miércoles, 20 de agosto de 2014

"Carta a los Amigos", de nuevo

El pasado 28 de Julio escribí en este blog una carta a mis amigos sobre mi intención de concurrir a las próximas primarias municipales. El texto ha tenido alguna repercusión. En mi última sabatina me sorprendo de lo mucho que a algunos ha escocido mi sincera disposición a concurrir, sin, precisamente, ninguna "pretensión particular oculta" de la que hay quien me ha llegado a acusar. La carta con setenta comentarios se puede leer entre los post del mes de Julio en este mismo blog. Ha habido otros pronunciamientos, dentro y fuera del PSOE.

Como quiera que la carta original no aparece ya en el primer acceso al blog, sólo en el archivo, procedo a repetirla de nuevo tal y como se dio con la postdata referida a mi renuncia a las remuneraciones y a las dietas que en su día me pudieran corresponder.

CARTA A LOS AMIGOS

Oviedo, Lunes, 28 de Julio de 2014.

Queridos amigos No os ha de extrañar que confirme mi deseo de presentarme a las elecciones primarias municipales.

Constituidos ya los órganos directivos federales del PSOE, apenas hay plazo para encarar en Oviedo las municipales de mayo de 2015.

Mi decisión es, sin embargo, ponderada tras haber escuchado muchas y diversas opiniones. Hace semanas que dejé caer mi pretensión, sinceramente condicionada a que surgiese otra candidatura firme con mejor empatía y posibilidades de ganar en la ciudad. Los acontecimientos y el calendario, no obstante, se precipitan.

Confío plenamente en que habrá unas primarias limpias y en que no debo hurtar mi candidatura a militantes y simpatizantes. Estaré siempre dispuesto a apoyar y aportar, en cualquier momento del proceso, las mejores posibilidades.

No todas las opciones políticas son iguales. Tampoco lo han sido las consecuencias: una, en mi anterior tiempo municipal, dejó las arcas llenas con una gestión seria y honrada, e inversión razonable en equipamientos, aguas, caminos y zonas verdes; otra, que seguimos sufriendo, las ha saqueado y generado problemas que ahora debemos resolver.

Esa tensión entre lo público y lo privado debe formar parte del debate de estas elecciones, incluso hubo objetivos, como el ecuestre, rayanos en el esperpento.

Y los ciudadanos deben entender que el mayor protagonismo que legítimamente reclaman pasará por una apuesta por lo público y la buena y participativa gestión municipal.

La gestión que encabecé debo verla, no obstante, críticamente y con auténtico ánimo de superación.

Quienes ponen reparos a mi candidatura suelen incidir en mis años, 68, y mis achaques de salud tras haber sufrido dos ictus, en 2002 y 2006.

No me presento a un campeonato de fútbol que exigiría piernas robustas en perfecto estado de juego sino a un puesto de ideas, carácter, ilusión y voluntad firme.

Con peor salud que la mía hay políticos de ejercicio brillante, incluso la derecha alemana, y por tanto la europea, está comandada por un superministro con conocidas limitaciones físicas; yo mismo, desde mi modesto rincón, he podido culminar desde entonces dos mandatos legislativos europeos, cuatro libros y un millar largo de artículos; y en cuanto al peso de los años, es cuestión inobjetable, pero también mi disposición a trabajar al frente de un equipo joven, paritario y diverso que formaré en cuanto supere, si se produce con el éxito que espero, las llamadas primarias con una lista de concejales y colaboradores capaz de dar vuelco a la situación de nuestra ciudad.

El escritor Félix de Azúa criticaba recientemente el mero ensalzamiento de la juventud. Mussolini y Primo de Rivera, según Félix, caían en ese ensalzamiento indiscriminado de la supuesta utopía juvenil. Tampoco puedo negarme a mí mismo.

En un magnífico discurso reciente, Javier Fernández, nuestro clarividente Presidente regional, aludía a "nuestra coherencia". Y mi coherencia es aportar a mis conciudadanos toda mi experiencia, conocimientos y buen talante, sin eludir el bajo momento que atraviesa el prestigio de la política en general, e incluso mi partido en particular. Si de algo ha de valer mi paso por la UE, espero se manifieste en el mejor trato abierto, respetuoso y tolerante, con las diferentes opciones partidarias y vecinales por muy lejanas que pudieran parecer.

Tengo, en efecto, años: "Confieso que he vivido", gritaba casi Neruda. Fui en su día el alcalde elegido democráticamente más joven de la historia de la ciudad, precisamente tras unas primarias. Desde entonces han ocurrido en el mundo, en el país y en la ciudad muchas cosas que iré valorando con la participación vecinal en las sucesivas campañas electorales que desde ahora mismo os anuncio como próximas.

 Estoy dispuesto a colaborar con jóvenes políticos como hice lealmente en mi relevo en el Parlamento Europeo y tendré que hacer en Oviedo tras un tiempo en que logremos un equipo progresista, regenerador de la política local, apoyado y controlado constantemente por los vecinos.

