jueves, 24 de marzo de 2016

TRUMP





Donald TRUMP

"En 1964, asombrados ante la amplitud de las pérdidas de su partido, varios multimillonarios republicanos se lanzaron al cultivo de filosofías conservadoras, incluso de ultraderecha
"
Historia viva,Hillary R.Clinton


Por "El pinar de Galán" de Salinas, sería el verano del 64, apareció un joven americano partidario de Barry Goldwater, candidato republicano al que apoyaba el Ku Klux Klan(KKK), que ahora reaparece, muy peligroso para los derechos humanos y la Paz.Lyndon Johnson, al que luego llegué a ver personalmente, ganó entonces de forma contundente. Ahora la cosa para este noviembre está incolora. Me gusta mucho Bernie Sanders, cuyo estado mayor electoral se interesó por la problemática,laboral y fiscal, trubieca, pero parece  se queda en el camino, demasiado mayordemasiado blancodemasiado intelectual, "un poco podemita" me lo califica, para mí sin real fundamento, un buen amigo, demasiado alejado de la cuota del aparato partidario...

En los tiempos en que visitaba mensualmente por razones profesionales la gran manzana me prestaba, (verbo asturiano que ya utilizaba Feijoo y en el que bien insisten Monteserín y el poeta Antón García),desayunar en la tercera planta de la Torre Trump de la Quinta Avenida. Era, no sé si sigue, un magnífico jardín interior que luego copiaron en la madrileña Serrano. En el desaparecido Hotel Saint Moritz, al que me había llevado Aquiles Tuero,siempre genialoide, Trump se había hecho con un par de exclusivas plantas de azotea sobre Central Park. Ya se decía que aspiraba a la Presidencia del país y buscaba la complacencia de los demócratas. El mundo ha cambiado mucho y Trump busca sostén, como yo me temía,en lo más reaccionario de una sociedad, influida todavía por James Monroe, aquel Presidente del XIX cuya divisa, en realidad elaborada por John Quincy Adams, tanto costaba superar a Lincoln, Roosevelt, Kennedy, Obama: "América para los americanos".

Racista, archimillonario y vulgar matón, Trump, criticado explícitamente por el Papa Francisco, tiene muchos más tantos en mano que el Goldwater armamentista, sureño y demás. Cuando yo carecía aún de carnet de conducir aquel joven americano llegaba a Castrillón en provocador coche descapotable. Ahora que lo pienso, tenía ese aire faltón a lo Trump. Ojalá pierda.






1 comentario:

Anónimo dijo...

No puede ganar.B