sábado, 24 de enero de 2015

Acerca de España en el Consejo de Seguridad


La presencia española en el Consejo de SeguridadMilitar en la oposición al Gobierno del PP no ha de ser óbice para congratularme de la presencia de España en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que no puede ser escasamente advertida por la sociedad española.
Es la quinta vez que esto sucede desde la tardía entrada de España en la ONU, que, por aversión de sus fundadores al régimen franquista, se demoró hasta mediados los cincuenta. Esta presencia ahora por dos años en el Consejo, que incluirá incluso su presidencia rotativa, es un éxito indudable de la diplomacia española que sólo debe producir motivos de prestigio para nuestro país si desde Madrid se mantiene firme el timón.
Mucho se ha perorado sobre los objetivos que marcarán el mandato ya iniciado. Todo son buenos propósitos de los que es imposible disentir. No obstante, como europarlamentario que he sido, además de saludar el reconocimiento de España en la ONU, me cumple enfatizar algunos aspectos insuficientemente señalados. La presencia española no debe obviar nuestros objetivos europeístas. No hay que olvidar que la propia lucha por ese puesto se produce con una división, y la correspondiente ineludible fractura, en la propia Unión Europea que produjo candidaturas y votos divididos. Hay, y permanece, el marco de la dispersión de origen pues el Consejo y la misma ONU, nacidos tras la victoria aliada en la guerra mundial, proyectan una división congénita en nuestra Unión Europea la que también llegamos tarde como país.
No hay política unida europea en el Consejo de Seguridad, como ya vimos en la lacerante crisis de Irak, y a la que desgraciadamente estamos abocados para próximos conflictos internacionales mientras la representación europea siga diseminada entre los miembros permanentes, Inglaterra y Francia, con derecho de veto, y España como miembro no permanente. De ahí que una obligación ineludible de nuestra diplomacia es tratar de suturar la evidente fractura para que un día se logre una única representación de la UE. Ese fue uno de los denodados esfuerzos de mi compañero Javier Solana y sigue siendo objetivo fundamental de cualquier europeísta que se precie. Se dirá ponderadamente que, en la sede del Ministerio, en el Palacio madrileño de Santa Cruz, se comparte ese objetivo e, incluso, que la lucha diferenciada por el puesto con Suecia se zanjó con compromisos de voto para una ulterior posición europeísta en el periodo 2017/2019, cuando se sustituya a España. Resulta, en cualquier caso, importante que nuestra opinión pública comprenda, conozca y asuma lo que se hace en los más altos escalones de la política internacional de nuestro país.
Si somos consecuentes con nuestro credo europeo, no solo la política en Naciones Unidas debe limar contradicciones en el seno de la UE, sino que el activismo español en favor de los derechos humanos, carta también distintiva de Europa, debe de ser absoluto, sin mácula. Cometió un grave yerro un anterior Gobierno del PP con el apoyo a la invasión iraquí con consecuencias que todavía sufre la humanidad. Los acontecimientos internacionales pueden precipitarse en cualquier otro escenario para lo que el Gobierno español, con la gran proyección ahora del Consejo de Seguridad, todavía no ha hecho una declaración expresa de "Nunca más".
Nunca más pretender ni forzar la cobertura de la legalidad internacional para semejante, o parecida, agresión, y no hablo del pasado, sino de cualquier asunto presente o futuro.
En cualquier caso, saludo que España esté teniendo este reconocimiento que es, a no dudar, un auténtico éxito.
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4 comentarios:

Anónimo dijo...

Buena posición.Lo que llaman "de Estado".AC

Anónimo dijo...

Buen articulo de hoy en lne pero no se deberia confundir la region de inglaterra con el estado del reino unido de la gran bretaña e irlanda del norte. Por otro lado en español se escribe iraq y no irak lo mismo q decimos iraquies y no irakies forma propia del ingles. Palacio debe ir en minuscula. Sobre el apoyo del gobierno de aznar a la segunda guerra contra iraq sin comprometer tropas españolas en la guerra mas valdria recordar el envio del gobierno socialista de buque de guerra con marineros de reemplazo a la primera guerra contra iraq para no pecar de memoria selectiva o parcial. Saludos.F

Anónimo dijo...


Es un placer leerle habitualmente en su columna y aún mayor ese placer cuando su escrito se acerca cargado de referencias personales. Aprecio la agilidad de su pluma entrenada en enfocar los temas desde el recuerdo y la experiencia. Pero por encima de esa experiencia vital aprecio la empatía de quien el vivir le hace mas próximo a la vida, mas comprometido. Y trato de aprender de ese compromiso.
Gracias.
Un fuerte abrazo.
Pepe G

Anónimo dijo...

Párrafo final del artículo de Antonio Arias en lne el 1 de Febrero:
criterio en los principales temas de interés ciudadano, ya sea local, regional, nacional o europeo. Eso exige horas de estudio, análisis, así como equipos de asesores -reconozcámoslo- que proporcionen datos, información y criterios que orienten su comportamiento. ¿Qué opina del inminente tratado de libre comercio Europa-USA? Pues que le impedirá denegar una licencia de "fracking" a una multinacional en su bucólica aldea y la posible sentencia anulatoria será papel mojado ante el caro arbitraje internacional ¡Uf! La cosa pública se ha complicado en todos los niveles, como para dejar los asuntos públicos en manos de aficionados. Los políticos importan.