lunes, 6 de abril de 2015

Conchita Quirós

Una librera en el paraíso de las letras hispanas

Me ha emocionado la fotografía,en la prensa nacional, de Conchita Quirós en el reciente premio Alfaguara.Me consta por Javier Cercas,Presidente luego del Jurado, que su paso por la Librería Cervantes, a presentar El Impostor,traído por la entrañable Cauce del Nalón, fue muy exitoso encuentro.

No hace mucho también, recordaba en estas sabatinas,cómo el malogrado Horacio Vázquez Rial hablaba maravillas de una librera que fue felicitada como establecimiento que más ejemplares despachó de "Soldado de Porcelana",la imprescindible historia de Gustavo Durán, republicano, que a mí me valía para animar a su autor a investigar sobre el enigmático Franco Mussio. El Coronel de Trubia,por acción u omisión,pudo ser determinante de la guerra del Norte.Antes Enrique Barón estaba encantado con la acogida de su "Más Europa,¡unida!"que modestamente contribuí a difundir.

Conchita es heredera de un caballero del libro que ha dejado una huella imborrable en la ciudad,Alfredo Quirós, cuyos dependientes,Ángel González,Manolo Lombardero y Paco Ignacio Taibo, son,cada uno de ellos,y como grupo de amigos,un lujo en la reciente historia cultural local,cuyos sucedidos vitales y escrituras prodigiosas seguirán interesando durante tiempo todavía.

Tengo a Conchita en esa íntima nómina de libreros/as de cabecera, junto a María Jesús Polledo,Luis de Maribel y Ojanguren, en la que he perdido a otros dos, Alberto Polledo, que por ahí sigue lleno de hermosas sugerencias,y Rafael,de "Reconquista",en el bajo Naranco,y antes de la fugaz Atenas,llevado inexorablemente por la cruel Dama del Alba,que diría Alejandro Casona,tan constantemente actualizado por la cátedra de Fernández  Insuela,digno sucesor de Martínez Cachero. Me llena de optimismo que desde Alfaguara y otros sellos la consideren lo mejorcito de España.Y es que en Oviedo,si a los citados le unimos el anticuario Valdés,sucesor del admirado Ricardo Cepeda, tenemos los mejores libreros de España,que resisten con un oficio y una faceta que tanto olvida injustamente la Administración.

Y si recuerdo a Don Alfredo y a Conchita, por cierto "Premio Puri Tomás",no puedo olvidar que enfrente tenían antaño a una exquisita "Gráficas Summa", a la que nos acercábamos los jóvenes noctámbulos para encender mágicamente sus escaparates constatando las novedades que una cómplice Josefina Rojo colocaba en su diminuto espacio de la calle Dr.Casal.

En fin,¡cuánto me alegro de que los editores se den cuenta!.Hace falta que una ciudad provinciana como Oviedo mantenga sus excelencias,que además de "La bien novelada" la temporada de Ópera, la Catedral,el prerrománico y otras diademas,son sus librerías.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Sabia que estaba Conchita por una buena amiga escritora, Eugenia Rico. Yo estaba invitado al Premio y no me animé a ir.L

Anónimo dijo...

Me consta tu aprecio por Conchita y tmbien por Cercas y Cauce.Gracias Antonio. K.

Anónimo dijo...

La experiencia ha sido realmente increíble,C.

Anónimo dijo...

muchas gracias por la cita en La Nueva España de hoy. Mª J.

Anónimo dijo...


Mil y un gracias por los piropos. La verdad es que ha sido una gozada
Un abrazo
C