miércoles, 20 de mayo de 2015

XX Sanchez Vicente en Lne el pasado 31 de Octubre

Las injurias del tiempo El ejemplo de Antonio Masip y cómo el paso de los años afecta a la vida activa de las personas 31.10.2014 | 04:34 Las injurias del tiempo Xuan Xosé Sánchez Vicente El proceso vital de una persona se puede tratar de explicar con metáforas o parábolas. No sería inadecuado verlo como un camino en el que de forma ininterrumpida van tirando de nosotros, llevándonos acezantes, ilusiones, esperanzas, vanidades, que nunca nos permiten mirar hacia atrás o hacia los lados. Hasta que un día, de pronto, una revuelta nos permite ver no lo que creemos ser o hacia dónde pretendemos ir, sino cómo nos ven y adónde nos dejarán llegar. Don Antonio Masip ha sido una personalidad importante en la política asturiana: alcalde, diputado, cargo orgánico de su partido, eurodiputado. En todos esos estados ha laborado con un éxito al menos mediano, se ha comportado con extraordinario entusiasmo, prodigado en presencia social. Y, últimamente, en su condición de parlamentario europeo, ha sido tremendamente activo, coadyuvando al mantenimiento de Tenneco. Todo ello, evidentemente, habrá repercutido positivamente en su partido. Pero he aquí que don Antonio, llevado de la creencia en que podía aportar su sabiduría y creyéndose avalado por sus recientes éxitos, ha intentado presentarse como candidato a las primarias de su agrupación socialista, la de Uviéu. Cuál no sería su desilusión al ver que su persona y servicios apenas alcanzaban la comprensión de 135 de los suyos. No tan escasos justos como los de Sodoma, pero casi. Sin duda, la mayor tristeza de don Antonio habrá sido el comprender por qué se le rehusaron las adhesiones: no por su obra, por su capacidad, por su trayectoria, sino por su edad. Porque, de pronto, habrá comprendido que los suyos lo veían como una figura del pasado, un personaje que se debía arrumbar porque su época ya era caduca. Las inevitables injurias del tiempo: igual que provocan en nuestra persona las arrugas, la torpeza de movimientos, las molestias reincidentes, también el ajamiento, la invisibilidad de nuestro ser social.

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