domingo, 17 de junio de 2018

SUPLEMENTO SIGLO XXI SOBRE 500 AÑOS DE LOS DOMINICOS EN OVIEDO

Antonio Masip recuerda con cariño su paso por el colegio: "El miedo escénico me lo quitaron los Dominicos, haciendo teatro. También aprendí los secretos de la declamación en público, que me ha valido para la profesión de abogado y, también, para participar en las asambleas universitarias. Pero además me inculcaron el amor por la literatura, sobre todo a través del magisterio de profesores como el padre Inciarte, que me descubrió 'En busca del tiempo perdido', o el padre Jesús Álvarez, con quien me aprendí de memoria 'Platero y yo'. Aún hoy, mi enfermedad sigue siendo la literatura".

1 comentario:

a.masip.hidalgo dijo...

Estuve en la Iglesia en el acto conmemoratvo que presidió Fray Jesús, Arzobispo