sábado, 9 de noviembre de 2013

Río Mándeo



."..el campo de Zaatari  tiene en su entrada un decálogo de prioridades, cuyo primer punto es el agua y el segundo, también el agua..." D. López Garrido


Tras una visita a los campos sirios de refugiados, mi colaborador bruselense, Pablo Sánchez, con el que he escrito al alimón "Europeos Pero Incorrectos", me contó que se había topado con una comunidad o secta que seguía a San Juan Bautista, al margen de la Iglesia católica. Luego algo parecido le oí al buen diputado portugués Rui Tavares, a su vuelta de Irak y otros países mesopotámicos.

Esas comunicaciones estaban espectrales, heladas en mi magín, cuando leo en este periódico que Don Enrique López Fernández, canónigo de nuestro Cabildo catedral ovetense, vinculado además a mis muy queridos términos de Cibuyo y Sograndio, es especialista en el estudio de los mándeos, precisamente esos declarados seguidores de El Bautista. En efecto, su magnífico libro, "Escritos mándeos", de la Editorial B.A.C.,me ha ilustrado grandemente sobre esta sorprendente comunidad de cuya existencia antes nada sabía. En ochocientas densas páginas, el sabio canónigo nos ofrece un panorama muy interesante de esa secta, que resiste en unas treinta mil personas pasado el tiempo, las migraciones y la modernidad.

Los mándeos para sí mismos son gnósticos, o que saben conocimientos ocultos con efectos de salvación, y han filosofado, en muchos textos complejos, sobre materias religiosas, si bien está muy en cuestión su carácter de sucesores de San Juan, autoafirmación quizá más oportunista que auténtica.

Observando el ejemplar del libro sobre mi mesa de trabajo de Brubru, Antolín Sánchez Presedo, me advierte que uno de los ríos de Betanzos, donde fue Alcalde, se llama Mandeo. Es río que está en "La Saga Fuga de JB". Su autor, Torrente Ballester, me dijo, al firmarme su dedicatoria, que era la obra de la que se sentía más satisfecho. Esa conversación fue mientras buscábamos la casa de Don Gonzalo y su familia de los años 27/28 en las inmediaciones de la ovetense San Julián de los Prados, en el Santullano de Gil Blas.

Don Gonzalo atribuye a los ríos brigantinos facultad rupturista con la observación presocrática y científica de Heráclito acerca de la imposibilidad de bañarse dos veces con el mismo agua, que también Ángel González, nuestro poeta, excepcionaba universalmente para los muy pobres.

Hay muchas hipótesis sobre el origen del topónimo fluvial mandeo, ninguna referida a la secta mándea, salvo la supuesta creencia antigua de que por las inmediaciones habría viajado la Sagrada Familia. Y, ya saben, el Nuevo Testamento, atribuye a Juan, parentesco, como hijo de Zacarías e Isabel, prima de la Virgen María, con Jesús de Nazaret, que se habría bañado bautismalmente en el Jordán, que no en el Mandeo.

Los mándeos tienen el matrimonio como obligatorio y son tolerantes con la poligamia.

Con independencia de posiciones, dignas del amplio y admirable estudio de Don Enrique, los mándeos de hoy sufren penurias terribles en los campos de refugiados como de forma espeluznante ha descrito Diego López Garrido tras una reciente visita de las Naciones Unidas.

La leyenda del Mandeo que conocieron Torrente y Sánchez Presedo consideraba que el río no devolvía cadáveres, tragados por las lampreas; a los mándeos mesopotámicos hogaño los extermina el genocidio de uno de los lugares más álgidos en la confluencia del odio y la miseria jamás conocidos.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Muy bueno Antonio. Por cierto y en ese orden oriental de lo que escribes topeme el otro dia con el conocimiento de que la familia del famoso, en otros tiempos, doctor Pulido- el rescatador de la memoria de los sefarditas- era hijo de asturianos. Yo sabía que su familia tenía una tienda de vinos en la calle de las Infantas pero ignoraba que sus padres procedían de Asturias. De que parte de Asturias lo ignoro..Pero que curioso, ¿no te parece?.

Anónimo dijo...

Es importante que con tanto genocidio en la zona no desaparezca esa y otras culturas

Anónimo dijo...

Isabel era prima o hermana,Jesús y Juan provienen dl mismo tronco familiar pero sobre todo religioso común

Anónimo dijo...

Cuando el río suena de las clases de Filosofía en el Colegio de los Dominicos le llega al ex alcalde un rumor remoto de zambullidas y la silueta desdibujada de Heráclito el Oscuro observando escéptico a los bañistas (aquellos griegos, al decir de Aristófanes, eran unos mirones). Entonces, aprovechando que el río Mandeo pasa por Betanzos, va Masip y escribe: don Gonzalo atribuye a los ríos brigantinos facultad rupturista con la observación presocrática y científica de Heráclito acerca de la imposibilidad de bañarse dos veces con la misma agua (LNE, 10-11-12).

Heráclito no vería inconveniente metafísico en que alguien se bañe cuantas veces quiera con la misma agua, manía o costumbre que pudiera estar relacionada con la escasez del agua o con la escasa disposición al aseo del sujeto de las abluciones. Lo que cuestionaba Heráclito era la posibilidad de entrar dos veces en el mismo río. Ahora bien, bañarse reiteradamente con la misma agua, además de falta de higiene, es falta de sintaxis. A no ser que se trate de una licencia poética. En ese caso, tenga el ex alcalde lo aquí escrito por no escrito.
-De nada, hombre.
Ramón Alonso Nieda, Mesariegos (Arriondas)