domingo, 3 de julio de 2016

En la muerte de Michel Rocard

EN LA MUERTE DE MICHEL ROCARD


Se ha ido MICHEL ROCARD, ex primer ministro, al que mucho traté en mi primer mandato como eurodiputado pues nos sentábamos juntos en el hemiciclo y en la Comisión Juri.

Antes ya había dado cuenta en Desde mi ventana de su recepción cuando representé a los alcaldes españoles en el Congreso de nuestros homólogos franceses.Michel, además de primer ministro era primer mandatario de un pequeño Ayuntamiento de Yvelines.

Cuando llegamos a Estrasburgo era el candidato natural socialista a la presidencia, pero los compañeros franceses se negaron a pactar que la segunda parte del mandato  fuera para los democristianos, que tenían mayor número de escaños, lo que nos permitió a los españoles sacar a Josep Borrell en carambola exitosa."Mis compañeros de grupo son meros izquierdistas" me decía un sonriente y lacónico Michel. Esa calificación de distancia no le impidió despreciar por todo lo contrario a Segolène Royal, para liderar "completamente nula como socialista". Estaba muy contento con una condecoración del Consejo de Ministros de Zapatero, que le promovió Enrique Barón, que creo no recogió pues me prometió avisarme para acompañarle.

En la Juri fue ponente para patentes pero su forma de trabajar le hacía quedarse muchas veces en minoría hasta el punto que una tarde solo contaba con su propio voto. Al verle en semejante circunstancia con su alta representación histórica, pues no podía olvidar que fue, en el 68, el líder del PSU, relacionado con el clandestino FLP, felipe, al que yo había pertenecido, por lo que levanté mi brazo para darle mi voto en una cuestión poco trascendente. No valía para nada pero me lo agradeció mucho. Y aún luego consulté a Luis Arce, que fue inolvidable Secretario del Ayuntamiento de Oviedo, cómo Michel podía salir del laberinto jurídico en que se había metido.

Un día le consulté una duda que tenía en mis lecturas de Louis Ferdinand Céline pero aprecié enseguida que ese tipo de literatura complicada no era su fuerte.

Cuando tuve mi grave accidente cardiovascular ROCARD se preocupó grandemente; sin embargo, me colocaron en un lugar de cómodo acceso con lo que perdí el contacto para tantas sabrosas pequeñas conversaciones. No pasó mucho cuando me dijo que se iba a la India en viaje privado. Al poco los medios dieron la noticia de su ingreso por ictus en un Hospital de Delhi.El Presidente de la República envió un avión para llevarlo a París y reintegrarse a Bruselas donde lo recibimos sin apreciarle secuela alguna lo que me aclaró:"tuve la suerte de un magnífico Hospital indio que pidió permiso a mi mujer para abrirme el cráneo y detener la hemorragia masiva". Meses después me dio una lección de la que algo extraje un lustro y pico después:"me voy pues todavía puedo influir en la elección de mi sucesor en el escaño, más tarde perderemos los dos". Y se fue a una Comisióninternacional sobre la preservación del Polo Norte, de cuya gestión no volví a tener noticia hasta esta triste de su fallecimiento.

Michel era de religión protestante y solía reprochar a lo que llamaba entente entre el catolicismo y el ateísmo franceses una cierta hipocresía en el matrimonio.Él, supuestamente sincero, se había casado cinco veces,creo.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Gracias Antonio, porque he conocido la noticia de la muerte de Michel Rocard por tu artículo. Lo he sentido de verdad porque lo apreciaba personal y políticamente. Un abrazo
L

ANTONIO MASIP dijo...

También estuvimos juntos en dos viajes curiosos: las elecciones palestinas y no recuerdo el motivo exacto a Talin,la capital de Estonia.Nos reímos en esta última pues se homenajeaba "al pequeño soldado" yMichel era "muy pequeño"

Anónimo dijo...

Un simpático recuerdo, Antonio.
E

Anónimo dijo...

Muchas gracias, querido Antonio. Un fuerte abrazo.A

Anónimo dijo...

Grande Antonio. Muy bueno.J

Anónimo dijo...

Me confirman que,en efecto,no era un humanista ilustrado sino un técnico fiscalista