sábado, 27 de julio de 2013

Hispania / London



Desde que vivo gran parte de la semana fuera, valoro con admiración a tantos paisanos con los que me topo en el ancho mundo. Es nuestra tierra rica en emigrantes y aventureros sin cuya huella la Historia de Asturias de los últimos tres siglos sería distinta, o bien “tan siquiera sería”. Lo prueban esos Centros Asturianos en lugares tan insólitos como Hong Kong o, más sorprendentemente si cabe, los de una exclusiva comarca, tal el  cabraliego de Bruselas o el tinetense de Buenos Aires, y/o los jóvenes ejecutivos que a propia iniciativa están en "Asturias Siglo XXI".

La idea fundacional del Archivo de Indianos es magnífica y lamentaría que se olvidase por los recortes del austericidio. Y mentando a Colombres no puedo olvidar al buen alcalde, Jesús Bordás, y al exalcalde, Alex Reimóndez, que, en Washington, es todo un ejemplo de joven dispuesto a formarse en experiencias internacionales, que espero recuperemos para la región.

He pasado unos días en Londres donde me he maravillado con un establecimiento de inequívoca procedencia patria, el restaurante HISPANIA, que dirige Javier Fernández Hidalgo, asociado, entre otros, a Ramón Díaz Bernardo, Javier García, Ignacio López  y a Marcos Morán, de la entrañable saga familiar que ha popularizado la “Fabada de Prendes” de Casa Gerardo, adentrado en lo mejor de la cocina continental, a la que ha dado toque propio. Allí están también la periodista Bárbara Mora y Juan Murillo, hijo de Falo, que bien recuerdo como abogado y delegado de la subsede del Mundial-82. Juan es además nieto de Guillermo Quirós, al que Don Rodrigo y Don Aurelio, patronos de Uría-Menéndez, me inculcaron veneración. Aparte la fina gastronomía, me prende cómo los ingleses, que detestan la carne de conejo, se chupan los dedos, sin que se les advierta del origen rabbit, en una suculenta paella.

El Hispania es ancho, altos techos, suelos azulejados en diseño artístico, acogedor…Está en la City, la céntrica Lombard St, en donde le precedió el Lloyd’s, un clásico en la capital mercantil de la Commonwealth. En mis tiempos de abogado, a finales de siglo, visitaba cada mes las cercanías, pero no me imaginaba que Javier y los suyos darían al edificio un cambio de look semejante, convirtiendo el frío local bancario, supercatalogado, por su alta protección urbanística, en buque insignia del dinamismo español.

Encomiable.

No sé si hay otro lugar en que unos asturianos triunfen precisamente haciendo valer su asturianía. Hace años, cuando fui observador en las presidenciales colombianas, me desperté en una habitación de Hotel en Medellín teniendo ante mi ventana una luz de resplandeciente neón con rótulo insólito, OVIEDO, y es que el establecimiento se llamaba como mi ciudad. Bajé enseguida a comprobar que no era un sueño o consecuencia del llamado jet lag. Era nombre emocionante, sin otro distintivo de nuestra vitola. De Hispania, en cambio, ya tenía referencias por la red, aunque ignoraba hasta qué punto estos amigos dan fe de sus raíces ancestrales, pues, no en vano, Asturias es el origen de España, que diría Don Claudio “y lo demás, tierra…”que se traduce popularmente. No ignoro, por supuesto, que Hispania es anterior a España como quizá pronto que la City sea inconcebible sin Hispania.

Nacho Gracia sostuvo que Juan Benito se resistía en un hotel extranjero sin descender a la calle a buscar a alguien de Oviedo; el genial Amaro González de Mesa evocaba a un asturiano que en la madrileña Plaza del Carmen se pegaba un sello en la frente y trataba de introducir la cabeza en un gran buzón de correos con destino a la tierrina; en otros lópeces, era la calificación clariniana que hacía Cabezas de “provinciano universal”. Confieso que estoy siempre al acecho de algún conocido. En el Hispania me encontré con mi sobrina, Claudia Urquiola, que conducía un grupo teutón, y me saludaron, en el animado barullo concurrente, unas “juristas lingüistas” que vacacionaban su delicado trabajo parlamentario, tan imprescindible entre bambalinas para que unifiquemos el Derecho europeo. Estas me dieron la inopinada noticia de que una web me ha elegido como most “popular” MEP in the last week. Aunque la noticia no deje de prestarme en la vanidad, bien sé que por encima del, para mí incomprensible, algoritmo de la muestra y el aval de la London School of Economics, se debe más a mis visibles dificultades deambulatorias , que a todo lo que me he comprometido con el asilo político, la lucha contra el oligopolio de las auditorías o en favor de la presencia de la mujer en los Consejos de Administración, incluidos los exclusivos de la City, bien cerrados a esa política igualitaria.

Me han dicho que precisamente el Hispania va a ser el punto de arranque de la Marca España en Londres. Será un acierto de Espinosa de los Monteros y de García Margallo, mi antiguo colega de Deusto y Bruselas, a los que acompañé en su presentación en mi Brubru.

HISPANIA/London/ASTURIAS

¡VIVA, ASTURIAS!


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Qué bueno!! Muy bueno! Muchas gracias de parte de todos y un abrazo muy fuerte!

J.F.

Anónimo dijo...

Se lo acabo de enviar a mi hija que trabaja en Londres y ya había estado, enviándonos fotos del restaurante al que deseo, por el bien de los ingleses, larga vida. Un abrazo,

J