viernes, 31 de julio de 2015

ROMEVA se molesta

En la tele matutina,que diría La Trinca, escucho una significativa discrepancia entre Raul Romeva,cabeza de la "unitaria lista independentista catalana",y el Gobierno de Artur Mas,al negar aquel que,caso de ganar, sea segura la reelección del inquilino de la Generalitat.

Conozco a Raúl, o Raül como corresponde a la grafía de un personaje de El Impostor,el gran relato de Javier Cercas.No me ha extrañado tanto que cuestione a Mas, ("no se despeinó contra la Dictadura en la Universidad"),como que se preste, progre él, a apoyarlo con nombre y práctica política.

En lo personal Raúl es buen chico,que tuvo la deferencia de venir a mi despacho bruselense para conocer a Sánchez Ramos, peregrino contra el parking que el Ayuntamiento pretendía matando árboles franciscos. Tampoco olvido,y a contrario sensu,su decidida voluntad de que se cerrasen,antes de 2014,las minas asturleonesas.

No es la primera vez que Romeva me sorprende.Ya resalté en esta columna sabatina,años ha, el abrupto debate que mantuvimos en Estrasburgo,cuando Raúl se despachó contra Rodriguez Zapatero por su supuesta tibieza (!) en defensa de la igualdad de sexos y los homosexuales;actitud, sin embargo,innovadora del entonces Presidente español que sigue mereciendo universal reconocimiento.De aquella manifesté,con las limitaciones del léxico parlamentario multilingüe,que era un eurodiputado "que meaba fuera de tiesto".de lo que dieron cuenta actas y medios,en especial La Nueva España.

Menudo papelón al que se presta:izquierdista sostenedor del latrocinio pujolista;"no son autonómicas"pero pretenden gobernar una comunidad,con candidato en el cuarto puesto,que no se sabe si se gana por votos o escaños...¡plebiscito autodestructivo errático en tiempo de exigente claridad!...
Quim Monzó,escritor catalán,siempre desenfadado, recordaba que el Alcalde Joan Clos recomendaba a sus vecinos salir "ben pixats i ben cagats".Pues eso...


6 comentarios:

Anónimo dijo...

Debías de tratar,con tu peculiar estilo,el penúltimo párrafo de Vidal Folch sobre ese mismo asunto en El País.C

Anónimo dijo...

Muy bien.D

Anónimo dijo...

Muy bien Antimío. Saludos.F

Anónimo dijo...

Me interesa mucho tu experiencia con Romeva. Ojalá salte por los aires esa alianza contra natura.L

Anónimo dijo...

Pues sí.Besín.Cocoliso

Anónimo dijo...

Este Raúl Romeva se ubica por los barceloneses de pro dentro de la categoría de los progresistas indómitos y sofisticados a la vez, una evolución de la "gauche divine" que en los años 60 tenía en la calle Tuset su lugar de encuentro, ya que no precisaban de cuartel general, porque todos estaban muy a gustito en las confortables casas que ocupaban, como vástagos que eran del patriciado catalán de naturaleza anfibológica (ni franquistas ni antifranquistas sino todo lo contrario) que entonces, otrora y todavía ahora reina en Barcelona (la de las 400 familias).

Hay que tener en cuenta que todos los personajes de la izquierda que se pretende radical cuidan mucho la estética, y que este sesgo es más firme si cabe en Cataluña. En aras de tal imagen de marca sacrifican todo. Resultado: todo es superficial y con tal vocación de superficialidad, aunque con especial empeño en poner el acento sobre la supuesta trascendencia.

Para comprender a los políticos catalanes, hay que releer El Gatopardo de Giuseppe Tomasi di Lampedusa, y concluir que a veces, efectivamente, hay quien siente la necesidad de cambiarlo todo para que todo permanezca igual, como le decían al conde de Salina en la citada novela. Es la aplicación política de la esencia del dicho francés "plus ça change, plus c'est la même chose".

Tenemos la inmensa dicha de estar hoy en Asturias, en donde tales principios no tienen aplicación práctica alguna, claro está.M