miércoles, 8 de abril de 2015

Provocación contra el pastel carbayón

José Juan de Blas, nieto del creador del pastel más popular de Oviedo, denuncia un curso del Gremio de Confiteros para "reinterpretar" su dulce porque "es un insulto"

08.04.2015 | 03:37
José Juan de Blas muestra una bandeja de carbayones en la pastelería de la calle Jovellanos.
José Juan de Blas muestra una bandeja de carbayones en la pastelería de la calle Jovellanos. 
"Si les dices a los franceses que vas a hacer sus 'macarons' como te dé la gana seguramente te mandarán a la 'merde'. Pues yo lo mismo". José Juan de Blas, gerente de la pastelería Camilo de Blas y nieto del creador del dulce más famoso de Oviedo, ha iniciado una vehemente defensa de los carbayones que se venden en su establecimiento desde 1924 al saber que el Gremio de Confiteros de Asturias iba a impartir un taller de "reinterpretación" de este pastel, a cargo del confitero catalán Carles Mampel. 
De Blas ha enviado un burofax a la dirección del gremio "conminándole a evitar cualquier actuación que pudiera perjudicarnos" y lamentando que una agrupación que "debería proteger tanto los intereses colectivos de los artesanos como los individuales", promueva una actuación orientada a desfigurar "uno de nuestros productos emblemáticos". La "master class" de Mampel -uno de los mejores confiteros del mundo- le parece "un insulto y una falta de respeto" y asegura que "nadie me va a enseñar cómo hacer mi propio invento". 
El curso de confiteros, dirigido exclusivamente a profesionales asociados y de dos días de duración, finaliza hoy con tiempo para la teoría y la práctica. El gerente del gremio, Alejandro Becerra, asegura que "nadie quiere desvirtuar el carbayón, sino darle otras posibilidades y presentar alternativas sin perder la fórmula original". De hecho, Becerra pone un ejemplo para justificar la "revisión" de los carbayones. "Si el mejor restaurante asturiano de fabada no hubiese hecho el plato con menos grasa que antiguamente, estaríamos todos con las arterias colapsadas". El gerente del gremio de confiteros asegura que invitó a De Blas a participar en la "master class", pero declinó la oferta, aunque de todas formas, hablará con él "porque no pretendo enemistarme con un referente de la repostería ovetense". 
Los carbayones están hechos de almendra y yema con una base de hojaldre y están bañados en azúcar. De tamaño medio, no son pasteles de tipo mini o de bocado, y hay quien prefiere tomarlos con cuchillo y tenedor.
La historia de estos dulces está curiosamente ligada a Gijón porque fueron creados expresamente para representar a Oviedo en la primera Feria Internacional de Muestras de Gijón hace 91 años, a petición del Ayuntamiento. José de Blas, el abuelo del actual responsable de la pastelería, encargó al maestro de obrador José Gutiérrez un pastel especial y decidió bautizarlo con el gentilicio popular de los ovetenses.
Para el gerente de la pastelería Camilo de Blas (establecimiento que lleva el nombre de su bisabuelo), el dulce se ha convertido en patrimonio gastronómico de la ciudad, "aunque hay copias más o menos parecidas en muchas confiterías y "auténticas aberraciones" en otras. "Hasta tal punto se identifican nuestros productos con la ciudad que un niño dijo en el colegio que los carbayones se llamaban así por los pasteles, en lugar de por el roble centenario de la calle Uría".
De Blas asegura que su familia posee la propiedad intelectual de los carbayones, "pero apenas vale para nada porque los demás hacen imitaciones cada vez que les apetece".

1 comentario:

ANTONIO MASIP dijo...

Intolerable.
Sí confirmó q había quien confundía el origen del gentilicio con el propio pastel.A dos hermanos gijoneses,q en un colegio del Sur de Francia,nos llamaban"¡carbayones!",juan de la Rúa,con apenas once añinos,siempre listísimo,les contestó:"encantados:es un pastel muy rico"