También me han ocurrido "muchas cosas" a mí personalmente. Además de esos quebrantos, con sus secuelas, mis escritos y el paso por las instituciones europeas, desde aquel mayo de 1983 en que accedí a la alcaldía, fui ocho años alcalde, un año concejal portavoz de la oposición, siete secretario de la Agrupación Socialista de Oviedo, cuatro miembro del Comité Federal, y, al regresar al ejercicio libre de la profesión de abogado, destacaría que el trabajo privado me llevó durante trece años a una experiencia enriquecedora e impagable en Francia, Reino Unido, Italia y los Estados Unidos.

Creo sinceramente en el benéfico paso por la actividad privada para un político, lo mismo que he creído siempre en el valor moral de los que, en mi generación, mantuvimos, en otro plano, una actitud digna de oposición al régimen franquista.

Soy un marido, padre y abuelo feliz con su familia pero no me resigno a vivir ensimismado en una ciudad como Oviedo, a la que tanto amo y que tanto se ha acercado a la irrelevancia, sin contribuir a cambiarla para bien y gestionarla desde la seriedad y la honestidad.

Hay mucho que hacer, con un Ayuntamiento en práctica quiebra, al que le tosen descaradamente desde sectores corruptos y grupos de presión formados en torno al traspié de Villa Magdalena, el no menos fallido Cinturón Verde y el auténtico desastre generado con la obra del arquitecto calatrava.

La gestión económica es penosa y la del agua, en su día modélica y hasta heroica, no ha hecho más que empeorar en las tres décadas que llevo fuera del Ayuntamiento.

Las fiestas que fueron emblema carecen del prestigio y la participación social que tuvieron y sólo se salva algún aspecto de la programación cultural con la que estaré particularmente comprometido, como bien se puede intuir por mi trayectoria cívica, intelectual y política.

Oviedo tiene un reto indeclinable con los terrenos de El Cristo y la solución de su suelo industrial abandonado abruptamente al Norte del casco urbano.Como ya he dicho ante los órganos de mi partido, no es de recibo y, desde luego, ruboriza que, tras tantos años de tener previsto que el nuevo HUCA se instalaría en La Cadellada, las administraciones y los sucesivos gestores autonómicos, locales y periféricos tuvieran demasiado tiempo en mutua desconfianza y mirándose de reojo. Ahora abren y animan, por fin, un concurso para ocupar y revitalizar espacios. Quizá no debería citar, para no caer en el oportunismo, cómo planificamos la sustitución, en Pumarín, de un Cuartel por el Campus de Humanidades, pero no me cabe duda de que la ciudad ha de tener la última y decisiva palabra en su suelo con un buen entendimiento con la Autonomía y la Administración periférica.

Estoy dispuesto a ofrecer a los vecinos, contando con una esperada amplia participación ciudadana, una decisiva implicación municipal en tan tardía alternativa a los terrenos del antiguo hospital. También el suelo industrial de la Vega/Fábrica de Armas merecerá todo mi compromiso, como por mi parte ya lo están teniendo los trabajadores afectados, engañados cruelmente por el Ministerio de Defensa, cuya errática política industrial no debería dejarnos heridas lacerantes en la ciudad y las familias que trabajan y trabajaron en el sector.

Oviedo está deficientemente armada para los retos de su futuro, pero su rumbo se puede enderezar con criterios firmes, transparentes y participativos.

Es mucho lo que nos han distraído de los objetivos cívicos, y de forma especial una gangrena de corrupción y un proverbial parasitismo de amiguismo y clientelismo.

Pero, si tenemos las ideas claras, el diagnóstico y la voluntad precisos, cogeremos el tren del progreso y la modernidad.

Me siento capaz de introducir la prudencia, el contacto vecinal y el equilibrio de intereses que debe caracterizar la alcaldía.

Oviedo exige la compenetración de su alcaldía con todos sus pueblos y barrios, con sus trabajadores, en especial con sus parados, con sus comerciantes y emprendedores...

Esto no se quedará en mí en pura retórica sino que es un componente de mi personalidad abierta y mi constante desvelo. No basta con proclamar la capitalidad ovetense de la región, hay que ejercerla en un asunto que me preocupa especialmente: el área metropolitana que de hecho ya existe sin apenas implicación de nuestro Ayuntamiento, que sestea con la indolencia y podredumbre moral que describía Clarín.

Por otra parte, resulta intolerable que a "mitad de partido" el Gobierno Rajoy pretenda modificar de forma sectaria y unilateralmente las bases de la convocatoria electoral pero no será, en cualquier caso, motivo mayor para mi desánimo, pues creo que se puede, con el apoyo reflexivo de militantes, simpatizantes y ciudadanos, obtener en su momento "la lista más votada", si así fuera el sistema, en cuyo empeño, insisto, me afano y para el que espero aportaciones honradas, con visión y voluntad desde toda la sociedad carbayona.

Para ese reto confío en vuestras opiniones.

Saludos.

P.D.-No percibiré euro alguno por mi trabajo municipal, pues desde hace unos días tengo reconocida pensión.Tampoco percibiré dieta, decisión que ya adopté cuando fui Consejero de la Caja de Ahorros de Asturias y de su Comisión Ejecutiva.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Tranquilo,el obstáculo mayor has de tenerlo en la trampa que prepara Rajoy para mantener a Caunedo,Botella y otros semejantes

Anónimo dijo...

Adelante,Antonio.No vas a tener rival a tu altura.N