viernes, 11 de septiembre de 2015

La Bolsa y los bolsistas provincianos de antaño

INCIERTO SEÑOR LORENTE

Me entero de que vetarán acceso de particulares al parquet de la Bolsa.¡Qué barbaridad!.


Ya obligaban a vestir corbata a quienes contemplaban casaciones.

Las féminas no accedían."Las Chicas de la Cruz Roja",sin embargo,rodó escenas dentro,cuya excepcionalidad era advertida en el cachazudo guión.

En Oviedo los seguidores permanentes eran escasos; la información llegaba finiquitando la mañana al patio enmarcolado del Banco Herrero, suministrada por un tal Señor Lorente, agente madrileño que la transmitía, como Gay Talese describe al riguroso cronometrador del Madison Square Garden.Los jugadores no corporativos improvisaban "órdenes de compraventa"que fatalmente salían sobrepasadas pues el Sr.Lorente 
no podría ejercitarlas hasta el día siguiente."Ser bolsista provinciano es absurdo"decían los bancarios,que,no obstante,propiciaban el surrealismo,mientras cedían ediciones atrasadas del Journal de Généve. De tarde, subalternos uniformados colocaban,en dos grandes paneles de la calle Fruela, letras y números metálicos de la cotización.A la vez,en Julio,en la menos céntrica Fray Ceferino, con mayor expectación,tiza y abrupta pizarra, REGIÓN daba cuenta,real o supuesta,de la etapa del Tour.
Uno de aquellos ordenanzas del Herrero, Arsenio,que se encaramaba titubeante en la escalera, devendría luego millonario, "aunque-me aclaró-con valores mobiliarios fuera de la cotización".

Tras haber oído mentar mucho al incierto Sr.Lorente, un día lo conocí:traje de paño inglés,grandes gafas de burócrata, escaso pelo pasado por grumo de fijador o gomina...Nada que ver con personajes de Clarín, pues no había tal Mercado en Vetusta.En cambio,el pintor Paul Gauguin, antes de su fulgurante entrega a la bohemia y la Polinesia,fue próspero agente de Bolsa.

Ahora la estética bursátil,aunque conserve la ritual campanina (¡Qué ocasión perdió Rato de evitarse con Bankia!) se la cargan al escudriño directo de un público,negado para entretener su jubilación mientras calcula de primera mano el valor,o disvalor,de sus ahorrillos.


Enviado desde mi iPad

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy guapo.Jc

Anónimo dijo...

Muy cierto el incierto.G

Anónimo dijo...

Muy guapo, sí señor.J