martes, 29 de marzo de 2016

Agresión en la Ría





La última vez,o quizá la penúltima, que me encontré con Luis Estrada, el admirable galeno, me hizo un canto a la buena vecindad, que bien sintieron mi madre y los suyos en el dramático treinta y cuatro,cobijados chez los Alonso, de la Panoya, donde llegaron por los tejados de la trasera de Fruela,tal da cuenta en sus memorias de La Nueva España,que mis hermanos y yo hemos editado por el 95 aniversario de nuestra clarividente progenitora.

Las cosas en la vida,no obstante, se retuercen muchas veces en la vulgaridad generacional. Cuando hice una visita oficial a Albania, acompañado de mi mujer, además de los contrastes con lo que sabía de la época dictatorial comunista de un tal Enver Hoxa, me impresionó la pervivencia de la kaunda, la costumbre ancestral de venganza que se tramita de generación en generación. Ese tipo de sentimientos negativos, como intenté razonar a los magistrados del Tribunal Supremo albanés les impediría, además de otros condicionantes económicos, entrar en la UE a la velocidad de crucero que buscaban legítimamente y en la que se afana Edi Rama, actual Primer ministro, al que conocí como culto alcalde de Tirana.

Un vecino bueno es de un valor inestimable, se lo oí a Pedro Laín, una tarde que Luisón San Miguel me llevó hasta él, sabio,humano y también galeno. Ha poco, ante desabrida manifestación de mala querencia, síntoma del odio que puede llegar, con rumiante tenacidad, al genocidio, que tanto descompone los desajustes de la sociedad moderna, recibí un hermoso mail que reproduzco aquí mismo, abajo, en siguiente post.

Toda prueba de vesania suele generar algún sentimiento solidario, o semejante, la calidad del escrito de mi sobrino es, no obstante, bien extraordinaria. En cualquier caso, lo importante con uno mismo es la consecuencia: la amistad consecuente si se quiere.

Dice una cierta leyenda, y probablemente más que la mera leyenda, que María Zambrano, y su querida hermana Araceli, dejaron Roma, en cuya artística monumentalidad estaban como "peces en agua", debido a una manifestación vecinal en contra suya que tuvieron por su amor a los gatos, que, por cierto,les siguieron a Ginebra, donde conocí a María rodeada de felinos y del gran José Ángel Valente.

La necedad vecinal no me dejará a mí sin la impaciente búsqueda sobre la arboleda francisca del "hueco de los estorninos" y en el Eo la fidelidad al maravilloso curso fluvial.

La cobardía y el vil y soez anonimato será siempre cosa de otros; jamás mía.

 Desde siempre mi vida está con las víctimas de la sin razón, contra los agresores/agresoras de cualquier jaez. A favor de artistas, escritores y buenas personas como revela el escrito compensador que sigue.

14 comentarios:

Anónimo dijo...

Bonitas palabras Antonio, qué lástima que muchos no las comprendan.Penedela.

Anónimo dijo...

Que fue en Figueras? Menudos sinvergüenzas!
Un abrazo.J

Anónimo dijo...

Nada de poner la otra mejilla de nuevo,Antonio.C

Anónimo dijo...

Como Clint:¡Sin perdón!

Anónimo dijo...

Hay gente que no tiene pudor en retratarse en casa ajena!A

Anónimo dijo...

Desde luego Antonio es lo que faltaba!!!! La falta de respeto a una personalidad como la tuya que lo ha sido todo en Política Municipal, Política Europea y en el ejercicio del Derecho no tiene nombre.

Me uno a ti en la indignación mas absoluta y a ver si son los Estrada, porque a mi no se me ocurre otra actitud despues de ayudar lo que ayudaste en Monroe, SB, etc. etc. desde el Europarlamento.

Un Abrazo muy fuerte,C

Anónimo dijo...

No puedo creer semejante pintada.T

Anónimo dijo...

Lamentable.Son gentuza.¿Es verdad que es letra de mujer?F

Anónimo dijo...

En el pueblo no te pueden ni ver,por algo será

Anónimo dijo...

