viernes, 29 de julio de 2016

El bolso de Doña Ana Pastor



EL BOLSO DE LA SEÑORA PASTOR

Torpe fotógrafo, me quedé, no obstante, en el magín con la imagen de Doña Ana Pastor bajando la escalinata del hemiciclo, desde donde llaman gallinero, altura que tras mi lesión cardiovascular fueron, en Estrasburgo, escaños socorridos para óptima no deambulación.

Lucía la nueva Presidenta del Congreso con bolso, clásico por mujer, en mano diestra. Solo platiqué, y muy fugazmente, una vez con la tal Sra.Pastor y sería, creo, en La Granda de López Cuesta/Velarde Fuertes. Me resultó entonces, y reafirmé luego, que en una politiquería llena de chorizos e irresponsables, se intuía ponderada. El toque del bolso evocaba sobriedad, sin aspavientos. Me acuerdo de mi admirada Carmen Gómez Ojea irrumpiendo en las letras barcelonesas, de cuando Barcelona era el cosmopolitismo cultural que puede perder, mientras se confesaba ama de casa, ácrata y novelista pero ama de casa al fin, inmersa en declarados devaneos de jaretón y costuras.

Era todavía el tardofranquismo-¿otoño de 1969?-cuando otro excelente escritor, Carlos Luis Álvarez, Cándido por Voltaire, nacido en la ovetense calle Magdalena, tal Indalecio Prieto y él creía que Pérez de Ayala, se quejaba en su columna de PUEBLO de que Gregorio Peces Barba, muy luego famoso Presidente bajocameral, hubiera exigido a alumna de Filosofía del Derecho que abriese su bolso lleno de pinturas, esencias, polvera, espejuelos, paquete de americano emboquillado, mechero dorado y la sospecha de las chuletas no precisamente de ternera.

Aquella anónima universitaria, cogida in fraganti, por la que abogaba el pequeño/gran Cándido, la cultísima escritora gijonesa y tantas mujeres como en el mundo son y han sido, dejando de lado las lujosas dádivas que dicen acepta la senadora Barberá, arrastran bolsos que se me hacen incomprensibles, lo que jamás entenderé mientras la utilización por cualquier hombre, aún sin tanto diseño ni abalorio ni cachivache, recibe denominación homófoba también incomprensible.

Doña Ana me pareció sencilla, normal, pálida hasta triste inexpresividad, como inaugurando dovelas, traviesas y/o ansiados tramos de asfalto; incluso de expresividad neutral y tolerante. Este periódico afiló pluma para semblanza:"premio a larguísima trayectoria","berrinche al obtener un notable universitario"...

Alonso Zamora Vicente, Secretario perpetuo de la Real Academia, asturiano/piloñés consorte, utilizaba la palabra "amenes" en su acepción de " final" o "finales", pero para la esperanza, no sé si ingenua, de que hogaño estemos dando en este paìs pasos firmes ante el asedio de deudas, corrupciones y secesiones cartageneras, opto por ese mismo litúrgico y polisémico "Amén" como "así sea" del catecismo Astete que memorizábamos en el parvulario.

Un bolso es un mundo ancho y ajeno. Confío que, llevando la contraria al afamado verso de mi gran y llorado amigo poeta, sin chuletas bolsistas, la historia de España termine, esta vez, bien.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Lo que un bolso puedan dar de sí.M

Anónimo dijo...

Me he acordado de la polémica del bolso entreGregorio y Candido.E

Anónimo dijo...

Texto lucido, éste tuyo Antonio, en la mejor tradición de tus sabatinas. El bolso de la señora, basta como titulo. Tus sabatinas son todas ingeniosas, frescas y divertidas, pero esta me ha gustado especialmente. Un abrazo.Y

Anónimo dijo...

Muchas gracias, antonio desde T.
c

Anónimo dijo...

Precioso.A

Anónimo dijo...

La rueda de prensa de la Sra. Presidenta has sido bastante decepcionante. Debía pedírsele más nivel y conocimiento de la Constitución y del Reglamento del Congreso
A

Anónimo dijo...


Si, Antonio, me la has hecho recordar la polémica de Candido v Gregorio.
De todas maneras siempre me han gustado las mujeres con poco bolso y hasta sin bolso.
Por cierto, siguen existiendo los cursos de La Granda.
Un abrazo.M

Anónimo dijo...

La rueda de prensa de la señora Presidenta del Congreso tras el escrito del rey para proceder al acto de investidura habido bastante decepcionante. No parecía conocer el artículo 99 de la Constitución, ni los del reglamento del Congreso para aplicar ese artículo. Más que austera zamorana parecía que se había mimetizado en un Rajoy travestido. Debía haber dejado claro que en cumplimiento de la Constitución convocaría en un tiempo prudencial la sesión de investidura. Lamentable el espectáculo que están dando con actitudes y conductas que más que ayudar a dar una salida a la inaceptable situación actual la están entorpeciendo. ¿Cómo facilitar que esos personajes , con estas formas y estas actitudes nos sigan gobernando?.
Por cierto creo que ya va siendo hora de que se acabe con la farsa de que el PP o Rajoy han ganado las elecciones para presidente. Y esto por un motivo evidente y es que el procedimiento no ha finalizado (se ha realizado solo la primera parte y esta no arroja ningún resultado concluyente).Estas elecciones tienen dos partes, una primera de elección de diputados en la que el Pp va el primero. Pero la segunda y definitiva se dilucida en el Parlamento ya ahí es donde se elige al presidente, que se somete a investidura, si en la primera votación obtiene la mayoría absoluta, 176 votos) en primera convocatoria o más votos positivos que negativos en segunda convocatoria a las 48 horas de la primera votación. Desde diversos medios de presión, brunete mediática incluida, se han venido no solo obviando estos hechos indiscutibles, sino intoxicando con informaciones deformadoras y amenazantes. Acostumbrados a que la primera parte del proceso ya permitiera avanzar un resultado definitivo sobre la presidencia, se ha reiterado ad nauseam que solo cabía una sola posibilidad ( o el desastre), y esto me parece muy poco democrático e inoportuno, sobre todo en un os momentos en que se hace imprescindible una regeneración democrática.
A