sábado, 29 de octubre de 2016

Sabatina

TKX sí contesta

Sobre la importancia que tuvieron los radioaficionados



Dos radioaficionados durante un congreso. 
Un magnífico reportaje de la TPA me actualiza la admiración sobre los radioaficionados. Recuerdo la película "TKX no contesta" que dieron en el Aramo, del que un legendario director de este periódico se opuso, hasta lograrlo, que no se llamara San Francisco: "¡Nada de homenajear al Cisco californiano!"
La película era en blanco y negro y se me quedó muy dentro, aunque no reconozco en los meandros de la memoria a Tritignant, gran actor que solo empecé a descubrir tras el muy posterior Claude Lelouch.
Un pesquero francés faenaba en el Mar del Norte, cuando la tripulación enferma grave y paulatinamente. Solo una vacuna, administrada en escasas horas, podía salvarlos. Se creará una cadena de solidaridad de radioaficionados: partiendo del centro de África, pasando por París y la berlinesa Puerta de Brandenburgo, antes del Muro, Rusia... hasta un avión danés que lanza en paracaídas el medicamento para la supervivencia de los pescadores. Era un final emocionante y feliz, con los rudimentos cinéfilos de la época.
Viendo la tele regional ahora, bien recuerdo también a un farmacéutico ovetense que era radioaficionado con historias y anécdotas no menos admirables, a un vecino de Colloto que se colaba en el dial con programación comarcal entusiasta y a la comunidad evangélica, cuyo fallecido pastor, Rubén Fernández, me parecía personalidad admirable. La iglesia de los Dominicos, a su vez, contaba con una emisora, desde la que transmitía el rosario diariamente. En septiembre de 1985 con ocasión del gran terremoto de México, José Manuel Bernardo, el entrañable conserje municipal, cuya longevidad junto a su esposa, María Fernández, ha sido recientemente destacada en LA NUEVA ESPAÑA, conectó por el hoy desaparecido télex con un ingente número de astur-mexicanos, lo mismo que hicieron radio aficionados. Eran momentos de incertidumbre y tragedia en que, en la zona Rosa de la capital federal, se cayeron todas las comunicaciones convencionales. Los grandes éxitos de los móviles y del correo electrónico han relegado las ondas radioaficionadas, pero el reportaje de la TPA me reaviva que esas austeras y bondadosas alternativas merecen atención, respeto e impulso.
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3 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso artículo.
Un abrazo,
L

Anónimo dijo...


Cuánta razón tenías --y me gusta reconocerlo-- al sugerir para el PSOE otro líder que no fuera Borrell (como yo, desinformado, apuntaba), pues veo ahora que éste también está "tocado" por el mismo "virus" que todos los integrantes del PSC.

El otro PS (esta vez sin la C) abandona para volver: un caso de empecinamiento tal que deja al descubierto su falta de sentido común y que puede hacer mucho daño a un PSOE necesitado de recuperación.A

Anónimo dijo...

DESDE LUEGO QUE SÍ.LLEVAS TODA LA RAZON

ABRAZOS.G