viernes, 18 de marzo de 2016

Estorninos,primavera y poetas amigos



ESTORNINOS  AL FINAL DEL INVIERNO


Las aves cuando vuelan escriben en el cielo lo que ven en la tierra; por eso son tan difíciles de entender sus efímeros textos.Antonio Merayo


Entre la fronda francisca, iluminada por el mediodía, aparecía el brazo rojo de una máquina desbrozadora, que trabajaba sobre el ramaje en una suerte de sorpresivos colores. Era tal el vuelo despistado de un enorme estornino, tan acosado por luces y ruidos de artificio, que saltara de rama a rama, sin provenir del cielo sino del asfalto insinuado que me consta sin verlo. El brazo rojo brillante, anaranjado mejor, se transforma, a la altura del hipotético codo, en un extensible crema, algo menos ancho.Apenas se ve la máquina manca que lo sostiene, puede que a la altura de La Rosaleda, semejante al trucado equilibrio del Teatro Negro de Praga. Aquí y ahora, sin negrura ni sombra, sobresaliendo entre el verdín,las filigranas marrones y el grisáceo del Campo. Dirige conductor de casco y anorak a juego con artilugio y escenario, que se bambolea en la plataforma de su camerín podando flora inerte,o moribunda,"les feuilles mortes" de la canción standart/jazz de Prévert y Montand,la más cantada en Francia tras la ultrapatriótica marsellesa. Queda mejunje amarillo en los troncos podados de balsámico fierabrás quijotesco o de simple reflejo al aire de la rejuvenecida madera.

Después, quizá llegada la hora laboral del almuerzo, la máquina se encogía y aquietaba vacía frente a mi mirada racheada. Desaparecía el alargado brazo. Y  de tanto llamar manco al de Lepanto, ahora resulta que no lo era. El efecto francisco con el parón del vuelo pasa a ser de nave marciana, extraterrestre al menos,incrustada a media altura, abandonada en la instantánea espesa arboleda, o simple nido gigante de las cigüeñas de pico rosáceo que el año pasado creí confundidamente haber visto. Poco antes frisando primavera había cobijado mis pájaros franciscos en versos octasílabos:

Los esperaba cada tarde
Se han ido los estorninos
Los jardineros espantan
Valiéndose de cien ruidos
A los que parece temen
Tal su inocencia de niño
Ya comprendo tanta queja
Pero sin los pajaritos
Los cielos se nos escapan
Apenas sentidos ni oídos
Y mueren casi a la vez
Que esos gestos extrafinos
Frente a la música visual
Por estorninos perdidos

La primavera de la muerte es oxímoron constante, triunfo vital; la Nada siendo, otra figura de términos opuestos en que insistía Alejandro Duque de Carlos Bousoño en la reciente conferencia magistral de Tribuna Ciudadana/Club de prensa.Guillén hizo su Cántico en torno al "
gozo del ser",creador que,editado por Manolo Arce,como Tréboles, nos trajo a Deusto,Antonio Gutiérrez Cortines. Como en "El último día de Terranova" busco en el cielo para la nueva primavera el hueco de esos estorninos. En definitiva, con J.A.Valente:"Que otra//primavera al fin//nos sea concedida". 

Angel González,tan amigo de Bousoño, Manolo Arce, Rivas y Valente, evocaba hace 44 años la proximidad de la primavera en Chiloé,al Sur del mundo("Veía el Norte en el Sur").En ocasión anterior,promovida por Gil Lux y Emilio Alarcos,la saludó,"sin considerarse poeta primaveral", en el desaparecido "Casa Fermín" de la Cuesta del Cristo, orientado al Suroeste.




7 comentarios:

Anónimo dijo...

ESTORNINOS AL FINAL DEL INVIERNO " ... me encantó. 👍👍👍N

Anónimo dijo...

Me encanta el título,oportuno.L

Anónimo dijo...

, Antonio Masip publicó esta maravilla en su blog, www.antoniomasip.net
Ovetense de PRO, Abogado de prestigio, hijo de Alcalde y a posteriori Alcalde de Oviedo, Eurodiputado y LO MÁS IMPORTANTE ... Amigo de sus Amigos.Espero os guste.M

Anónimo dijo...

Te quedó muy bien.Ya veo la diferencia entre periodico y blog,que entiendo.R

Anónimo dijo...

Qué maravilla, Antonio. P

Anónimo dijo...

Precioso.Muchas gracias.G

Anónimo dijo...

Los estorninos,tus amiguitos,son una plaga en La Plata: hay unos 30.000 http://clar.in/1UfdN47L