lunes, 6 de julio de 2015

A bote pronto tras el No griego


En "La colina de las ninfas" el helenista ovetense Pedro Olalla, que llama desde hace años la imprescindible atención sobre Grecia, escribe:"Allá arriba,detrás del azul más profundo,está el éter,misterioso y sutil.Más abajo está el aire,diáfano y ágil".

Bien recuerdo el mediodía alsaciano en que,en la Eurocámara,Daniel Cohn Bendit,en un vibrante discurso, todavía localizable en la red, decía,"Desengáñense Grecia no puede pagar y no pagará".Ha pasado mucho tiempo,infinitas negociaciones,incluso tres gobiernos de distintas ideologías,pero hemos vuelto al mismo punto.

En 1989 asistí, en la parisina Porte Maillot,en representación de los Alcaldes españoles,a un encuentro internacional.El embajador de España, cuyo nombre no recuerdo,que sustituía a mi buen amigo Joan Reventós, me aseguraba,en los pasillos,que los "síntomas griegos eran preocupantes".Si nada nos coge de sorpresa,¿cómo no haber aprovechado el tiempo con mayor clarividencia?

España debería jugar un papel de acercamiento en medio de la confusión generada, sin inflexibilidades ni supuestas ortodoxias.

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Al lector le gusta mucho la personalización de las historias, como la tuya en Porte Maillot
L

Anónimo dijo...

Tras la dimisión del ministro de Finanzas,todo es más oscuro,quizá para decir donde dije digo Diego.A

Anónimo dijo...

De acuerdo con t opinion.F

Anónimo dijo...

Muchos ciudadanos estan cansados de la actitud del gobierno griego. No seria mas facil que decidieran si quieren asumir estar dentro de la UE? ¿quien defiende los legítimos intereses de los acreedores? Me apunto a lo que dice el escritor Petros Márkaris, lúcido intérprete de la realidad social de su país, cuando escribió en "La espada de Damócles" cómo Grecia no ha dejado de hacerse daño a sí misma y cómo los griegos son los principales causantes de su tragedia. "La ilusión de la riqueza les hizo ser más individualistas y ahora se sienten desbordados y deprimidos". Pero no sólo fue el efecto del gran consumo, el vivir por encima de las posibilidades, la corrupción en Grecia ha debilitado las finanzas públicas más que en otros lugares. En griego, hay dos palabras para definir este estado de las cosas: fakelaki y rousfeti. Fakelaki significa sobrecitos, sobornos; rousfeti, favores políticos.F

Anónimo dijo...

Antonio e este asunto hay un extremo que no acabo de entender. No se trata de defender a “Grecia” o mejor a sus habitantes y Estado ( “Grecia” no existe, lo que existe son hombres y mujeres de carne y hueso que viven en un lugar llamado Grecia, y Estado que representa y gobierna a esos hombres). Pero si efectivamente el Estado Griego, era una Estado “manirroto”, ¿Por qué se le presto dinero en esas cantidades?. No nos diga que por “solidaridad”. La “solidaridad” nada tiene que ver con el derroche. Y si entonces ya era un Estado “manirroto”, ¿Por qué no se condiciono en aquellos momento tales prestamos a que el Estado Griego, modificase su Administracion y gasto público?. De ese modo, la “indignación” del resto de los Europeos, ha de estar no solo con los “griegos” (que ciertamente no devuelven lo que deben), sino también con los “administradores” de la Unión Europea, y de los Estados Europeos que prestaron fondos de todos ( no griegos) al Estado Griego, cuando conocían, o debían conocer, quesu peculiar “modo de funcionar”, hacía inviable la posibilidad de devolución, de los prestamos. Saludos.F

ANTONIO MASIP dijo...

Me temo que no podemos hacer mucho. Grecia, como sabes, es un Estado clientelar creado por Inglaterra en el siglo XIX para contener a Rusia después de que la flota del Zar hundiera la flota otomana en la batalla de Navarino a a finales del siglo XVIII. Inglaterra decidió entonces cerrar a los rusos el acceso al Mediterráneo, con la guerra de Crimea de 1854-1856 y la creación de un Estado artificial en 1824 al que dotó con las Islas Jónicas, que Inglaterra había heredado de Venecia después de la derrota de Napoleón, como primera base territorial. Desde entonces, Inglaterra y sus aliados norteamericanos habían venido subvencionando a este Estado artificial.. Tras la desintegración del Bloque soviético, ingleses y norteamericanos perdieron interés en Grecia, para centrarse en la contención de Rusia más al norte, en los Países bálticos, Polonia y Ucrania. Desde entonces, la Unión Europea viene cargando con la totalidad de la factura de este Estado clientelar, que mantiene a millones de funcionarios y pensionistas, donde los impuestos no se pagan, los jubilados no se mueren nunca y no existe siquiera un catastro de nivel nacional. El único catastro está en las Islas del Dodecaneso, que establecieron los italianos durante su ocupación de esta región.
En resumen: tu y yo, como contribuyentes españoles, tendremos que seguir dedicando una parte de nuestros impuestos al mantenimiento de este Estado artificial que no cuenta con medios económicos suficientes para sostenerse por sí mismo.
He estado muchas veces en Grecia y me encanta el país, pero cuando comentaba a mis amigos griegos que no entendía cómo los griegos vivían tan bien siento Grecia tan pobre, me respondían que aunque Grecia era pobre, los griegos eran ricos. La única explicación para esta respuesta era el carácter clientelar del Estado griego y las aportaciones que venía recibiendo del exterior, antes inglesas y norteamericanas y ahora exdusivamente europeas.M
Un fuerte abrazo

Anónimo dijo...

No era comentario mío sino de un buen amigo,académico.

Anónimo dijo...

No creo que haya abismo griego. Los griegos están acostumbrados a este tipo de situaciones. No puedo imaginar lo que habría ocurrido en España si se hubieran cerrado los bancos y no se pudiera sacar dinero de los cajeros durante más de una semana. La cuestión está en cuánto tendremos que pagar los restantes miembros de la Unión Europea para que Grecia no se convierta en un país del Oriente Medio, como Libia, Egipto o Turquía. La chequera europea sigue siendo esencial, y éste es el chantaje al que está recurriendo Tsipras para que Europa le siga dando dinero. Algo que, desde luego, no podrán hacer Pablo Iglesias y Podemos pues no hay suficiente dinero en Europa para pagar la deuda pública que Mariano Rajoy casi ha duplicado en casi cuatro años de saqueo de los recursos públicos por el Partido Popular. Estoy convencido de que ganaremos las elecciones, pero Pedro Sánchez tendrá que dejarse la piel para reconducir nuestra economía a una situación normal.
Con todo afecto,
M