viernes, 3 de agosto de 2018


MÁS MADERA

“El árbol es una riqueza. Cultívelo y protéjalo
 Inscripción en casa antigua del Valledor, recogida por Jesús Arango en “Asturias. Sendas y Escritos”.

Entre los aforismos memorables del gran Groucho Marx el grito “¡Más madera!”. Animaba a Harpo y Chico para depredar el tren que corría hacia el Oeste.
En tiempos abogaciles acompañé, en una isla del Sena, la visita de dos empresarios a otro muy famoso. El contrato pretendido no resultó pero retuve recodo conversacional. El mediático magnate francés me conmovió: había sentido curiosidad hacia nuestros bosques que sobrevoló en avioneta reconociendo mucho árbol y también mucho, demasiado, suelo improductivo, que, a su juicio, aceptaría plantaciones, repoblaciones y   rendimientos a  largo plazo. Aquel hombre, con acreditada experiencia, rodeado de valiosas estatuas de pequeño formato, no comprendía cómo Asturias carecía de producción maderera más importante ni otras que diesen valor transformador. Mi suegro y mi cuñado tenían una pequeña empresa maderera en Cibuyo/Llano/Cangas del Narcea, y les había escuchado cosas parecidas.
Pasando los años, una eurodiputada francesa, próxima al hoy comisario Moscovici, al cesar en el Parlamento Europeo, me ofreció sustituirla en la presidencia de una asociación europea, sin ánimo de lucro, a favor de la madera en Europa. Mi grupo político lo desaconsejó, dadas mis múltiples actividades, y nunca más supe de aquella interprofesional comunitaria.
En la hora presente, mientras un nuevo empresariado está haciendo proezas adaptativas al diverso mercado internacional, sigo expectante las posibilidades madereras.
En realidad Groucho no pronunciaba su legendaria “más madera” sino “¡Traed madera!” y la payasa secuencia fue utilizada por Greenpeace contra la tala indiscriminada.

El libro electrónico de Arango es de “la cruz a la raya”, como calificaba, en sus  intervenciones forenses, Pepe Rodríguez, hermano del gran CASONA, una reflexión asturianista de auténtica excelencia.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Espero que de ese posible empujón a la industria maderara quede excluido el eucalipto - árbol no autóctono y depredador ecológico. Buena parte de las desgracias y de los incendios forestales tienen en él su cómplice.
Por ejemplo, hace años, en la zona alta de Posada de Llanes íbamos por el otoño a por setas - rebozuelos (cantarellus cibarius). Ahora ya no quedan, pues se han ido talando bosques autóctonos y se han plantado eucaliptos. Suelo y subsuelo han quedado abrasados.