lunes, 15 de julio de 2013

Inauguración del Parador Monasterio de Corias





Intervención del Presidente del Principado, Javier Fernández

Asturias es un paraíso natural. Ustedes saben que ése es nuestro lema de promoción turística desde hace muchos años. Ha tenido y sigue teniendo éxito por una razón simple: porque es cierto. Ésa es la primera condición para que un eslogan publicitario tenga vigencia y no sea efímero. A nosotros nos respalda la realidad: una naturaleza magnífica, exuberante, bien conservada y que estamos empeñados en seguir protegiendo. Es un patrimonio heredado de siglos que no podemos dilapidar.

 
El monasterio de San Juan Bautista de Corias, donde hoy estamos, forma parte de otro impresionante patrimonio de Asturias, que es el cultural. Desde las pinturas rupestres de Tito Bustillo, en el otro extremo de nuestra comunidad, hasta aquí, con toda la ruta de monumentos prerrománicos que jalona con hitos de piedra solemne nuestro paisaje, el Principado de Asturias exhibe, orgulloso, un espléndido muestrario histórico.

 
Hoy inauguramos un parador nacional que combina ambos patrimonios: el natural y el histórico. Porque, lógicamente, quien decida alojarse en estas nuevas celdas, ya no tan monacales, de Corias, alzará la imaginación y la vista para pensar también en el hayedo de Muniellos, en los montes donde se encuevan los osos, en los ríos salmoneros, en una gastronomía espléndida, en todo lo que Cangas del Narcea, el concejo más extenso de Asturias, pone a su alcance. Por eso estoy convencido de que este parador será un éxito y de que contribuirá al desarrollo económico de una de las comarcas que más sufre las consecuencias, tan dañinas como diversas, de la recesión económica.

 
Les he hablado de dos patrimonios de Asturias, el natural y el histórico-cultural, que se funden hoy felizmente en esta inauguración. Pero déjenme aclarar una cuestión. Jamás hemos concebido ambas riquezas como una propiedad exclusiva, como una finca vallada; al contrario, son, por decirlo de algún modo, territorios francos, abiertos al mundo. Asturias, pese a estar cuarteada de valles y montañas, y contra lo que afirmó Ortega, no quiere vivir reclusa en sí misma. Por eso me alegra que este parador sea el fruto de la cooperación entre administraciones, entre el Gobierno de Asturias y el Gobierno de España, porque entiendo que ése es el camino correcto, el de la lealtad, la comprensión mutua y la colaboración.

 
Majestad, vuestra presencia en este acto es el sello adecuado a esa colaboración, porque la corona simboliza ese afán compartido. El presidente de Asturias os agradece especialmente vuestra presencia. Sabéis que, sobre el lema Asturias, paraíso natural, estamos desarrollando otra campaña de promoción con el eslogan Guardianes del Paraíso. Sin duda no me equivocaré, majestad, si pienso en vos como primera guardiana del paraíso.

1 comentario:

Sex Shop dijo...

Muy buenooooo!!!!!!!!!