lunes, 26 de diciembre de 2016

Prodigios del Eo en lne/Occidente

Fue el jurista y bibliófilo figueirense José Luis Pérez de Castro quien, a mediados de los noventa, descubrió a su amigo, el político ovetense Antonio Masip, la casa que, sin dudar un segundo, convirtió en su segunda residencia. Desde entonces vive en permanente idilio con la ría del Eo y su entorno, a los que dedica su último libro: "Prodigios del Eo".

"Vi la casa en medio de la maleza que la rodeaba y me enamoré de la visión. Sin entrar siquiera ya supe que era para nosotros", cuenta Masip de la vivienda ubicada en el barrio figueirense de La Atalaya y que guarda impresionantes vistas al estuario que marca la frontera entre Asturias y Galicia. La sugerencia de Pérez de Castro fue una casualidad, y también que lo hiciera pocos días antes de que Masip y su mujer fueran a Marbella a cerrar un trato para comprar allí un inmueble. Al final ganó el Eo.

En este caserón, que perteneció antes a la madre del escritor Gonzalo Moure y que ilustra la portada de su último libro, se produjo el pasado verano un extraño episodio que llevó a Masip a tejer un relato cargado de la magia del Eo. Una tarde, la puerta de la habitación de su hija se cerró de pestillo misteriosamente, sin que hubiera nadie en su interior. Por suerte, estaba la ventana abierta así que localizaron una escalera -no sin trabajo, ya que hacía falta una de 3 metros que finalmente encontraron en Vegadeo- para acceder a la estancia. Masip está convencido de que fue el Home Marín, personaje mitológico mitad hombre, mitad pez, quien se encerró en la habitación y que la escalera sirvió no solo para subir a la habitación, sino para que él pudiera salir.

"Así pudo el Home Marín escapar a la ría", cuenta. Ahí comienza esta historia que el abogado entremezcla con aventuras ligadas al estuario, numerosas citas literarias y las impresiones de otras personalidades que como él "quedaron absolutamente fascinadas" con la ría y sus alrededores.

Masip desvela también que, mucho antes de establecerse junto a la ría, ya se había adentrado por la comarca del Eo de la mano de su abuelo al que acompañaba de niño a pescar salmones en la ribera de San Tirso de Abres. "Desde entonces tuve cierta querencia eota", precisa el político, que demuestra "pasión por la paz del Eo".

Considera que esta zona limítrofe con Galicia siempre ha sido "muy lejana y recóndita" lo que ha contribuido a preservarla, por eso espera que el Occidente, más allá de Castropol, no ceda a las presiones urbanísticas y "no pierda nunca su sabor". Y zanja: "Ojalá no se pierda nunca la magia de la zona ".

Masip solo ha editado una pequeña tirada de 20 ejemplares de "Prodigios del Eo" para distribuir entre las bibliotecas de la zona y algunos amigos. No obstante, ha puesto el trabajo en su web (www.antoniomasip.net) a disposición de cualquier lector. La obra incluye un largo relato de nueva creación que acompaña de otros artículos y textos vinculados al Eo y ya publicados en libros o trabajos anteriores. "Con este libro quiero expresar el testimonio de que la magia del Eo existe", añade.


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7 comentarios:

Anónimo dijo...

Magia,en efecto.E

Anónimo dijo...

Precioso! Gracias, Antonio.A

Anónimo dijo...

Gracias por compartir estas historias del Eo desde la casa que he tenido el privilegio de conocer, hace algunos años.

Anónimo dijo...

Antonio, a mi también me interesa más el estuario del Eo y su entorno. He entrado en tu Web y solo veo los blogs pero no el relato que me gustaría leer.M

Anónimo dijo...

Antonio, acabo de finalizar ahora la lectura de tus textos y relatos sobre sobre los prodigios del Eo.
No sé si se podrán seguir viendo los delfines pero en cualquier caso el libro me ha impulsado a viajar con Elena a Figueras y Castropol en una época propicia en la que podamos también dar un paseo en barca. Aunque ya apuntas esos prodigios te llamaré para quedar.M

Anónimo dijo...

He recibido tu monadita LOS PRODIGIOS DEL EO. 😊 E

Anónimo dijo...

me gustó mucho, una mezcla perfecta de conocimientos y experiencias. Se ve que disfrutas del Eo, como un auténtico Eoto y Figuerense y conoces todos sus entresijos y anécdotas.M