lunes, 21 de abril de 2014

Bebés robados




Me voy soñando. Vengo de soñar. Ángel González

Uno de los procedimientos del Parlamento Europeo, que me ha interesado y servido mucho, es el llamado "one minute speech" que nos permite intervenir durante un solo minuto acerca de cualquier cuestión, incluso fuera del orden del día. Es al principio de las sesiones plenarias, con interpretación simultánea a 23 lenguas y constancia en el acta y en el archivo audiovisual. Empleé mis tiempos para denunciar los tejemanejes de Tenneco, los de los grupos mediáticos de Murdoch -Aznar es su asesor- y de Berlusconi, la situación en Venezuela y el Sáhara Occidental, las provocaciones británicas de Gibraltar, los ataques de algunos lobistas, la detención del ecologista López de Uralde en Copenhague, la larga marcha de los mineros, los astilleros españoles, los efectos de la tempestad en el Arco Atlántico, las innumerables sugerencias del Padre Ángel García, la atención a grupos de discapacidad, el fallecimiento de Saramago, el centenario de Miguel Hernández... y varios más.

Como quiera que, enseguida, fuimos varios diputados habituales utilizando ese trámite, pronto se evitó que quien ha intervenido en un pleno lo pueda hacer en los dos siguientes.

Antes de dejar mis actividades pienso dejar constancia, nuevamente, por escrito, en otros procedimientos, de mis defensas del carbón, de la industria europea, referida especialmente al emblemático caso de Trubia, y mi contrariedad por la mina de oro de Salave, en Asturias, y la política que mantiene el oligopolio de auditorías y firmas de calificación... Mi último minuto, en el hemiciclo de Bruselas, reabierto tras dos años de trabajos en su techumbre, fue para un asunto tremendo del que debe ocuparse más en extenso el próximo parlamento:

"Sr. Presidente: Participé, en Madrid, en una importante reunión de la Fundación ANAR, que se ocupa del interés superior del niño en los casos de bebés sustraídos parentalmente.

"Ya se preocupa Europa de este lacerante asunto pero debe implicarse aún más.

"Y si importantísimo es atender los casos de los bebés sustraídos por uno de sus padres, cuánto más el de los bebés robados a sus madres con motivo del parto y que apenas se han perseguido en países como el mío, España.

"La película Filomena y el libro de Francisco González Tena, ("Nos encargamos de todo. Robo y tráfico de niños en España"), lo han puesto de actualidad, como la visita de varias víctimas a este Parlamento, que debe ocuparse seriamente de ayudar a familias europeas a reencontrarse, a que se conozcan, y, en su caso, se persiga a los culpables de tanto daño.

"Es mi última intervención en este hemiciclo en el que llevo diez años, pero permítanme, queridos colegas, estimado Presidente, a la vez que agradezco el uso de la palabra en defensa de los ciudadanos que he venido a representar y la colaboración en la construcción europea, pedir al nuevo Parlamento y a la nueva Comisión una delicada y eficaz intervención sobre bebés robados y sus tremendas consecuencias".

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No tengo el placer de conocerle pero déjeme decirle que me ha sorprendido gratamente su defensa en relación al drama que estamos viviendo muchas madres por el robo de nuestros hijos en España.A

Anónimo dijo...

agradecerle en lo más profundo el tiempo y esfuerzo dedicado a nuestros hijos desaparecidos. Como madre le agradezco infinito su generosa actitud y quedo a su disposición por si de mí requiere alguna información o asunto.