sábado, 27 de diciembre de 2014


Con vistas al Naranco

Orlando Pelayo, 25.º aniversario

Llamada a Gijón y Asturias para que la efeméride del pintor no pase desapercibida

20.12.2014 | 05:37
Orlando Pelayo, 25.º aniversario
Orlando Pelayo, 25.º aniversario
En el año que entra se cumplirá, en marzo, el veinticinco aniversario del pintor Orlando Pelayo, uno de los mejores asturianos de todos los tiempos (*).
No me consta, hasta el momento, que haya sido convocada conmemoración alguna. Es, no obstante, fecha que no puede pasar sin más. La reciente desaparición de Lita Pire, su viuda, a la que me he referido en mi blog, hace temer por un olvido institucional que no desearía, máxime recordando cómo le dolió al artista la incomprensión de su Gijón natal con el columpiazo habido ante la donación que, en artículo mortis, quiso efectuar.
En París tuvo su reconocimiento, ya fallecido, con la presencia del presidente Chirac en una exposición antológica.
Orlando fue amigo e ilustrador, en la Argelia de ambos, de Albert Camus, del que, por cierto, no sin ingrata polémica, se ha conmemorado cincuentenario.
Ya muerto Orlando una de mis mayores emociones fue recibir, junto a Eloína, mi mujer, al notario J. A. Caicoya, para entregarnos un cuadro que el pintor nos había legado para recordarle.
En estos tiempos de corrupción lamentable y de aceptación vergonzante de dádivas, el regalo que venía del cielo a quienes le asistimos como amigos en su cese vital me sigue contrastando en una llamada no solo al arte depurado sino a la dignidad de quien ha tenido vida tan dura y ejemplar.
Por favor, Gijón, Museo de Bellas Artes, Asturias, ¡no le olvidéis!
(*)Lluis Xabel Álvarez lo evoca en la reciente colección de Hércules Astur, magnífica, de la que, sin embargo, lamento la ausencia en los lomos de los nombres recopilados y haya, evidente con Orlando, algún yerro a pie de foto.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Santos Moro González. Llanera El próximo 15 de marzo se cumplirá el 25.º aniversario de la muerte del que sin duda es el más internacional de los pintores asturianos contemporáneos, Orlando Pelayo. Creo que este acontecer no debería pasar desapercibido, y mucho menos para las instituciones y administraciones públicas, Consejería de Cultura, Museo de Bellas Artes, etcétera, así como nuestros principales ayuntamientos, de Gijón y Oviedo, desde donde, creo, deberían impulsar la celebración de una retrospectiva o antológica. Sin duda, los coleccionistas privados asturianos, o simplemente aquellos poseedores de alguna de sus obras, estarían encantados de aportar sus fondos para que en la muestra se viera lo más representativo del pintor y así dar el máximo brillo a la exposición.

Sé de las estrecheces presupuestarias de nuestros museos, y no es mucho el dinero disponible para llevar adelante el proyecto, pero también conozco la capacidad de esfuerzo y trabajo de algunos de los directores que los dirigen, con Alfonso Palacio al mando del más representativo de ellos, y del que espero que ponga todas sus capacidades al servicio del que sólo, por otra parte, sería un acto de agradecimiento a la generosidad que en su día tuvo el pintor, de un homenaje más que merecido.