viernes, 23 de febrero de 2018

Acerca de las recientes descalificaciones a Javier Fernández

DENG XIAOPING Y LOS REFALFIAOS MAYORINOS DEL ANGLIRU

Es difícil seguir desde tan lejos, superando esquematismo, a China. Todo parece, sin embargo, que un tal Deng Xiaoping, ya desaparecido hace años, fue clave contracorriente, para la apertura política y el crecimiento económico de su enorme y populoso país.

Su historia personal no deja de ser aleccionadora. Pese a sus credenciales en la larga marcha y el enfrentamiento al Kuomitang, los jóvenes ignorantes, o guardias rojos, y "el grupo de los cuatro" de la Revolución Cultural le lanzaron su anatema de   "contrarrevolucionario", tirando a su hijo de forma cruel por la ventana de la Universidad de Pekín. La pancarta, o dazibao, era "Bombardead el cuartel general". Deng no fue, en cualquier caso, ni una almita caritativa ni tampoco un Job tolerante.

El comportamiento sin oxigenar en organizaciones políticas y en la abyección de aprendices, en absoluto de humanismo pablista, suelen repetir, Marx dixit, variados patrones, salvando niveles, geografías e, incluso, etnias y alfabetos. En este diminuto Oviedín, tan lejos de Oriente, no es fácil encontrar parangón con la liviana, pero tenaz, digna de mejor causa, persecución mutante que padecí durante mis ocho años de Alcalde y los seis de secretario general de la Amso de los, digamos en una expresión que hizo fortuna metafórica en la nevadona, "mayorinos del Angliru". 

Nada me puede extrañar en el tiovivo de las vanidades frustradas, la ética, la estética y la política, pues, lo que ahora centra mirilla es el Presidente de Asturias, al que Ramón Quesada, con sentido del humor, denominaba "El divino". No tuvo mi apoyo en su emergencia pero ha hecho un admirable intento de fruncir nuestros descosidos, internos y patrios, y su falta se lamentará en el futuro próximo.

Hace años Laura González-"where is Laura?"- utilizaba un término que me presta rescatar "refalfiaos". 

El tiempo, "eso que sucede mientras nosotros estamos ocupados haciendo otras cosas", es verso genial del beatle John Lennon. Frase, por otra parte, demasiado extensa para un dazibao chino o para las consignas silentes e indignas de los magníficos refalfiaos "mayorinos del Angliru".

Por cierto, ¿quién excluyó llamando iluminado a Alejandro Mieres?

10 comentarios:

Anónimo dijo...

Acompañando a A.G. tuve ocasión de estar en una larga y muy interesante entrevista
con Den Xiao Ping. Entre otros asuntos, nos ilustró sobre los peligros de los jóvenes sectarios y las desviaciones izquierdistas. A. le dijo que también eran perjudiciales las derechistas. El pequeño Deng, paternalmente, le replicó y corrigió: ”Sí, pero las más peligrosas son las izquierdistas”.

Anónimo dijo...

Eres como "el viejo de la tribu"dando un golpe con el bastón.J

Anónimo dijo...

Al hijo de Den le dejaron paralítico.A él antes le habían puesto a trabajar en un taller de tractores.
El actual líder del país,XI Jinping tb sufrió indirectamente la locura de la Revolución Cultural.Su padre fue purgado y XI tuvo que buscarse la vida cargando cucho y viviendo en una cueva.B.

Anónimo dijo...

Querido Antonio: Muy oportuno; lo que ocurre en nuestra Asturias no tiene nombre, ni siquiera para los que no militan políticamente ni para los que no gustan de Javier Fernández. ¿Adónde se dirige el psoe? Yo, desde luego, no pienso acompañarlo. Un abrazo,
B

Anónimo dijo...

Xacto.Aa

Anónimo dijo...

Qué razón, Antonio,en lo relativo a Javier Fernández.R

Anónimo dijo...

Lo veo necesario de decir, incluso más claro.L

Anónimo dijo...

Muy bien expresado Antonio.
Javier Fernández será seguramente la víctima propiciatoria, por su sentido común, de los nuevos (o demasiado viejos y trillados) aires en el PSOE.
Un abrazo
R

Anónimo dijo...

Un texto críptico que recuerda a algunos de los de Torcuato Fernandez Miranda.- Para entenderlo hay que estar en el “ajo”.- Posiblemente sería mejor un texto que abierto a los que no están en el asunto.-
Lo de “refalfios” también lo decía mi madre, en el sentido de holgazanes satisfechos, insensibles a la realidad.- No se si era también el sentido con el que utilizaba ese termino Laura Gonzalez.F

Anónimo dijo...

Me han gustado mucho tus expresiones "el diminuto Oviedín" y "el tiovivo de las vanidades" dentro del general acierto de tu columna última. A