero, personalidad inquieta donde las haya.

Ya tenía preparado el saludo para el centenario de Palmira cuando me llega noticia de su fallecimiento. Sepa su familia que otras generaciones de ovetenses la valoramos y seguimos queriendo, también desde la capital de esta Europa renqueante, más joven, o más anciana, según se mire.

Y no puedo olvidar la reciente desaparición también de su querida, y por mí también admirada, Blanca Álvarez Pinedo, archivera provincial.




Libro perdido en Mississippi



"Ese Banco clandestino llamado BCE",
J.M. García Margallo, Ministro de A.E.
 
Saludo en Ranón a Eugenio, un bombero funcionario que tiene el encomiable coraje de enviar a su hija adolescente a Boston.

En el curso europeo de la Granda me saluda el hijo de mis amigos Marco y Esperanza, que hizo bachiller bilingüe, ¡en alemán, en el Alfonso II!, que, audaz y preparado, va a intentar diplomático o funcionario internacional.
 
Marco, mi hijo, cuando apenas llegaba a doce añinos, se fue a Mississippi. Luego nos contó muchas cosas y una, muy significativa de la familia anfitriona, tardó en salir: "No había ningún libro en toda la casa. Ahora hay uno, "Oviedo" de Manolo Avello, que llevé de vuestra parte".

Obra ovetensista que también protagonizó la anécdota de cuando se la entregué a un joven diputado laborista, llamado Tony Blair, que basándose en el relato y las fotografías aportadas por el entonces entrañable cronista oficial, servirían al luego famoso Premier británico para corregir de inmediato mi yerro inglés de haber atribuido dos mil (two thousands) el número de habitantes a Oviedo en lugar de doscientos mil (two hundred thousands).

Pues bien, años después, la ciudad de Gulfport, en Mississippi, quedó arrasada por el Katrina. Pensamos enseguida que podía no quedar rastro del libro de Manolo. Naturalmente intentamos el contacto informativo y solidario con aquellos americanos que habían dado un errático cobijo a nuestro hijo. Por fortuna no aparecieron en la lista de víctimas ni tiempo después en las varias de damnificados diversos. Nos ilusionamos, pues, pensando que, como resultaba frecuente en las costumbres de tantas familias sureñas de clase media, se habrían mudado de domicilio, incluso de Estado, antes de que asolase Katrina.
 
Los libros nos sobrevivirán, pero el ejemplar que fue a Mississippi no es tan seguro. 
 
En cualquier caso, sí que es segura la apuesta por los idiomas que ya hacen tantos compatriotas este verano, y muchos otros en la enseñanza pública también, con esfuerzo y mérito. ¡Eugenio, Marco/Esperanza y sus familias entre ellos! ¡Y ni un paso atrás en los logros de la enseñanza pública!
Lo ha dicho muy bien el catedrático Manuel Vijande al recoger el galardón de veguense del año: "muchas enfermedades se curan viajando".

viernes, 17 de agosto de 2012

Derecho de Asilo para Assange

 http://static.guim.co.uk/sys-images/Admin/BkFill/Default_image_group/2010/11/30/1291148710579/Julian-Assange-WikiLeaks--006.jpg


La situación jurídica de Julian Assange es muy compleja y dará mucho para escribir y hablar.

No obstante, y en cualquier caso, me parece de cajón que Ecuador le conceda asilo en su embajada londinense y ese país no debería sufrir por ello ninguna presión y sí ayuda a dar una salida del Reino Unido con un salvoonducto evitando que se utilice la persecución penal sueca para una irregular extradicción.
 http://img.kiosko.net/2011/02/08/es/voz_asturias.300.jpg



Ahora que,en verano, tengo más tiempo dedicado a leer, cuánto siento la ausencia matutina de La Voz de Asturias, periódico en el que hice mis primeras y muy juveniles armas de columnista.

Aunque de vida mucho más efímera mucho eché de menos, en su dìa, también a Asturias Diario, de Graciano García, medio casi perfecto que también dirigió medio año Melchor Fernández. En distinto espectro ideológico, no dejé de lamentar los cierres de El Correo, que dirigía Orlando Sanz o Región, un tiempo dirigido por Juan de Lillo. También la efímera salida gijonesa-reaparición de su vieja cabecera- de El Noroeste y hasta un periódico que parecía tan consolidado como el madrileño Ya, del que era habitual en el año que ejercí como pasante de abogado en Madrid.

martes, 14 de agosto de 2012

El enigma de los cipreses ignífugos


Está resultando un auténtico enigma que, en un bosque, entre Valencia y Castellón, devastado por un trágico incendio, han permanecido, verdes y sin arder, juntitos, casi mil cipreses.

Hay debate científico, de envergadura para terapias futuras.

La noticia me coincide con que, desde Tampa (Florida) mi gran amigo Joe Díaz me dice que está terminando "Los cipreses creen en Dios", la importante novela de José María Gironella a la que me he referido en alguna otra ocasión en este blog.

¿Habrá algo de la metáfora del título de Gironella?

En cualquier caso lo que los cipreses aguanten firmes es un enigma estival a la altura, o mucho más, de quién fabricó y cómo el claustro descubierto en Palamós. Ferrán Mascarell, el conseiller de Cultura de la Generalitat, da crédito a que se trata de una recreación del siglo XX; no parece tenerlo tan claro un experto de gran categoría, Peridis, famoso por su viñeta diaria; por cierto, este gran arquitecto, con el auxilio local de José Carlos F. Del Rey, está rehabilitando el magnífico castillo de Anleo, propiedad de la empresa asturiana Reny Picot.

Juegos: no vale dejarse perder

Es antideportivo dejarse perder para mejor superar una eliminatoria y buscarse los mejores/peores contrincantes. Es de cajón pero se practica. La Federación de una especialidad minoritaria, el badminton, ha actuado de forma enérgica y radical expulsando a unas ganadoras que incurrían en esa mala prÁctica, incompatible con el ideario de Couvertin.

Bien recuerdo el bochornoso partido de fútbol entre Alemania y Austria, en la fase inicial del Campeonato del Mundo-1982. La actuación de ambos equipos, en el Molinón, fue descarada. El público se irritó razonablemente a la vez que aplaudía al Presidente de la Federación de Argelia, país cuya clasificación se perjudicaba. La misma prensa deportiva alemana criticó la acción de su equipo, el del llamado kaiser Beckembauer y de Rumenitge, entre otros colosos. La FIFA ni se planteaba por entonces intervención sancionadora alguna.

No es malo que, aunque sea con el badminton, las Olimpiadas hayan tomado una importante decisión que puede servir de futuro precedente en pro de un deporte limpio.

Clausura JJ.OO. de Londres

Mucho sentí no haber llevado a mis nietos, como quise, a la Olimpiada para la que no encontré entradas.

En la ceremonia de clausura, como en la inauguración, Sebastian Coe, del que los medios asturianos no han recordado todavía que es nuestro Primer Premio Príncipe de Asturias del Deporte.

