lunes, 13 de abril de 2015

Genocidio armenio todavía

El Papa Francisco se ha referido ayer al ya centenario "genocidio armenio".
Este es un asunto espinoso que durante años noté cómo gravitaba en las relaciones de la UE y Turquía.En Francia, tras ciudadanos de la diáspora armenia, como Aznavour,es asunto que también se menta mucho y tuve ocasión personal de escucharlo hace años en un restaurante armenio de Jerusalén.Es,desde luego,importante y,una vez más,el Papa demuestra un valor extraordinario por encima de la siempre correosa diplomacia vaticanista.

El País da hoy un artículo de interés,me parece:

Hubo un tiempo, no tan lejano, en el que en Turquía había tantos tabúes que se imponía medir siempre las palabras. ¿Kurdistán? No, sureste de Anatolia. ¿Y kurdos? Tampoco, turcos de las montañas. ¿Culto desmedido a Atatürk? En absoluto, homenaje al fundador de la patria. ¿Genocidio armenio? No existió: fue un conflicto civil con víctimas musulmanas y cristianas. “Cíteme algún historiador que demuestre la existencia del genocidio armenio, yo no conozco ninguno”, exigía con vehemencia un antiguo embajador de Ankara en Madrid a quienes se atrevían a escribir el término prohibido. Hay varios, por nombrar a uno de los menos sesgados, Erik J. Zürcher, autor de Turkey: A Modern History.
Turquía ha cambiado desde entonces. Los diputados kurdos reclaman el autogobierno ahora en la Asamblea legislativa y un islamista preside el Estado laico, pero el debate sobre la matanza de un millón y medio de armenios bajo el Imperio Otomano en la I Guerra Mundial no ha experimentado una evolución similar, al menos en el lenguaje oficial turco, que parece seguir empeñándose en negar la historia.
En la sociedad civil, sin embargo, el asesinato del periodista turco-armenio Hrant Dink, abatido a tiros a la puerta de su revista en Estambul en 2007, abrió una vía de acercamiento cuando miles de manifestantes recorrieron las calles de Turquía al grito de “¡Todos somos armenios!”. Incluso el anterior primer ministro y hoy presidente, Recep Tayyip Erdogan, envió el año pasado al Gobierno de Armenia un mensaje de condolencia por las víctimas de 1915, aunque sin admitir expresamente el genocidio.
Cada vez que la diáspora armenia logra introducir en algún Parlamento occidental una moción sobre el reconocimiento de las matanzas sistemáticas, la maquinaria de la diplomacia de Ankara se moviliza para jugar la carta de las represalias comerciales. Razones de peso que llevan a menudo a la Secretaría de Estado en Washington o al Quai D´Orsay en París a frenar estas iniciativas, pese las presiones de las influyentes comunidades armenias en sus propios países.
Las amenazas de sanciones económicas no parecen hacer tanta mella en el Vaticano y el Ministerio de Exteriores turco ha tenido que volver a negar la historia como razón última ante las palabras del Papa. Juan Pablo II ya se había refirió al genocidio armenio en 2001, al igual que el propio Francisco en una audiencia privada en 2013, al comienzo de su pontificado. Pero Jorge Bergoglio no ha dudado al darle esta vez la máxima repercusión internacional, precisamente cuando está a punto de cumplirse el centenario del comienzo de una masacre histórica, el próximo día 24, que será recordada también por decenas de miles de ciudadanos de origen armenio en su Argentina natal.
Decenas de miles de civiles murieron asesinados, muchas veces a manos de sus propios vecinos, aleccionados por el régimen nacionalista de los Jóvenes Turcos a partir de 1915. Se acusaba entonces a los cristianos de ser quintacolumnistas de la Rusia zarista contra la que combatía el Imperio Otomano. La principal causa de la tragedia histórica fue la deportación de cientos de miles de armenios a través de zonas desérticas de Siria y Líbano. Pocos sobrevivieron al hambre y las enfermedades.


