lunes, 27 de junio de 2016

El Ciervo sigue ahí



EL CIERVO SIGUE AHí.

Como mi particular dinosaurio, Tito Monterroso dixit, en larga noche de medio siglo me ha reaparecido El Ciervo, publicación barcelonesa de la que ya no quedan los hermanos Gomis, mantenedores de entonces, pero otros familiares y colaboradores han tomado relevo. No puedo menos de atender a su entrañable encuesta para el número de Mayo/Junio que está en los quioscos. Se nos pregunta a los ex; en mi caso ex alcalde, con esta respuesta:

"Fui Alcalde entre 1983 y 91, pero soy exalcalde ya para siempre.Y suelo ejercer de tal.

Desde niño, como mi padre era Alcalde y falleció, con cierto arraigo popular, en el cargo, cientos de veces conocidos y desconocidos me pronosticaban "serás Alcalde" lo que se redobló en cuanto, lo que también fue siempre, manifesté indudable vocación política.

Cuando lo dejé tuve miedo que el mundo, cierto mundo al menos, se me viniera encima. Pero no, enseguida se me hizo habitual aquel dicho de "otro vendrá, que bueno me hará", sobre todo en esos lacerantes asuntos de la corrupción y el endeudamiento excesivo, que trae de cabeza a los ciudadanos honestos, y que desgraciadamente invadieron la vida pública y también el Ayuntamiento de mi ciudad.

También por suerte encontré fácil adaptación profesional y una posterior reintegración a la gran política vía Europa. Había hecho mía la divisa de Marañón: "Vivir no es sólo existir,/sino existir y crear, saber gozar y sufrir /y no dormir sin soñar. /Descansar, es empezar a morir".

En medio del itinerario, un par de ictus paralizantes de la mitad de mi cuerpo que para la doctora Roig, neurosiquiatra de la clínica Guttman de Badalona, no afectaban la que hubiera sido natural depresión por mis ganas indomables de hacer. Desde los márgenes y los tiempos libres, fui escribiendo una decena de libros y casi un millar de artículos.

Temo ligeramente la actual jubilación y la muerte pero tengo conmigo las benéficas recomendaciones del querido polifacético autor del Condeduque y de la  neurosiquiatra badelonesa.

En Oviedo y fuera me consideran exalcalde, en mayor medida que otros cargos que tuve, porque lo importante es seguir en la brecha,en cualquier brecha,pero en la brecha."

Al medio siglo se le puede llamar académica y rebuscadamente, decalustro; el ciervo no alcanza nunca esa longevidad, pero fue soñado en la Barcelona de los cincuenta para Paz y Libertad duraderas.


2 comentarios:

Anónimo dijo...

LO TUYO ES SINGULAR Y ENTRAÑABLE.G

Anónimo dijo...

Me gustan muchas sabatinas tuyas pero está la mejor.Y