Trasplantes

Gran éxito están resultando los trasplantes de órganos en España, en un progama que justamente ha sido premiado ha poco con el Príncipe de Asturias.

Cuánto sentí, mientras yo estaba ingresado en el HUCA, que mi amigo Manuel Alfredo Pérez tuvo rechazo orgánico. Un fracaso, no obstante, resalta otros muchos éxitos, cercanos, alguna vez, muchas lejanos.

Si algo a mí me pasara y fuesen compatibles algunos de mis órganos, que los míos sepan, como sin duda suponen, que estoy a favor de esa ágil y salvífica utilización que, en España, bate records de eficacia y generosidad.

lunes, 13 de agosto de 2012

Discurso presentación "Ribadeo y justo al lado"

Sr. Alcalde de Ribadeo, Compañero diputado en las lides parlamentarias, Antolín Sánchez Presedo, Sra. Magistrada:


El que haya seguido algunas de mis publicaciones, por cierto, la última Europeos Pero Incorrectos, de Editorial Catarata, va a ser solicitada por Andrés, el conductor de esta entrañable casa ribadense, podría recordar que mi admirado Emilio Alarcos, académico de la Real de la Lengua, decía en un prólogo que, siguiendo al antiguo Deán de la Catedral ovetense, Don José Cuesta, practicaba yo todas las mañanas, en mi tiempo de Alcalde, que habéis recordado, la gimnasia de encogerme tres veces de hombros ante algunos decires de mis conciudadanos vetustenses. Como quiera que mi gimnasia terapéutica es obligada por recomendación de mi fisioterapeuta, ese ejercicio cambia todas las mañanas al otro lado del Puente, sobre cuyo cuarto de siglo va mi columna sabatina de mañana. Pues bien, mirando a Ribadeo abro bien mis brazos extendidos. La mano diestra toca la Punta de la Cruz o Isla Pancha; la izquierda se me cierra, a la vez, sobre el emblemático edificio del Parador. Y el ejercicio, como en Oviedo encogiéndome, en su día de hombros, aquí cierro los brazos estrechando a Ribadeo con amor. Y naturalmente me aproximo a esa exageración que los psicoanalistas dicen posición fetal, que recuerda el seno materno. En mi mesa de trabajo, aquí en la Ría, y durante todo el año en el piso onceno del Parlamento Europeo, tengo a mano, y releo constantemente, un ejemplar de El Quijote y otro de Los Ensayos de Michel de Montaigne, que estimo como constante alimento a la altura, en efecto, del pensamiento cervantino. Pues bien, Montaigne es muy sabio pero comete el fallo de considerar la gestación humana como de once meses. Yo soy sietemesín, pero lo normal es que sean nueve meses. ¿Cómo se confundió Montaigne si históricamente bien se sabía ya? En algún comentario de la red, he leído a algún fanático imaginativo que Montaigne quizá contase el tiempo que antes de la gestación una madre sueña con su futuro hijo. De ser así, mi madre, jovencita, me pudo ya soñar en Ribadeo en los años 36 y 37. Fernando Fernán Gómez ha popularizado el título de sus Memorias, "El tiempo amarillo", por las fotos, ya amarillentas que guarda de la familia. Conservan los míos muchas fotos de aquel Ribadeo pero apenas son fotos ribadenses, solo se cuela en algún lateral, un poco de la ciudad; así al fotografiar un barco que entra con presos llamados "rojos "se ve el solar en que se asienta en San Román, mi actual casa, o al fotografiar a un uniformado miembro de la legión Cóndor se puede apreciar la esquina de algún edificio tan emblemático como la Torre de los Moreno, en cuyos bajos estaba la oficina del Banco Herrero, de la que era director general mi abuelo. Mi madre no iba a esa maravilla de playa de las Catedrais, apena descubierta y valorizada, solo a Reinante. Pero mis antepasados directos o colaterales no me han legado el tiempo amarillo ribadense de cuando ya quizá me soñaban en esta ciudad de tanta fuerza. En cambio, el libro de mi querido Ignacio Samper, con tanta virtud técnica, con tanto amor a Ribadeo, como ya habéis dicho, refleja muy bien esa fuerza de Ribadeo. No tiene pies de foto, pero, como él mismo ha dicho, los pies se los ponemos todos los que bien conocemos estos rincones tan resaltados y ensalzados. No hay escritura pero ya se sabe que cada imagen vale más que mil palabras y resulta un poema de miles de palabras .José Luis Pérez de Castro, aquí presente, me ha enseñado ha mucho ya que un libro hay que tocarlo antes de echarle el ojo a sus páginas, hay que sentirlo táctilmente. Desde mi enfermedad los libros me han servido, tocándolos para avivar la recuperación de la memoria y los sentimientos. Eso hice con Ribadeo y justo al lado, palpar su gran formato, pasar la mano por sus páginas, notar las satinadas, los cantos, el lomo...Les recomiendo el trabajo de José Luis, tan atractivo. Atractiva y espectacular es ya la tapa con una fotografía increíble; antes José Antonio Rodríguez, profesor él mismo de Geografía, hacía alusión a la importancia geográfica de este libro. ¿Se acuerdan de Los Puentes de Madison sobre un fotógrafo del National Geographic? La foto de la portada impresiona más que aquellos de Madison. Es todo un poema de y sobre Ribadeo este Ribadeo y justo al lado. Nacho es un artista, sin duda, pero sobre todo una persona compenetrada con este paisaje que transmite así para nosotros pero para nuevas generaciones que vendrán y no les pasará la pérdida de esas fotos malogradas por los míos. Pues este libro es una maravilla de hoy para siempre.

Una mirada fotográfica al estuario del Eo

La Nueva España, 11 de agosto de 2012

El director de la oficina del Parlamento europeo en España presenta en Ribadeo un libro de fotografías del entorno de la ría 

Ribadeo, T. CASCUDO

«Ribadeo y justo al lado» es un libro de fotografías de la ría del Eo y sus municipios ribereños que acaba de editar el director de la oficina del Parlamento europeo en España, Ignacio Samper. «Tiene un 60 por ciento de imágenes de Ribadeo y el resto de la ría y de todo aquello que está justo al lado. La ría es un espectáculo compartido, el nombre me da igual, lo que me gusta es vivir aquí», manifiesta el madrileño, asiduo veraneante ribadense.

Samper presentó ayer su trabajo en Ribadeo y lo hizo acompañado por algunos amigos, como los eurodiputados Antolín Sánchez Presedo y Antonio Masip. Para Masip, el libro sabe captar a la perfección la «entraña» de Ribadeo, «una ciudad preciosa» que contempla desde su descanso estival en la orilla asturiana del estuario. «La entraña de Ribadeo está aquí en un libro sin texto, aunque la escritura se cuela».

