sábado, 13 de agosto de 2016

Corbatas/completo


Tendría yo dieciséis años, cuando Pepe Tartiere, Conde de Santa Barbara de Lugones, propietario a la sazón de La Voz de Asturias en el que hacía mis primeras armas de plumilla, en términos de Javier Cuervo, me hizo llamar a su Palacete, desaparecido luego con él, de la calle Uría. Me crucé con Evaristo Arce que se despedía para trabajar en La Nueva España. Las maderas de la gran escalera que conducía al piso alto rechinaban al compás de mi tribulación, seguro como estaba de que me caería una reprimenda familiar, pues se trataba de un pariente de mi padre.

Resultó,sin embargo,todo lo contrario:

-Uno de los hijos de Juan Sitges se ha quejado de un artículo tuyo contra el uso de la corbata en el Náutico de Salinas...


Enseguida el tono daba cuenta de que amparaba mi osada transgresión:

-...se equivoca. Te vamos a apoyar pues estas polémicas benefician al periodismo

Y así fue, a diferencia del pataleo descarado de La Voz de Avilés y de varios ingenieretes de Ensidesa, dispuestos a defender cualquier síntoma de acomplejada diferenciación social.

Ha tardado mucho,sin embargo, a caer, y no del todo, la corbata como prenda obligada. Jarabo, el famoso asesino, quiso que el verdugo le diera de esa guisa "garrote vil". Ahora hasta un ministro recomendaba no llevarla en primavera a los despachos para ahorrar energía. Mucho antes desaparecieron los tacones, que desde Luis XIV usaban los nobles pretenciosos, que volvieron efímeramente con Sarkozy, Aznar y Elton John. El sombrero, que me resulta efectivo anticatarral, que decía por su gorra marinera el bueno de Luis Martínez Noval, invernó bajo mínimos, llegando a cerrarse "La Imperial", tienda especializada de la calle Fruela. El smoking de la ópera, del Club de Tenis y hasta de rancias "puestas de largo" en tiempos evocados por el melómano Abeledo, han casi desaparecido y no digamos la gala de "los entierros de primera", que imponían la chistera hasta el Oviedo de 1929, y que incluso un poco más allá llevó al socialista Julián Besteiro, a representar de ese porte a la República en la coronación londinense de Jorge VI...El General Patton obligaba a sus oficiales en el Norte de África a vestir corbata en primera línea de fuego, mientras el impresentable pro nazi Pierre Laval guardaba una cierta sobriedad, sin lazos, en el Vichy del engalanado Mariscal Pétain. Por cierto, el accidente mortal lisboeta de Sanjurjo el 20/7/36 se debió al peso de trajes y condecoraciones con que pensaba entrar en Madrid como Jefe del Nuevo Estado.

No sé si la presentación de credenciales sigue con carrozas, como la ridícula despedida de Enrique Tierno, Alcalde de Madrid, ¡todavía en 1987!El actual Papa, a su vez, rompedor donde los haya, terminó, entre otras, con la tradición de zapatos encarnados.

Los entrenadores se trajean, impolutos, en la NBA y en el fútbol americano y luego en la Liga española en la que dejaron el chandal con el que no ha mucho democratizaban el banquillo.Y ya no existe la práctica abogacil, que bien conocí, de guardar sala no sólo con toga sino de pantalón y corbata negros.

Mi compañero Miguel Ángel Martínez presidía las sesiones alsacianas sin corbata ni pajarita; "tarabica" decían por aquí, que usan Fernando Morán, el premier belga Dí Ruppo, Juan Luis Vigil, los embajadores Carlos Robles y Chencho Arias y el bueno de Paco Sosa.

La corbata ha podido caer, o mantenerse, pero los problemas siguen atragantados.

Con o sin corbata...que nunca debió ser cuestión ni disyuntiva.

Ciertos abonados al Náutico de Salinas, que José Francés mencionaba ya en su magnífica "Madre Asturias", no podrían imaginar semejante desmadre; aquellos Sitges de no tan antaño, aún menos.


Enviado desde mi iPad

3 comentarios:

Anónimo dijo...


Qué bien que te acuerdes de mi abuelo
Era más que un padre para mí
Enhorabuena por el artículo
A c. y a mí nos gustó mucho
Un abrazo muy fuerte
P

Anónimo dijo...

Ya sabes que en lengua samoana TUSITALA es el afamado contador de historias. Así llamaban los samoanos a RL Stevenson.
Tú eres el tusitala asturiano.
E

Anónimo dijo...

Recuerdas que nos echaron del club d Salinas ? Jajaja M