sábado, 26 de septiembre de 2015

Cuánto me prestaría recuperar la memoria de Renato Ozores en su Oviedo

"Renato Ozores y su teatro"
Caído del cielo recibo "Renato Ozores y su teatro", de Ascunce Arrieta, profesor de Deusto. 
Aurelio Díaz Valdés, otro personaje fabuloso, que dio a la estampa sus memorias como "Yeyo, el emigrante", fue mi conexión a Ozores y familia. Mis contertulios (Juan Benito, Cadavieco, O. Carreño, Casero, Álvarez de Toledo, Valentín Álvarez Corugedo, Castañón, Luis G. Argos, Marcelino Arbesú, Carlos Rodríguez, Cándido Riesgo...) lo recibieron también entrañablemente. 
Durante la guerra, Renato era fiscal del Tribunal Popular de Gijón. Los que le conocimos, y también a Juan Pablo García, presidente de aquel Tribunal, a los abogados Saturnino Escobedo y Eduardo Ibaseta, o a los miembros del "Jurado para la represión del Fascio", Puri Tomás y Antonín Llaneza Jove, nos cabe comprender, sin haberlo vivido, la benignidad de esa institución republicana a escasos kilómetros del frente, que trabajaba entre partidas desalmadas de la "Justicia por propia cuenta" y abrumadoras noticias de las atrocidades del otro bando. 
El 12 de octubre de 1937, los miembros se largaron. Lo narra magistralmente Santiago Blanco en "El inmenso placer de matar a un gendarme". Mientras sus colegas regresaban a España por Cataluña, aún republicana, Ozores decidió que la guerra había terminado para él. En Panamá descubrió el Pacífico en instante muy especial: veía la mar océana, a la vez que reparaba en los bellísimos ojos de Rita, "Tita", de la que quedaría prendado para siempre. 
Y hablando de ojos, le llevé a Luis F. Vega, padre del catedrático, tan cordial como su hijo, que hizo generoso diagnóstico sin que hubiera ya tiempo de operación reparadora. 
Renato Ozores, autor prolífico de teatro y cuentos, catedrático y publicista de Derecho Mercantil, asturiano medular; sus hijos han donado sus obras a la Biblioteca de Asturias, con un iniciado borrador de memorias. 
Ascunce, al que otorga gran solvencia el prestigioso profesor Fernández Insuela, llama la atención sobre un escritor del que deberíamos enorgullecernos aunque pocos lo lean. En "Desde mi ventana" solicitaba, junto a otros autores vinculados a Oviedo (Juan Benet, Víctor Botas, Torrente Ballester, Luis Sepúlveda, J. M. Castañón, Antonio Ortega...) una calle.

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9 comentarios:

Anónimo dijo...

""Fue en la medianoche del jueves 14 de Octubre cuando recaló en aguas de Lorient el gánguil “Somo”, perteneciente a la Junta de Obras del Puerto de Avilés. Había conseguido zarpar secretamente de la ría avilesina llevando a bordo, junto a los 21 miembros de la tripulación, medio centenar de personajes asturianos, pertenecientes en su mayoría a los tribunales de Justicia y a la Junta de Obras del Puerto de Avilés.

Al conocerse la huida, algunas organizaciones políticas, como Izquierda Republicana y el PSOE, publicaron en el diario “Avance” notas en las que se daba el nombre de algunos de los huidos y se anunciaba su expulsión. Hay que tener en cuenta que por esas fechas el gobierno asturiano, ante la gravedad de la situación militar, ordenaba extremar las medidas de represión contra desertores y derrotistas. Así, por ejemplo, se dictaron disposiciones para que se fusilase sobre el terreno a los mandos de las unidades militares que se retirasen de sus posiciones sin haber perdido, al menos, la mitad de sus efectivos; también podían resultar detenidos los padres o la mujer de los milicianos a los que se considerase desertores. Por otra parte, no era menos cierto que la mayoría de los huidos, de caer en manos de los nacionales, eran candidatos seguros al paredón. Claro que en esa misma situación se encontraban también varios miles de personas más que seguían en sus puestos, tanto en el frente como en la retaguardia.

Entre los nombres que se dieron a conocer figuraban los de Juan Pablo García (presidente del Tribunal Popular), Santiago Blanco, Ramón González Ania, José San Martín, Guzmán García, Maximino Trincado, Fernando Trincado y Manuel Sisniega, expulsados del PSOE; Justo Fernández Casero, Luciano Cimadevilla López, José Antonio Fernández Vega, Leandro Pubillones Soto, Juan Fernández Lavandera, Manuel García Vidal, Marcelino Rico, Manuel Arganza de la Uz, Renato Ozores, Luis Martínez García, Francisco Acacio Martínez García, expulsados de Izquierda Republicana; y José Fernández Miranda, del Comité Ejecutivo de Ias Juventudes de Izquierda Republicana; David Arias, secretario de la JOP de Avilés, Rogelio Iglesias Pola, depositario pagador de la JOP, Nicanor González, capataz, y Severino García, maquinista del remolcador “Plutón”. Este remolcador, el “Plutón”, del servicio de la JOP de Avilés, sería uno de los barcos que, una semana más tarde, conseguiría ganar las riberas de la Garona cargado de refugiados. A bordo del “Somo” viajaban también el ex-gobernador de Málaga y la hija del capitán. La Ejecutiva de la Federación Socialista Asturiana hizo constar, así mismo, «su protesta ante el Gobierno de la República por haberse otorgado cargos en Valencia y otros lugares de la España leal a afiliados socialistas que abandonaron el Norte sin autorización de esta Federación Socialista y están, por consecuencia, pendientes de que su conducta sea juzgada.»J

ANTONIO MASIP dijo...

Sigo recomendando "El inmenso placer de matar a un gendarme"Edicusa.1973 de Santiago Blanco que no tengo a mano para reproducir

ANTONIO MASIP dijo...

Conocí a García Vidal y a "Lilo"Rico en México 1973 en casa de Luis Ochoa Albornoz,como tuve ocasión de rememorar este verano con una hija de Don Luis,hermano de SeveroOchoa,Alcalde que fue de Luarca/Valdés.

Anónimo dijo...

Debes aclarar que Don Renato Ozores no fue catedrático en España sino en América.J

Anónimo dijo...

Tienes en Jonás un heredero que dignifica tanto la política y a Asturias como lo hiciste tú! T

Anónimo dijo...

MUY BUENO¡¡¡¡¡

ABRAZOS
G

Anónimo dijo...

Gracias Antonio ...espero el librito ansiosamente !!! Un ejemplar creo que viene ya hacia California.. Saludos. R

Anónimo dijo...

salvo alguna excepción como Casona, muy pocas veces el teatro de los exiliados tuvo una buena acogida popular fuera de España (y en esta, menos y muy, muy tardíamente).Renato Ozores es un caso interesante y muy peculiar como me diluido y dramaturgo.A

Anónimo dijo...


LLego tu correo con el articulo que escribiste acerca del Teatro de Renato Ozores,...gracias...estupendo. Casualmente he decidido ir a ver a mi madre a fin de mes y se lo llevare. Ella ha estado con muchos quebrantos de salud con una bacteria que sigue atacando su cuerpo y a los casi 98 anos no es facil para ella seguir batallando estos invasores. Por el momento esta estable y ganando fuerzas nuevamente pero hay que procurar estar juntos lo mas posible.r