El libro incluye principalmente fotos actuales, aunque también recoge algunas de hace treinta años cuando Samper -apasionado de la fotografía- estrechó el vínculo con la zona. «De esta manera se registran los cambios vertiginosos entre el Ribadeo de hace treinta años y el de ahora».

Dice el autor que espera que la gente encuentre en su trabajo -encabezado en la portada por una imagen de detalle del puente de los Santos- el «Ribadeo, el Castropol, la Figueras...de los días laborales, el de la gente que vive aquí».

sábado, 11 de agosto de 2012

Panorama desde el Puente


¡Merkel/Draghi, ya les vale!
En el reciente curso europeo de La Granda recordé el título de Arthur Miller, Panorama desde el Puente, frase que mi buen amigo José Ramón Herrero Merediz utilizó para definir mis nuevas tareas europeas cuando fui elegido diputado por primera vez, en un puesto que él mismo ostentó con tanta dignidad en la legislatura provisional de  1986.

Por supuesto, nada que ver el drama de Miller con mi trabajo, aunque no dejo de contemplar el panorama de la inmigración que está más que complicado en tiempos de crisis.

El Puente, mi Puente, nada que ver tampoco con el de Brooklyn, común a Miller y Woody Allen, que, no obstante, se conocieron en Oviedo, por los buenos oficios de Graciano García. Mi Puente, que veo constantemente estos días, es el que separa, o mejor, une a Asturias y Galicia, cuyas bodas de plata acaban de conmemorar los Alcaldes de Castropol y de Ribadeo en las páginas de este periódico. Sencilla pero trascendental efemérides con la presencia de su autor técnico, Ignacio García Arango, que se acaba de jubilar.

Nacho pertenece a la última estirpe de ingenieros humanistas en cuyo clan bien conocí antes a personalidades como Don Salvador de Madariaga y Juan Benet y aún Leopoldo Calvo Sotelo, que tan vinculado está al logro del Puente. A no olvidar que el primer premio Nobel español, Echegaray, era también ingeniero de caminos.

En mi primera semana como Alcalde bien recuerdo la entrevista que me reclamaron conjuntamente Luis Galguera, San Martín, Paco García Mata, Suárez y algún otro para despejar los accesos de la ciudad, todavía pendientes de circunvalaciones, rondas interiores, circuitos y suministros de agua y caminos de hierro. Rumiaba entonces yo el sueño de mi padre con la autopista y un Oviedo sin cortes de agua agosteños. Faltó Nacho aquella mañana pero he seguido siempre muy de cerca sus ideas y desarrollos con esa nota de jovellanismo, incluso clarinismo, que siempre puso en su trabajo de vanguardia.

Estamos en tiempos de restricciones pero, sin oportunismo, hay que saludar los 25 años del Puente de los Santos y del inicio de los viaductos que siguieron, y siguen terminándose, para superar la ancestral incomunicación del Occidente astur. A la vez no deja de hacerme sonreír aquel ridículo acuerdo, por unanimidad, de la Junta General del Principado de suprimir el nombre de La Regenta, a un puente que, con escultura alegórica de Miguel Ángel Lombardía, es otra magnifica obra ingenieril.

Europa, cerca o lejos, no es la única cuestión, pero ayudan los Puentes y los ingenieros.

Mejor, que sean humanistas si cabe.

viernes, 10 de agosto de 2012

Orlando Pelayo y el riesgo sobre Velázquez

Ahora que el Tate de Londres se recrea con una magna exposición sobre el Arte Desaparecido, me viene a la memoria a una visita a Salinas, en casa de mi madre, de Orlando Pelayo, ya tocado de muerte. El gran pintor se indignaba con el riesgo que habían corrido unos cuadros de Velázquez, trasladados en avión por cesión temporal a un Museo americano:

"Si el avión desapareciera en el mar la herida inflingida a la Humanidad no tendría reparación posible."

Aquel día, creo que de Septiembre, Orlando, a presencia de Lita Pire, su mujer, recuerdo también que nos habló de la endiablada escritura de Céline, de que había ilustrado un libro de lujo de Jünger y que cerca de su casa, en el Marée parisino, había una librería italiana que yo conocía.Ya de noche cenamos en la Parra de Avilés y los Pelayo volvieron en taxi a Gijón.

Luis Arce y Ángel González

Acabamos de despedir a Luis Arce, tan recto, tan buen amigo, tan leal servidor de la Administración y del Estado.

Una tarde, cuando vivía aún el poeta Ángel González, del que le costaba mi amistad, Luis me dijo que había sido compañero suyo en el Instituto. Ángel se le mostraba entonces a Luis como un chaval "retraído pero del que se veía que algo importante tenía dentro". El libro de Luis García Montero, "Mañana no será lo que Dios quiera", corrobora, desde luego, esas dos notas del carácter de Ángel que Luis ya vio con nueve o diez u once añinos.

Ya se han ido Luis y Ángel, de los que por razones muy distintas estuve cerca, pero me presta reseñar la anécdota de que se conocieron en aquellas calendas en la compleja Vetusta.

martes, 7 de agosto de 2012

Discurso en la Feria de Javier Fernández

http://www.abc.es/Media/201205/26/JAVIER-FERNANDEZ--644x362.jpg


Me ha parecido que el discurso inaugural de la Feria de Muestras de Javier Fernández es una pieza que supera la misma razón de ser protocolaria y tradicional, que merece la máxima divulgaciön y ulterior relexión política.
 
