jueves, 28 de mayo de 2015

Semblanza de Ana Taboada en La Nueva España

Una activista con toga Ana Taboada, líder de Somos, está vinculada a iniciativas contra el racismo y fue militante del Partido Comunista Pablo GONZÁLEZ El escenario que ha dejado tras de sí la noche electoral en Oviedo ha hecho emerger la figura de la abogada Ana Taboada Coma. La cabeza de cartel de Somos, la marca local de Podemos, puede convertirse en la próxima alcaldesa de la ciudad, la primera de la democracia. Algo que para una feminista como ella sería un orgullo. También el tener capacidad de decisión para poner en marcha ese "plan de rescate ciudadano" que los podemitas no se olvidan de esgrimir siempre que tienen ocasión. Sus rivales le afean que lo pondría en marcha a costa de los fondos para señas de identidad de la ciudad como los premios "Princesa" o la ópera. La principal aspirante a encabezar el cambio de ciclo en la Alcaldía -siempre que su partido, PSOE e IU se pongan de acuerdo- nació en Oviedo en el año 1972 en el seno de una familia acomodada de médicos. Su padre, Francisco Taboada, natural de Santiago de Compostela, fue hasta su jubilación jefe de la uvi del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA). Su madre, Amparo Coma, natural de León y fallecida el 29 enero de 1994 a los 50 años, lo fue del servicio de Hematología. Era una persona muy querida en la profesión. Y los dos daban clases en la Facultad de Medicina. El matrimonio se conoció mientras hacían la residencia en una clínica madrileña. Allí se casaron en la capilla universitaria en una ceremonia que ofició Jesús Aguirre, que con el tiempo sería duque de Alba tras casarse con Cayetana Fitz-James Stuart. Tras la residencia, la pareja obtuvo plaza en Oviedo. Y aquí, entre la calle Arquitecto Reguera, primero, y luego en Pedro Masaveu, formaron una familia de la que Taboada es la segunda de tres hermanos. Aunque sus padres no militaban en ningún partido, sí que sentían afinidad por las ideas progresistas del PSOE de los años 80. Aquellos en los que el matrimonio mantenía una estrecha amistad con Antonio Masip, por aquel entonces alcalde de la ciudad, y la esposa de éste, Eloína. Hasta tres veranos Taboada y sus hermanos pasaron las vacaciones con la familia Masip en Calpe. "Ana siempre ha sido política, desde pequeña", cuentan quienes la conocen. Pero su atracción se centraba hasta ahora más en la política como instrumento social que en la política orgánica de despachos y fontanería. Tras licenciarse en Derecho se fogueó como pasante en el despacho de Alicia Fernández del Castillo; de allí salió para abrir uno propio junto a su amiga Gemma Arbesú, especializándose en asuntos relacionados con la defensa de los inmigrantes y convencida de la posibilidad de hacer "un uso alternativo del Derecho". Entre otras cosas, está vinculada a movimientos como SOS Racismo y es abogada del Observatorio Ciudadano Anticorrupción de Asturias. Sus inquietudes sociales la llevaron a afiliarse al Partido Comunista, desde donde desembarcó en IU, y a radicalizar sus posiciones. En la coalición, con la que su pareja, Celso Miranda, llegó a ser concejal durante un mandato junto a Roberto Sánchez Ramos, "Rivi", formó parte de la lista a la Alcaldía como número siete en las elecciones locales de 2003. Vivió en sus propias carnes la crisis interna de IU y el enfrentamiento con el Partido Comunista que acabó con la creación de Asamblea de Ciudadanos por la Izquierda (ASCIZ). Éstas fueron las siglas bajo las que Sánchez Ramos y Miranda concurrieron a los comicios de 2007 y obtuvieron un concejal. En aquellos tiempos, Taboada asesoraba en temas jurídicos al grupo, que acabó rompiéndose cuando Sánchez Ramos retornó a IU. Pasaron los años y llegó el 15-M. Taboada se identificó pronto con el movimiento y llegó a defender a los imputados por ocupar la antigua sede de la Consejería de Sanidad ("La Madreña"). Se acercó a Podemos trabajando en los círculos relacionados con la defensa de la mujer al tiempo que mantiene sus ideales republicanos. Sus amigos la definen como una mujer "de ley" y "de firmes ideales, que defiende de manera serena y sin levantar la voz". Esta firmeza, insisten sus más cercanos, puede ser un arma de doble filo, ya que corre el peligro de desembocar en rigidez, algo que en el contexto político local puede ser un problema a la hora de sentarse a negociar con el PSOE e IU para tratar de acabar con la hegemonía del PP en Oviedo. Otro problema al que tendría que enfrentarse en caso de ser alcaldesa es la exposición pública que supone ser la regidora de una ciudad como la capital, acostumbrada como está a trabajar en un segundo plano. O que se repitan sus problemas para hablar ante nutridos auditorios, como le sucedió en el mitin que ofreció en La Corredoria como una de las teloneras de Pablo Iglesias. Compartir en TwitterCompartir en Facebook

6 comentarios:

Anónimo dijo...


