domingo, 31 de agosto de 2014

Piñera

Cuando está columna aparezca, Isaac Piñera, Presidente del Comité de Empresa, se habrá jubilado en Tenneco. Termina, junto a Manuel González, Suárez Alegre y Samuel Fernández, un mandato integrador y ejemplarizante que marca novedosa historia sindical, como ha señalado el Profesor Begega que imparte Sociología en la Universidad de Oviedo.

Piñera, como otros compañeros suyos de Comité, me ha demostrado estos meses de contactos continuos, personalidad y dignidadencomiables. La papeleta cuando toda la plantilla sufrió el despido masivo bien me consta que fue difícil, abordada, sin embargo, con proverbial serenidad desde la unidad y la clarividencia. Isaac la asumió también con estricta responsabilidad y sin mácula de sectarismo, consciente de la diversidad del propio Comité y de la presencia de secciones de los cuatro sindicatos (CC.OO, Ugt, Uso, CSI...). Era precisa atención a nuevos frentes, incluso procesar datos diversos de producciones, mercados, sin desdeñar el mobiliario o bursátil. Él mismo pertenece a un grupo importante pero minoritario, la Unión Sindical Obrera, a la que llegó por su estrecha relación con un amigo común, recientemente fallecido, José Luis Iglesias Álvarez. Tampoco olvido a Manolo Hevia Carriles, Presidente por entonces de la Asociación de Vecinos de la Calzada.

En el Gijón de los primeros años sesenta destacaban dos líderes sindicales a los que tuve la suerte de conocer, el citado Iglesias y Eduardo Prieto, a los que cabría añadir Marcelo García y algunos otros de la UGT, y, como no, la sombra de Inguanzo, "El paisano", que entraba y salía de la cárcel. José Luis, en la tradición de lucha abierta por Severino Arias, otro frecuentador de la prisión, tomaba raíces del sindicalismo cristiano, mientras que Eduardo provenía del anarquismo tan consolidado en el Gijón fabril y pesquero de antes de la guerra. José Luis ha fallecido mientras Eduardo se ha adentrado en la triste enfermedad de la incomunicación. Ambos aplicaban a sus discursos un componente moral, de origen probablemente distinto, pero muy arraigado en sus personas y entornos. Pronto fue topadiza también la figura de Luis Redondo, tipo igualmente íntegro, al que he dedicado un apartado de mi libro "Aquí, Bruselas", que de Comisiones pasó a fundar la Corriente Sindical de Izquierdas, CSI.

 ¡Qué madurez he observado en los trabajadores de Tenneco, en todo lo que trascendía detrás del grito "la Monroe no se cierra"! Rodriguez Braga, también sin sectarismo, mediante alabó especialmente las referencias que le llegaban de César González, un cuadro de Comisiones que fue pieza esencial de ese Comité, en el que cesan ahora Piñera, González, Javier Alegre...

 Al darme el bolígrafo con el que habían firmado el acuerdo, un Piñera, emocionado como yo, me susurra que aquel era su último acto. Espero verle, no obstante, a él y a los demás, en la calle que el Ayuntamiento de Gijón va a abrir a Antonio Tajani, Comisario que fue de Industria y ahora Vicepresidente del Parlamento Europeo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

MUY BUENO¡¡¡¡

¡ENHORABUENA¡¡

ABRAZOS

GERARDO

Anónimo dijo...


Tenneco: lo de “Tenneco”, ha sido un alivio: la fuerza de trabajadores no contaminados, unida a unos representantes políticos honestos y cumplidores de sus obligaciones de defender los intereses generales, y a un poder judicial independiente han “parado los pies” una “multinacional”. Creo que es un hecho que no ha sido analizado aún suficientemente, y del que se extraen conclusiones ciertamente alentadores.