“Excelentísimas e ilustrísimas autoridades. Señoras y señores. Buenas tardes a todos.
La honorable responsabilidad de presidir el Gobierno de Asturias conlleva obligaciones, servidumbres y retos. Unos, ciertamente, más agradables que otros. La inauguración de la Feria Internacional de Muestras de Asturias supone, entre tales deberes, un estimulante desafío.
Pónganse en el lugar de este mierense vecino de Gijón: ¿cómo decir algo nuevo sobre un acontecimiento tan asentado en la geografía vital, en la peripecia personal de cientos de miles de asturianos como la Feria de Muestras? Tengo incrustadas en mi memoria estampas con colores, fragor, olores; postales de una cita que, en mi niñez, me parecía bulliciosa y pujante. En esta feria, para mis ojos infantiles, se movía la rueda dentada de una musculosa Asturias industrial.
Mi empeño, hoy, es que la maquinaria no pare, que continúe su potente movimiento. La Feria de Muestras, que celebra su quincuagésimo sexta edición, es una de las palancas que contribuye a ese funcionamiento indispensable. Entre otros motivos, porque ha saltado sobre los muros de sus primeros objetivos. La feria es una magnífica exposición, un escaparate de tradiciones, iniciativas y novedades empresariales, pero su celebración es además un ritual de paso, un acto de indudable dimensión pública; un acto que, también, reclama un mensaje que esté a la altura de este certamen de clara vocación económica. Un mensaje que, reitero, se pronuncia en un foro que ha sobrepasado sus propios lindes y se ha convertido en un punto de referencia para todos los asturianos, por encima de diferencias de generaciones, de procedencia y de pensamiento.
A ello voy.
¿Recuerdan la frase que popularizó la campaña electoral de Bill Clinton? Es la economía, estúpido.
Ahora nadie discutiría ese eslogan, tamaña es la crisis corrosiva que nos castiga. La economía es todo, o lo parece. Gobiernan el mundo fuerzas implacables, mercados anónimos e índices abstractos.
Pero voy a arriesgarme a remar contra corriente y lanzar otro eslogan:
Será la política, estúpido. O, si quieren precisiones, serán la decisión y la eficiencia política.
Porque será la política, la acción política y no la renuncia a la política, la que se impondrá a la recesión. Recuerden a Einstein: Dios no juega a los dados; la economía, tampoco. La crisis no ocurre por casualidad ni es un fenómeno físico imparable. De igual modo, no es un problema de dar con la ecuación exacta; no podemos suministrar datos a un ordenador y esperar a que la máquina emita la respuesta correcta, aséptica e indubitada. Ni se trata tampoco de llamar a los mejores técnicos, de reunir a los más afamados médicos y pedirles que diagnostiquen y receten. Esto habrá que hacerlo, y mi Gobierno lo hará con ahínco, buscará el consejo de los mejores, no lo duden, mas luego habrá que hacer política.
Véanlo a escala europea. Es contrastable a diario. Sin unión económica y política, el euro está condenado a transmitir perturbaciones a los eslabones más débiles de la cadena. Insisto: la economía no se rige con leyes propias, aislada de la condición humana; no existe economía pura, sin afanes, sentimientos ni ideología. Los economistas que reclaman para su saber la infalibilidad matemática se hacen –y nos hacen- un flaquísimo favor.
Donde quiera que vayas, serás una polis.  Repito las  palabras de Hanna Arendt que resumen nuestra indeclinable condición política. Sin adentrarnos en las honduras de la filósofa alemana, afirmo que no habrá solución a la crisis extramuros de la política
Pensemos en Asturias. Desde mi investidura, he advertido de la urgencia de recuperar la normalidad. Y ha sido la combinación de normalidad y acción política la que me permite hoy enumerar algunos de los peldaños que hemos caminado desde junio.
·        Gracias al diálogo y el entendimiento con Izquierda Unida y UPyD, hemos asegurado la estabilidad parlamentaria.
·        Nos hemos acogido al plan de pago a proveedores.
·        Hemos conseguido la aprobación del Plan Económico y Financiero, que ha conjurado la explícita amenaza de intervención que pendía sobre la economía asturiana.
·        Hemos conseguido la aprobación de una ley que nos permitirá afrontar inversiones por 423 millones.
·        Hemos iniciado las negociaciones de concertación social, que incluirán el diseño de la Agenda Asturiana por el Empleo. 
·        Hemos comenzado los trabajos de elaboración del proyecto de presupuestos de 2013.
·        Y estamos preparando una amplia reordenación del sector público empresarial y fundacional del Principado.
Nada extraordinario, pero todo imprescindible. Y el punto de partida de todos estos pasos es un comienzo elemental: el diálogo y el entendimiento con otras fuerzas políticas.
No me cuelgo medallas ni abombo pecho de lata, reivindico el valor de la política, porque nada de esto, absolutamente necesario, hubiera sido posible sin ella.
Tampoco entiendan que me conformo con recuperar la normalidad.
¿Cómo voy a conformarme, con más de cien mil parados en Asturias, una tasa de desempleo que alcanza el 21 por ciento?
De hacerlo, sería un irresponsable.
Aclaro, simplemente, que la normalidad es indispensable, y que por fortuna Asturias la está recuperando.
Pero me apresuro a subrayar que con la normalidad no basta.
Repito en público lo que les digo a los consejeros en privado. Tómenlo como un aviso, como una advertencia, como prefieran. No me preocupa la interpretación, sino que se adquiera consciencia de la realidad: no estamos para descansar en la normalidad, porque éste no es un tiempo normal, y los procedimientos y respuestas que en otros momentos hubieran  justificado la gestión de un gobierno, ahora caducan a diario. Nunca, y ahora menos, se puede gobernar al tran-tran.
Hemos de romper con la inercia porque vivimos un tiempo abrasador que arrasa todas las líneas de defensa convencionales. Hablo de inercias en la práctica, pero también de inercias en el pensamiento. No se puede juzgar una realidad nueva con razones ahormadas a un pasado que sólo ilumina la memoria. Asturias ya es distinta a cómo la habíamos pensado, pero la realidad global está mutando, y ni España ni Asturias pueden quedar descolgadas.
Asumámoslo pronto: no estamos ante una meta fija, inamovible; sino imprecisa, cambiante, que nos exigirá rectificar, idear sobre la marcha. Y todo ello sin descuidar las luces largas; sin olvidarnos de que más allá de las curvas del camino debe haber un rumbo, un horizonte hacia el que caminar. Mi gobierno trabaja para una Asturias mejor, fuerte en su nervio económico, en su musculatura social y su osamenta democrática. Una Asturias de triple calidad: económica, social y democrática. No abdicaré de ninguno de estos objetivos por dura que sea la crisis ni por fuerte que sea la presión ideológica que tan a menudo se embosca detrás de muchas propuestas. No sacrificaré la calidad social en aras de la calidad económica, ni viceversa. No, porque no existe incompatibilidad alguna entre ambas, salvo en la obcecación ideológica dominante.
Tampoco renunciaré a la calidad democrática, porque la degradación de la democracia es un riesgo real que hemos de atajar.
Antes he citado la concertación. Evidentemente, busco un pacto, el mejor  posible. La sociedad asturiana necesita que haya entendimiento entre los empresarios, los sindicatos y el Gobierno y, sobremanera, que esa cooperación sea fructífera. También aquí, a la hora de las propuestas y los contenidos, urge romper con la inercia. Pido a los sindicatos y a los empresarios, y se lo exijo a mis consejeros, que sean ambiciosos, renovadores, conscientes de la situación; que cada proyecto se valore por su coste de oportunidad, que cada ayuda, cada subvención, tenga poco que ver con la política regadera y la escasa discriminación.
Quiero, insisto, energía e ideas nuevas, porque  buscamos un compromiso estratégico de largo aliento entre los representantes políticos y los agentes sociales para llevar a buen puerto un proyecto que atienda a los requerimientos que el sistema económico y la sociedad imponen. Déjenme que insista de nuevo en el valor que merece la formación profesional. El Gobierno no puede crear puestos de trabajo, pero sí puede generar condiciones para que se creen, y también preparar trabajadores para que los ocupen. En este objetivo hemos de volcarnos.
Con ambición, insisto.
Porque, por más que nos golpee la recesión, somos nosotros, quienes formamos la Asturias de hoy, quienes hemos de abrir las puertas de par en par a un nuevo modelo que culmine los esfuerzos de los gobiernos anteriores. No podemos desfallecer a la orilla, después de tantas décadas de brega, tras haber superado la durísima reconversión y haber cimentado un nuevo tejido económico e industrial. 
Las palabras claves deben ser innovación, conocimiento, internacionalización y sostenibilidad, mientras que la industria y los servicios avanzados se presentan como los pilares más firmes para avanzar. Tengo en cuenta que consolidar un nuevo modelo no se logra de manera fulminante, reclama tiempo, amplios consensos y el liderazgo compartido de poderes políticos y agentes sociales. Tampoco puede haber una ruptura radical entre sectores viejos y nuevos, sino una larga transición que aproveche lo mejor de los puntos fuertes que existen. La crisis tiene aparentes efectos paradójicos, y uno de ellos es que revaloriza el papel de los sectores tradicionales en los que Asturias mantiene fortalezas: hablo de la capital industria siderúrgica, de la química, de la metalmecánica, de la minera, de la papelera, de la agroalimentaria… Todos estos sectores ya eran necesarios; ahora son irrenunciables. Por ello, mi gobierno se ha opuesto siempre al recorte brusco de ayudas a la minería, por el convencimiento de que precipitará el cierre de explotaciones, aumentará el paro y yugulará la recuperación de las cuencas.
