viernes, 12 de junio de 2015

Un pájaro me acompañó a Alsacia


Pájaro viaja a Alsacia

Leyendo "Les mots" de Sartre en la lejana fecha de 1964 me enteré del parentesco entre el escritor francés y el médico y pensador Albert Schweitzer que realizaba una legendaria labor en África,valedora del Nóbel de La Paz 1952.

Pasaron muchos años cuando un pastor luterano de la Alemania aun comunista me visitó en la Alcaldía ovetense obsequiándome con un librito suyo dedicado a Schweitzer al que había conocido en su remoto hospital de Lambéré,ahora Gabón,donde aquel hombre maravilloso fallecería muy anciano.

En una soleada mañana madrileña resultaba yo el único pasajero humano de un vuelo entre Madrid y Estrasburgo.La tripulación estaba distraída,en Barajas,fuera de la nave, con la puesta apunto,cuando un pajarito entró Inopinadamente en la cabina alojándose en uno de los vacíos compartimentos dedicados al equipaje de mano.Surgió entonces para mis adentros la imagen apacible de mostachos blancos y ropa arrugada y desahogada de Schweitzer pues bien recordaba que el altruista sabio era alsaciano y le acompañaba siempre un pelícano,que mal andaba por tierra.Dado que mis conocimientos de ornitología eran,y siguen siendo,desastrosos que me hacen confundir los nidos de cigüeña en el San Francisco,no sabría decir qué tipo de ave inquieta se subió a aquel pequeño avión.Fue un probable espontáneo sentimiento positivo, sin el menor ánimo de dañar,aunque discutible, el que me llevó a cerrar el alto de mi asiento ocultando la travesura a la azafata.

El pajarito y yo aterrizamos casi dos horas después,momento en que,abierta la puerta, le liberé y desapareció veloz,sin aparente mareo,en el cielo alsaciano de  Entzheim,a doce kilómetros de Estrasburgo.

Hay quien me dice que pudo reorientarse y volver a Madrid.Naturalmente nunca lo supe,como tampoco se supo nada del de Schweitzer en cuanto murió su ilustre amigo y lazarillo,líder de la paz y la Humanidad,con carisma también al menos sobre un errático pelícano.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

respeto por la vida, como resultado de la contemplación en la propia voluntad consciente de vivir, conduce al individuo a vivir al servicio de la gente y de cada criatura viva.

Schweitzer fue muy respetado por poner en práctica estas teorías en su propia vida.

Anónimo dijo...

Comparto entusiasmo por Scheiweizer.Mariano

Anónimo dijo...

Fantástico! Deberías inagurar en ese tono, culto y amable, que tan bien practicas, una columna local sobre hechos y sucesos del nuevo ayuntamiento. Se podría titular: "Vetusta, dormida o despierta"
Salud.L