sábado, 26 de abril de 2014

Valdesoto




Han abierto una nueva tienda en el aeropuerto de Asturias ("Asturiasdutyfree") tras el control de metales.

Es el lugar adecuado para las novedades asturianas más sorprendentes y atractivas.Sin embargo, no distribuyen, inexplicablemente, el vino artesanal de Valdesoto, del que me informan mi compañero poleso Roberto García Morís, María José Iglesias en estas páginas, y el canal 24 horas, al que soy adicto, donde constato que el concurso vinícola de Avilés tiene más visión de la jugada que las tiendas aeroportuarias de la antigua Aldeasa.

Y es que ese vino es digno de primordial atención. Se elabora familiarmente desde 1954 con escogida uva leonesa y el toque de calidad que le imprime su actual mantenedor, Rafael Somonte.


Toda una serie de nombres impactantes sucesivos.

Somonte era el prau (prado en el manuscrito que conserva la Biblioteca Nacional) de La Cordera, el entrañable cuento de Clarín. Valdesoto fue el lugar de los crímenes posbélicos que refiere espeluznantemente Valentín Palacio. A alguna de cuyas conmemoraciones en Día de Difuntos, como también los Mártires de Carbayín, del 34, acompañé, en el tardofranquismo, a iniciativa del hoy catedrático José Girón Garrote.

Mejor que la fama de Valdesoto sea ahora por este gran/pequeño producto, que he pasado a recomendar en mi marcha del Parlamento.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No recuerdo si en "la otra" Adiós, Cordera se escribe "prau" o "prado". Don Ramón García-Alas, abuelo de Clarín, profesor de matemáticas y bablista como sabes muy bien, casado nada menos que en Mareo (y ese Somonte es el de la entrada de Gijón, que se puede ver desde los altos de Guimarán), hubiera preferido que el nietu escribiera "prau".L

Anónimo dijo...

Precioso, Antonio. Ya te había leído bien temprano.T