Ustedes calibran bien la importancia de un buen tejido económico. Quienes hayan seguido mis intervenciones sabrán que no dejo de reiterar la importancia angular de la industria. Hace poco, Antonio Tajani, vicepresidente de la Comisión Europea y comisario de Industria, afirmó que para restablecer nuestro liderazgo tecnológico –el de Europa- no podemos descuidar nuestra base industrial. Lo comparto plenamente. Es una reflexión constatable en el caso europeo, en el de Alemania, en el de Italia.. y también en España. En nuestra nación se están haciendo reformas financieras, laborales, fiscales, administrativas… Algunas, como saben, no las comparto tal y como han sido formuladas. Aseguro, en cambio, que es necesaria otra reforma: la que incluya los cambios y decisiones que acentúen nuestra vocación irrenunciable de ser un gran país industrial. España no debe resignarse a ser sólo la economía del turismo, las finanzas, el ladrillo y los servicios precarios. España necesita una economía exportadora con empleo de calidad, y eso sólo lo genera la industria. Italia, el país de Tajani, comparte muchas dificultades con España, pero tiene una gran ventaja: una posición industrial mucho más fuerte.
Vuelvo a Asturias.
En este escenario, hemos de apresurarnos en la eliminación de costes que eviten el riesgo de deslocalización. De lo contrario, quebraremos nuestra mejor palanca para salir de la crisis. Hablo, entre otros peligros, de los que acompañan al precio de la electricidad. Nuestra industria compra y vende en mercados mundiales, pero adquiere la energía que necesita en un oligopolístico y aislado mercado regional. Para los grandes consumidores industriales es imprescindible pasar de un mercado marginalista a una contratación bilateral a largo plazo que permita precios competitivos y estables de la electricidad.
El pequeño tamaño, la atomización empresarial es, sin duda, una debilidad, pero ello no debe llevarnos a pensar que resulta preciso ser una empresa grande para ser una gran empresa. La competitividad también es posible con pequeñas unidades empresariales, y cuando no sea factible habremos de procurar las sinergias y confluencias necesarias para obtener la escala necesaria.
La política de infraestructuras ha sido estandarte único durante algunos años de determinados proyectos políticos. Pero si convenimos que España tiene que reinventarse tras el pinchazo de la burbuja inmobiliaria, frente a la mitología del AVE exclusivo o el aeropuerto peatonal, los corredores ferroviarios de mercancías, el acceso a puertos y zonas logísticas constituyen la más potente metáfora de esa reinvención.
La selección de prioridades pasa por  la finalización del corredor ferroviario de alta velocidad que permita el tráfico mixto de mercancías y pasajeros y la culminación de las autovías del cantábrico y del suroccidente. Porque en cuestión de infraestructuras el planteamiento correcto –ahora y siempre- no es la redacción de catálogos de proyectos en función de las demandas locales, sino darle prioridad a aquellos que generen más externalidades para el desarrollo asturiano. Es cierto que existe una importancia creciente de valores intangibles como motores de competitividad regional (capital humano, capital social, capital institucional, capital cultural…) pero la escala y calidad de las infraestructuras públicas siguen siendo un factor diferencial. Entre otras cosas, porque es falso que una economía basada en el conocimiento opere con reglas distintas a las de una economía industrial. Por ello no vamos a renunciar ni a olvidarnos de reclamar los compromisos adquiridos con las infraestructuras asturianas. Lo haremos con lealtad, con prudencia, conscientes del momento, pero lo haremos.
España necesita también un acuerdo social básico. Aspiro, en este sentido, a que la concertación que firmemos en Asturias sirva de referencia.
Porque, lo digo sin aspavientos dramáticos, España precisa pactos, y eso exige gobernantes y fuerzas políticas con capacidad de hacerlos.
No acuerdos domésticos, de cierres de filas, impuestos por la disciplina de partido. Esas exhibiciones de unidad forzada por el carné partidista no bastan.
España necesita un doble acuerdo, social y político, con independencia de cómo se formalice. Para hacer posible el primero, el Gobierno de España debe recuperar la cordura social.
Un gobernante tiene que tomar decisiones impopulares, sin duda, y no puede orientarse en exclusiva por el ruido halagador de los aplausos, pero tampoco debe prescindir del sentimiento, de la opinión ni de la razón social. No se es más fuerte, sino más ciego, por ser ajeno al clamor que protesta contra las decisiones injustas, afecten al sector que afecten, sean funcionarios, mineros o dependientes. A estas alturas, todos deberíamos saber que no es posible el buen gobierno cuando la mayoría política se distancia de la mayoría social.
Ese acuerdo social que propongo debe estar cimentado en un pacto político e institucional.
El Gobierno de España está respaldado por una mayoría absoluta que lo legitima, y ese fundamento democrático es incuestionable.
Pero, por favor, seamos conscientes del desafío. Seamos conscientes de que en esta situación, cuando está en cuestión el modelo social más próspero y pacífico de la historia de Europa, la mayoría absoluta puede ser un amparo escaso. Éste es un momento histórico que reclama pactos generosos y exigentes entre los grandes partidos para evitar el descrédito de la democracia misma. Recuerden que hace muy poco tiempo en las plazas españolas se voceaba el terrible grito de no nos representan, seguramente el más antipolítico que uno pueda escuchar, porque no hay política democrática sin representación.
Ese acuerdo debe implicar también a los gobiernos autonómicos. Ha bastado el empujón de la crisis para que los viejos demonios de la cuestión nacional hayan vuelto a agitarse. Hoy asistimos a una doble deslegitimación del Estado de las autonomías, la de quienes desenmascaran su centralismo y la de quienes se refugian en una autoafirmación excluyente. Desde luego, no participo de la tesis de quienes miden el éxito de un gobierno autonómico por la perpetua reclamación frente a Madrid, de quienes miden el acierto de ese Ejecutivo menos por su gestión que por su presión.
Tampoco seré yo quien niegue problemas al Estado autonómico. En absoluto. Y estoy dispuesto a entrar de lleno en ese debate. Pero las comunidades autónomas no son excrecencias ni tumoraciones, protuberancias insanas; integran, son parte de un modelo constitucional que, si hay que debatirlo, debatámoslo, pero abierta y públicamente. Pongamos sobre la mesa, por ejemplo, el avance hacia un Estado que acabe con la tensión de un modelo sometido a revisión permanente. Les confieso que muy a menudo pienso que el Estado de las autonomías es la forma vergonzante e incompleta que adopta el federalismo en España.
Soy de los que creen que España no puede interpretarse como un mosaico de poderes regionales, y no comparto la insaciable voracidad competencial que, paradójicamente, aumenta en la misma medida en la que se centrifuga el Estado. Pero no puede reformarse la estructura territorial a hurtadillas, ni aprovechar la crisis para ajustar las cuentas al modelo de Estado. Recuerden que una parte del déficit autonómico estaría en la Administración central si no se hubieran cedido competencias, y que algunos gobiernos regionales no aspiraban a gestionar la sanidad y un día se encontraron administrando nóminas de ambulatorios y hospitales. Los excesos en los que se haya podido incurrir no tienen que ver con los aspectos estructurales del Estado autonómico. Créanme, la disyuntiva no está entre autogobierno y recentralización, sino entre sistemas descentralizados eficientes y los que no lo son.
Los problemas de mala gestión no se solucionan con mayor centralismo ni con huidas nacionalistas hacia delante. Los problemas de mala gestión se solucionan con mejor gestión. Por eso también rechazo de plano el pacto fiscal propuesto por el Gobierno catalán. Como rechazo no el modelo foral por constitucional, pero sí los resultados del concierto vasco y del convenio navarro, tanto por su cálculo como por su nula aportación a la solidaridad interterritorial.
Ésas son las reglas de juego. Unas reglas que, repito, no me niego a reformar. Pero de frente y con un debate claro. No, desde luego, reduciendo los gobiernos autonómicos a brazos ejecutores de las decisiones económicas y políticas que impone el Ejecutivo de España, con una llamada a prietas las filas impuesta por disciplina de partido. ¡Qué tremendo error, confundir la disciplina de partido con el diálogo institucional!
La unidad no se consigue con la aplicación de la ley del embudo en la fijación de los objetivos de déficit y los límites de deuda, con el desprecio al diálogo con los gobiernos autónomos que son, con todas las de la ley, Estado.
Recapitulo. Estamos en un vórtice histórico cuyas consecuencias aún son imprevisibles. Si la crisis está siendo arrasadora para la economía, también está devastando la política.
Señoras y señores, tenemos que estar a la altura de estas circunstancias y darnos cuenta de que convienen grandes acuerdos de Estado.
He hablado mucho de España. Lo he hecho porque estoy inaugurando una feria de muestras de raíz local y trascendencia internacional. Y éste es el planteamiento correcto para el mundo que nos toca vivir. No habrá solución para España si no mejora Europa, y tampoco habrá solución aislada para Asturias sin España.
Ustedes, quienes organizan y participan en este certamen, conocen bien esa conexión. No hay más autarquía que la de la intimidad personal. Queremos pelear y ganar con Asturias, con España y con la Unión Europea.
La palabra y la confianza siguen siendo herramientas poderosas. Fíjense en el alivio que supuso hace días una declaración de Mario Draghi, el presidente del Banco Central Europeo, cuando aseguró que se haría todo lo necesario para salvar al euro. Parecía tener un poder taumatúrgico. Lástima que, al final, el Bundesbank haya impuesto su tesis de que los del sur europeo nos busquemos la vida.
Nosotros debemos proclamar que haremos todo lo necesario para salvar Asturias y España. Ofrezcamos a los asturianos y los españoles la unidad leal y la confianza que merecen. Yo sé qué futuro quiero, pero no acierto a calcular cuánto tendremos que resistir para ganarlo. Se lo digo a todos los asturianos. No sé cuánto tiempo nos resta de pelea, pero les pido que no se rindan. Porque de lo que estoy seguro es de que la unidad y la determinación, la confianza en nosotros mismos, militan entre nuestros mejores aliados.
La fortaleza de esta Feria Internacional de Muestras de Asturias es uno de los motores que debe seguir funcionando por ese futuro.
Por eso, a todos ustedes, muchas gracias”.
 

