sábado, 27 de diciembre de 2014

Fracking

El "fracking" peinado

Hace ya tiempo, no mucho, Alejandro Vega, diputado regional, entonces Alcalde de Cabranes, un tanto contra corriente, pues algún presidente autonómico norteño había vertido temerarias opiniones favorables, se manifestó contra el llamado "fracking", una técnica de obtención de energía sobre la que hay un gran debate internacional.

El "fracking" extrae gas rompiendo estratos rocosos de pizarra en el subsuelo y usando agua a presión mezclada con arena y sustancias químicas contaminantes. En el Parlamento Europeo constaté enseguida la movilización favorable y agobiante de un lobby que me preocupó, tras el que, por cierto, había cierto entusiasmo de colegas polacos que ahora se retractan. Luego, más recientemente, he asistido a dos magníficas intervenciones de un catedrático y ex alcalde de la cervantina Alcalá de Henares, Manuel Peinado, al que invitaron mis amigos Javier Tapia, María Luisa Carcedo y Hugo Morán.
Como quiera que suelo escribir con el diccionario de Manuel Seco a mi vera, tomo uno de los significados de "Peinado" tal "Rastreo minucioso" que define a la perfección lo que he escuchado a Manolo Peinado, en la ovetense Casa del Pueblo y en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA, y más aún leído en su libro, "El 'fracking', ¡vaya timo!". Me hice también con la obra de Richard Heinberg "'Fracking', el bálsamo milagroso. La falsa promesa del 'fracking' hace peligrar nuestro futuro".
Tampoco me he perdido la gran película "Tierra Prometida", ni he dejado de oír paciente y respetuosamente a otros prudentes amigos, Javier Pulgar y J. A. Saenz de Santamaría, que creen a pies juntillas que en semejantes perforaciones está el ansiado autoabastecimiento energético y que, como geólogos, dan ya por segura, si se cuida, la técnica en cuestión.
El asunto me preocupa mucho. Cualquier responsable de la política española, y aun de la regional, debería paparse bien lo que Peinado previene sobre la burbuja financiera que, como lacra consustancial, acompaña socialmente a esta seudonovedosa práctica, sobre la exclusiva experimentación americana en suelos inhabitados, o muy poco habitados, yermos ya de antiguas explotaciones petrolíferas, y sobre la metáfora de los efectos fugaces del "descorche de una botella de champán": "Pronto, las consecuencias perniciosas en el ecosistema nos arruinarían".
En fin, me gustaría acogerme al pronóstico optimista de Peinado de que, tras peinar el "fracking", apunta a que, desenmascarado, no se implantará en nuestro país. Gracias, en cualquier caso, por advertirlo tan valiente y doctamente.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

está muy bien. Pasado mañana, en el Congreso Nacional de Medio Ambiente, tengo una ponencia sobre los aspectos económicos del fracking, que irá acompañada de otra ponencias que tratan otros aspectos (legales, ambientales, industriales) al que seguirá un debate que presumo entretenido. El Parlamento Vasco quiere que comparezca para hablar de ello en una comisión sobre el modelo energético del País Vasco. Paradojas: ¡¡un biólogo hablando de economía!!
Cosas veredes, Sancho.

Anónimo dijo...

Muy bien.Gracias.H

Anónimo dijo...

Preocupación en Llanes:El Gobierno regional ha aprobado ya lo del gas pizarra en el oriente. Mi hija sigue el tema desde hace años.