La vulgaridad generacional

Acabo de leer un artículo del Sr, Masip y todavía estoy buscando las palabras que mejor expresen tanta ignominia. “Agresión en la ría” Y me pregunto: ¿a quién?, ¿al medio ambiente, al pueblo de Figueras? …¡No!; creo que se refiere a su persona. Un hombre que llegó tarde, mal y ojalá que nunca, pero desgraciadamente para quedarse y ordenar, cual Nerón en las provincias, destruir una casa sin que se le moviera un pelo de la oreja, si señores, la casa de mi hermano, uno de tantos de esa generación a la que no le duelen prendas en tachar de vulgar y ponerla bajo sospecha de algo que jamás seríamos capaces de hacer, mire usted por dónde, precisamente por descender de un gran hombre con un gran sentido de la justicia, del que todavía tiene la desfachatez de presumir de amistad. Si es verdad, como dice, que tuvo una clarividente progenitora entonces aplíquese el cuento. Me aburre usted con ese escrito tan engolado que surge de su viaje oficial a Albania, que supongo, lo habremos pagado todos.
Sepa que no nos ofende porque no puede, la clase no se aparenta, se tiene. Sin embargo y con malas artes, valiéndose de su autoridad ha hecho mucho daño y lo que es peor, gratuitamente. A nadie con una licencia para construir le tiran la casa, salvo que tenga detrás a alguien como usted. Curiosamente ha salido indemne y ahora quien debe de pagar este destrozo es el pueblo de Figueras. No creo que le quieran mucho por esos contornos, se lo ha ganado a pulso, veo que le preocupa mucho el “qué dirán” pero llega tarde, porque ya lo dicen Sr. Masip, ya lo dicen… Nosotros, nos hemos quedado tan perplejos como usted, si, es una vulgaridad, pero la verdad es que nuestra tranquilidad es tan inmensa como la ría del Eo.

Olga Estrada Alonso

Anónimo dijo...

QUIEN QUIERE GANAR SU VIDA LA PERDERÁ :Antonio, he leído el panfleto que encabeza este refugio en la nube, desde el que cobardemente calumnias a toda una descendencia familiar acusándola de una agresión en la Ría del Eo. Preparas tu calumnia, con un complementario artículo de tu sobrino donde se demuestra que no está enterado de lo que has hecho. Con esa disculpa, conjeturas que el cartelón que alguien pintarrajeó en una pared contigua a tu casa en Figueras (donde pude leer “MASIP HIJO DE PUTA”), tiene algo que ver con el derribo de la casa de mi hermano Sergio y su familia que conseguiste ocultando que el terreno era urbano consolidado, tal como luego explicaré en mensaje continuo a tu sobrino y a los escasos seguidores de esta madriguera informática para que opinen, después de revelarles la verdad.
No me habría molestado en contestarte si el blog no contuviera mensajes de las pocas personas ajenas a las que todavía engañas.
Si te digo la verdad Antonio, no te había leído nunca, pero escribes con una redacción tan desordenada y una estructura tan deficiente que no se te entiende nada más que la calumnia. Casi es mejor que, en agosto, cuando nos crucemos entre tu casa colindante con la de mi madre, en Figueras, me lo expliques verbalmente, sin esconderte en las redes. Al fin y al cabo, podrías bajar diez metros a casa de mi madre, como hacen tus nietos todo el verano, y evitar que vayan a molestarla a sus 86 años.
Deduzco que debe ser tu mala conciencia la que te habrá llevado a transitar en parajes tan oscuros de resentimiento. No me extraña que con el daño que has provocado pienses que eres merecedor de que mi familia cometiera una infamia como la de que nos acusas. Cree el abusador que todos son de su condición. Yo tampoco podría dormir pensando que he derribado una vivienda a un matrimonio joven con pocos recursos y con dos hijas, pese a que en todo momento sabías que el terreno sobre el que estaba construida era urbano consolidado y cuya cambio de calificación, ahora ya se sabe cómo lo lograste.
Comprendo tu victimismo porque ese derribo te debe estar haciendo más daño que a nosotros, pero hasta que no expliques, al pueblo y a tu sobrino, la verdad de lo que has hecho y, peor aún, lo que has tratado de conseguir, no mereces compasión. Probablemente gente como tu tampoco la necesite.
De todos modos, te pido que no relaciones tu nombre con el de mi padre ni para ensalzarle. Las personas normales pueden interpretar los elogios provenientes de tu catadura moral como puñales envenenados. Tus enemigos dicen que es tu estilo.
No sé como te atreves a hacer público, en estas circunstancias, cómo, mi padre, trató de explicarte lo que significaba la buena vecindad, porque es evidente que no tienes actitudes para entender su sabiduría evangélica que tratamos vulgarmente de continuar. No sé si a Pedro Laín le confesaste las artes que utilizaste para demoler la casa de un vecino como una muestra de manifestación de amistad consecuente. Pero más grave aún es que confieses que la familia de mi madre, durante la guerra civil, acogió a la tuya bajo el mismo techo en nuestra casa de Fruela (chez La Panoya), cuando tú has sido capaz de derribar el techo de sus descendientes con el argumento de que te quitaba un metro de visibilidad a la ría del Eo.
Sigue en próximo mensaje

Anónimo dijo...