La violencia en los estadios tocada de muerte


Un espectador del Estadio Olímpico, comportándose de forma incívica, tiró una botella sobre el césped. No dio en blanco alguno pero el público lo señaló y la judoka Edith Bosch lo derribó con una certera llave, inmovilizándolo hasta la llegada de los guardias que se hicieron cargo del transgresor.

Bien han cambiado los tiempos.

Hubo una época vergonzosa en que los espectadores protegían a los violentos. Recuerdo cómo, en el Carlos Tartiere, y antes en Buenavista, las decisiones arbitrales eran contestadas con una lluvia de almohadillas y aún peor con botellas de vidrio o monedas, como el impacto a un árbitro que había expulsado a Facio, un jugador local.


Todo parece haber cambiado tras décadas de esfuerzo cívico en muchos deportes, ya que no en todos, pues el hockey sobre hielo americano se sigue caracterizando por la violencia de jugadores y público.

Ejemplar lo sucedido en el Estadio olímpico londinense que trasciende la anécdota.



Intervención en Salave el pasado sábado


Un buen samaritano me trajo hasta vosotros, invitado por la Plataforma ORO NO.

Y, en principio, no dejó de asolarme algún dilema.

Se me invitaba a una marcha cuando la deambulación larga no me es posible y se trataba de decir bien alto NO a una mina en Asturias cuando he hecho parte medular de mi actividad parlamentaria la defensa del sector minero, trabajadores, empresarios, comarcas, asturianos, sector para el que no solo ha de evitarse el cierre en 2013, como parece sentenciar el gobierno Rajoy, sino que debe ir pujante y activo más allá del 2018.

Pero enseguida pensé que no había en mí nada de contradicción uniéndome a vosotros, sino, por el contrario pura coherencia, pues si no pude andar ni seguiros mucho en vuestra marcha en este paraje maravilloso, tengo, no obstante, mi voz para alzarla con vosotros en este acto y sí, soy, y no os quepa duda, muy partidario de la minería del siglo XXI, pero, amigos y ciudadanos, de la minería en las cuencas mineras, con el laboreo y en galerías y seguridad alcanzados, con una armónica y tradicional distribución del territorio, y pronto con la captura del Co2, jamás en este lugar con la técnica del lavado con cianuro y la depredación de toda la zona, ganadera, paisajística, o de una industria limpia que cuide el medio ambiente.

