miércoles, 28 de diciembre de 2016

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Zapatero y Fernández durante el aniversario de la ley de Dependencia. SAMUEL SÁNCHEZ
Hace unos pocos años me invitaron a pronunciar una conferencia en un curso de verano patrocinado por la Fundación Jaime Vera, situada en la órbita del PSOE. Los invitados, como suele suceder en este tipo de cursos, pertenecían al campo académico y al político. El curso empezó el lunes, mi conferencia creo que tuvo lugar un jueves y, al día siguiente, se celebraba el acto de clausura, si no me equivoco, a cargo de Alfonso Guerra. Los alumnos eran en su mayoría, si no en su totalidad, miembros o simpatizantes del Partido Socialista.
Durante aquel día, en los ratos libres, tuve ocasión de hablar distendidamente con muchos de ellos, un poco de todo, también de la impresión que les habían causado los anteriores conferenciantes. En esto último, hubo unanimidad: el mejor, el más interesante, el que inspiraba mayor confianza era Javier Fernández. Lo que me transmitieron era que se trataba de una persona seria, de trato sencillo, con sólidos principios, bien formada, inteligente, de fiar. Intuí que se trataba de un socialista clásico, no un postmoderno de los que tanto abundaban ya por aquel entonces.
Hasta entonces no tenía referencias del personaje. Después, por diversas vías, se me confirmó este perfil. Por ello, cuando se produjo la dimisión de Pedro Sánchez y se decidió formar una gestora para dirigir el PSOE hasta un nuevo congreso, no me extrañó que todas las miradas convergieran por unanimidad en Javier Fernández. Suscitaba esa confianza porque tenía autoridad moral sobre todos. Era lo que me habían transmitido los asistentes al curso de la Jaime Vera.
En los casi tres meses transcurridos desde su nombramiento, esa impresión se me ha confirmado. Ya de entrada, en una larga entrevista en televisión, me di cuenta de que era hombre de pocas palabras, ideas claras, sensatez y sentido político. Encontró un partido revuelto, dividido y desorientado. El último año de Sánchez había resultado desastroso, ni el PSOE dejaba que se formase Gobierno ni tenía capacidad para encabezarlo.
Fernández y su gestora restablecieron el orden y tomaron la determinación que Sánchez no quiso o supo adoptar la misma noche de su primera derrota electoral: dejar formar Gobierno a quien había ganado por minoría y encabezar una oposición útil para sacar el mejor partido posible a la situación. Se ha dejado gobernar a Rajoy un año más, este es el resultado de tan torpe gestión.
El PSOE necesita un líder, parece que Javier Fernández no quiere serlo, quizás tampoco es el más adecuado. Pero haría bien el PSOE en elegir uno con sus cualidades: seriedad, inteligencia, sensatez, principios socialistas. Si no es él, que se le parezca mucho.

11 comentarios:

Anónimo dijo...

Excelente.L

Anónimo dijo...

Qué artículo tan acertado i¡¡¡
A

Anónimo dijo...

Sí, pero el PSOE debería centrarse en elegir un Secretario General y no un líder o candidato a la presidencia del Gobierno. Sólo un Srio. Gral. que se dedique a dirigir y reorganizar el partido, fuera de los focos mediáticos. D

Anónimo dijo...

Sí, a Urquizu lo sigo desde hace tiempo, como analista, articulista y sus dos libros sobre la crisis de la socialdemocracia y la de la representación en España, antes de ser diputado nacional. Me parece un buen elemento, con futuro, que tiene que ganar empuje y experiencia. Desde luego, con un potencial ya hoy al que no llega Susana ni de lejos, y menos de despeñapedros p'arriba. Si Javier se obstina en su resistencia, Urquizu será un candidato a tener muy en cuenta. Pero el idóneo, por formación, solvencia y experiencia es Javier en la secretaria general durante esta travesía. Luego, a buscar el candidato a las generales.

A sus carencias personales como candidata, a mi criterio, Susana arrastra mucho lastre, la destrozarían por la situación de Andalucía que nadie compraría, ERES, clientelismo, desempleo,... y estos días vemos en las televisiones la intolerable situación vital de los temporeros de la aceituna, con tres fallecidos en un garaje, decenas de ellos durmiendo también en naves (los afortunados) y en la propia calle envueltos en mantas; por traer a cuento algo del momento, reconocido por los alcaldes. Me parece una osada a quien le regalaron sin mesura los oídos y se lo creyó; y a ello hay que sumar los comisarios que la rodean con un aire a Stasi e indisimulable perfil apparatchik que asusta, esperando medrar y pillar. Alto riesgo. En Andalucía resistió y ganó la marca PSOE pero no hay que olvidar la debilidad del candidato del PP, así que menos sacar pecho sureño.

En primera línea necesitamos a los mejores, inatacables en su formación para empezar y que hayan tenido más historia laboral que vivir del partido o de la política.

Anónimo dijo...

Sí, a Urquizu lo sigo desde hace tiempo, como analista, articulista y sus dos libros sobre la crisis de la socialdemocracia y la de la representación en España, antes de ser diputado nacional. Me parece un buen elemento, con futuro, que tiene que ganar empuje y experiencia. Desde luego, con un potencial ya hoy al que no llega Susana ni de lejos, y menos de despeñapedros p'arriba. Si Javier se obstina en su resistencia, Urquizu será un candidato a tener muy en cuenta. Pero el idóneo, por formación, solvencia y experiencia es Javier en la secretaria general durante esta travesía. Luego, a buscar el candidato a las generales.

A sus carencias personales como candidata, a mi criterio, Susana arrastra mucho lastre, la destrozarían por la situación de Andalucía que nadie compraría, ERES, clientelismo, desempleo,... y estos días vemos en las televisiones la intolerable situación vital de los temporeros de la aceituna, con tres fallecidos en un garaje, decenas de ellos durmiendo también en naves (los afortunados) y en la propia calle envueltos en mantas; por traer a cuento algo del momento, reconocido por los alcaldes. Me parece una osada a quien le regalaron sin mesura los oídos y se lo creyó; y a ello hay que sumar los comisarios que la rodean con un aire a Stasi e indisimulable perfil apparatchik que asusta, esperando medrar y pillar. Alto riesgo. En Andalucía resistió y ganó la marca PSOE pero no hay que olvidar la debilidad del candidato del PP, así que menos sacar pecho sureño.

En primera línea necesitamos a los mejores, inatacables en su formación para empezar y que hayan tenido más historia laboral que vivir del partido o de la política.

Anónimo dijo...

Justo ganador del Cavia de este año...T

Anónimo dijo...

Muy bien. Estoy de acuerdo. Todo lo que Pedro S. no tiene.
Bs. L

Anónimo dijo...

Estoy completamente de acuerdo.M

Anónimo dijo...

Alguien que permitió El Musel, Regasificadora, PGOU de Llanes etc. bajo ningún concepto puede ser considerado decente ni apropiado.
Pese a eso y de momento, que siga ahí parando a Sanchez y resto de enfermos mentales!S

Anónimo dijo...

Lo había leído.Viene bien.E

Anónimo dijo...


Gracias Antonio… especialmente tras el espectáculo de ayer de los defensores del Sanchez …O