Nadie me había hablado de la Kakunda. A mi me educaron en la creencia de que quien quiera ganar su vida, la perderá y quien quiera perder su vida la ganará. Tú no sé dónde has mamado la Kakunda o costumbre ancestral de venganza, creo que de tus ancestros, no. Te sorprendería, pero si los vulgares descendientes de Luis Estrada y Olga Alonso tuviéramos que volver a acogerte bajo el mismo techo, en circunstancias como aquellas de guerra, haríamos honor a nuestros ancestros. Tú sigue aparentando que no eres un acaparador de la peor calaña disfrazado de socialista, aunque, por lo que cuenta tu sobrino, hay más personas que te han calado.
Desde agosto, he venido conteniéndome ante tus declaraciones mediáticas (aparentando ser el paladín de la defensa del urbanismo y el bien público), cuando es un hecho notorio que tu casa (que en mala hora compraste por aquellas erráticas recomendaciones personales que hacía mi padre, en el convencimiento de que todo el mundo disfrutaba de su calidad humana ) está justo detrás de la que derribaste en procedimiento contencioso que tú solo iniciaste y mantuviste.
Me he contenido porque la expoliación aún se encuentra en revisión ante el Tribunal Supremo por las razones que a en mensaje independiente trataré de explicar, aprovechando la provocación que me brindas, para que todo el mundo pueda entender sencillamente el complejo problema urbanístico que, por tu exclusivo interés particular, has trasladado a todos los vecinos de Castropol.
La táctica la explico en el siguiente mensaje debido al reducido espacio del “blog”.

EDUARDO ESTRADA ALONSO

Anónimo dijo...

CONTINUACION DEL MENSAJE: QUIEN QUIERE GANAR SU VIDA LA PERDERÁ
a)La vivienda que se derribó de mi hermano Sergio estaba enclavada, con relación a la línea de costa de la Ria del Eo, delante de tu vivienda. Como relata tu sobrino, para su devastación, iniciaste hasta cinco procedimientos judiciales con la única justificación de la desazón que te produce encontrarte en segunda línea de costa.
b) El suelo sobre el que estaba construida la vivienda derribada, tenía la calificación de urbano en el año 1983, obtenido por mi padre para ampliar la delimitación del suelo urbano de la Atalaya en Figueras y de cuyo procedimiento también se beneficiaron quienes te vendieron tu casa
c) Posteriormente, en el Plan General de Urbanismo del año 2000, por un error municipal, la zona de la Atalaya, donde se encontraba la vivienda derribada, apareció como suelo urbano no consolidado. El Ayuntamiento, advirtiendo el desliz mecanográfico lo corrigió y volvió a calificar dicho suelo como urbano
El problema legal se produjo porque esta última corrección municipal la llevó a cabo el Ayuntamiento sin publicarla en los boletines oficiales, motivo que aprovechaste para que los tribunales estimaran que constituía una modificación del plan sin cumplir las formalidades exigidas por las normas urbanísticas. Por tanto no digas que estabas defendiendo la legalidad urbanística, porque estabas aprovechándote de los errores para satisfacer tu interés particular.
d) El Ayuntamiento, al que me consta que has visitado con insistencia, gobernado por el PSOE, (el mismo partido al que perteneces), ha tenido más de 13 años para subsanar el error indicado, pero terminó derribándola.
e) En prueba de tu egocentrismo baste decir que nunca has denunciado la construcción de las tres viviendas edificadas detrás de la tuya que, gracias a tu gestión, han quedado también en el ámbito del suelo no consolidado. Denunciaste sólo la de delante, porque sólo a ti molestaba.
f) Con el único objetivo de que nadie construya delante de tu vivienda y en perjuicio de todos los propietarios de la Atalaya, te empeñaste en cambiar la calificación antigua de la zona y lo conseguiste.
g) Estoy de acuerdo en que, del grafiti, se deduce que alguien no te quiere bien. Otros, nos veríamos muy aliviados si como María Araceli y su hermana, en Roma, abandonaras Figueras para que los estorninos y los vecinos, en nuestra vulgaridad, podamos seguir contemplando el maravilloso curso fluvial. Lo que sí es verdad es que, ahora, todos los vecinos de Castropol tenemos que indemnizar los destrozos que sólo tú consideras interés público.
Por el momento lo voy a dejar aquí.

EDUARDO ESTRADA ALONSO

Luis Perez Gomez dijo...

Insinúas que los autores de la pintada son las únicas víctimas de este asunto, la familia desahuciada de su casa derribada por causa de "tú justicia".
Recuerda que en Figueras muchos te conocen en plenitud, ya que se nos conoce por lo que hacemos y no por lo que decimos que hacemos.
A mí tampoco me engañas por mucho que escribas tú y tus escribas.
Luis Pérez.

Pdta: Para grafiti el nombre de tu padre, alcalde franquista, en el callejero ovetense. ¿ Hasta cuándo ?