Prefiero al adversario conocido que el lobo camuflado de oveja dentro del rebaño...
En todo caso demasiadas incertidumbres en el GMS y AMSO....F

Anónimo dijo...

La situación no es nada fácil: muchas expectativas generadas, un equipo muy pequeño y relaciones personales difíciles. 6 concejales son muy pocos y no les bastan para gobernar en solitario.M

Anónimo dijo...

Antonio,
Si Podemos nos quita la alcaldía de Langreo y se la da a IU; y no nos apoyan en Gijón y dejan a Foro; yo estoy con Caunedo.
Abrazos,
J.

Anónimo dijo...

Las recientes elecciones municipales y autonómicas han mostrado que la voluntad popular ha girado a la izquierda, que está en disposición de gobernar la mayor parte de las autonomías en liza e importantes municipios.

La cúpula del PSOE celebra estos resultados como si de una victoria se tratase, pero un análisis de los datos electorales nos dice exactamente lo contrario. Lo cierto es que han sido los peores resultados de la historia reciente del Partido Socialista, lo que manifiesta el riesgo evidente de pérdida de hegemonía en la izquierda, precisamente lo que se jugaba en estos comicios. Los resultados del 2011 fueron un varapalo tremendo, con la pérdida de 1 millón de votos en las 13 autonomías en las que ha habido elecciones y de 1,5 millones en los comicios municipales. La opinión mayoritaria aceptó que este era el suelo del PSOE, fruto de la crisis económica. Y sin embargo, este domingo se ha dejado otros 600.000 votos más en las autonómicas y 700.000 en las municipales y todo ello, sin responsabilidades de gobierno. En total hemos perdido en 4 años a un tercio de nuestro electorado. La tendencia que marcan estos datos es muy preocupante para un partido que aspira a ser mayoritario, para un partido que aspira a ganar. Las previsiones en el País Vasco, en Galicia y especialmente en Cataluña no alimentan la esperanza.

Un análisis aún más profundo de estas elecciones lanza señales todavía más preocupantes. Los votos perdidos los han capitalizado otras fuerzas de izquierda que ponen en cuestión la supremacía de los socialistas en el ámbito progresista. Es decir, la sociedad no rechaza las ideas fuerza del partido, sino que rechaza al partido como impulsor de las mismas. Las encuestas nos dicen que gran parte del electorado de izquierdas ha identificado al PSOE como parte del problema, como elemento reaccionario y conservador de lo que es necesario reformar. Y para más inri, la pérdida del voto se concentra en las grandes ciudades y entre la población más joven, lo que implica que el futuro de la formación se presente cuando menos, incierto. En Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza, A Coruña, Oviedo o Cádiz, el partido ha pasado a ser prácticamente residual, anunciando un cambio de tendencia que debe ser analizado en profundidad, pues los grandes cambios siempre se inician en las capitales y entre los sectores de población más jóvenes, en donde reside la vanguardia del país. Incluso en Asturias, con un gobierno volcado en las políticas sociales, se han perdido más de 37.000 votos con respecto a 2011, un 20% del apoyo total y en nuestros dos grandes feudos, Gijón y Avilés, se han cosechado los peores resultados desde la transición. El análisis por barrios evidencia la dinámica, sirva un ejemplo, en La Corredoria, el más poblado y joven de Oviedo, la fuerza más votada fue la candidatura de unidad popular apoyada por Podemos. Celebrar públicamente estos resultados como una victoria es insultar a la inteligencia colectiva.G

Anónimo dijo...

DESDE LUEGO "ESTAS EN TODO"

ABRAZOS
G

Anónimo dijo...

El PSOE debería desmarcarse de las políticas extremistas de Podemos, le conviene más una alianza con el PP en las generales que una posible alianza con un partido político que defiende la violencia en todas sus vertientes, que defiende una ideología que precisamente va en contra de lo que es una democracia, Podemos simboliza la autocracia. El mayor enemigo de la democracia en España son esas personas que ensalzan una República usando valores de las dos anteriores, incluso sus mismos colores, y creo recordar que terminaron en una guerra civil seguido de una dictadura, y el medio para conseguirlo sería una obsoleta ley electoral que impide gobernar al partido que más votos consiga. En las generales ya sabemos que los más votados van a ser PP, PSOE y Podemos, si Pedro Sánchez se alía a Pablo Iglesias será su suicidio político y una herida difícil de curar para el PSOE, una cosa es darles a los podemitas poder local, otra muy diferente poder global, un sistema nuevo de estado sería nefasto para España, yo no soy monárquica pero viendo lo que hay me quedo con la Monarquía porque prefiero algo que conozco que algo que en la práctica no salió bien. Hay que mirar por el bien del país, no por el bien del político de turno.

Siento lástima por Wenceslao porque me parece una persona noble e íntegra, es el títere de Ana Taboada y compañía, están imponiendo en Oviedo su ideología de izquierdas y que recuerden que gobiernan para los ovetenses y que ovetenses hay más de 200.000 y de muchos colores.

Un saludo precisamente desde Oviedo. Talia.