viernes, 23 de octubre de 2015

PAREN EL MUNDO QUE ME BAJO

 PAREN EL MUNDO QUE ME BAJO

                                    A S.A.R.la Princesa de Asturias, deseando su estrecha                vinculación a Asturias,con los Premios y el ejemplo de sus augustos padres.

"Paren el mundo que me bajo" es aforismo contracultural,humorístico,que hicieron suyo Groucho y Mafalda y tantos más luego.

El mundo detenido en su rotación,con fabulosa frenada, es especulación en página de divulgación científica.Mucho me prestó,en la Facultad de Ciencias,con motivo de un número de ANÁFORA, un debate sobre la ilimitada biblioteca de Borges en 1941.El razonamiento borgeano fue cuestionado por García Martin y sostenido,en chispeante polémica,por Saúl F.Borel,entre los espumosos bordes de la fantasía y el cómputo infinito.

En cuanto a que la tierra no gire es,como aquella digresión del gran Borges, hipótesis imposible en millones de años.Su mera formulación dio,no obstante, juego a la introducción en el cronómetro convencional de un segundo el pasado 30 de Junio.

En un extravagante parón del globo los objetos mal anclados se desplazarían hacia el Este a 1.600 km/hora. Fenómeno semejante, en moderada velocidad y rumbo,se experimenta ante el frenazo de un autobús o tren.

Mafalda se encuentra entre la espesura francisca de esta ciudad de "princesas y hadas" que dijo Woody,mientras el mundo está para bajarse:Cataluña,Siria,Hungría,el muro de Palestina,Ankara...y tantos lacerantes sitios en que campea la irracionalidad,como un actualizado nuevo jinete de la Apocalipsis.

En cualquier caso,si no podemos bajarnos Mafalda abrigaba con manta y termómetro el armatoste de su esférico mapamundi:"La tierra está muy malita"y los detractores del personaje,que la pintarrajean,más si cupiese en su gamberra negritud.

3 comentarios:

Anónimo dijo...


Querido Antonio:
Sigo leyendo tus sabatinas con atención y con espíritu crítico.
La metáfora de la Tierra en movimiento y el deseo de pararla es buena. Pero en esto reside a la vez la dificultad y la hermosura de la vida, en no poder predecir el futuro. Si miras hacia atrás está todo resuelto, pero con la paz de los cementerios. Ante nosotros está el futuro, con la riqueza que ofrece la vida, con todo lo bueno y lo malo que conlleva.
Mirando hacia atrás en la historia de España y de Europa contemplamos un pasado atroz, desde la Inquisición y las guerras de religión hasta las masacres franquistas, las purgas de Stalin y los campos de exterminio nazi. Tu y yo tuvimos el privilegio de asistir al final del franquismo y contribuir, en la medida de nuestras posibilidades, a la consolidación de la democracia en España y a la unión de nuestros pueblos en la Unión Europea. Ahora, cuando nos toca pasar a ocupar lugares secundarios, creo que no debemos unirnos al coro de los agoreros, en el que se escuchan muchas voces de sirena que atacan a la democracia y a la unidad de Europa, por la derecha y por la izquierda. Veo nuestro papel, en cambio, en la defensa de un discurso sereno que nos permita seguir fortaleciendo nuestras instituciones constitucionales y el proyecto supranacional europeo.
Con mis mejores deseos para ti y los tuyos,MM

Anónimo dijo...

Me encanta. Besos Antonio.C

Anónimo dijo...

querido Antonio. Hoy me siento un poco así, en esa inclinación, después de vivir la intolerable deslealtad de IU en el Ayuntamiento.P