viernes, 11 de marzo de 2016

Connie


CONNIE

"Ignorante del agua, voy buscando una muerte de luz que me consuma."FGL



Se hacía llamar Connie como la autora de "Doble esplendor", la nieta de Maura, primera divorciada de la República. Una era por Concepción, la otra,más propio de la paciente lucha de ambas, por Constanza. Las dos, y aún Constance, la mujer de Oscar Wilde, tuvieron relaciones de pareja históricas y problemáticas.

Me enteré de la muerte de Connie por un leve homenaje de Arguiñano. Yo, como el mediático cocinero, la conocí en su tenderete a la puerta/verja de la Casa Blanca. Me acompañaba el gran librero Alberto Polledo. Empezó luchando contra la custodia de su hija a su marido yanqui y, cuando la chica cumplió la mayoría sin querer saber de su madre,Connie/Concepción transformó protesta adhiriéndose a un vecino de acampada contra el rearme nuclear.

De esta singular mujer, viguesa de origen, guardo fotos enfundada en su casco que,ahora leo,era por supuestos "rayos electromagnéticos enviados desde el despacho Oval" aunque me dijo necesitarlo tras un golpe policial.

Conservo una de sus piedras coloreadas con la "paloma de La Paz"por las que obtenía míseros ingresos. La guardo junto a las del Muro de Berlín y alguna, sin pintarrajear, apenas característica de por sí, de los de Palestina y de Nicosia/Famagusta, incluso al lado de areniscas próximas a las Lamentaciones/Jerusalén, a la tumba genovesa de Constance Wilde, al mausoleo libio de Al-Mukhtar... Mantellín de abalorios destacan Francisco Carlón/Carmen Ruiz en "Naturaleza de Besullo en Casona".

En "El último día de Terranova", se menta La Piedra del Rayo,fecundada al penetrar la tierra.Connie,gallega como el novelista Rivas,no sé si conocía la leyenda romántica de esas piedras que superan la talla artesanal humana. En las lacerantes divisiones de Chipre, Cisjordania o la capital alemana, entiendo hay pizca, o tilde, demoníaca, antiromántica.

Pérez de Castro, sabio eoto, pronunció en Valdediós una memorable conferencia, de la que fui introductor, sobre la mitología de las piedras, en cuyo numen ("Geografía sagrada de Asturias"), profundizaron Juan Luis R.Vigil/Ramón Rodríguez. Enrique Álvarez Areces, del IGME, ha estudiado,a su vez, con sobresaliente académico, la pedrería del Camino. Araceli Rojo/Luis Valdeón, discípulos de la inolvidable Rosa Esbert, nos ilustraron en el Congreso del Prerrománico sobre la huella de la petrología.

A esta Connie, recién fallecida, a diferencia de la otra, tan vanguardista y clarividente, le faltaba probablemente un tornillo-"casco averiado" dicen en Finisterre- pero, como le pasó a Arguiñano, no dejaba de humanizar e inquietarte. En cualquier caso, aprecio que ha fallecido lamentando que ningún Presidente se hubiera dignado saludarla. La otra Connie, Mora y Maura, contó para la edición inglesa de sus memorias con el prólogo de Eleanor, la mujer de Roosevelt.

Franklyn Deleano, mítico inquilino de la Casa Blanca, único elegido para cuatro mandatos, ya había muerto cuando Connie/Concepción levantó su abrupto tenderete. En ningún obituario se dice el destino de su pedernal, sola memoria que la sobrevivirá en cuanto unos pocos olvidemos.








6 comentarios:

Anónimo dijo...

Merecido homenaje a Conchita, la conocí con mi familia en Washington con motivo de un viaje a Nueva York que concluyó en vísperas del fatídico 11-9.

Era una encarnación del Quijote que hizo de su vida un testimonio inconmovible de paz. Para que diera tregua durante unas horas la inquilina llegaron a interpretar que la libertad de expresión y el derecho de manifestación no incluían tumbarse en el suelo en la vía pública para dormir.
A

Anónimo dijo...

Me acuerdo de ella.Bendito ejemplo de luchadora.
Abrazos.P

Anónimo dijo...

A mis hijas también les ha gustado.S

Anónimo dijo...

Fantástico!! Bss
B

Anónimo dijo...

Interesante articulo yo tampoco conocia
a Connie. Me alegro de haberlo leido.
Creo q mucha gente pasa desapercibida siendo interesante sus vidas aunqe solo
"Tengan un tenderete"
Un abrazo
P

Anónimo dijo...

Apasionante ,querido Antonio.
Un fuerte abrazo..P