sábado, 9 de agosto de 2014

   El  suajili 

Hubo un tiempo, como decía Gil de Biedma, "siempre hace más de veinte años",en que me planteaba la humorada de aprender suajili. Según uno de mis preceptores sería fácil, para sumar al francés e inglés en los que me afanaba,y requisitos para acceder entonces a la Escuela Diplomática de la llamada pomposamente "la Carrera", como en el uso social "el Partido"era el Comunista," la Obra" el Opus y el "Club" el Automóvil.

El suajili tiene lacondición de "lingua franca" en el sudeste de Africa y en algunas islas del Índico; con influencias árabes por los mercaderes que llegaban hasta Zanzibar. El primer documento, a la manera de los castellanos/vascuences de Yuso y Suso, se conserva en grafía árabe.

Ahora leo que Pedro Crespo de Lara, que presidió a los editores españoles de prensa, aprende, ya jubilado, el sugerente suajili para usarlo en Kenia, donde vive parte del año. Recuerdo a Crespo de un magnífico, en su sobriedad, discurso suyo en el Hotel de la Reconquista. Esteban Greciet me rememora también, de aquellas calendas, al reconocido jefe de los editores llamados, con eufemismo,"libres". Por La Nueva España me entero de que la asturiana Reny Picot se plantea aventura industrial africana; otros emprendedores no menos clarividentes se inician en Angola y demás ex colonias. En los próximos años, en cualquier caso, como hacen ya los chinos, deberíamos mirar con mejores ojos a lo que se denomina el "África negra", o "El Sur del Río Senegal", por lo que no está mal que algunos, sin importar edad, se puedan entender en lengua autóctona. Son hablas que se escuchan con cierta frecuencia en el Fontán de hogaño entre tantos emigrantes de color que venden bolsos y mil cachivaches.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy ameno texto, si señor.Luis

Anónimo dijo...

J escribes muy bien y lo cuentas muy bien.S

Anónimo dijo...

Lo de Tenneco Es de Justicia.

R