Medio ambiente...

Ahí entraría probablemente la competencia de la Unión Europea que hoy está tan en crisis, sin duda, pero que en materia de armonía en la competencia y en medioambiente puede tener competencias directas.

Me alegra que haya venido hoy el más cualificado representante regional de Izquierda Unida, Orviz, en sus nuevas funciones, acompañado de dos diputadas, y que se haya referido a que intervendrá el diputado europeo Willy Meyer, lo mismo que ha hecho el diputado regional Prendes que ha mencionado a Paco Sosa Wagner.

Me alegra, insisto, pues tanto Meyer como Sosa son dos buenos colegas y estoy seguro mantendremos en esto, como en otras muchas cuestiones, correcta y eficaz colaboración.

Y bien me alegro de la presencia y aportaciones técnicas de A.N.A., que, como ha dicho su representante, es una histórica asociación, en cuya fundación hace ya tantos años, intervine.

Tengo casa en el borde de este maravilloso Concejo de Tapia y bien he oído ya muchas cosas de cómo está actuando la empresa que quiere abrir en canal y envenenar esta zona paradisíaca. Unas veces con su rostro más agresivo, intentando corromper concejales, y ahí se ven hechos lacerantes, otras, mostrando piel de cordero haciéndose con asociaciones deportivas y aún quebrantando vuestras, nuestras, costumbres tradicionales con la fiebre del oro.

Ayer en la cadena dos de televisión española se decía que para la venturosa próxima llegada a Marte de un audaz aparato americano se había estudiado cómo de degradado había quedado un paisaje de Huelva, inservible, tras haber sido destrozado por una explotación que lo convirtió en el paraje más parecido a Marte.¿Cómo quieren dejarnos este suelo paradisiaco tapiego?¿Para qué experimento valdría en cuanto se extinga la actividad y la demagogia de que van a dar trabajo para no sé cuántos, durante escaso lapso de tiempo?

Han podido quizá con alguno, pero he visto firmes a otros ediles y muy destacadamente al Alcalde, que no es militante de mi partido pero al que he comparado sin ambages con un personaje de Ibsen en su resistencia moral. Estoy contigo, Alcalde y concejales que vais a resistir esta acometida, que será violenta a veces, u,  otras, llevadas con piel de cordero. En política, y yo desde luego estoy con la sana política desde que tenía dieciséis años, y he visto ya mucho, y si alguno se corrompe, otros no lo vamos a hacer ni tolerar.

Ayer estuve en otro solar que llenó mis días en el pasado, el Pinar de Salinas. ¿Alguien recuerda que hubo en Salinas un frondoso pinar junto a las dunas que se cargó una balsa de cadmio que sigue siendo un peligro y una amenaza? Lo he contado en algún libro y artículo, pero la Asturiana del Zinc optó por despreciar mi crítica y no entrar al trapo. Pero es mucho peor lo que aquí puede suceder, contaminación y seguridad en estudios de los que, como acaba de decirnos, un ingeniero cualificado, no nos podemos fiar y hay que evitar se consumen en actos irreversibles y temerarios.

Alguna voz espontánea de los caminantes he oído citaba Canadá. No, en absoluto, Canadá es un país mucho más serio y equilibrado aunque algunos promotores quieran aprovechar nichos de negocio e ingenuidad en otros países.

Os felicito por la marcha que no he podido hacer en su totalidad y sigo con mi idea, reafirmada aún si cabe, de que la minería del carbón ha de mantenerse en las cuencas mineras. Y que actos como el de hoy, querido Alcalde, sirvan para reafirmar y templar el espíritu cívico y democrático de todos vosotros. Gracias por vuestra invitación como vecino y como diputado europeo y más que con mi palabra me prestaría que termináramos con "Asturias, patria querida".

lunes, 6 de agosto de 2012

Marcha de Salave

Con un breve discurso cerré, a invitación de la Plataforforma cívica,  la Marcha De Salave contra la Mina de Oro en un lugar paradisiaco a preservar.

 
EL COMERCIO

PSOE, IU y UPyD trasladarán a Europa el «problema» de la mina de oro de Salave


Éxito de público en el concierto de Horacio Icasto y Juan Coloma en Navia

Como todos los años, en Agosto, asistí en Navia al Festival Horacio Icasto, en el que es figura central Juan Coloma.Esta vez el Teatro Fantasio que lo acoge, estaba en obras y la organización optó por montar un escenario en la pequeña plaza del Ayuntamento. Era un riesgo pues podía llover como lo hizo. Artistas y organizadores no se echaron para atrás y, en una actitud cercana al heroismo, dieron el concierto programado. A la vez ha quedado patente que hay un público leal que conoce a Coloma y a Icasto, que los admira y quiere. Hubo corte de corriente eléctrica, necesidad de aliviar el agua del techo del tenderete y no sé cuántas adversidades, pero no acabó nada con esa línea de entusiasmo interpretativo y calidad de resultado.

Reproduzco la breve crónica que de madrugada, cerrado el periódico, apareció en la edición digital de La Nueva España:


"El concierto del pianista argentino Horacio Icasto y el cantante naviego Juan Coloma llenó ayer el centro de la villa y eso que la lluvia hizo acto de presencia para el disgusto de muchos. Centenares de personas acudieron a la duodécima edición del festival que lleva el nombre del músico argentino, un clásico en la villa durante el verano y que este año se celebró en la plaza del Ayuntamiento.

El cambio de ubicación (otros años era en el cine Fantasio) no restó asistencia. Un público entregado a la música cantó al son del grupo, formado también por Reinier Elizarde (contrabajo), Noah Shaye (batería), Arial Bringuez (saxo) y Tato Icasto (teclados)."

En la bonitada del PSOE de Tapia en Rapalcuarto-El Álamo


Lucio

Acaba de nacer mi cuarto nieto, Lucio Masip Lámbarri. Eloína ya fue a conocerlo pero yo he de esperar aún unos días. No obstante me presta recibir esta primera foto del primer día.

Mi amigo Ángel Alda dice en su mensaje de felicitación que eso de Lucio Marco Antonio es una saga muy romana...

Y, casualmente, me encuentro en una marcha contra la Mina de Oro, en Salave, que fue de explotación romana, pero que no debería resucitarse ahora, fuera de época, rompiendo un paisaje maravilloso con técnicas depredadoras.

Lucio me llama con fuerza a la vida cuando ha poco todavía mi ánimo estuvo bastante quebradizo con grietas de salud que confío superadas.

Quiero verle crecer en libertad y prosperidad de nuestro entorno social armónico.

sábado, 4 de agosto de 2012

Samper en “Ribadeo y justo al lado”


En A Casa Das Letras de Ribadeo presento, junto al Sr. Alcalde de Ribadeo, este próximo 10, viernes, el libro de Ignacio Samper, "Ribadeo y Justo al lado".