8 comentarios:

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo.E

Anónimo dijo...

Una y otra vez afirmamos del genocidio armenio que fue el primero del siglo XX. Pues no decimos bien. Tenemos el antecedente del genocidio de los hereros. Este genocidio está perdido en los libros de historia..AA

Anónimo dijo...

Un estudio promovido por el PE sobre el genocidio armenio.


http://www.europarl.europa.eu/EPRS/EPRS-AaG-554172-100th-anniversary-Armenian-genocide-FINAL.pdf

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con tu comentario respecto al Papa Francisco. Pienso que a nuestro padre le encantaría la manera de hacer de este Papa, y orientar los pasos de la Iglesia Católica.

Un fuerte abrazo.EAA

Anónimo dijo...

Me gusta!

An

Anónimo dijo...

Buen recordatorio.E

Anónimo dijo...

El genocidio de los herero y namaquas ocurrió en el África del Sudoeste alemana (hoy en día Namibia) desde 1904 hasta 1907, durante la repartición de África. Se considera que es el primer genocidio del siglo XX.[1] El 12 de enero de 1904, los hereros comandados por el jefe Samuel Maharero se rebelan contra el dominio colonial alemán. En agosto, el general Lothar von Trotha derrotó a los herero en la Batalla de Waterberg y los persiguió por el desierto de Omaheke, donde la mayoría de los herero murieron de sed. En octubre, los namaqua también se levantaron en armas contra los alemanes y fueron tratados de manera similar. En total, entre 24.000 y 65.000 hereros (aproximadamente el 50% o 70% del total de la población herero), y 10.000 namaquas (50% del total de la población namaqua) perecieron. Tres hechos caracterizaron a este genocidio, la muerte por inanición, el envenenamiento de los pozos utilizados por los herero y namaquas, y el acorralamiento de los nativos en el desierto de Namibia.

En 1985, el Informe Whitaker de la ONU, reconoció el intento de Alemania de exterminar a los pueblos herero y namaqua de la colonia alemana del África del Sudoeste, como uno de los primeros intentos de genocidio en el siglo XX. El gobierno alemán pidió disculpas oficiales por estos acontecimientos en 2004.

Anónimo dijo...

El Gobierno turco ha convocado este domingo al nuncio vaticano en Ankara en respuesta a la mención del papa Francisco al "genocidio armenio" durante una misa celebrada por la mañana en el Vaticano.

La decisión se ha tomado tras consultar al ministro de Exteriores, Mevlüt Çavusoglu, que se encuentra de visita oficial en Mongolia, informó el diario 'Hürriyet' en su edición digital.

Las palabras de Francisco, que son una cita de una alocución de Juan Pablo II en 2001, motivaron un intenso tráfico de llamadas entre Ankara y Mongolia, y finalmente se decidió dar una respuesta diplomática dura.

Esta respuesta se dará por escrito, pero convocar al nuncio es el primer paso en una serie de medidas de protesta previstas, aseguró el citado diario.

Durante una misa en memoria de la matanza de armenios a manos del Imperio otomano en 1915, celebrada hoy en el Vaticano, el papa subrayó que la masacre "generalmente viene considerada como 'el primer genocidio del siglo XX'".

A 12 DÍAS DE LA CONMEMORACIÓN

Turquía ha lamentado las "consecuencias inhumanas" de las "deportaciones" masivas de los armenios durante la Primera Guerra Mundial, pero se niega categóricamente a utilizar el término "genocidio".

La polémica se produce cuando faltan apenas 12 días para la conmemoración internacional del centenario del genocidio, el próximo 24 de abril.

Ese día se prevén actos privados en Turquía por parte de la comunidad armenia de Estambul, mientras que el Gobierno se limitará probablemente a recordar que turcos y armenios combatían juntos en las filas del Imperio otomano en la Primera Guerra Mundial.