lunes, 16 de septiembre de 2013

Marta y María

 
Por J.M.Feito, mi buen amigo, párroco de Miranda, me entero de la triste desaparición del cine Marta y María, de tan evocador nombre literario.

Una lástima

Bien recuerdo las sesiones en días de lluvia a las que nos desplazábamos los niños veraneantes en la cercana Salinas.

Mucho me impactó la película "El mayor espectáculo del mundo", de Cecil B. DeMille, que tanto contrastaba con los circos que se montaban en "Las Meanas".Mucho soñé con semejante espectáculo de tres pistas, traslados en tren especial para la compañía, caída desde el trapecio, un payaso autor de un crimen pasional, pese a su apreciable bonhomía, una electrizante mujer "como las burbujas del champán" y otra "como el coñac: todo fuego bajo el cristal". Fue la primera vez que habré visto a Charlton Heston y a James Stewart, tan familiares luego,y a una actriz de reparto que tanto me gustaba, Gloria Grahame.

Los cines de Avilés, el Palacio Valdés, el Florida, el Ráfaga,que vendría luego en Villalegre,...Había tambièn otro cuyo nombre no retengo, junto al Florida,en la esquina, (¿Clarín?) forman una parte entrañable de mi pasado, que bien siento queda definitivamente cerrado en la realidad con esa desaparición última, y en extremis, del "Marta y María".

1 comentario:

Anónimo dijo...

El cine Clarín. Un poco más arriba, en la misma acera, estaba el Florida. Me hace gracia que recuerdes esas frases de "El Mayor Espectáculo del Mundo" porque también las recuerdo yo. El trapecista era Coronel Wilde y,cubriendo su brazo lisiado con una gabardina, le decía a Betty Hutton : “tus ojos son como el coñac". Con el cierre del Marta y María se va parte de nuestra vida. Va a ser duro pasar por delante de él.