Es una publicación de calidad extraordinaria. Nacho es fotógrafo artista, que lo tenía para mí muy calladito, pese a los años que le trato cotidianamente en la aventura bruselense. Es un libro necesario que da no solo una visión artística, que también, sino casi antropológica de la combinación excelsa de piedra, verde y agua por el Ojo de Nacho y por algunos de los textos que aparecen fugazmente en los encuadres.

¿Por qué Ribadeo tiene la fuerza ancestral que tiene? Paseando la mirada por las páginas de este libro de gran formato aprecias que sigue siendo una parte privilegiada de la tierra y del paisanaje, que Nacho sabe captar.

Tuve el privilegio de tratar, en la legendaria y supérsite terraza de El Breogán, a Dionisio Gamallo, hoy estatua en su Cantón y en la obra de Nacho, que fue el ribadense por antonomasia. Y a Cortezón, también intelectual de primera, de cuyo grupo figueirense de "Amigos del Eo" me otorgaron ambos la representación junto a Manolo Avello, José Luis Mediavilla, Julián Guerra y el escritor Gonzalo Moure. La ría, entrada al Paraíso Natural, es un semillero de la espiral sin fronteras de la imaginación: Bernardo Sanjurjo, César Montaña, Marola, Piñole -éstos dos huéspedes del gran José Luis Pérez de Castro-, que hicieron divagar sus pinceles sobre sus bordes, lo mismo que la línea ha marcado a Fega, Legazpi... También de alguna manera, aunque sea remota, mi tía, la pintora Lelé Hidalgo, que tanto me falta, dejó constancia en lienzo.

El paisaje ribadense, urbano y rural, de Nacho Samper es bien distinto del que apreciamos en nuestra común Brubru o desde la representación europea que mi buen amigo asume en el madrileño Paseo de la Castellana, pero se identifica, o mejor se aproxima, a otros lugares bien definidos de la piel continental. Nacho opta por evitar los pies de foto y dejarlos al albedrío del lector. Es un juego maravilloso para los que hemos pasado antes por todos ellos, pero se me antoja que también para los que no los conocen, así mis buenos amigos, y del primer ministro galo Ayrault, los Pondard, que estarán en la Casa Das Letras, que encontrarán similitudes con su Bretaña, que era la de Cunqueiro, aunque este genio mindoniense tardara en reconocerla. El Ribadeo de Nacho entra mejor aún si cabe y me lleva la mente a las sombras de tantos amigos idos, ribereños que me marcaron antes muchos aspectos de la redundante marca ribadense, además de los citados Gamallo y Cortezón: Evaristo Lombardero, el que fuera entrañable dentista republicano, Honesto Suárez, los hermanos Claudín y Manuel Pérez Prieto, Cándido Riesgo, incluso, en otra gama espectral, Rafael del Pino y Leopoldo Calvo Sotelo.

La Ferrocarrilana, "las pastas monacales", la Oficina del Herrero debajo de la Torre de los Moreno, la pinacoteca de la Farmacia Fierros, la peluquería del maestro Pestaña, como lo llamaba Gerardo Entrena, siguen en mi retina o mi corazón.

Pero Ribadeo no se queda en simple nostalgia, ahí hay una generación que, desde dentro y desde fuera, está plasmando la virtud que todavía sestea, y condiciona, nuestro tiempo. Así, en muy distintos angulares, el gran artista Leopoldo Erice, Lebrero y Roberto Rodríguez, auténticos cronistas de la contemporaneidad ribadense, o un Chemi Lombardero, tan prolífico, Luis López y la Asturgalaica de Amigos del País, un Ángel Alda, en su blog "El Ángel de Olavide", y este libro, mil veces maravilloso, de Ignacio Samper...

viernes, 3 de agosto de 2012

Expansión


OVIEDO, 2 Ago. (EUROPA PRESS) -
 
El eurodiputado socialista asturiano Antonio Masip se ha mostrado este jueves sorprendido y preocupado tras la rueda de prensa que han ofrecido el presidente de España, Mariano Rajoy, y el primer ministro de Italia, Mario Monti. "Me ha decepcionado muchísimo Rajoy con su sosería, está claro que para la política no vale", considera Masip.

El político asturiano cree que el presidente español debería haber tomado la iniciativa y haber aprovechado la comparecencia para "reconducir la situación" tras las declaraciones del presidente del Banco Central Europeo, Mario Draghi, y la reacción negativa de los mercados hacia España. A juicio de Masip, Rajoy, con su "sosería proverbial", no ha sabido enfrentarse al actual escenario.

En declaraciones a Europa Press, Masip ha dicho que Rajoy ha demostrado que "no está en condiciones de llevar este asunto" y que, lejos de mejorar la situación del país, el líder del PP ya ha conseguido que la prima de riesgo española ya supere los 600 puntos. "Él es el responsable principal", ha dicho.

A juicio de Masip, lo que necesita España es un líder "de verdad" que hoy hubiese podido hacer frente "con valentía" a la situación, aprovechando el "impulso" que le brindaba la reunión con el primer ministro italiano en Moncloa.

Frente a la "falta de reacción" de Rajoy, Masip cree que Monti ha sabido llevar mejor la rueda de prensa y "vender su moto", dando a entender en sus respuestas que Italia está en una situación mejor que España.

Gore Vidal


Ha muerto Gore Vidal. A mí me han interesado más sus detractores , Truman Capote y Norman Mailer, que tampoco entre ellos dos se llevaron bien. En su homenaje la blogosfera internacional recoge muchas de sus frases, resalto la que da el genial Michael Moore: "La mitad de los americanos nunca ha leído un periódico, otra mitad nunca ha votado a un presidente. Espero que todos formen parte de la misma mitad."

miércoles, 1 de agosto de 2012

Fallece Luis Arce

La Nueva España, 1 de agosto de 2012

Masip: «Fue una figura imprescindible, gracias a él no cometí ninguna pifia»

Familiares, amigos y representantes de la política asturiana dan el último adiós al experto jurista ovetense

E. V. / E. F.-P.

La noticia de la muerte de Luis Arce Monzón, ex secretario general del Ayuntamiento, cayó ayer por la tarde como un mazazo sobre el ex alcalde de Oviedo Antonio Masip. «Estoy desolado», acertó a decir el actual eurodiputado socialista, que compartió con el fallecido maratonianas jornadas de trabajo en el Consistorio durante sus años como alcalde, entre 1983 y 1991. La admiración de Masip hacia Arce ya quedó patente hace más de dos décadas, cuando le concedió la medalla de oro de la ciudad. «Fue un hombre imprescindible, gracias a él no cometí ninguna pifia porque era un sabio, no en vano se pasó muchas horas en la biblioteca del Ayuntamiento, que hoy lleva su nombre; era un estudioso del Derecho», apostilló antes de acudir al tanatorio de Los Arenales para dar el pésame a la familia.