viernes, 27 de septiembre de 2019


BRAVO POR WAGNER PERO “UN GRAN NO” A LA AMPLIACIÓN DEL CAMPOAMOR

De niño, dirigiendo un periódico infantil, le hice a mi padre una pregunta comprometida, ¿por qué no Wagner en el Campoamor? Mi melómano progenitor, fundador de la tertulia Los Puritanos, difería de la radicalidad de los Buylla, sus parientes, negacionistas de la música vocal alemana. Esas coordenadas condicionaron mi oído consuetudinariamente educado con Verdi/Puccini/Donizetti/Rossini y alguna incursión francesa o, a lo más, mozartiana. En su respuesta, mi padre, que luego desde la Alcaldía guardaría de forma primordial la temporada operística, no descartaba programar Lohengrin con refuerzo orquestal en foso desbordado que utilizara filas de butacas. En ese tiempo, la temporada de una sola, apenas ensayada, función por título, culminaba con el BAILE DE LA ÓPERA que levantaba los asientos del patio, sustituidos por la pista de bailongo y mesas de manteles y demás ritos hosteleros. Cuando la gran reforma de Fernando Nanclares/Pedro Casariego de 1985 se mantuvo esa posibilidad, nunca realizada, de quitar butacas, como vi en El Español de Madrid con el gran estreno lorquiano de “EL PÚBLICO” y en un sorprendente montaje de TOSCA del londinense antiguo Covent Garden.

Desde siempre ha habido voces que quisieron un Teatro que pudiera con Wagner pero, por una u otra razón, Clarín y los promotores del siglo diecinueve apostaron por una determinada digna alternativa al Teatro de El Fontán, y los reconstructores del incendio que provocó Camilo Alonso Vega en 1934 y también la Corporación que presidí en los ochenta cuando el entonces Consejero de Industria amenazaba clausurar los Premios PRÍNCIPE de ASTURIAS,  mantuvimos la opción originaria, sin duda limitada.

El éxito sin paliativos de Wagner de esta y anteriores temporadas está animando a mi admirado Cosme Marina y a otros respetables creadores de opinión a reivindicar escenario ampliado en consonancia con audaces reformas de prestigiosos teatros europeos. Les comprendo pero mi humilde criterio, ya fuera de la esfera de los poderes municipal y autonómico, sigue siendo ¡un gran “no”!:

-Me disgusta el resultado que produciría sobre las calles aledañas, que por mucho esfuerzo de diseño siempre será de notable fealdad y negativas repercusiones urbanitas.

-Sería ofensivo distraer la paupérrima economía con otras preferencias en protección del Prerrománico o suelos de la Fábrica de Armas-¡cómo se ha olvidado la cruel arbitrariedad hacia los 55!- o la reocupación del antiguo Hospital y, aún, el Museo de la Ciudad.

-Ya se cometieron irreparables yerros en Calatrava, El Vasco, CARLOS TARTIERE y El Fontán.
Son muchas las necesidades culturales ciudadanas antes que la satisfacción de cuatro funciones, aunque a aficionados incondicionales como yo mismo nos haya costado tantos años superar la ignorancia y felicitar el milagro Wagner en el Campoamor.

¡Por favor!, nada de temeraria inversión superflua, antiestética y asocial.

10 comentarios:

Anónimo dijo...

TALMENTE DE ACUERDO.M

Anónimo dijo...

Bravo, Antonio. No conozco el proyecto, pero x lo que dices es un disparate, además de un despilfarro. Se podría firmar en contra de ese presumible adefesio en algún sitio???
Muchos bss
M

Anónimo dijo...

Yo tampoco veo esa reforma. Y prefiero no imaginármela, entrando el barítono a la Agencia Tributaria.
Abrazos,

Anónimo dijo...

Yo también estoy de acuerdo contigo, y creo que mi tío también lo estaría.
Un abrazo, y creo que nos volveremos a ver en otras Elecciones.

Anónimo dijo...

Qué grande de eres Antonio.
¡Un abrazo!R

Anónimo dijo...

Antonio: intenta ver el proyecto de Rivas el arquitecto, que hizo hacia 2007 de la reforma del Teatro y aunque es cierto que es una obra enorme sí merece la pena, con algún modificado valorarla otra vez. Y no es sólo para Wagner, la escenografía ha cambiado mucho en importancia en el Espectáculo Global y mucho teatros europeos, incluída La Scala, ya lo han hecho. Coméntaselo también a Javier Calzadilla. Un fortísimo abrazo, Jaime.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo. Esa reforma no la justifica ni la obra de Wagner!

Jm

Anónimo dijo...

BIEN.besines.MJ

Anónimo dijo...

ok

Anónimo dijo...



Un bando genialmente expresado y de actualidad.A