viernes, 29 de diciembre de 2017

Barnier,el brexit y...

¿QUO VADIS EUROPA AVEC BARNIER?

La legendaria pregunta romana a Jesucristo se popularizó por una superproducción de los cincuenta. Estaba protagonizada por Deborah Kerr, elegancia exquisita, con la que compartí un jurado de los premios Principe de Asturias. La reciente versión de la frase la aplican muchos comentaristas, incluso opuestos, al errático destino europeo. El último escollo parece salvarse neutralizando la estupidez británica del brexit, negociación encomendada al gaullista Michel Barnier. Era De Gaulle escéptico total de la voluntad comunitaria del Reino Unido. Ian Mcwan, novelista de moda, refleja aquella histórica desafección, que no era sólo epidérmica, tal sucede con inmensos sectores de Austria, Polonia, Hungría...proclives a la extrema derecha, por no mentar Cataluña.

Siempre sostuve que era acierto ese encargo a un campeón del europeismo. Creo haberle conocido algo con lo que se llamó Informe Masip Hidalgo sobre Auditorías que fracasó luego por la presión precisamente británica, pese a la fuerte y honesta implicación favorable del Comisario Barnier.

El oligopolio de las auditoras, las llamadas Big Four, empleó amenazas intolerables pero imagino que cuando el brexit se consume la Comisión y el Parlamento volverán a la carga pues es intolerable lo ocurrido, por ejemplo, con el sector financiero español. La repetición constante de la misma auditora es pernicioso, incluso en aspectos menores como la simple apertura de sobres en las últimos Óscar.

Me alegra que Barnier conduzca por buena senda la negociación Brexit/UE, al menos hasta el momento, que deduzco de Carnicero Urabayen, analista solvente. Mis antiguos colegas de Eurocámara exigen lógicamente garantías y huyen del triunfalismo. Ojo a Gibraltar para cuya solución me fiaba más de García Margallo que de Dastis.

Ha tiempo propuse a los buenos mantenedores asturianos del Movimiento Europeo (Abad, Tolivar, Teófilo Rodríguez, Javier Ballina, Paz Andrés, Dany Guerra, Corte, Glz Vega, Patricia Herrero, Visitación, Óscar, Vanesa, Magdaleno, Jonás...) la invitación a Barnier. Y es que resulta incomprensible y hasta triste que televisión española le llame Michael Barnier.

Michael es un afamado actor, Michael Douglas, hijo del gran Kirk ; por mi parte soy clásico y me quedé en trato y afecto hacia Deborah Kerr y Michel Barnier.

3 comentarios:

ANTONIO MASIP dijo...

Mucho se especula sobre lo sucedido en la ceremonia de los Oscar. Sin embargo, falta analizar la influencia negativa que en la rutina del acto y los trámites supusieron la adjudicación a la misma auditora desde hace 80 años. Cuando tomé posesión de mi primer mandato de alcalde de Oviedo un veterano funcionario, al darme cuenta de las características de su servicio, me advirtió de algo que nunca he olvidado: “No suele pasar nada anómalo salvo que la rutina y la confianza nos jueguen un día la mala pasada de una desgracia”. Cuando fui eurodiputado, el Parlamento Europeo me encargó informes sobre la reforma de las auditorías, sometidas al oligopolio de las Big Four, al que pertenece la empresa culpable del estridente yerro hollywoodiense. Apoyándome en el comisario Barnier, hoy encargado de la negociación del Brexit, quisimos imponer la rotación de empresas auditoras. Lo que ha fallado en Los Ángeles no fueron los trabajos de auditoría sino otros que jamás deberían atribuirse a una auditora y que, en cualquier caso, deberían rotarse para conjurar lo que temía hace casi 40 años aquel funcionario de Oviedo

Anónimo dijo...

Para ser exactos y/o puntualizar más la frase, la pregunta más que romana quizá deberías de haber puesto "petrina"; fue Pedro quién le pregunto a Jesús a donde iba.
Recuerdo en la película el excelente papel que hace el gran Peter Ustinov de Nerón.

Una chorrada de aclaración que no aporta nada.C

Anónimo dijo...

Barnier da mucha confianza. Siempre impecable en las formas en esta era de tanto show.Cc