viernes, 23 de diciembre de 2016

El Muro//Los muros

        —¿Y qué diablos vas a hacer al Norte?
        —Pos a ganar dinero
                             Juan Rulfo, Paso del Norte


Qué duda cabe que Jean Paul Sartre es grandísimo escritor, que debería haber conocido el gran trabajo infográfico de los expertos de este periódico y la edición de Pentalfa de Tolivar Faes para no confundir, en La Náusea, Santillana del Mar con nuestro Santullano, solar de Gil Blas. Más que su novela, su teatro y su controvertida obra filosófica, a mí me gustaron "Les mots"(Las palabras), autobiográfica, y Le Mur (El Muro) un cuento sobre la guerra de España. El Muro de Sartre tiene remotamente que ver con tantos cementerios en que separaban a muertos en la Fé de protestantes, ateos y demás incrédulos. Es en La Regenta el entierro de don Santos Barinaga, al frente del que estaba don Pompeyo, el ateo oficial de Vetusta, y a la cola los obreros armeros de la Vega, fábrica recientemente desaparecida con tanta vesania hacia 55 trabajadores, que siguen recordándolo públicamente todos los meses.

Los liberales del diecinueve pretendían el fin de la discriminación del Camposanto. Desde entonces otros muros se han levantado. Algunos me han dolido mucho. En nuestro país, la verja de Gibraltar es intolerable. Conocí también el Muro de Berlín, ya derribado, y el de Nicosia/Zamagusta en Chipre, el de Palestina, el de Smara en el Sahara...y las alambradas,incluso con concertinas, de Melilla. Otras tapias morales han venido a sustituir con inusitada violencia aquellas de la necrópolis histórica.

Entre México y USA ya hay frontera durísima en Río Bravo//Rio Grande. Touch of Evil, Sed de mal, película impresionante, negra y policiaca, de Welles. Yo nunca estuve in situ, como me contaron mis padres, que pasaron confortablemente de Tijuana a San Diego, y mi hijo que hizo el paso texano hacia Ciudad Juárez. Paco Ayala insistía en incorporar a uno mismo las experiencias de antepasados y descendientes, ¡un ejercicio de pura eternidad!.La referencia central de la campaña americana ha sido provocadora:"Construiré un muro de mil kilómetros, y sé bien de buenas construcciones, que pagarán los mismos mexicanos con sus remesas de ahorro".

¡Qué barbaridades!¡se cumplan o incumplan!

El muro no es novedad, ha escrito Almudena Grandes, pero temo que estemos ante circunstancias inimaginadas si Trump intenta su programa, apoyado, para mayor inri, por la vieja Rusia, inoculada con el virus zarista.

Muerte y muro estaban en Sartre y Rulfo; en nuestras cercanías, también.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bonito Antonio. Erudito en tu literatura , rico de recuerdos
Abrazo y salud .
R

Anónimo dijo...

Siempre te leo en lne. Mañana lo releeré con más cariño, si cabe.
A

Anónimo dijo...

No sé en qué quedará, a dónde irá a parar el tándem Putin-Trump, pero es muy inquietante.

Feliz Nochebuena.
M