sábado, 31 de octubre de 2015

Savater escribe hoy sobre Ruano,al que tb conocí y fue compañero en el FLP

Enrique Ruano tendría ahora un año menos que yo, porque pese a estar en la misma clase del colegio guardábamos esa diferencia de edad. De modo que hoy sería un viejo, por increíble que me parezca: le recuerdo como la quintaesencia de la juventud, despierto, tocado por la gracia, ingenuo y valeroso. Al contrario de los que vamos decayendo por el conjuro maléfico del tiempo, él permanecerá ya invulnerable en su mocedad definitiva de aquel 20 de enero de 1969 cuando murió en manos de la siniestra Brigada Social del franquismo. Sus verdugos fueron juzgados y absueltos en la confusa generosidad de los primeros años de la democracia (Ana Domínguez Rama, Enrique Ruano, memoria viva de la impunidad del franquismo,ed. Universidad Complutense). La semana pasada se concedió en su Facultad de Derecho la séptima edición de los premios a los derechos humanos que llevan su nombre, distinción que recayó en un trabajo académico sobre los conflictos entre conciencia religiosa y aconfesionalidad cívica y en ACNUR por su trabajo con los refugiados. Dos temas actuales a más no poder.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Nosotros fuimos compañeros de curso y viajamos juntos en más de una ocasión. La más memorable a París, auspiciada por Peces Barba.
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