domingo, 20 de septiembre de 2015

Christinne Spengler

Christinne Spengler 


A raíz de publicar un post sobre François Pélou alguien me ha recordado mi amistad con los fotógrafos Volker Müller y Christinne Spengler

Volker vivía en el Madrid antiguo con una chica de color,originaria de una colonia portuguesa.Le conocí a través de Walter Haupbricht,el gran corresponsal del Frankfurter Allemaigne Zeitung,que ha fallecido recientemente.Müller,más joven,murió antes.

Volker y Walter, con los que había estado en Lisboa, me abordaron en el Hotel de Burgos en una noche de Agosto de 1975.Juan Marí Bandrés temía que no me dejaran entrar en el Consejo de Guerra del día siguiente,pese a mi acreditación como observador. Volker y Walter se subieron a mi R-5, al que tres años después lo volaría un petardo de los Guerrilleros de Cristo Rey, grupito terrorista del que formaban parte en Oviedo chavales de apellidos tan campanudos como Tartiere y Barthe.

Todavía faltaba tiempo para amanecer cuando nos perdimos por errores de información en un pueblecito burgalés aün dormido.Por fin,todavía de noche,llegamos al acuartelamiento donde los abogados togados estuvimos un par de horas entre hileras de soldados, guardias civiles y grises que nos apuntaban con sus mosquetones o armas cortas.Logré entrar,creo que sobre las nueve,y observé toda la vista oral del Garmendia/Otaegui,del que el primero saldría indultado y asesinado el segundo días después.
A la salida del juicio mis amigos alemanes,tb François Pélou,me montaron una rueda de prensa,que fue la primera de mi vida y que la revista Blanco y Negro consideró que yo hablaba,como portavoz de los observadores,con una inusitada libertad que no hubiera conseguido en otras circunstancias de aquel 1975 bajo el Decretoley Antiterrorista.
Todos,con la excepción de Pélou, temíamos más por la vida de Garmendia que por la de Otaegui,que era un simple cómplice o encubridor.Francois intuía,sin embargo,que la calificación fiscal de autor ponía a Otaegui en el mismo riesgo, que después fue en efecto aún peor con su asesinato.

De aquella habré conocido tb a Christinne,de la que recuerdo una queja suya contra televisión española pues le habían hecho una entrevista que ilustraron con algunas fotos suyas pero omitieron una que ella había escogido de un niño saharaui,víctima de la guerra.

Christinne estuvo en Oviedo la primera noche de campaña electoral de 1977.Le acompañaba un periodista español, von el que parecía tener relación.La encontré casualmente al comienzo de la calle Fruela mientras hacíamos una pegada de Unidad Regionalista.Christinne y su amigo fueron testigos cualificados de una provocación y unas amenazas de unos mozalbetes de extrema derecha.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No pierdes comba!G