sábado, 17 de diciembre de 2016

Mi amigo Miguel Niño escribe sobre la placa a Dolores Medio, acto al que asistí



Dolores Medio:

                           “Acta literaria”



Era la Vetusta de Clarín, agua lenta, pausada, oscura, penetrante, anodina, mugrienta y tediosa. La 1 de la tarde en el reloj del Ayuntamiento, de la catedral, de la plaza La Escandalera, de la Universidad… que nos comía con ojos de susto.

Todos conformábamos un pequeño círculo de escasos metros de diámetro en la acera del nº 8, calle Ramón y Cajal.

Una voz sin nombre, ni llamada dirigida bajo palabras oxidadas, una veintena de locos por “Nosotros los Rivero” escuchábamos estoicos bajo esa lluvia inclemente los discurso de Doña Pilar Rubiera (por la Fundación, Don Rodolfo Sánchez (concejal de Cultura), Doña  Carmen Ruiz Tilve (como cronista oficial) y del Sr. Alcalde (D. Wenceslao López). Discursos breves, pero sentidos, trayendo a la memoria fielmente los valores y méritos de la homenajeada. Palabras que servían de alfombra festiva para levantar Acta Literaria con el simbólico gesto de correr la bandera que mostrara la lápida motivo del evento:



“EN ESTE LUGAR NACIÓ LA ESCRITORA

    DOLORES MEDIO

      1911 – 1996

AUTORA DE “.NOSOTROS LOS RIVERO”

   PREMIO NADAL AÑO 1952

EN EL 20 ANIVERSARIO DE SU FALLECIMIENTO

AYUNTAMIENTO DE OVIEDO Y FUNDACIÓN DOLORES MEDIO

                    Oviedo 16 de Diciembre de 2016

Era la hora del Ángelus literaria ese día en la eterna Vetusta, y era en esta mañana de 16 de diciembre de 2016.

Una mujer, Dolores Medio, maestra de pueblo, política decidida, valiente, con arrojo hasta la propia cárcel (un mes la retuvieron), reconoce esta ciudad, Vetusta, envuelta en la niebla del que se empeña vivir en el pasado porque esa capa oscura de lluvia impide abrir la ventana que permita dar paso a la luz que marca el ritmo del progreso y nos lance al futuro, al dinamismo, a la luz de la vida.

Fosilizada en su pasado glorioso, la ciudad dormita recreándose en su interior romo, sin ansias, sin luces, sin arrestos que nos lleve, si fuese necesario a la cárcel por el tiempo que fuese necesario para salir de este dormitar y ensimismamiento que  nos sigue atenazando.

Hay que bucear en el mensaje que Dolores Medio nos deja en la novela que mejor describe la forma de ser y vivir sus gentes, se murmullaba entre los quijotes representando a todo el vecindario que en  esos históricos momentos “demostraban” sus ilusiones, sus anhelos en la barra de un bar o en una de esas  terrazas que siembran las calles de la actual vetusta.

2 comentarios:

ANTONIO MASIP dijo...

Pilar hizo tb un justo recuerdo al drama de Alepo, Lo mismo que repetiría Fernando Beltrán, por la tarde, en su emotivo discurso por el premio de las letras que le otorgó la Asociación de Escritores Asturianos.

Anónimo dijo...

prestóme ver mi texto en ese hermoso y cuidado blog que tienes. Te lo agradezco. En ese marco adquiere realce, parece un texto más literario.M